Chapter 3 Theoretical Framework and design
3.5 What is a case?
En toda organización, tanto escolar como de empresa, que son las más estudiadas, suele distinguirse un clima o atmósfera general, “donde se respira bien”, “donde hay un buen ambiente”, etc., y unos específicos como de seguridad, creatividad, compromiso, etc. (Halpin y Croft, 1963). En realidad el concepto clima social, emergió desde el mundo del trabajo y sus bases se abordaron desde el punto de vista de clima laboral a través de la psicología y sociología.
Flanders (1965), expresa que el clima social del aula se identifica con “el conjunto de cualidades que predominan consistentemente en la mayoría de los contactos entre profesor y alumno y entre éstos en presencia o ausencia del profesor”. El clima social es el resultado del estilo de vida que configuran los miembros del centro y del aula. Las dinámicas de las instituciones educativas, “la forma de ser, pensar y actuar”, una cultura conformada por los docentes y la comunidad escolar en su conjunto inciden en los logros académicos y relacionales por lo tanto en la calidad educativa (Murillo J. , 2008). Inclusive se dan encuentros desadaptativos en esta relación lo que da lugar a espacios conflictivos que sumados a las características infanto juveniles producto de las sociedades modernas (Cornejo & Redondo, 2001), afecta a la eficacia escolar.
Hidalgo, opit.cit., después de considerar las propuestas de varios autores, analiza que el clima se vincula a una perspectiva psicológica y emocional – cómo los individuos sienten la escuela-, y la cultura a una perspectiva antropológica como se reflejan las experiencias y concepciones de los individuos en sus prácticas. En esta línea definen la cultura escolar
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como “el sistema de orientaciones compartido que mantienen al centro unido y le proporciona una identidad distintiva”. El clima de aula se considera el ambiente emocional que se vive en un centro educativo influida por el ambiente que contempla una compleja combinación de variables organizacionales y sociales en el que está el sistema de valores y la cultura; como también físicas (aula) (Moss & Cols, 1984), citado por (Andrade L. , 2010), (Murillo J. M., 2011).
Posteriormente Mujis y Reynolds (2001), citados por Murillo, et al (2011: 10), también enfocan el aspecto psicológico de los estudiantes, quienes entienden el clima de clase como la “disposición o la atmósfera creada por un profesor en su aula, la forma que el profesor interactúa con los alumnos y el ambiente físico en que se desarrolla” “y la creación de un entorno donde los estudiantes no se sien (Murillo J. M., 2011) tan amenazados y puedan intervenir con libertad en las clases”; esta aspiración es propia de los jóvenes en la actualidad, especialmente en regiones donde la relación de y con los miembros de la comunidad es violenta.
En la misma línea otros autores como Roeser (1998) y (Emmons, 1996), entienden el clima de aula orientado por dos criterios: clima académico y clima social; el primero se refiere al grado en que el entorno de aprendizaje estimula el esfuerzo y enfatiza la colaboración; y el segundo como es la calidad de las interacciones entre estudiantes-profesores y entre estudiantes-estudiantes; o como expresa Trianes (2000), la percepción por parte de estudiantes y profesores de bienestar personal, sentimientos positivos de sentirse aceptado y ser valioso para los demás en la convivencia diaria.
Por su parte, Moss y Tricket (1987), para definir el clima escolar se sirvieron de dos variables: i) los aspectos consensuados entre los individuos y ii) las características del entorno en donde se dan los acuerdos entre los sujetos; el clima surgido de esta ecuación afecta el comportamiento de cada uno de los sujetos educativos. De aquí,
Moss, R.H. (1974), citado por (Andrade L. , 2010) considera algunos conceptos claves para la identificación y comprensión de este constructo, y de acuerdo a estos, agrupa los climas del aula en seis tipos diferentes, dependiendo de cómo las características de las mismas se manifiestan y estructuran: aulas orientadas a la innovación, a la relación estructurada, al rendimiento académico con apoyo del profesor, a la colaboración solidaria, a la competición individual desmesurada y al control.
