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Brick and carbonated cement paste

7 Gypsum efflorescence factors

7.2 Materials and methods

7.4.3 Brick and carbonated cement paste

Una premisa fundamental de este trabajo es reconocer como las dinámicas estructurales y coyunturales que determinan la configuración de las relaciones sociales contemporáneas deben, necesariamente, articularse discursivamente. De este modo, el discurso nos interesa como práctica social, como un modo de producción de la acción significativa inscrito en las tramas de los conflictos inherentes a la constitución de la hegemonía. Se hace preciso, entonces, comprender y reflexionar sobre la doble condición de las prácticas discursivas: siempre están determinadas por las estructuras y las líneas de fuerza propias del mundo social; pero, a su vez, sólo es posible producirlas, reproducirlas, defenderlas y contestarlas desde su dimensión simbólica, aquella que construye y consagra, simultáneamente, los mecanismos y los operadores básicos en la producción y reproducción de las relaciones sociales: la diferencia, la equivalencia, la identidad y la desigualdad (Bourdieu,1999, Laclau, 2005). Siguiendo este argumento, el camino de análisis que se propone se fundamenta en la elaboración teórica y empírica de dos preguntas básicas: ¿Cómo y en qué modo intervienen las relaciones sociales de dominación en la construcción de los repertorios de conocimiento y reconocimiento discursivo? y ¿Cómo juega la dimensión discursiva en las luchas por la configuración de un régimen social hegemónico?

En este capítulo, y el siguiente, me concentro en dos dimensiones básicas de la práctica discursiva para la comprensión de la construcción del “embarazo adolescente” como problema social. La primera da cuenta del movimiento dialéctico entre la estructuración de las relaciones sociales de dominación de género, clase y generación y los procesos de representación, comunicación y agencia que son movilizados en el discurso como práctica social (Fairclough, 2001, 2003). La segunda, comprende las materialidades discursivas como parte del dispositivo de producción de un régimen de verdad, que posibilita tanto el

reconocimiento social del embarazo adolescente bajo el estatuto de “problema social legítimo” como la operación del circuito donde se movilizan los flujos de poder y los recursos necesarios para la operación de las tecnologías de la gubernamentalidad (neo) liberal sobre la población juvenil (Miller y Rose, 2008).

Desde una perspectiva heterodoxa de análisis del discurso, que retoma elementos de la corriente anglosajona del ACD (Faiclough 2001, 2003), de Foucault (1980), de Hall (1996,1998) y de Bourdieu (1999; Bourdieu y Wacquant, 1995), nos interesan dos presupuestos analíticos. Con Foucault (1980) entendemos que la producción, circulación y el uso de los discursos están modelados por el conjunto de vectores de poder que determinan la configuración de la praxis representacional y comunicativa, y no por las propiedades inmanentes del lenguaje como sistema formal. Siguiendo a Stuart Hall (1998), se trata de comprender, entonces, cómo y bajo qué condiciones se articulan los diversos elementos constitutivos de las estructuras en dominación social para producir unos efectos ideológicos particulares. Este camino nos permite comprender como las disputas por la hegemonía se desarrollan sobre, y a través de, mecanismos18 ideológico- discursivos. Con Laclau (2005), entendemos que la hegemonía siempre es el momento (precario) de universalización de una modalidad discursiva que es producida desde una posición particular dentro de los antagonismos constitutivos de lo social.

La segunda dimensión del análisis comprende el discurso como una tecnología que hace posible la programación y administración gubernamental de la vida social contemporánea. La praxis discursiva posee una condición instrumental: sirve de medio, de herramienta para la manipulación y la administración de la producción y circulación de los objetos; la normalización y conducción de los cuerpos y la formación de las subjetividades (Foucault, 1994 Cit. en Fairclough, 2003). El discurso se constituye, entonces, como un conjunto de dispositivos que regulan los flujos, los puntos de concentración y los diferenciales de poder propios de un “aparato” de conocimiento/poder dado. Uno de los efectos más importantes de esta condición del discurso como tecnología productora de sujeción, en el doble sentido de Foucault (es decir, tanto en su capacidad de habilitar la enunciación e interpelación que hacen posible al sujeto, como en su dimensión como mecanismo de dominación), es que permite la emergencia de lo que Miller y Rose (2008) denominan como “gobierno a distancia”: “[La] gubernamentalidad contemporánea, asigna un rol crucial a la “acción a distancia”, a los mecanismos que prometen modelar la conducta de diversos actores sin intervenir en su carácter autónomo” ( Miller y Rose, 2008: 39).

18 Para hacer claridad, retomo el concepto de mecanismo de Baskhar, retomado en Wright(1993): los

una perspectiva histórico- genética sino a partir del análisis de las diferencias que se puedan rastrear en el estilo de producción discursiva de cada periódico analizado. Lo que importa aquí son las particularidades discursivas inscritas en cada uno de los periódicos, partiendo del análisis de las posiciones de sujeto, los modos de enunciación y los diferentes repertorios ideológicos que se inscriben en la articulación discursiva diferenciada propia de cada uno de ellos; si los entendemos como medios de producción cultural que ocupan posiciones diferenciadas en el campo periodístico19.

En el capítulo 4 daré cuenta de las equivalencias y diferencias existentes en el estilo discursivo que cada periódico tiene sobre el tópico de este trabajo. Dichas singularidades discursivas se construyen a partir de las modalidades específicas de articulación de la ideología de clase y sus fuentes de legitimación social, ya sean éstas la alineación partidista, la defensa de intereses corporativos y/o la promoción de sistemas morales particulares, y la posición diferenciada, el nicho, que ocupan en el campo de los medios de comunicación. Una de las principales características de esta articulación es que cada uno de los periódicos analizados interviene de forma particular en la estructuración y el funcionamiento de la agenda y las prácticas de intervención discursiva en la arena pública.

3.2 Prensa, violencia simbólica y la agencia de un