El análisis de esta variable se fundamenta en los valores estéticos que se perciben en el paisaje. La elevada carga de subjetividad que conlleva su estimación queda matizada mediante la utilización de procedimientos metodológicos diseñados al efecto.
3.9.1 Aspectos metodológicos
Se ha establecido, mediante la utilización de tecnologías de información geográfica, una propuesta metodológica de valoración indirecta, cuya aplicación resulta válida en el territorio que aborda este documento, y con la que se pretende agilizar el proceso de evaluación de la calidad visual.
Esta metodología requiere establecer previamente la delimitación de unidades homogéneas de paisaje, en las que se considera, por un lado, la calidad visual intrínseca del paisaje de cada unidad, considerándo el grado de integración de las actuaciones humanas en el territorio y, por otro, la calidad visual extrínseca del paisaje de cada unidad, que considera el fondo escénico; esto es, de qué modo el valor del paisaje de cada unidad se ve influido por el circundante. Las unidades delimitadas conforman tres grandes grupos:
Unidades del espacio edificado, en las que confluyen las actividades urbanas. Cuentan con una morfología física y una funcionalidad propia.
Unidades del espacio agrícola. Incluyen las áreas agrícolas en explotación y en abandono.
Unidades con predominio de elementos naturales. Son unidades escasamente transformadas, en contraposición al entorno urbano.
Con la valoración de la calidad visual del paisaje se cuantifica la incidencia visual de los elementos territoriales. Con el propósito de objetivizar los resultados se ha establecido la siguiente fórmula de valoración ponderada, para luego aplicarla a las unidades de paisaje:
Donde:
CVP = Calidad Visual del Paisaje CVI = Calidad Visual Intrínseca CVE = Calidad Visual Extrínseca
Los resultados de la aplicación del algoritmo se han clasificado, atendiendo a los siguientes rangos de valores:
Entre 4,01 y 5: Muy Alto Entre 3,01 y 4: Alto Entre 2,01 y 3: Medio Entre 1,01 y 2: Bajo Entre 0 y 1: Muy Bajo
Los valores que puede alcanzar la calidad visual extrínseca corresponde a los siguientes criterios:
Valor 1: el paisaje circundante no ejerce influencia positiva en la calidad visual de la unidad y no genera contraste visual significativo con su paisaje.
Valor 3: el paisaje circundante incrementa moderadamente la calidad visual de la unidad y genera un contraste visual moderado con su paisaje.
Valor 5: el paisaje circundante potencia notablemente la calidad visual de la unidad y genera un gran contraste visual con su paisaje.
Por el contrario, la valoración de la calidad visual intrínseca estará sujeta a modificaciones conforme se trate de evaluarla en el espacio edificado, en el soporte relacional o en los sectores con predominio de elementos naturales:
1.- Valoración de la calidad visual intrínseca del espacio edificado.
Para el cálculo de la calidad visual intrínseca del espacio edificado se ha utilizado la siguiente fórmula de valoración ponderada:
Donde:
CVI = Calidad Visual Intrínseca.
XVedf = Valoración de las Edificaciones, obtenida mediante el promedio de la diversidad de las tipologías edificatorias, de la altura, del contraste de volúmenes, de la textura de las fachadas, del contraste de los colores y del estado de conservación.
XVv = Valoración de los Viales, obtenida mediante el promedio de la tipología viaria, de la funcionalidad, del arbolado y la jardinería y de la armonización visual del conjunto.
XVelp = Valoración de los Espacios Libres, obtenida mediante el promedio de la tipología, del estado de conservación, del arbolado y la jardinería y de la armonización visual del conjunto.
Los criterios de valoración empleados1 son los siguientes: a. Valoración de las edificaciones (Vedf)
a.1. Diversidad de tipologías edificatorias.
Valor 1: existencia de una única tipología edificatoria. Valor 3: predominio de 2 tipologías edificatorias. Valor 5: predominio de 3 o más tipologías edificatorias. a.2. Altura de las edificaciones.
Valor 1: predominio de edificaciones de más de 8 plantas. Valor 3: predominio de edificaciones de entre 2 y 8 plantas. Valor 5: predominio de edificaciones de 1 planta.
a.3. Contraste de volúmenes.
Valor 1: homogeneidad de volúmenes.
Valor 3: variabilidad volumétrica sin alternancia de volúmenes. Valor 5: variabilidad volumétrica con alternancia de volúmenes. a.4. Textura de fachadas (materiales, balconadas, carteles, toldos, etc.)
Valor 1: homogeneidad en los materiales de las fachadas. Valor 3: escasa variabilidad en los materiales de las fachadas. Valor 5: variabilidad significativa en los materiales de las fachadas. a.5. Contraste de colores de fachadas.
