en el ámbito de los tratados internacionales sobre armas ligeras:14el Tratado Internacional para la Prohi- bición de las Bombas de Dispersión, el proceso hacia un Tratado Internacional sobre Comercio de Armas, y el Tratado Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersona.
El año 2008 estuvo marcado por la firma del Tratado Internacional para la Prohibición de las Bombas de Dis- persión como resultado final del denominado Proceso de Oslo, iniciado en 2007. A principios de diciembre 94 Estados firmaron un acuerdo sumamente exhausti- vo, tanto por su expresa prohibición de la producción, comercialización, conservación y uso de la práctica totalidad de tipologías de este armamento, como por la consolidación de la asistencia a las víctimas directas de este tipo de munición y a sus familiares. A partir de la entrada en vigor del Tratado, en un plazo de seis meses, los Estados firmantes deberán presentar un lis- tado detallado de sus arsenales, que deberán ser des- truidos en un plazo máximo de ocho años y limpiar todo el terreno de este tipo de bombas en un plazo de 10. Los dos aspectos que causaron mayor controversia en el contenido del tratado fueron la exclusión de un tipo de bomba con muy pocas submuniciones (al conside- rar que éstas sí pueden dirigirse únicamente a objeti- vos militares), así como la posibilidad de cooperación en cualquier materia entre un país firmante y otro que no, ya que así se permitirá, como ejemplo más claro, la colaboración con las Fuerzas Armadas de EEUU, país no firmante del tratado.15Algunos analistas consideran que la inclusión de estos dos puntos puede debilitar el peso específico del tratado.
Entre los países que por el momento no han firmado el Tratado figuran algunos de los principales productores de este tipo de bombas, además de EEUU, como son
China, India, Israel, Pakistány Rusia. Para argumentar
su ausencia, el Gobierno estadounidense esgrimió que las bombas de dispersión son un elemento importante en sus intervenciones de mantenimiento de la paz, ade- más de considerar que podría perjudicar los avances en otros foros internacionales, como la Convención sobre Armamento Convencional o la consideración de estas bombas dentro de un grupo de los explosivos remanen- tes de guerra, entre otros aspectos. Más allá de sus argumentos, este tratado es una nueva demostración de la flagrante violación del Derecho Internacional Humanitario que supone el uso de estas bombas. No obstante, todavía queda por comprobar qué pers- pectivas se plantean tras la implantación de este trata- do y de si se consiguen efectos similares al tratado con- tra las minas antipersona, es decir, disminuir drásticamente y demonizar el uso de este tipo de arma- mento. Por el momento, hay que congratularse por el pronto y efectivo esfuerzo de los diferentes Gobiernos, encabezados por Noruega, y de la sociedad civil para conseguir la firma de un tratado a nivel internacional en un plazo inferior a dos años. Este tratado debe alen- tar el avance hacia otros compromisos de carácter más global como el del Tratado Internacional sobre Comer- cio de Armas.
Acerca del Tratado Internacional de Comercio de Armas, una comisión de expertos gubernamentales se reunió a principios de año para discutir la viabilidad, el enfoque y los parámetros iniciales de cara a un tratado legalmente vinculante.16A mediados de julio se cele- bró la Tercera Reunión Bienal de los Estados para eva- luar la implementación del Programa de Acción sobre armas ligeras aprobado en 2001 para prevenir, comba- tir y eliminar el tráfico ilícito de armas ligeras en todos sus aspectos. El gran ausente en el encuentro fue EEUU, que mantuvo su actitud crítica respecto a ini- ciativas multilaterales y más propensas a estrategias bilaterales a nivel más nacional o regional. Esta vez, su ausencia permitió la aprobación de un informe final en el que se valoraba lo conseguido hasta el momento y se incluía unas propuestas sobre el camino a seguir. Dada la diversidad de posturas, el proceso de decisión para llegar al texto definitivo fue a múltiples bandas (lo que generó la oposición de Irán y las reservas del Movimien- to de Países No Alineados) y terminó en un documento poco resolutivo. Los temas centrales alrededor de los que giró esta reunión fueron cuatro: la intermediación ilícita; la gestión de arsenales y liquidación de exce- dentes; la necesidad de actuar a nivel regional en la
13. S/RES/1808 de 31 de marzo de 2008, en <http://www.un.org/Docs/sc/unsc_resolutions08.htm>. El Consejo aseguró que esta sanción se ajus- tará en función de la situación de seguridad estatal, especialmente en las provincias de Ituri, Kivu Norte y Kivu Sur, que pasa por las mejoras en la reforma del sector de la seguridad, la integración y reforma de la policía nacional, así como el proceso de Desarme, Desmovilización, Repatriación y Reintegración (DDRR) de los grupos armados congoleños y extranjeros.
