4. Case Studies
4.2. Case Study on MDG 1 (Hunger) and PCD
Los ejercicios de lectura tienen como finalidad, adoptar un estilo propio, alcanzar el ritmo y la fluidez necesaria para leer correctamente.
+ Leer en voz alta: Durante 15 minutos grabar la voz. Esto permitirá que el locutor
escuche sus errores y los corrija.
+ Leer diferentes tipos de guión: Esto tiene como finalidad ir dando los distintos tonos,
modulación, énfasis, ritmo, actuación etc.
+ Leer frente al espejo: Lo que permitirá al locutor entrar en situación.
+ Leer en contratiempo: Esto ayudara al locutor – lector a adquirir la velocidad y ritmo
adecuados para ciertos tipos de guiones. (noticiarios por ejemplo).
Ejercicios de ritmo: Se lee un texto, primero con la máxima lentitud, es decir, deletreando
en forma constante sin pronunciar bien las palabras o sílabas y dejando un espacio entre cada una de ellas. A continuación se lee lo mas lapido posible, pero teniendo cuidado de pronunciar todos los sonidos correctamente. Por último, se alterna la lectura rápida y la lenta.
Ejercicios de entonación: En primer lugar, se recomienda leer un texto, dramatizado hasta
llorar y después reír a carcajadas. Para este ejercicio no importa la lectura, detenerse, reír, llorar, sino expresarse riendo o llorando.
Ejercicios de dicción: La dicción es la forma de hablar correctamente. Generalmente,
cuando hablamos con otra persona, no nos percatamos de la forma en que lo hacemos, porque nos apoyamos en los gestos y ademanes, pero en la radio no es posible esto, ya que el radioescucha no tiene la posibilidad de vernos y no puede preguntarnos qué fue lo que dijimos, por lo que es importante hablar con claridad y pronunciar perfectamente cada palabra y cada letra”.
Ejemplos de algunos de los trabalenguas que se pueden utilizar para mejorar la dicción Cansadas, cargadas, rapadas, marchaban
las chavas, calladas, calmadas, bandadas, de gatas las ratas cazaban, las ranas, cantaban, llamaban, saltaban, y al saltar sanaban de su mal astral.
+
En la mañana, la mamá de Ana Zavala va a la plaza a cambiar cáscaras de naranja por manzanas, bananas, patatas y calabazas, para lavarlas, aplastarlas, amarrarlas,
empacarlas, cargarlas, y mandarlas a Canadá. +
Que el bebé cese de beber leche frente a la tele, que bese el pelele, que me dé ese eje que le dejé,
y que se entere de lo que pensé. +
Mimí y Lilí quisieron vivir en el Mississipí pí sin límite vil militar ni civil, sin minibikinis ni cínicos hippies, sin bibis visibles ni tinte viril. un chofer chileno se echó a chillar por el chueco chanchullo al escuchar que lucho iba a luchar para echar chorizos cosechar chiles y chorrear chalecos.
+
Marichu Morquecho, chocha mocha y ducha por su chacha nicha lucha como un macho lucha
ducha ducha mocha y chocha y chocha por nicha su chacha,marichu morquecho.
+
Guillermo Gutiérrez, antiguo guerrero, entrega gallinas gordas y galanas. Son gangas, son galas
que luego en el fuego gotearán sus grasas graznando de gozo.
+
En Tlapacoya armóle una bulla a moya, porque moya en Tlapacoya robóle un gallo a Tafoya; y yo voy a Tlapacoya a ver de Tafoya
y yo voy a Tlapacoya por el gayo de Tafolla , a armar bulla en Tlapacoya.
+
En Amecameca un mico al académico meco, babieca, enteco y caduco, un macuco caco saca
al académico meco, caduco enteco y babieca, un mico, en Amecameca.
