4.3 Case study: RQL Combustor at windmilling condition
4.3.2 Case Study: Windmiling for V2500 combustor
1. Dirección y Alistamiento.
Este programa debe aplicarse y extenderse a cada departamento de la escuela dominical.
(1) El pastor y el superintendente general cooperando.
a. En propósito.
Ambos deben tener el propósito de ganar almas. Quizá la mejor cosa que un pastor puede hacer es infundir en el superintendente de la escuela dominical el propósito y espíritu de un ganador de almas. Ambos deben estar convencidos de que los inconversos que hay en la escuela dominical deben ser ganados para Cristo. Ellos deben formular un programa de evangelismo y no descansar hasta que tal programa sea llevado a una gloriosa realización.
b. En oración.
Donde quiera que haya un pastor y un superintendente orando sin cesar por la salvación de los perdidos, allí estará el Espíritu de Dios obrando en el corazón de las almas perdidas, y los salvos sentirán pasión por los perdidos. Donde haya un pastor y un superintendente orando e interesados en las almas perdidas, ¿cómo no va a manifestar Dios su poder salvador?
c. En planes.
Un programa efectivo para ganar almas no puede dejarse al azar, debe tenerse un plan, para lo cual se necesita estudio, inteligencia y oración. Este es un trabajo que debe ser realizado en conjunto por el pastor y el superintendente. El superintendente verá que cada maestro tenga una lista de los inconversos que haya en su clase, insistirá que ellos asistan a la reunión semanal de
maestros y que en estas reuniones ellos públicamente expresen su interés en la salvación de esas almas y soliciten las oraciones y ayuda de todos los oficiales y maestros. Los maestros deben informar del número de inconversos que hay en sus clases y también del número de los que han hecho profesión de fe
durante cierto período de tiempo. De esta manera se despertará el interés de los que son indiferentes a la salvación de los perdidos.
d. En ejecución.
El pastor y el superintendente deben trabajar en el programa de ganar almas. Jesús dijo: “Mi Padre hasta ahora obra, y yo obro” (Juan. 5:17). “Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar” (Juan. 9: 4).
El Espíritu Santo está obrando en el corazón y en las conciencias de los
pecadores. Multitudes de pecadores están listos a aceptar a Cristo si solamente lo conocieran. El ganador de almas necesita cooperar con el Espíritu Santo presentándoles al “Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”, y
diciéndoles cómo pueden ser salvos. El Espíritu Santo mostró al carcelero que él era un pecador perdido, y Pablo y Silas le dijeron cómo podía ser salvo.
(2) Los superintendentes de departamentos cooperando. Este es otro factor vital en un programa de evangelismo de la escuela dominical. Sin un espíritu verdaderamente deseoso de cooperar por parte de los superintendentes de los departamentos, muy poco se podrá hacer en un programa de ganar almas. No deben perder tiempo en el departamento, sino trabajar en una estrecha alianza con el pastor y el superintendente general para guiar a sus maestros y demás oficiales en ganar las almas de los alumnos de su departamento que aún no han aceptado a Cristo como Salvador.
Frecuentemente, en el culto devocional o en la clausura del departamento pueden hacerse llamamientos a aceptar a Cristo como Salvador, y en todo momento se pueden tener entrevistas personales del superintendente con los perdidos, y llevarlos al pastor para que converse con ellos sobre el asunto de su salvación. El trabajo personal de los maestros debe tener toda la simpatía y la cooperación del superintendente de su departamento.
(3) Los maestros cooperando. En este trabajo tiene el maestro su mejor oportunidad para hacer que su propia vida hable de Jesús. El tendrá una lista completa de todos los alumnos que aún no han aceptado a Cristo, y en su clase, y diariamente en sus oraciones privadas presentará a uno por uno de sus
discípulos ante el trono de Dios.
El maestro de grupos superiores quizá debe hacer una doble aplicación de la lección: una para aquellos que ya son convertidos, y otra para los inconversos de su clase. El maestro de la escuela dominical debe aprender de memoria Isaías 55, y cuando la impaciencia y el desánimo vengan, debe alimentar su alma con el contenido de los versículos 10 y 11, y cada vez que se presente ante su clase debe enseñar e instar a cada alumno a tomar una decisión.
(4) Interesando a los oficiales de la clase en los alumnos inconversos. Un maestro con espíritu de oración y que sienta amor por las almas perdidas puede mantener encendido el fuego del evangelismo en su clase. En cada reunión de negocios de su clase, el maestro y los oficiales de la clase deben presentar el asunto de los alumnos inconversos y la necesidad de hacer algo por guiarlos a la salvación. Oraciones especiales deben hacerse, y coordinarse un plan para trabajar todos por ellos.
Debemos interesar a los oficiales de la clase y a los miembros que ya son salvos, en los miembros inconversos.
2. Llamamientos Especiales en las Reuniones Generales y en las Clases.
Este es un asunto que requiere la inteligente cooperación de las clases y los departamentos organizados, trabajando en armonía con el superintendente general y el pastor. Generalmente el pastor es el encargado de hacer estos llamamientos; pero pueden ser hechos también por los superintendentes de departamentos y los maestros. En los departamentos y clases son a veces muy efectivos los llamamientos a aceptar a Cristo como Salvador. Quizá sea más fácil para los perdidos hacer profesión de fe en el departamento en la clase. De todas maneras, tan pronto como una persona muestra su deseo de aceptar a Cristo como Salvador, debe instársele a dar testimonio público de su fe ante la congregación en el culto de predicación, y luego guiarlo a la obediencia del bautismo y a hacerse miembro de la iglesia del Señor.
3. Insistir en la Asistencia al Servicio de Predicación.
Todos los miembros de la escuela dominical, desde principiantes o desde primarios para arriba deben asistir al servicio de predicación que se celebrará al terminar la escuela. Si una iglesia no puede celebrar tal servicio por algún motivo como se vio en el capítulo anterior, entonces debe insistirse en que asistan al culto de la noche. El maestro debe hacer todo lo que esté a su alcance por lograr que sus alumnos asistan a los cultos de predicación de la iglesia.
4. Estudios Teóricos y Prácticos Sobre Evangelismo.
La mejor manera de preparar ganadores de almas es dándoles un curso de evangelismo o del arte de ganar almas, y al mismo tiempo darles oportunidad de trabajar por ganar almas. Cada año la iglesia debe celebrar un curso de estudios de esta naturaleza, para lo cual sugerimos los siguientes libros:
La Tarea de Todo Creyente, por C. E. Matthews. Ganando Almas Para Cristo, Por P. E. Burroughs.
Evangelizando con el Espíritu Santo, por F. W. Patterson. La Reproducción Espiritual, por J. Crane.
Usando la Escuela Dominical en el Evangelismo, por Sanderson
Cuestionario
1. Mencione algunos métodos frecuentemente usados para ganar almasen la escuela dominical, y que aunque no son malos no constituyen un programa adecuado.
2. ¿Qué quiere decir que el trabajo evangelístico en la escuela dominical debe ser “constante y continuado”?
3. ¿Por qué debe ser el evangelismo el propósito principal de la iglesia?
4. Refiera cómo pueden el pastor y el superintendente cooperar en un programa adecuado de ganar almas en la escuela dominical.
5. ¿Cómo pueden cooperar los superintendentes de departamentos y los maestros?
6. Sugiera algún estudio de evangelismo que pueda ser práctico para poner a todos a trabajar en ganar almas para Cristo.