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Arredondo Tejedor Francisco Arturo1, Quiroz Guzmán Tamara2 y Leyva García Paola Guadalupe3 1

Departamento de Ciencias Económico Administrativas Instituto Tecnológico de Chihuahua

Avenida Tecnológico 2909 Chihuahua, Chihuahua, 31100. [email protected] 2

Departamento de Ciencias Económico Administrativas Instituto Tecnológico de Delicias

Kim 3.5 Paseo Tecnológico Ciudad Delicias, Chihuahaua, 31300.

[email protected]

3

Universidad Autónoma de Chihuahua Facultad de Ciencias Agrotecnológicas

Campus Universitario 1 s/nChihuahua, Chihuahua, C.P 31100 [email protected]

Abstracto: El concepto de la riqueza en las organizaciones ha cambiado en forma trascendental, hoy es sabido que los activos de tipo intangible, y un tanto abstractos para las finanzas, son los que generan ventajas competitivas sostenibles, y en muchos casos son los que diferencian a la entidad económica. Se vuelve imprescindible por lo tanto, el cuantificar los activos intelectuales. A la fecha existen diversos esfuerzos generados para la medición de dichos activos, pero no dejan de ser modelos muchas veces cuestionados e indicados como subjetivos, por lo anterior, se procede a analizar en forma sencilla cuál resulta más conveniente para una organización del sector educativo bajo el cuestionamiento siguiente: ¿Es el método propuesto por Sveiby para medición del capital intelectual el adecuado en la entidad sujeto de estudio? En el presente se evalúa su aplicación, resultados arrojados y conveniencia, frente a otros métodos propuestos de cuantificación.

1. INTRODUCCIÓN

El término capital intelectual aparece en 1969, acuñado por John Kenneth y a hoy las organizaciones son conscientes que no solo su valor contable o en libros determinarían su precio de venta probable, pues existe un diferencial dado por factores múltiples y de tipo intangible, que en muchos casos rebasa a los activos tangibles.

El capital intelectual se define como ―El término dado a la combinación de bienes intangibles los cuales capacitan a la compañía para funcionar‖ Brooking (2006). Por su parte, Edvinson (2003) utiliza una metáfora para su conceptualización: "Una corporación es como un árbol. Hay una parte que es visible (las frutas) y una parte que está oculta (las raíces). Si solamente te preocupas por las frutas, el árbol puede morir. Para que el árbol crezca y continúe dando frutos, será necesario que las raíces estén sanas y nutridas. Esto es válido para las empresas: si sólo nos concentramos en los frutos (los resultados financieros) e ignoramos los valores escondidos, la compañía no subsistirá a largo plazo".

La firma consultora sueca, Skandia señala que el capital intelectual puede componerse de diversas categorías: Capital Humano o competencia profesional

Capital estructural interno (Bases de datos, patentes, derechos de autor, sistemas de información, etc.) Capital estructural externo (Relaciones con clientes, proveedores, imagen, entre otros más).

No se requiere ser un gran visionario para darse cuenta que la era del capital intelectual está aquí y que su medición, cuidado y acrecentamiento es parte nodal de la administración, así mismo, dicho recurso debe de ser sistematizado en beneficio colectivo.

Hasta hace pocos años los expertos en finanzas y contadores veían con recelo a quienes hablaban de valorar lo intangible, o a las primeras organizaciones que acuñaron el rubro en sus estados financieros, hoy se ha recorrido camino y

se cuentan ya con por lo menos métodos propuestos, si bien no del todo aprobados y reconocidos, pero con afán de reconocer a todos los factores que hacen posible el crear valor agregado. Por lo anterior, se describirán en forma sencilla los distintos métodos, y se presentará una organización que adoptó uno de ellos en la medición de su capital intelectual.