Valor 1: fachadas con colores escasamente integrados.
Valor 3: escaso contraste de colores en las fachadas o predominio de fachadas monocromas
Valor 5: adecuados contrastes de colores en las fachadas. a.6. Estado de conservación de las edificaciones.
Valor 1: edificaciones bien conservadas, con elementos significativamente deteriorados o predominio de edificaciones deterioradas.
1
Se inspiran en los planteamientos metodológicos expuestos por Fabio A. Solari y Laura Cazorla en “Valoración de la calidad y fragilidad visual del paisaje”. Cuaderno 30. Centro de Estudios de Diseño y Comunicación (2009). Pp. 213-226. ISSN 1668-5229.
Valor 3: edificaciones bien conservadas con elementos escasamente deteriorados. Valor 5: predominio de edificaciones bien conservadas.
b. Valoración de los viales (Vv). b.1. Tipología viaria.
Valor 1: predominio de vías de escasa sección transversal. Valor 3: predominio de vías de moderada sección transversal. Valor 5: predominio de vías de amplia sección transversal. b.2. Funcionalidad viaria.
Valor 1: inexistencia de vías peatonales o ciclovías. Valor 3: presencia de vías peatonales o ciclovías.
Valor 5: presencia significativa de vías peatonales o ciclovías. b.3. Arbolado y jardinería.
Valor 1: inexistencia de ajardinamiento o inadecuada proporción de éstos. Presencia de ajardinamiento en mal estado de conservación.
Valor 3: proporción adecuada del ajardinamiento, aunque con escaso contraste entre los distintos estratos vegetales.
Valor 5: proporción adecuada del ajardinamiento con contrastes significativos entre los distintos estratos vegetales.
b.4. Armonización visual del conjunto.
Valor 1: disposición irregular o caótica del mobiliario urbano, de los ajardinamientos, de las aceras, de la señalética, etc.
Valor 3: disposición armoniosa del mobiliario urbano, de los ajardinamientos, de las aceras, de la señalética, etc.), aunque presenta un significativo deterioro.
Valor 5: disposición armoniosa de los elementos característicos (mobiliario urbano, ajardinamientos, aceras, señalética, etc.), que presenta buen estado de conservación.
c. Valoración de los espacios libres públicos (Velp). c.1. Tipologías existentes.
Valor 1: presencia de espacios libres sin ningún tipo de tratamiento.
Valor 3: presencia de espacios libres con ajardinamiento, aunque en mal estado de conservación a causa de la carencia de mantenimiento.
Valor 5: presencia de espacios libres en buen estado de conservación y mantenimiento.
c.2. Estado de conservación.
Valor 1: presencia de espacios libres con elementos significativamente deteriorados (mobiliario, sistemas de riego, pavimentos, etc.).
Valor 3: presencia de espacios libres con elementos moderadamente deteriorados (mobiliario, sistemas de riego, pavimentos, etc.).
Valor 5: presencia de espacios libres con elementos en buen estado de conservación y mantenimiento (mobiliario, sistemas de riego, pavimentos, etc.). c.3. Arbolado y jardinería.
Valor 1: inexistencia de ajardinamiento o proporción inadecuada de áreas ajardinadas, con predominio de ajardinamiento en mal estado de conservación. Valor 3: proporción adecuada áreas ajardinadas, con escaso contraste entre los estratos vegetales.
Valor 5: proporción adecuada de áreas ajardinadas, con contraste significativo entre los estratos vegetales.
c.4. Armonización visual del conjunto.
Valor 1: disposición irregular y caótica de los elementos característicos (mobiliario urbano, ajardinamiento, pavimento, señalética, etc.).
Valor 3: disposición armoniosa de los elementos característicos (mobiliario urbano, ajardinamiento, pavimento, señalética, etc.), que presentan un significativo deterioro.
Valor 5: disposición armoniosa de los elementos característicos (mobiliario urbano, ajardinamiento, pavimento, señalética, etc.), que presentan un buen estado de conservación.
2.- Valoración de la calidad visual intrínseca del espacio agrícola
De forma similar a lo efectuado en el espacio edificado, el cálculo de la calidad visual intrínseca del espacio agrícola se ha obtenido tras aplicar la siguiente fórmula de valoración ponderada:
Donde:
CVI = Calidad Visual Intrínseca.
XVv = Valoración de los accesos viarios, obtenida mediante el promedio de la tipología viaria, de la funcionalidad, del porte de la vegetación y de la armonización visual del conjunto.
XVtc = Valoración del tipo de cultivo, obtenida mediante el promedio de la la valoración de la tipología, del estado de conservación, del porte y de la armonización visual del conjunto. 3.- Valoración de la calidad visual intrínseca del espacio con predominio de elementos naturales.
