ANNEX B – MARKET DESIGN
B.2 Network access, capacity allocation and pricing
B.2.2 Capacity allocation
En este contexto de apropiacionismo de la agricultura por parte de la industria es que emergen las transnacionales que dominan el área de la provisión de insumos y de la elaboración de productos a partir de las materias primas agrícolas.
Las transnacionales son grandes conglomerados empresariales (corporaciones), que se ubican en aquellos nodos de la cadena agroindustrial que reproducen con mayor velocidad el capital, y que más influyen en la determinación de los procesos productivos. Así, se concentra en muy pocas firmas buena parte de la oferta de semillas, fertilizantes, biocidas, maquinaria, entre otros insumos; al mismo tiempo que la industrialización, distribución y comercialización de los productos elaborados a partir de las materias primas del campo.
Por estos motivos, hoy día las corporaciones tienen un rol preponderante en la organización de la producción, ya que definen qué se produce, con qué insumos, con qué estándares de calidad, y sobre todo, definen, o por lo menos regulan, los precios.
Solo para ejemplificar, según ETC122 (2007) las 10 principales compañías semilleristas concentraron en el 2006 el 57% del mercado de semillas comerciales (Cuadro 1), con un valor total de US$ 13.014 millones123, mientras que en 1996 concentraban el 37% del mercado mundial. Con respecto al mercado de semillas patentadas, en el 2006 las 10 compañías más grandes controlaron el 66% del mercado. En otros rubros, las 10 mayores empresas biotecnológicas124 concentran casi un 75% de las ventas, y los 10 fabricantes de biocidas más importantes acumulan un 84% del mercado mundial.
Cuadro 1: Ingresos de las 10 principales empresas semilleristas en 2006.
Fuente: ETC, 2007.
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Grupo de acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración (ETC).
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Dentro de estas Monsanto, Dupont y Syngenta (las tres firmas principales) controlaron el 39% del mercado, con un valor acumulado de US$ 9.000 millones.
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Según Nature Biotechnology las empresas biotecnológicas son aquellas cuya principal actividad comercial depende de la aplicación de organismos biológicos, sistemas o procesos, o que provee servicios especiales que derivan de sistemas biológicos.
En el procesamiento de materias primas agrícolas también es descomunal la concentración corporativa. Por ejemplo Cargill, una transnacional que opera desde 1865, tiene la capacidad de almacenamiento más grande de los EE.UU., maneja casi 24 millones de busheles125de granos exportados en Canadá y 24,6 millones en Argentina y Brasil. Además controla el 42% del maíz que se exporta de EE.UU. (y éste provee maíz para dos tercios del mercado mundial), y está entre los tres productores más grandes de carne bovina en EE.UU (Murphy, 2006).
En cuanto a la distribución de alimentos, las 10 principales firmas concentran un 25% del mercado (ETC, 2005a), siendo que una sola de ellas, Wal-Mart, concentra el 8% de la comercialización de alimentos en el mundo. Wal-Mart es además la corporación que más factura por año en el mundo (US$ 287.989 millones126) y la que más empleados tiene con 1 millón 700 mil.
Un caso paradigmático es de la empresa Monsanto, la empresa de semillas más grande del mundo que acapara un 20% del mercado mundial. Se caracteriza por operar en varias áreas de la provisión de insumos, especialmente en la producción de semillas y biocidas, siendo dos de sus productos “vedette” el herbicida total Roundup (glifosato) y la soja RR.
Esta transnacional ha desarrollado también productos biotecnológicos como las semillas transgénicas de maíz, algodón y colza/canola. En 2004, de todos los cultivos transgénicos, se cultivaron con semillas de Monsanto un 91% del área de soja, un 97% de la de maíz, un 63% de la de algodón y un 59% de la de colza. Ha desembarcado también, desde 2005 con la compra de Seminis, en el área de las semillas hortícolas, llegando a dominar el 38% del mercado global de semillas de pepino, el 34% de “chiles”, el 29% de pimientos, el 23% de Tomate y el 25% de Cebolla (ETC, 2005b).
Sin embargo, para que estas corporaciones puedan dominar los mercados mundiales, no alcanza con la producción de insumos útiles, de bajos costos y
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Medida de volumen en seco: 1 bushel equivale a 35,239 litros.
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Solo a modo de comparación, el Producto Bruto Interno (PBI) de Uruguay en 2006 fue de U$S 19.317millones, casi 15 veces menos que Wal-Mart.
bien publicitados; es necesario garantizar a través de distintos mecanismos la masificación y venta de los mismos que permita asegurar jugosas ganancias. Las estrategias son diversas, destacándose la adaptación de las legislaciones estatales a los requerimientos de las corporaciones, especialmente en el caso de las patentes; la firma de contratos entre el productor y la empresa y, en el caso de semillas, la fiscalización de la comercialización de las mismas en los puertos más importantes.
Las patentes son instrumentos legales que garantizan la exclusividad sobre el uso de una innovación por parte de su creador, obligando al pago de royalties a quien haga uso de ésta. De esta forma se ejerce la propiedad intelectual sobre la innovación.
Cuando los derechos de propiedad intelectual no son reconocidos en los países de origen del producto, como es el caso de la Argentina (Pessanha et. al., 2006), las corporaciones como Monsanto establecen estrategias como el cobro de tasas a quienes importan granos transgénicos que, en caso de que el importador se rehúse a su pago, serán llevados a las cortes europeas, en cuyo sistema legal los derechos de propiedad intelectual sí son reconocidos. Así, las corporaciones se aseguran el cobro de la patente utilizando diversas estrategias legales.
En Estados Unidos la estrategia de las corporaciones incluye, además de las patentes, la firma de contratos entre la empresa y el agricultor que utiliza sus insumos. En el caso de la soja RR, el agricultor, a cambio de la licencia para utilizarla, debe vender los granos producidos en mercados “apropiados”, usar las semillas en una única zafra, no distribuir la semilla comprada o la producida en el predio a ningún tercero, utilizar el herbicida Roundup de Monsanto u otro equivalente autorizado por la compañía, garantizando con estos mecanismos que el productor deba comprar todos los años a Monsanto las semillas y los insumos asociados a esta127 (Pessanha et. al., 2006).
127
La empresa Monsanto invierte cuantiosos recursos en investigar e intimar agricultores acusados de violar patentes. La empresa establece juicios, los cuales casi la mitad de las veces finalizan en acuerdos extrajudiciales confidenciales. En algunos casos los agricultores firman acuerdos que los obligan a comprar productos Monsanto, demostrando así el objetivo de la empresa de ligar definitivamente los agricultores a sus semillas e insumos (Pessanha et. al., 2006)