2.- MÉTODOS Y TÉCNICAS PROPUESTAS PARA LA MEDICIÓN DEL CAPITAL INTELECTUAL. Es característica común de muchos de los seres humanos y organizaciones de dar importancia a aquello que cuantificado posee un alto valor atribuido, por ello la valoración de activos intangibles y hasta hace poco inconmensurables es altamente importante.

Cada uno de los modelos existentes tratan de hacer un acercamiento y reflexión de lo que pueden significar cuantificados los recursos que conforman el capital intelectual, sus postulados aún son en muchos aspectos subjetivos y criticables, pero coinciden en la necesidad de reconocerlos por su magnitud.

2.1. Modelo de Tobin

Su autor James Tobin y premio nobel de economía 1981 propone que el valor de la empresa está dado por la cuantificación de Q que se obtiene midiendo la relación entre el valor de mercado de la empresa y el valor de reposición de sus activos físicos, expresado de otra forma:

Q= Valor del mercado, pasivos y acciones / Costo de reposición de activos reales

Como puede notarse este modelo hace un comparativo entre el valor de un bien contra el de reposición, de modo que cuando Q vale más de 1, hay un diferencial probablemente dado por activos de tipo intangible, y es una buena organización, no así cuando Q es menor a 1, implicando que el mercado no valora adecuadamente a la empresa.

Son las empresas con altos valores de Q las que poseen importante inversión de intangibles, aunque surge la interrogante si los valores de reposición de activos reales es calculada en forma validada y confiable.

2.2 Modelo de dirección estratégica por competencias

Sus autores Bueno y Morcillo establecen que las organizaciones tienen competencias esenciales que son las que crean para sí una ventaja competitiva diferenciable y sostenible, que a su vez requiere de competencias distintivas que en combinación lo permitan, de modo que se puede expresar así el cálculo del capital intelectual:

CI= CH+CO+CT+CR Donde:

CH = Capital Humano o conjunto de competencias distintivas CO = Capital Organizativo o conjunto de competencias organizativas. CT = Capital Tecnológico o conjunto de competencias tecnológicas.

CR = Capital relacional o conjunto de competencias relacionales o con el entorno.

El capital humano se obtiene por las competencias de los individuos, su saber, actitudes, experiencia, destrezas, etc, Se consideran competencias organizativas a aquellas demostradas a través de procesos y conocimientos incorporados

Por otro lado, el capital tecnológico está dada por el know how y la experiencia técnica, patentes y modelos.

El capital relacional se conforma por conocimiento del entorno, visión estratégica, aprovechamiento de oportunidades macroambientales, etc. Funes (2001)

Como puede apreciarse, este método requeriría una certificación de capacidades, para ser un poco más objetivo en el valor de cada competencia, pero aún es de notar que no hay bases sólidas e irrefutables para su determinación.

2.3. Modelo del Cuadro de mando integral

Modelo creado por Kaplan y Norton en 1996, quienes indican que toda organización resulta de alto interés por 3 grupos diversos (stakeholders), es decir, empleados, clientes e inversores.

Los empleados tienen alto interés en contar con un lugar de trabajo seguro y próspero, desempeño que puede ser medible a través de la productividad e innovación, los clientes demandan calidad total y compromiso a precios justos, en tanto que los inversores están preocupados por el precio de las acciones de la empresa y su rentabilidad.

Este modelo se centra principalmente en la medición del desempeño del grupo de empleados, con efecto innegable e interrelacionado a los otros 2 aspectos (inversores y clientes)

2.4. Modelo de Technology Broker

Modelo desarrollado por Annie Brooking, y con alto parecido al modelo Skandia, señala que los activos tangibles más el capital intelectual conforman el valor de mercado de la empresa, es importante indicar que no ofrece bases cualitativas, solo señala las categorías de activos intangibles a considerar.

a) Activos de mercado (marcas, clientes, imagen, cartera de pedidos distribución y capacidad de colaboración). b) Activos humanos (educación, formación profesional, conocimientos específicos del trabajo, habilidades). c) Activos de propiedad intelectual (patentes, copyrights, derechos de diseño y secretos comerciales).