Para su cálculo se ha utilizado el promedio de la valoración de las formas del relieve, de la vegetación, de la presencia de agua superficial y del nivel de integración paisajística de las actuaciones humanas, conforme al siguiente algoritmo:
Donde:
CVI = Calidad Visual Intrínseca.
Vfr = Valoración de las formas del relieve Vveg = Valoración de la vegetación
Vpa = Valoración de la presencia de agua superficial
Vip = Valoración de la integración paisajística de las actuaciones humanas Los criterios que fundamentan la asignación de valores son los siguientes: a.1. Formas del relieve.
Valor 1: formas del relieve que muestran escaso contraste visual (pendientes tendidas con formas planas, y homogeneidad del sustrato). Ausencia de formas destacables a escala insular.
Valor 3: formas del relieve que presentan cierto contraste visual (pendientes moderadas y relativa alternancia de sustratos y formas -cóncavas y convexas-). Presencia de formas singulares a escala insular.
Valor 5: formas del relieve de elevado contraste visual (pendientes acusadas y alternancia llamativa de formas cóncavas y convexas). Presencia de formas excepcionales a escala insular.
a.2. Vegetación.
Valor 0: la incidencia de las actividades humanas ha provocado la desaparición de la cubierta vegetal.
Valor 1: paisaje vegetal con escaso contraste visual (cubierta vegetal continua, sin variación en su distribución, o escasa cubierta vegetal).
Valor 3: paisaje vegetal con contraste visual moderado (cubierta vegetal con estratos relativamente homogéneos, con escasa variedad de distribución).
Valor 5: paisaje vegetal con elevado contraste visual (gran diversidad de especies y estratos, y distribución espacial muy irregular).
a.3. Presencia de agua superficial.
Valor 0: las circunstancias naturales o antrópicas impiden la presencia de aguas superficiales.
Valor 1: presencia ocasional de aguas superficiales. Valor 5: presencia permanente de aguas superficiales.
En relación a la incidencia del mar en la determinación de la calidad visual se ha considerado más acorde con la realidad incorporarla a la valoración del fondo escénico de la unidad.
a.4. Nivel de integración paisajística de las actuaciones humanas.
Valor 0: se registra la ausencia generalizada de integración paisajística de las actuaciones humanas. La calidad visual es ínfima.
Valor 1: la unidad alberga actuaciones humanas dispersas que afectan negativamente a su calidad visual.
Valor 3: la unidad cuenta con actuaciones dispersas, parcialmente integradas, que afectan escasamente al paisaje, o que no restan ni añaden calidad visual.
Valor 5: la unidad se encuentra libre de actuaciones escasamente integradas, o presenta intervenciones humanas que inciden favorablemente en su calidad visual. 3.9.2 Exposición de resultados
Tras analizar las unidades conforme a su tipología se concluye que, con respecto a las correspondientes al espacio edificado, el 17,2% de su superficie posee un valor bajo. Afecta a unidades que han sufrido un cambio de tipología constructiva que conduce con frecuencia a incrementar el aspecto caótico del conjunto edificado. El 58,6% de la superficie de las unidades del espacio edificado muestra un valor moderado, que resulta predominante a lo largo del entorno edificado del lecho del Barranco de Agaete. El 16,3% cuenta con un valor alto, especialmente en los núcleos rurales del interior. El valor muy bajo, que representa el 7,9% de la superficie de este tipo de unidades, afecta exclusivamente al entorno que conforman las viviendas unifamiliares emplazada en Las Hoyillas, donde los solares abandonados, los desmontes y los vertidos de residuos sólidos generan un muy evidente impacto visual.
Una amplia superficie de las unidades que conforman el espacio agrícola (el 38,5%) posee una calidad visual moderada. Se trata de espacios conformados por parcelas que ocupan los lechos de los principales barrancos que surcan la superficie municipal, e incluyen algunas edificaciones. Las unidades que cuentan con un valor bajo ocupan el 32,8% de las incluidas en la tipología agrícola. Engloba unidades que albergan parcelas abandonadas que fueron explotadas de forma extensiva y que en la actualidad constituyen eriales. Al 17,9% de la superficie de las unidades agrícolas se les ha asignado un valor muy bajo. Son parcelas emplazadas en la franja costera, entre los llanos del Turmán y El Goteo, que en el pasado fueron destinadas a sostener cultivos intensivos (tomate, fundamentalmente). El 10,8% de la superficie de las unidades agrícolas posee un valor alto. Su localización se circunscribe al entorno de Los Berrazales, fundamentalmente, donde las parcelas, armoniosamente integradas
en el entorno que las circunda, están destinadas al autoconsumo y al abastecimiento del mercado local.