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Las relaciones propuestas por Ortega (1996) más los criterios de Moss(1984), se describen en el siguiente cuadro elaborado por (Andrade l. , 2007); en los que se fundamenta la escala para evaluar el clima social en el aula:
TABLA 6 CARACTERÍSTICAS DE LAS INTERACCIONES PROFESOR/ ESTUDIANTE Relaciones Características
Profesor/a -estudiante El docente va a servir de fuente de motivación, de interés de apoyo, ayuda e implicación en la tarea para el estudiante Aula de clase,
currículo/0rganización Identifica el proceso académico y organizativo del aula, en el que se despliegan roles, se adquieren normas, se organizan subsistemas de poder, de valores, de actitudes.
Estudiante- estudiante Evidencian lazos afectivos, de amistad, comunicación, ayuda entre iguales, surgiendo valores, normas, inquietudes y deseos compartidos.
Fuente: Andrade, D. 2010
Las dimensiones del clima se han evaluado a través de inventarios, Herbert Walberg et.al (1968), Stern (1970). Walberg condujo a la elaboración del inventario del ambiente de aprendizaje (LEI) para las aulas de secundaria y el (MCI) para las aulas de primaria.
Muchos autores han realizado estudios sobre el impacto del clima de aula en el comportamiento y el éxito académico de los estudiantes (Giraldo, 2000), al realizar su estudio sobre “Clima Escolar: Percepción del Estudiante”, encontraron entre otras cosas que: el 84,4% de los estudiantes están satisfechos con el plantel, lo que más les agrada son el apoyo, la comprensión y la enseñanza de los profesores; les gustaría que cambiara el orden y aseo, los robos, el consumo de drogas y el trato inadecuado de compañeros y profesores; le entienden al profesor 93,8%.
Cava & Musitu (2001), al realizar el estudio sobre autoestima y clima escolar en niños con problemas de integración social en el aula, encontró que había diferencias entre los niños con problemas y sus compañeros en autoestima social y académica, diferencia entre los niños rechazados y los niños ignorados en autoestima familiar y en algunas dimensiones de la percepción del clima escolar.
51 FIGURA 4 ENTORNOS ESCOLARES
Fuente: Andrade (2010) Entorno físico que propicia el aprendizaje
Apoya el aprendizaje (disposición limitada de estudiantes; seguridad y comodidad en toda la escuela; aulas y áreas ordenadas, limpias y bien mantenidas; nivel de ruido bajo; textos útiles y suficientes)
• Impide el aprendizaje (escuela con un gran número de estudiantes; inseguridad, desorganización, deseo, poca iluminación; nivel de ruido alto; aulas con poco espacio; e insuficiencia de textos y suministros)
Entorno social que promueva la comunicación e interacción Entorno afectivo que promueva un sentido de pertenencia y autoestima Ambiente académico que promueve el aprendizaje y la autorrealización
Apoya el aprendizaje (Interacción de profesores-estudiantes-personal, sensible al apoyo, respeto, cuidado y amistad; confianza y moral alta entre los actores; Respeto y valoración de todos los miembros; contribución de todos al éxito de la escuela; todos perciben un ambiente acogedor y cálido)
• Impide el aprendizaje (interacción-estudiantes-personal distante y mínima; estudiantes con favoritismo, otros pasados por alto, esto no ven a los maestros y personal actuando por su interés; la moral es baja entre profesores y personal; la familia percibe que no son incluidos en el entorno educativo, los padres sienten culpa por las dificultades que presentan sus hijos)
• Apoya el aprendizaje (se estimula la interacción y comunicación entre maestros y estudiantes; padres y profesores ayudan al proceso educativo; las decisiones se toman con la participación de todos los actores; estudiantes y profesores están preparados para la resolución de conflictos)
• Impide el aprendizaje (La interacción y comunicación es limitada; existe autosegregación entre estudiantes; no existe relación entre la escuela y la familia; las decisiones se toman aisladamente; los estudiantes no tienen ningún papel en la determinación de actividades en la sala de clase; la intimidación y los conflictos son
Apoya el aprendizaje (no hay solo un énfasis en lo académico, sino también en el desarrollo integral de la persona que es respetado y apoyado; los métodos de enseñanza son variadas; las expectativas son altas para todos los estudiantes, todos son animados al éxito; el progreso es monitoreado)
• Impide el aprendizaje (el énfasis en lo académico es predominante; los
métodos de enseñanza no son variados; los estudiantes no tienen expectativas; no existe motivación al éxito; no existe un monitoreo adecuado en relación a los avances.)
