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C OHORT BASED HEALTH STATUS

In document Justine Cornwall and Judith A Davey (Page 86-88)

H EALTH S ERVICES S ECTOR

C OHORT BASED HEALTH STATUS

De la misma manera que el Imam es guía y líder de los hom- bres en sus acciones externas, también posee la función de guía y liderazgo interior y esotérico. Es la guía de la caravana de la huma- nidad que se mueve interior y esotéricamente hacia Dios. Con el fin de aclarar esta verdad es necesario volver a dos comentarios inicia- les. Primero de todo, sin duda alguna, de acuerdo al Islam como así también a otras religiones divinas, el único medio de obtener la di- cha o la aflicción eterna, la felicidad o la desdicha, es por medio de

las buenas o malas acciones, las cuales el ser humano distingue a través de los mandatos de la religión divina como así también a través de su propia naturaleza primordial otorgada por Dios y por la inteligencia. En segundo lugar, a través de la revelación y la profe- cía de Dios ha alabado o condenado las acciones del hombre de acuerdo al lenguaje de los seres humanos y de la sociedad en la que viven. Dios ha prometido a los que hacen el bien, obedecen y acep- tan las enseñanzas de la revelación una feliz vida eterna en la cual se cumplimentan todos los deseos que concuerdan con la perfec- ción humana. Y a los malhechores e inicuos Dios les ha advertido de una amarga vida perpetua en la que se experimenta todo tipo de aflicción y desengaño.

Sin duda alguna Dios, que de todas maneras está por encima de todo lo que podamos imaginar, no posee como nosotros un pen- samiento moldeado por medio de una estructura social particular. Las relaciones de amo y servidor, gobernante y gobernado, orden y prohibición, premio y castigo, no existen fuera de nuestra vida so- cial. El Orden Divino es el propio sistema de creación en el cual la existencia y aparición de todas las cosas se relacionan solamente a su creación por medio de Dios de acuerdo a relaciones reales. Por otra parte, como se ha mencionado en el Sagrado Corán266 y los

hadices proféticos, la religión contiene verdades y realidades por encima de la comprensión común del ser humano, reveladas por Dios para nosotros en un lenguaje que podamos comprender y al nivel de nuestro entendimiento.

Se puede concluir así que hay una relación real entre las bue- nas obras y el tipo de vida que se prepara el hombre en la eternidad, una relación que determina la felicidad o desdicha de la vida futura de acuerdo a la Voluntad Divina. O en palabras más simples, se puede decir que cada acción buena o mala da vida a una conse- cuencia real dentro del alma del hombre, lo cual determina el carác- ter de su vida futura. Ya sea que lo comprenda o no, el ser humano es como un chico que está siendo educado. De las instrucciones del maestro el chico no escucha otra cosa sino hacer y no hacer, pero

no entiende el sentido de las acciones que cumple. No obstante, cuando crece, como resultado de los virtuosos hábitos espirituales y mentales obtenidos interiormente durante el período de educación, es capaz de lograr una feliz vida social. Si, sin embargo, rechaza someterse a las instrucciones del maestro, no sufrirá otra cosa más que desdicha e infelicidad. O, tomando otro ejemplo, es como una persona enferma que atendida por el médico cumple con las medi- cinas, los alimentos y los ejercicios indicados, no teniendo otra obli- gación más que la de cumplir dichas órdenes. El resultado de esta obediencia es lograr la armonía en su constitución, la cual es la fuente de salud como así también de todo otro goce físico. Para resumir, podemos decir que dentro de su vida exterior el ser huma- no posee una vida interior, una vida espiritual, que se relaciona a sus obras y acciones y se desarrolla en relación a ellas, y que si felici- dad o desdicha en el más allá dependen completamente de su vida interior.