Los valores de la calidad visual de las unidades con predominio de elementos naturales resultan notablemente desiguales. Predomina el valor muy alto, que corresponde al 37,6% de la superficie de este tipo de unidades, especialmente en las emplazadas en el pinar de Tamadaba. El valor alto se extiende sobre el 32,5% de la superficie de estas unidades e incluye espacios que muestran cierto grado de antropización que merma levemente su calidad visual. La superficie de las unidades que cuentan con calidades visuales moderada y baja representan el 15,9 y el 14%, respectivamente. Conforman espacios degradados, que adolecen de una adecuada integración visual.
3.9.3 Áreas prioritarias para su ordenación paisajística
En cumplimiento de la directriz 113.1, correspondiente a las Directrices de Ordenación General de Canarias, la determinación de las áreas prioritarias para su ordenación paisajística se ha llevado a cabo tras el análisis de la calidad visual del paisaje y el inventario de los impactos detectados en el territorio municipal.
De este modo, se han cartografiado como áreas prioritarias para su ordenación paisajística (plano IA.12), las que cuentan con calidades visuales baja y muy baja y las afectadas por impactos significativos y visibles desde los enclaves más transitados.
3.9.3.1 Zonas con alta prioridad para su ordenación paisajística Áreas agrícolas
Cuando a través de la Autovía del Norte de Gran Canaria (GC-2) se accede al municipio, en el entorno de Las Moriscas y El Turmán, se observan extensas parcelas de cultivo abandonadas que sostuvieron tomateros hasta hace algunas décadas, e instalaciones agropecuarias que se encuentran en estado ruinoso. El conjunto genera un impacto visual de signo negativo y de intensidad significativa.
Soporte natural
Montaña Blanca, sobre cuyo flanco suroccidental se asienta la villa de Agaete, se encuentra intensamente antropizada. La presencia de pequeñas canteras y de numerosos desmontes, visibles desde la Autovía del Norte de Gran Canaria (GC-2), incide en la pérdida de calidad paisajística.
Espacio edificado
Las urbanizaciones de El Turmán y Las Hoyillas demandan una eficaz integración paisajística, a causa de la escasa calidad visual que exhiben, agravada por la existencia de notables impactos derivados de la edificación y del deterioro del espacio no urbanizado.
3.9.3.2 Zonas con moderada prioridad para su ordenación paisajística Áreas agrícolas
Entre Las Nieves y Las Torres, en el último tramo del Barranco de Agaete, se extienden algunas parcelas de cultivo abandonadas, de notables dimensiones, que incluyen infraestructuras y edificaciones vinculadas con la pasada actividad agrícola, que se encuentran con frecuencia en estado ruinoso y generan, en consecuencia, un relativo impacto visual. Se
les asigna una prioridad moderada, por encontrarse en un entorno territorial que mantiene cierta capacidad para absorber cambios que se integren de manera positiva desde una óptica paisajística.
Soporte natural
Ocupa la vertiente meridional del Barranco de Agaete, desde la Hoya de La Palmita, en la desembocadura, hasta El Toscón, aguas arriba, junto a la localidad de Vecindad de Enfrente. A pesar del predominio de los elementos naturales, se consigna la presencia dispersa de movimientos de tierra, de algún vertedero incontrolado y de infraestructuras de carácter urbano, inadecuadamente integradas. Sin embargo, estos impactos no impiden que este sector del municipio constituya un espacio integral de calidad paisajística moderada.
Espacio edificado
La urbanización “La Suerte”, emplazada en la vertiente septentrional del Barranco de Agaete, muestra evidencias visuales de un progresivo deterioro y de la aparición de impactos generados por la implantación de infraestructuras,, que debieran conducirla a su ordenación paisajística, con una prioridad moderada.
3.9.3.3 Zonas con baja prioridad para su ordenación paisajística Áreas agrícolas
El paisaje agrícola que se extiende sobre los Llanos de Agaete, entre las localidades de Piletas y Troya, cuenta con una calidad visual aun estimable, a pesar de que el proceso de abandono de los cultivos se encuentra muy avanzado y se han implantado algunas infraestructuras que adolecen de una adecuada integración paisajística. La visibilidad de este sector desde el espacio circundante es escasa.
Soporte natural
En el tramo superior de la vertiente meridional del Barranco de Agaete, entre El Laderón y El Cañón, algunas edificaciones dispersas, mal integradas desde una óptica paisajística, quiebran la armonía de un espacio en el que predominan los elementos naturales. Se le asigna una prioridad baja a causa de la escasa visibilidad del enclave.
Espacio edificado
Las edificaciones emplazadas en el entorno de Los Berrazales son susceptibles de una mejora paisajística que las integre visualmente en el entorno circundante, especialmente el hotel Princesa Guayarmina que, en la actualidad, presenta un evidente deterioro.