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3 Region Based Analysis of CFA Scheme

3.6 Central Region

En el mapa de la Fig. 18 se agrupan las unidades metamórficas formadas por rocas con grado de metamorfismo variable entre gneiss y esquisto verde. De acuerdo con las descripciones de Gastil et al. (1975), principalmente, es probable que la mayoría de los gneises correspondan a secuencias paleozoicas, mientras que los esquistos pueden ser dominantes en las secuencias volcanosedimentarias del Jurásico o de la Fm. Alisitos del Cretácico. Las unidades más antiguas afloran en la región de Bahía de los Ángeles y oriente de la Sierra La Libertad, las cuales se han comparado con rocas del Grupo Canal Las Ballenas, definido por una secuencia metamorfizada de lodolitas calcáreas (mudstone), packstone bioclástico, lutitas y pedernales, depósitos tipo flysch, conglomerados y basalto alcalino almohadillado (Campbell y Crocker, 1993). Dichos autores atribuyeron a los

60 protolitos de la secuencia un ambiente de depósito de talud continental a cuenca. En el área de Bahía de los Ángeles el basamento metamórfico está bien expuesto en la parte septentrional y central de la Sierra La Libertad y en la parte septentrional de la Sierra Las Ánimas (Delgado-Argote, 2000). En la porción suroccidental (Phillips, 1964; en Gastil et al., 1991) y septentrional (Gastil et al., 1975) de la Isla Ángel de la Guarda se han reportado secuencias similares.

De acuerdo con los datos geocronológicos obtenidos por Valencia et al. (2006) en la región de El Arco, la parte central de la zona de estudio contiene rocas metamórficas probablemente de cuenca tras-arco jurásica. La litología de esta probable cuenca está formada por secuencias foliadas interpretadas como metareniscas y metatobas ricas en clorita que incluyen lavas andesíticas. En contraste, las unidades interpretadas como parte de la Fm. Alisitos del Cretácico están formadas por calizas, paquetes gruesos de derrames andesíticos y brechas volcánicas con fragmentos de calizas fosilíferas. Las rocas cretácicas afloran ampliamente en la parte occidental del área de estudio. Es importante hacer notar que Gastil et al. (1975) consideran que las secuencias volcánicas del norte de Punta Prieta son posiblemente del Jurásico, lo que las haría correlacionables con la Fm. Santiago Peak de California (Sedlock, 2003) o con las secuencias volcánicas jurásicas descritas en la Sierra de San Andrés, península de Vizcaíno (Kimbrough y Moore, 2003). En este trabajo, la secuencia volcanosedimentaria de la costa del Pacífico se considera cretácica simplemente porque el grado metamórfico y la deformación son bajos.

Las rocas plutónicas en toda el área son cretácicas, aunque no se descarta la posibilidad de que, como en el caso de las rocas volcánicas, sean del Jurásico.

61 Como se mencionó en la introducción, en este trabajo suponemos que las rocas plutónicas pueden separarse de acuerdo con su contenido de magnetita e ilmenita, siguiendo la línea trazada por Gastil et al. (1990) y que se muestra en las Figs. 1 y 2. Los reconocimientos de campo muestran que esta separación no es tan clara en el área de estudio, sin embargo, se utiliza como criterio general por carecer hasta el momento de análisis petrográficos y químicos de los diferentes plutones. En términos generales, la geometría de los plutones sigue los mismos patrones de fracturamiento y zonamiento descritos como premisas de este estudio y, otras características, están indicadas en la Tabla I. Se muestra en la tabla que los plutones de la zona de estudio se describen mejor al ubicarlas en una zona transicional entre los plutones de las regiones occidental y oriental o de magnetita e ilmenita, respectivamente. En algunos lugares al oriente del poblado Villa Jesús María (Fig. 11) es notable la existencia de diques de magnetita con plagioclasa cuyo origen probable es por exsolución del magma tonalítico que los encajona (Fig. 24).

Se considera que los plutones de la región centrada en la localidad Nuevo Rosarito comparten características de las regiones occidental y oriental. En la costa occidental, los intrusivos de Punta Prieta muestran evidencias de emplazamiento anterior o contemporáneo a las deformaciones regionales pues en ellas se desarrollan milonitas. Por su parte, los plutones del occidente de la sierra San Borja son post-tectónicos pues cortan a secuencias volcanosedimentarias deformadas.

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Figura 24. Dique de magnetita con plagioclasa como accesorio; el espesor es de 3 m y está emplazado en tonalita. La orientación del dique se relaciona aparentemente con los lineamientos N20°E de 56 km de longitud (San Jerónimo). De la asociación con plagioclasa se infiere que la magnetita es producto de segregación magmática.

Los plutones occidentales se forman en un ambiente tectónico de arco de islas, los orientales son de un ambiente de arco continental, mientras que los de la región de estudio comparten características de ambos.

La superficie de los plutones en el occidente es menor de 100 km2, mientras que en el oriente los plutones cubren áreas entre 400 y 1,400 km2 (Symons et al., 2003). En la región cercana a Nuevo Rosarito el área de los plutones compuestos es de 300-400 km2, los cuales están formados por plutones simples de aproximadamente 50 km2. En general, los plutones son composicionalmente tonalíticos, observándose que los occidentales en el Batolito Peninsular, y occidente del área de estudio, incluyen facies gabróicas, las cuales están ausentes en el oriente (Symons et al., 2003). Sedlock (2003) describe que en el área

63 de estudio el periodo de emplazamiento de los plutones se encuentra entre 110 y 95 Ma. La edad mínima debe extenderse hasta ca 92 Ma en la zona de San Francisquito, Golfo de California (Tulloch y Kimbrough, 2003), mientras que en la zona de Bahía de los Ángeles las edades 40Ar/39Ar en biotita de los plutones graníticos son de 89±1 Ma en la Sierra Las Flores y 87±1 Ma en la Sierra Las Ánimas (Delgado-Argote, 2000).

De acuerdo con Symons et al. (2003), las edades de circones por U-Pb de los intrusivos del occidente varían entre 105 y 120 Ma, los del oriente entre 90 y 100 Ma, mientras que los de la Sierra El Placer en la región de Vizcaíno arrojan edades de 134 y 140 Ma y, en la Isla de Cedros, 166 Ma (Kimbrough y Moore, 2003). Estas últimas fechas son importantes pues, circones y molibdenita del pórfido cuprífero de El Arco, cuya secuencia es similar a la del occidente del área de estudio, arrojaron por el mismo método una edad de ca. 165 Ma (Valencia et al., 2006). Esta última fecha confirma la sospecha acerca de la posibilidad de que parte de las secuencias volcanosedimentarias y plutones asociados en el área de estudio pueda ser jurásica.