d) Activos de infraestructura (filosofía del negocio, cultura organizativa, sistemas de información, bases de datos existentes en la empresa, etc). Pablo (2008)

2.5. Modelo del monitor de activos intangibles

Desarrollado por Sveiby en 1999, busca determinar si los activos intangibles organizacionales son usados eficientemente y si son generadores de valor, para lo cual ha desarrollado un listado de indicadores medibles resumidos en 3 categorías: 1) ―nuestros clientes‖, que se refiere a una estructura externa de relaciones con clientes, proveedores, marcas, contratos, reputación e imagen. Los empleados son los que crean esta estructura.

2) ―nuestra organización‖, es la estructura organizativa constituida por patentes, conceptos, modelos de contratos con proveedores y sistemas informáticos y de apoyo.

3) ―nuestra gente‖, que son las capacidades combinadas de los empleados

.

2.6. Modelo Navigator Skandia

Como puede apreciarse, compone al capital intelectual es 2 cuentas: de capital humano y estructural. El capital estructural atiende el aspecto clientelar y el know how o capital estructural.

Este modelo a su vez hace un desglose de más de 20 indicadores cuya eficiencia puede medirse y así determinar cada cuenta de capital.

2.7. Modelo aplicado empresa objeto de estudio

La empresa utilizada en la presente medición del capital intelectual corresponde a una institución privada de educación a nivel preescolar, básico, y medio superior de la ciudad de Chihuahua, con un total de 452 alumnos inscritos y se procedió a utilizar un modelo híbrido basado en el navegador Skandia y el monitor de activos intangibles.

Dicho estudio consistió en evaluar algunos indicadores que constituyen la ventaja competitiva de la institución, los cuales se enlistan:

1.- Valores y principios: se evalúa el estilo de vida del alumno bajo estándares de conducta ética y que son enseñados en la escuela.

2.- Excelencia académica: se consideró en las áreas de español, matemáticas, inglés, computación, deportes y actividades artísticas.

3.- El personal: se evalúo comunicación, trabajo en equipo, motivación, compromiso, entre algunos factores.

4.- Satisfacción a usuarios: se califica la calidad percibida por parte de los padres de familia como usuarios principales de la Institución.

Cabe destacar que la medición se realizó a través de exámenes diagnósticos a muestras previamente elegidas de todos los grupos, evaluaciones de maestros a alumnos y de padres a maestros, así como un instrumento de satisfacción en el trabajo y de desempeño de los directivos.

El resultado final obtenido fue de una eficiencia combinada del 80% en promedio de todos los indicadores y sub indicadores en cuestión y la medición monetaria o de mercado correspondería en el caso de la estrategia que sigue la organización, de considerar cada peso invertido por lo menos a la par con los activos intangibles.

Así mismo se recomienda una vez obtenido éste porcentaje de efectividad del 80% ser utilizado como referente en el cálculo de la Q de Tobin para la determinación del capital intelectual.

3. REFERENCIAS

1. A. Brooking, ―El Capital Intelectual‖, (1997) Barcelona, edit. Paidós, 250 pp, 1997 2. L. Edvinsson, ―El capital intelectual‖, (2003) Barcelona, Gestión, 256 pp, 2003

3. Y. Funes ―La medición del capital intelectual‖,(2001) Revista Contaduría y Administración, No. 203, p54,2001

4. K. Pablo ―El capital intelectual en la competitividad de las empresa exportadoras en Oaxaca‖ http://www.eumed.net/tesis/2008/kapc/Technology%20Broker.htm

5. K. Sveiby, ―The intangible assets monitor‖, (1997) en Journal of Human Resource Costing, 1997

PATENTES EN EL ITCJ Y SU IMPACTO NACIONAL E INTERNACIONAL:

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