14. Las armas pequeñas y ligeras son aquellas que pueden ser portadas por una persona o por un vehículo ligero. Entre las mismas podemos encon- trar pistolas, rifles, escopetas, granadas, minas antipersona y munición, entre otros. Se calcula la existencia de unas 850 millones de unida- des en todo el mundo fabricadas por más de 1.100 empresas en unos 90 países, mientras que el 60% de las mismas están en manos priva- das y causan alrededor de 500.000 muertes cada año.
15. Véase el contenido completo de la Convención sobre la Munición de Racimo en <http://www.stopclustermunitions.org/wp/wp-content/uplo- ads/2008/06/spanishfinaltext.pdf>.
16. El grupo de expertos para el Tratado Internacional sobre Comercio de Armas lo conforman Alemania, Argelia, Argentina, Australia, Brasil, China, Colombia, Costa Rica, Cuba, Egipto, España, EEUU, Finlandia, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, Kenia, México, Nigeria, Pakis- tán, Reino Unido, Rumanía, Rusia, Sudáfrica, Suiza y Ucrania.
cooperación y asistencia internacional; y la evaluación, por vez primera desde su aprobación en diciembre de 2005, del Instrumento para el marcaje y rastreo de armas ligeras.
Posteriormente, en el marco de la Primera Comisión de la Asamblea General de la ONU, 145 países votaron a favor de la implementación del Tratado Internacional sobre Comercio de Armas. El voto fue particularmente contundente por parte de África, Sudamérica, Centroa- mérica y Europa, aunque debe lamentarse que EEUUy
Zimbabwe votaran en contra, ignorando el consenso
mundial hacia este Tratado. La postura del Ejecutivo estadounidense no supuso ninguna sorpresa ya que, si bien es uno de los países con una de las regulaciones más estrictas a nivel mundial sobre comercio de armas, considera que la aproximación multilateral supone una pérdida de fondos, por lo que insiste en prescindir de la estrategia multilateral y abogar por una estrategia de carácter bilateral.
La base jurídica de este Tratado es el respeto por los estándares internacionales en materia de derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario, lo que debería servir para prevenir posibles amenazas para la paz y la seguridad internacional. Así, Amnistía
Internacionalseñaló en un nuevo informe17que un sis-
tema de control de armas coherente debería servir para no exportar armamento a países donde exista un riesgo sustancial de que puedan provocar o exacerbar un con- flicto armado, contribuyan a los patrones del crimen violento, minen el desarrollo sostenible, suponga prác- ticas corruptas significativas o que puedan ser desvia- dos a usuarios no autorizados que puedan violar estas normas citadas. Así, además de incorporar estas nor- mas, Amnistía Internacional instó a incorporar en el futuro Tratado Internacional de Comercio de Armas una provisión para requerir a los Estados la prevención de
desvío de las existencias sobrantes en situaciones de rehabilitación posbélica donde se constatan abusos de derechos humanos por parte de actores estatales y no estatales.
Otro de los aspectos en que más hincapié se ha hecho en lo relativo a las transferencias ilícitas e irresponsables de armas ligeras es su perjuicio para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).18En este sentido, la ONG Oxfampresentó un informe señalando las consecuencias más negativas de las transferencias de armas, como son el fomento del conflicto armado, la merma de fondos de los Gobiernos para el desarrollo y la sumisión de las comunidades por debajo de los umbrales de la pobreza. Más concretamente, Oxfam señala que las transferencias irresponsables de armas contribuyen a la exacerbación de la violencia armada y socavan los diferentes ODM en función de lo que se presenta en la tabla 6.4.
