6. Research findings and discussions
6.3 Case study – Dora the explorer
Se ha propuesto atrás el carácter contingente del mérito en la secuencia de los diferentes usos a los que el término se presta, sobre todo en el ámbito de la filosofía moral, política y jurídica.
De un lado la múltiple variedad de tales usos aparecía relacionada con la propia ambigüedad del término mérito y de algunos de sus derivativos (meritocracia), pero sobre todo de expresiones afines o matrices (merecimiento).
Por otro lado, la utilidad de la noción (su fertilidad a la hora de analizar problemas en relación con la desigualdad y la exclusión) se presumía relacionada precisamente con esa flexibilidad, y según nuestra hipótesis inicial, con la posibilidad de que la complejidad de algunos de los problemas que se plantean alrededor de la igualdad se deriven del olvido del carácter relativo y contingente de la noción de mérito.
Una segunda aproximación a las ideas centrada en el primer hito igualitario, no significa ya una aproximación lingüística. La palabra “mérito era, como señalábamos en el capítulo primero, de origen latino (meritum).
Se deber partir aquí de la importancia de detectar el momento de la emergencia de las ideas, de “mérito” 1 en un sentido amplio, como merecimiento (ligado a la idea de merecer),
1 Respecto a las diferencias léxicas entre axíasis y axíoma como mérito en sentido estático, vid. MUSTI, D.,
Demokratía, Orígenes de una idea, Madrid, Alianza, 2000, pp. 118-122. También ADKINS, A. W. H., Merit and Responsability: A Study in Greek Ethics, University of Chicago, 1960. ALLISON, J. W., “Axíosis, the
New Arete: A Periclean Metaphor for Friendship”, The Classical Quaterly, Oxford, Vol. 51, Issue 1, July 2001, pp. 53 – 64. Sobre esta dificultad terminológica, vid. FINLEY M. I., Politics in the Ancient World, Cambridge University Press, 1983. Sobre el uso del término, en Aristóteles, vid. TOULOUMAKOS, J., Die
theoretische Begründung der Demokratie in der klassischen Zeit Griechlands. Die demokratische Argumentation in der Politik des Aristoteles, Ekdoseis Papazisis, Atenas, 1985. La importancia del
y de “meritocracia”2 en los dos hitos de auto creación de nuestra cultura filosófica y jurídica en los cuales la igualdad se reconoce como valor, independientemente de la cuestión filológica, y en ese sentido debemos buscar si no un equivalente, sí un antecedente, un germen de la noción, de la idea.
En esta parte del trabajo dedicada a la génesis y al desarrollo de la noción de merecimiento/ mérito en el primero de los hitos igualitarios debe aparecer la expresa voluntad de una comprensión constructiva del origen, constante y diferentes caminos que toma la relación del mérito con la igualdad, y con la exclusión por un patrón de inclusión meritorio. Pero también debe definirse esta relación en cada uno de los términos que la componen.
Acerca de la tensión entre los componentes, su comprensión pasa ineludiblemente por una búsqueda de tipo genealógico que rastree históricamente las primeras manifestaciones de cierta oposición ideológica que apele a los méritos frente a medidas redistributivas o igualitarias de las que se tiene constancia. En lo que atañe a los conceptos deberemos, asimismo, identificar lo que cabe entender tanto por “igualdad”, como por “mérito”, en el planteamiento del problema en cada uno de los hitos democráticos, y sobre todo, en relación con los presupuestos morales y jurídicos en los que se insertan estos conceptos.
Es evidente que consideraciones puramente prácticas aconsejan no ir demasiado lejos en la búsqueda del estado embrionario del tema que nos ocupa. Pero si se trata de bosquejar, aunque a grandes rasgos, en esta primera parte, la genealogía de aquella constante de la relación que informa el tipo de argumento a la contra como reacción meritocrática frente a la ampliación igualitaria del círculo de beneficiarios de un determinado estatus económico, incluso cuando hace referencia a aspectos políticos, es preciso remontarse a Grecia.
¿Por qué este primer hito? Aunque no fuera suficiente el carácter paradigmático del ideal igualitario que preside la democracia clásica, el carácter germinal de la cultura greco latina debe avalar nuestra idea de recurrir a este momento. Ha sido Cornelius Castoriadis quien más ha insistido, desde el análisis social y la filosofía política, en que el retorno a las fuentes de nuestra tradición grecooccidental resulta ineludible para la crítica del “orden de las cosas”.
El cuestionamiento crítico de nuestra propia tradición debe pues remontarse a Grecia. Grecia es el “locus histórico-social” donde se creó la democracia y la filosofía y donde, por consiguiente, están nuestros propios orígenes. Grecia no es un modelo, ni un ejemplar entre otros, sino un “germen”.3 Es pues, importante para ver su desarrollo.
En la evolución de la relación que nos ocupa, cabe además acreditar la presencia de las ideas de mérito, meritocracia e igualdad en ese momento.
reconocimiento del mérito es defendida de forma explícita, también por SINCLAIR, R. K., Democracia y
participación en Atenas, Madrid, Alianza, 1999, p. 302.
2 Sobre la posibilidad del uso de tal concepto en este primer momento, en su Historia de la filosofía griega, W.
K. C. Guthrie utiliza también explícitamente el término “meritocracia”, así: “Este debate reflejaba el conflicto entre los viejos ideales aristocráticos y las nuevas clases que empezaban entonces a destacarse bajo el sistema democrático de gobierno en Atenas y que pretendían establecer lo que hoy se llamaría una meritocracia” (cursiva nuestra) aunque al mismo tiempo duda sobre la conveniencia de reemplazar este término por el de “axiocracia”. W. K. C. GUTHRIE Historia de la filosofía griega Tomo III Siglo V. Ilustración, Madrid, Gredos, p. 39 trad. Joaquín Rodríguez. Sobre el término axíosis y sus derivados en Tucídides, vid., GOMME, A. W., A Historical Commentary on Thucydides, The Ten Year´s War, II, Oxford, 1956, p. 110. En relación con la idea de mérito y sobre el mismo pasaje, vid. MUSTI, D., “Quaderni Ist. Archeologia Universidad di
Chieti”.