0
1
2
3-5
6-10
FIGURA 1. Localización de las aves detectadas en los 1451 transectos realizados.
Sin considerar otros factores, el número de bisbitas camineros detectados por
Fuerteventura (n=780) Lanzarote (n=594) La Graciosa (n=77) 1,2 1,4 1,6 1,8 2,0 2,2 2,4 2,6
Nº de Bisbitas Camineros por transecto
Test de Kruskal-Wallis=53,81; p<0,001
FIGURA 2. Diferencias entre islas en el número medio (± error estándar) de aves por transecto.
PREFERENCIAS DE HÁBITAT Y PROBABILIDAD DE PRESENCIA
La Tabla 1 muestra las diferencias más significativas, a escala de gradientes
ecológicos multivariantes, entre las preferencias de hábitat del Bisbita Caminero y la
disponibilidad ambiental muestreada en el estudio:
PREF. MEDIA DESV. ESTÁNDAR Factor1: más cercanía a pueblos y ciudades 0,11 0,97 Factor2: mayor desarrollo arbustivo 0,25 1,00 Factor3: suelo arenoso y carente de rocas 0,00 0,91 Factor4: mayor densidad de caminos rurales 0,12 1,03 Factor5: mayor desarrollo de las herbáceas 0,12 1,13 Factor6: mayor pendiente y altitud s.n.m. 0,00 1,06 Factor7: menor cobertura agrícola -0,03 1,17 Factor8: mayor cobertura de terófitos 0,08 1,11
TABLA 1. Media y desviación estándar de las preferencias del Bisbita Caminero en cada gradiente ambiental (que se describen con respecto a sus valores en el extremo positivo). Las diferencias más significativas y con mayor relevancia ecológica (pref.media=0, desv.estándar<1; ver Métodos) se destacan en rojo (p<0,01) y en negrita (p<0,001).
La Tabla 2 se ofrece como comparación de los valores medios disponibles y
preferidos por esta especie para cada una de las variables individuales reunidas en los
variables particulares de hábitat, que modelizan sus probabilidades de
presencia/ausencia (7% de varianza original explicada):
Media muestreada Media del Bisbita
Dist. URBANA (km) 2,4 (0-14,8) 2,2 ±0,1*** Dist. 3URBponderada (km) 4,4 (0,8-20,2) 4,0 ±0,1*** Dens. CAMINOS (m) 265 (0-1850) 290 ±11** Dist. CARRETERAS (km) 1,3 (0-8,6) 1,3 ±0,0 PENDIENTE (%) 6,5 (0-42) 6,7 ±0,2 ALTITUD (m) 131 (0-481) 130 ±3 Cob. HERBÁCEAS (%) 3,3 (0-75) 4,2 ±0,3*** Alt. HERBÁCEAS (m) 0,04 (0-0,53) 0,06 ±0,00*** Cob. TERÓFITOS (%) 11,2 (0-100) 13,7 ±0,4*** Cob. MATORRALES (%) 8,1 (0-48) 9,4 ±0,3*** Alt. MATORRALES (m) 0,25 (0-1,2) 0,28 ±0,00*** Alt.máx. MATORRALES (m) 0,40 (0-1,8) 0,45 ±0,01*** Cód. tipo de SUELO 2,5 (0-4) 2,4 ±0,0* Cob. ROCAS (%) 23,3 (0-100) 21,5 ±0,8 Cód.tam. ROCAS 2,8 (0-5) 2,9 ±0,0 Cob. AGRÍCOLA (%) 3,9 (0-100) 5,6 ±0,6***
TABLA 2. Valores medios de los descriptores del hábitat para los 1451 transectos muestreados (mostrando sus valores mínimo y máximo), y para los 1019 transectos con presencia de Bisbita Caminero (± su intervalo de confianza al 90%) ponderados por el número de aves detectado en cada muestra. Se indican las diferencias significativas según un test de Mann-Whitney (*p<0,05; **p<0,01; ***p<0,001)
| Altura media de los matorrales<20 cm Cobertura de rocas<83% Código de tipo de suelo<1,9 Dist. min. a un núcleo urbano<2 km Cobertura de matorrales<2% 82% 56% 28% 82% 38% 74% >20 cm >2 km >2% >83% >1,9%
FIGURA 3. Modelo dicotómico que determina las probabilidades de presencia del Bisbita Caminero (expresadas como porcentajes en las puntas terminales del árbol). La longitud relativa de cada rama es directamente proporcional a su importancia explicativa. Todos los criterios mostrados son significativos a p<0,05.