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Vaello (2007), describe al aula y centro escolar como un lugar de aprendizaje de competencias cognitivas y socio emocionales entre otras. La falta de competencias cognitivas se plasma en bajos resultados académicos, mientras la falta de competencias socio – emocionales se materializa en la aparición de conflictos generalmente interpersonales, que normalmente acaban reflejadas en las quejas manifestadas por escrito por los profesores. Este autor hace notar que normalmente se confunde rendimiento escolar con rendimiento académico excluyendo todos los logros en competencias socio- emocionales de lo curricular, dándole un tratamiento marginal.
Posteriormente, Vaello (2007), describe el carácter multivariado de lo que ocurre en un aula de clases y coloca al maestro como el gran artífice del aprendizaje y la calidad de los resultados: “El clima de clase, es el contexto social inmediato en el que cobran sentido todas las actuaciones de alumnos y profesores”. “El clima de clase, es el resultado de un entretejido de influencias recíprocas provocadas por multitud de variables de distintas categorías, no todas educativas, que conforman una estructura global y dinámica que determina en gran medida todo lo que ocurre en el aula”. También afirma que “el secreto de enseñar no es tanto transmitir conocimiento como contagiar ganas, especialmente a los que no las tienen”.
Por otro lado Hervás & Toledo (1991), exploran las diferencias entre las percepciones de los alumnos y el profesor, así como de estos entre sí, respecto del ambiente actual e ideal de su aula. Utilizaron el Cuestionario de Ambiente de Clases Individualizadas (ICEQ), fundamentan su trabajo en el sentido de que es una de las áreas de investigación que mayor importancia está cobrando a nivel internacional y relatan que su finalidad es conseguir el perfeccionamiento del profesorado.
De lo anotado, se entiende que hay diversas variables que deben ser analizadas e investigadas para detectar cual debe ser el ambiente ideal que tienen las escuelas eficaces, que toda sociedad aspira a tener. De los autores consultados, se observa que el ambiente actual de aula ha sido estudiado durante un período prolongado y más extensivamente que el ambiente preferido; es por ello que existe una necesidad de inquirir para tener una clara
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comprensión de los tipos de ambiente de aprendizaje que los alumnos prefieren ya sea a nivel de aula o a nivel de escuela. En efecto, Murillo cita a Scheerens (1990), quien en su modelo destaca como las diferentes características del contexto influyen en las políticas escolares, o las características de la escuela pueden facilitar la enseñanza que se lleva en las aulas o un estilo de dirección influir en las decisiones didácticas adoptadas por los docentes, así como la existencia de relaciones recíprocas.
Los dos instrumentos de medidas más utilizados en la mayoría de investigaciones ha sido el “Learning Environment Inventory” y el “Classroom Environment Scale”, este último propuesto por Trickett y Moos en 1987. Hervás opi.cit., opina que estos instrumentos incluyen escalas tales como competición, formalidad, dificultad y claridad de normas, pero carecen de dimensiones que midan aspectos referidos a la individualización del aula.
Andrade (2010), utilizó en su investigación este instrumento argumentando que “La escala de Clima Social Escolar CES (Moos y Tricket, 1987), han contribuido a una evaluación del clima social en centros escolares. Dicha escala se centra en el clima psico- social de la clase y se basa en las concepciones compartidas por sus miembros”. Andrade, al igual que los autores citados, conceptualiza el ambiente como un sistema dinámico que incluye tanto la conducta docente como la interacción profesor – estudiante y la interacción entre estudiantes.
1.2.5. Caracterización de las variables del clima de aula, propuestas por Moos