El Sagrado Corán también confirma esta explicación267. En

muchos versículos afirma la existencia de otra vida y otro espíritu para los virtuosos y creyentes, una vida más elevada que ésta y un espíritu más iluminado que el espíritu del hombre como lo conoce- mos aquí y ahora. Asegura el Sagrado Corán que los actos del ser humano tienen efectos internos sobre su alma que siempre está con él. También en los dichos proféticos hay muchas referencias a este punto. Por ejemplo, en el Hadiz Miray (hadiz de la ascensión noc- turna) Dios se dirige al Profeta (PBd) con estas palabras: “El que

desee actuar de acuerdo a Mi Complacencia debe poseer tres cualidades: debe poseer una gratitud que no esté mezclada con la ignorancia, un recuerdo sobre el cual no se asiente el polvo del olvido, y un amor que no prefiera el amor de las criaturas más que Mi amor. Si Me ama, Yo lo amo. Yo abriré los ojos del corazón con la visión de Mi Majestad y no le ocultaré las cualidades de Mis criaturas. Yo confiaré en él en la oscuri- dad de la noche y a la luz del día hasta que la conversación y la comunicación con las criaturas termine. Yo le haré escuchar Mi Palabra y la palabra de Mis ángeles. Yo le revelaré el se-

creto que había velado de Mis criaturas. Yo le vestiré con el manto de la modestia hasta que las criaturas se sientan aver- gonzadas frente suyo. Caminará sobre la tierra habiendo sido

perdonado. Yo haré que su corazón posea conciencia y visión y no le ocultaré nada en el Paraíso o en el Infierno. Yo le haré conocer todo lo que la gente experimente el Día del Juicio a manera de terror y calamidad”268.

Abu Abdallah (P) ha relatado que el Profeta de Dios (PBd) recibió a Harizah Ibn Malik Ibn Al-Numan y le preguntó: “¿Cómo

eres tú, Oh Harizah?” dijo éste: “Oh Profeta de Dios, yo vivo como un verdadero creyente”. El Profeta de Dios le dijo: “Cada cosa posee su propia verdad. ¿Cuál es la verdad de tu pala- bra?”. Dijo Harizah: “Oh Profeta de Dios, mi alma se ha apar- tado de este mundo. Mis noches las pasó en vigilia y mis días padeciendo sed. Parece como si estuviera contemplando el Tro- no de mi Señor y las cuentas han sido ajustadas, y como si estuviera contemplando a la gente del Paraíso que se visitan unas a otras en el cielo, y como si escuchara los gritos de la gente en el Infierno”. Entonces el Profeta (PBd) dijo: “Este es un siervo cuyo corazón Dios ha iluminado”269.

También se debe recordar que a menudo algunos guían a otros en buenas o malas acciones, sin cumplir con sus propias palabras los que hacen de guías. En el caso de los Profetas y los Imames, sin embargo, cuya guía y liderazgo es a través de la Orden Divina, nunca ocurre esta situación. Ellos practican la religión cuyo liderazgo han emprendido. La vida espiritual hacia la que guían al género humano es su propia vida espiritual270, porque Dios no colocará la

guía de otros en manos de alguien a menos que Él mismo guíe a esa persona. La Guía Divina especial nunca puede ser violada o infrin- gida.

De esta discusión podemos llegar a las siguientes conclusiones: 1.- En cada religión la comunidad de profetas e Imames son los primeros en la perfección y realización de la vida espiritual que pre-

dican porque ellos deben practicar y practican sus propias enseñan- zas y participan de la vida espiritual que profesan.

2.- Dado que son los primeros entre los seres humanos y los líderes y guías de la comunidad, son las personas más virtuosas y perfectas.

3.- La persona sobre cuyos hombros yace la responsabilidad de la guía de la comunidad a través de la Orden Divina, de la misma manera que es la guía de la vida y actos externos de los seres hu- manos, también es la guía de la vida espiritual, y la dimensión de la vida interior de la vida humana y de la práctica religiosa depende de su guía271.

In document Justine Cornwall and Judith A Davey (Page 86-88)