Considerando conjuntamente la información contenida en ambos análisis se pueden
identificar los siguientes patrones básicos:
• La ubicuidad y abundancia de la especie en los transectos realizados tiene mucha relación con su elevado generalismo respecto a los hábitats insulares estudiados,
a pesar de no ser una especie propiamente estepárica. Esta plasticidad ecológica
se manifiesta en que de todos los gradientes ambientales considerados sólo
muestra rangos estrechos de selección con respecto a la compactación y
pedregosidad del terreno (Tabla 1). No obstante, el valor medio preferido para
este gradiente, aunque restrictivo, no difiere de la disponibilidad media
muestreada en las islas. Por tanto, el Bisbita Caminero dispondría de suficiente
hábitat apropiado para satisfacer sus preferencias. Aún así el árbol de
clasificación obtenido (Figura 3) permite identificar valores umbral para la
cobertura de rocas y el grado de compactación del suelo que aumentan las
probabilidades de aparición de la especie.
• No obstante, es interesante señalar que para cuatro gradientes ambientales las preferencias medias del Bisbita Caminero difieren significativamente de las
características medias muestreadas. Así, prefirió localidades con mayor
desarrollo vegetal que la promediada en todos los transectos realizados (Tablas 1
y 2). En el árbol de clasificación obtenido (Figura 3) se explicita claramente la
importancia del estrato arbustivo en las probabilidades de encontrar o no a esta
especie.
• Por otra parte, dos de las fuentes de perturbación humana consideradas en este estudio, cercanía de pueblos o ciudades y densidad de pistas o caminos rurales,
parecen favorecer la presencia de esta especie (Tablas 1 y 2). Este hecho
también es identificado en el árbol de regresión analizado (Figura 3), pues uno
Caminero en un transecto (82%) implica distar menos de 2 km de un núcleo
urbano.
Las Figuras 4 y 5 ilustran gráficamente las diferencias comentadas entre la
disponibilidad ambiental muestreada en las islas y los rasgos de hábitat de las
localidades preferidas por el Bisbita Caminero.
VARIACIÓN EN ABUNDANCIA
En el análisis de los rasgos ambientales que mejor determinan la abundancia de
bisbitas entre 58 grandes estratos de muestreo, se obtuvo un modelo de regresión
múltiple capaz de explicar el 33,1% de la variabilidad observada en la densidad de aves
(Apéndice 1). De manera equivalente a lo visto en el apartado anterior, a esta escala de
análisis el desarrollo de la vegetación, tanto del estrato arbustivo como del herbáceo, se
correlaciona positivamente con la abundancia de la especie. Además, la densidad de
aves también aumenta si disminuyen la pendiente y altitud media s.n.m. En cambio, ni
el grado de compactación y pedregosidad del suelo, ni la cercanía a núcleos urbanos son
buenos predictores de la densidad de Bisbita Caminero por estrato de muestreo.
Por último, este análisis pone de manifiesto que, una vez controladas las diferencias
ambientales existentes en cada isla estudiada, en Fuerteventura se hallaron densidades
significativamente menores de Bisbita Caminero que en Lanzarote o La Graciosa
-3 -2 -1 0 1 2 3 4 5 6 Factor2: mayor cobertura y altura del estrato arbustivo à
-2 -1 0 1 2 3 4 5 6 7 8
Factor5: mayor cobertura y altura del estrato herbáceo
à Nº de Bisbitaspor transecto de 500 m
0 1-2 3-5 6-10
Figura 4. Ver Métodos para detalles sobre su interpretación.
-8 -7 -6 -5 -4 -3 -2 -1 0 1 2 3
Factor1: mayor cercanía a núcleos urbanos à -2 -1 0 1 2 3 4 5 6
Factor4: mayor densidad de pistas y caminos rurales
à Nº de Bisbitaspor transecto de 500 m 0
1-2 3-5 6-10