+
3.3.4 La música
La música es el segundo elemento del código radiofónico y es un excelente auxiliar del guión. Es la música un recurso auxiliar la cual puede servir para decir sin palabras el lugar, el tiempo, el estado de ánimo, las condiciones sociales y la idiosincrasia de la cultura de los pueblos; es la dimensión mágica que envuelve los sentimientos y embriaga los sentidos
llevándolos de la mano a lugares de embeleso, de seducción, de fascinación, donde el nigromante hechizo de las notas hace estallar como cohete salpicado de chispas el sortilegio de esa dimensión inexplicable del tintineo y amasijo de sentimientos provocados por los tonos y los silencios que se meten como eco por entre las grietas del inconsciente estimulando la telaraña cerebral provocando estímulos corporales desconocidos, invitándonos a volar entre el deleite o en dolor, hacia el libre albedrío en la creación de escenarios personales.
No hace falta decir que es el ingrediente más importante en la obra radiofónica, independientemente de su función recreativa como arte sirve a la radio para intensificar las acciones para establecer la ambientación en general y para formular cambios en el escenario de la imaginación humana.
Los usos más frecuentes que se le da a la música en una producción radiofónica son los siguientes:
+ La cortina o cortinilla: Está representada por un fragmento musical, previamente
seleccionado y tiene la utilidad de separar dos escenas. La cortina es para la radio lo que el punto y seguido ó punto y aparte es para el texto impreso. Por lo común, no debe pasar de diez segundos de duración y se selecciona de acuerdo al tipo de programa.
En los noticiarios, por ejemplo, los hábiles operadores de audio de las radiodifusoras seleccionan cortinas que representan el corte para ir a comerciales y representan el punto y aparte. También se ocupa para significar el punto y seguido que se emplea en los resúmenes noticiosos. De igual manera, se puede considerar como cortinas las que se seleccionan de manera especial para delimitar las entradas y salidas de programa o bien, adoptan el distintivo de tema musical de programa.
+ El puente: En un momento dado, representa los puntos suspensivos y no es otra cosa que
una especie de intermedio musical al que se das mayor extensión que a la cortina. Se emplea generalmente para sugerir un lapso entre una escena y otra o para insinuar que la acción se transporta a un sitio diferente de la anterior, en obras dramatizadas. El puente se puede aprovechar, disminuyendo su volumen, para enmarcar los párrafos de narración y puede también anticipar la escena siguiente cuando se le mezcla la música de esa escena. El puente musical dura generalmente veinte segundos. Es conveniente no abusar de los puentes musicales porque producen ruidos por monotonía y hacen densa y crítica una emisión radiofónica.
+ La ráfaga: Es un fragmento musical de picos elevados y de corta duración que se
caracteriza por la fuerza y el dramatismo que transporta. Su duración es de unos cuantos segundos y se utiliza para reforzar un diálogo que define una situación, o para llamar dinámicamente la atención del auditorio. Es de uso común en mensajes de tipo comercial como elemento de entrada para llamar la atención del radioescucha.
+ La fanfarria: Es un pequeño fragmento de música de instrumentos de percusión y
metales, seleccionado de temas musicales, generalmente épicos, y sirven para las distintas escenas heroicas o situaciones festivas que demanda el guionismo de la radio, en la producción de programas o en tareas de publicidad.
Al planear la utilización de la música, e incorporarla al guión debe tomarse en cuenta que puede resultar contraproducente abusar de ella. No todas las escenas resisten efectos musicales. En algunas ocasiones la mejor música es el silencio; por lo tanto es necesario
encontrar un justo medio. Por el contrario es importante que tampoco se restrinja su utilización porque se necesita de eso elementos para hacer más claro el movimiento, la ambientación y la acción. La música es muy celosa y puede llegar a arruinar un programa si esta no esta bien acoplada a la idea del programa. Es necesario que el guionista si no sabe o no conoce de música se apoye en los musicalizadores, o en los compañeros técnicos que en ocasiones cuentan con un gran acervo musical los cuales le podrían orientar o sugerir x tipo de música de acuerdo al tema. El campo de la música es colosal, se puede encontrar música clásica, gregoriana, operas, cantos autóctonos, melodías con orígenes remotos, o ritmos actuales etcétera, etcétera.