2.6 Jet Engine NO x Emission Predictions
2.6.2 Correlation Based Methods
IV.
DoctrinaV.
IglesiaVI.
PedagogíaVII.
EvangelismoVIII.
MisionesIX.
MayordomíaX.
Vida CristianaXI.
Estudios Especiales2. La Fase Práctica.
Hay un dicho que afirma que “Aprendemos a hacer, haciendo”. El conocer y el hacer se dan la mano. Esto tiene su fundamento en las Escrituras. Juan. 7:17 dice: “El que quisiere hacer su voluntad, conocerá de la doctrina si viene de Dios, o si yo hablo de mí mismo”.
Y en Stg. 1:22-24
“Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores,
engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se consideró a sí mismo, y se fue, y luego se olvidó qué tal era”.
No cabe duda que nadie es maestro de un asunto si no ha dado una demostración práctica de los hechos o verdades contenidas en tal asunto. Alguien preguntó a un patinador famoso cómo aprendió a patinar. El contestó “levantándome cada vez que me caía”.
Pregunte a un ganador de almas cómo aprendió a ganar almas, y contestará: “trabajando día por día”.
Pregunte a un buen maestro de la escuela dominical el secreto de su éxito y dónde aprendió a ser buen maestro, y contestará: “en el salón de clase”. Pregunte a un experto nadador dónde aprendió a nadar y contestará: “en el agua”. Pregunte a un famoso pianista dónde aprendió a tocar tan bien el piano, y contestará: “en el piano”.
Bajo ninguna circunstancia nosotros subestimamos el valor de la preparación teórica de oficiales y maestros de la escuela dominical; pero todos los
diplomas, sellos y grados del mundo no harán un maestro eficiente, de la escuela dominical; éstos, en adición a su preparación teórica deben adquirir habilidad y eficiencia por medio del trabajo constante de cada día.
Todo obrero de la escuela dominical necesita prepararse en el uso de las armas que le servirán en su trabajo; pero también necesita la práctica en su trabajo. Dos maneras sencillas, lógicas y prácticas para adquirir esta preparación en la cual todos los maestros y oficiales de la escuela dominical deben participar constantemente, son sugeridas:
(1) La reunión semanal de maestros. Es dudoso que de un grupo de oficiales y maestros de la escuela dominical el cincuenta por ciento sea eficiente si no se celebra una reunión semanal de maestros, en la cual se tenga, entre otras cosas, especialmente un estudio de la lección de la escuela dominical para el próximo domingo. Esta reunión producirá y mantendrá también un espíritu de
compañerismo y entusiasmo entre los maestros. Esta reunión también hace posible que los maestros y oficiales consideren juntos todos los problemas de la escuela y busquen una solución a los mismos.
Esto hace posible que el pastor pueda estudiar la organización de su escuela dominical en general y también a los oficiales y maestros individualmente; conociendo sus necesidades y podrá simpatizar con ellos en todo su trabajo. Esta reunión ofrece oportunidades a los oficiales para diagnosticar
propiamente la situación de la escuela dominical, localizando los puntos
débiles en cada departamento o clase, y estudiando los medios para corregirlos. Esta reunión ofrece a los maestros inexpertos la ayuda que necesitan en la preparación de la lección; y ofrece a los maestros experimentados y capaces oportunidades de ayudar a otros en su trabajo.
(2) Relación con personas fuera de la escuela dominical. La verdadera ciencia de edificar la escuela dominical es demostrada fuera del templo en relación con
las gentes en sus hogares y en sus negocios. Allí está la arena en la cual los soldados de la escuela dominical tienen que luchar. Una verdadera escuela dominical de enseñanza bíblica de la iglesia no es una exhibición de los miembros de la iglesia que son prominentes en negocios y círculos sociales; por el contrario, ésta es una arena en la cual grandes batallas son libradas contra las fuerzas del mal, contendiendo por las vidas y almas de los perdidos, y frecuentemente por las vidas de cristianos que se han apartado del camino. Un maestro de la escuela dominical puede aprender más acerca de la visitación en una hora, visitando a un alumno ausente en el cual se interese, de lo que él puede aprender sólo estudiando todo lo que se ha escrito acerca de la
visitación.
Un superintendente de la escuela dominical puede aprender más acerca de cómo edificar una escuela dominical modelo alistando un maestro y poniendo en sus manos una lista de miembros en perspectiva, y saliendo de vez en cuando con este maestro a visitar, que estudiando todo lo que se ha escrito sobre este asunto.
Cuestionario
1. ¿Cuál es la diferencia entre el programa de preparación de la Unión de Preparación y el de la escuela dominical?
2. ¿Por qué todos los miembros de la iglesia necesitan una preparación específica para realizar mejor su trabajo?
3. Refiérase a las dos fases esenciales para la preparación de los miembros de la iglesia.
4. Mencione los distintos aspectos del plan de estudios por los cuales se dan sellos, indicando por lo menos un libro de cada sección.
5. Mencione dos o tres planes para celebrar un curso de estudios en la iglesia.
6. Importancia de la reunión semanal de maestros. Mencione las mayores dificultades que ha tenido en su experiencia.