Por su parte, el Instituto Superior de Estudios Interna- cionales y de Desarrollo (IHEID) de Ginebra (Suiza) publicó su informe anual sobre armas ligeras, Small
Arms Survey 2008.19En esta ocasión, analizó a fondo
la problemática del desvío de armamento (la transfe- rencia de manos autorizadas al mercado ilegal) y la vio- lencia armada como problema para la sanidad pública. En los apartados habituales sobre el ciclo armamentis- ta el informe actualiza las clasificaciones de los países a partir de diversos criterios. Por ejemplo, figuran como los mayores exportadores de armas ligeras, en este orden, EEUU, Italia, Alemania, Bélgica, Austria, Brasil, Rusia y China. De entre todos los grandes exportadores, los más transparentes en sus transacciones son EEUU, Italia, Suiza, Francia, Eslovaquia y el Reino Unido. Los mayores importadores son EEUU, Arabia Saudita, Canadá, Francia y Alemania.
17. Amnistía Internacional, Blood at the Crossroads: Making the case for a global Arms Trade treaty, Amnistía Internacional, diciembre de 2008, en <http://www.amnesty.org/en/library/info/ACT30/011/2008/en>.
18. Oxfam, Minando los ODM a balazos. Cómo las transferencias irresponsables de armas están socavando los objetivos de desarrollo, Oxfam, Oxfam, 2008, en <http://www.oxfam.org/es/policy/minando-los-odm-balazos>.
19. Small Arms Survey, Small Arms Survey 2008: Risk and Resilience, Instituto Superior de Estudios Internacionales y de Desarrollo, Ginebra, 2008, en <http://www.smallarmssurvey.org/files/sas/publications/yearb2008.html>.
Tabla 6.4. Efectos negativos del comercio ilícito de armas sobre los ODM
Objetivo de Desarrollo del Milenio Efecto de la violencia armada
1. Erradicación de la pobreza y el hambre Pérdida de medios de vida, desempleo, desplazamientos e interrupción en la provisión de
servicios, el comercio interior y los mercados
2. Logro de la enseñanza primaria universal Cierre de escuelas y desplazamiento de profesores y alumnos.
3. Promoción de la igualdad de género Mayor número de hogares encabezados por mujeres solas, incremento de la violencia de género
y reclutamiento de mujeres y niñas en grupos armados.
4. Reducción de la mortalidad infantil Destrucción de las instalaciones médicas e incremento de la mortalidad infantil por enfermedad
y malnutrición.
5. Mejora de la salud materna Destrucción de la infraestructura sanitaria.
6. Lucha contra VIH/SIDA y otras enfermedades Destrucción de la infraestructura sanitaria.
7. Garantía de la sostenibilidad del Aceleración de la migración del medio rural al urbano, destrucción del agua potable y
medio ambiente saneamiento.
Fuente: Oxfam, Minando los ODM a balazos. Cómo las transferencias irresponsables de armas están socavando los objetivos de desarrollo, Oxfam, septiem- bre de 2008, en <http://www.oxfam.org/es/policy/minando-los-odm-balazos>.
En el estudio también se afirma que se está llevando a cabo la mayor destrucción sistemática de armas ligeras excedentes de los arsenales militares desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, las cerca de 430.000 armas que se destruyen al año son menos que las producidas. Aunque cada Estado es libre de decidir qué armas considera “excedentes”, el Small Arms Sur- vey consideró que la cifra máxima de armas necesarias se encontraría entre las 1,8 y 2,5 por soldado. De media, los Ejércitos superan en aproximadamente un 40% esa cantidad.
Otro grupo de expertos gubernamentales de Naciones Unidas realizó su periodo de sesiones para deliberar sobre el asunto del marcaje, registro y rastreo de las armas ligeras. Los expertos, que provienen de 18 paí- ses,20mostraron su preocupación por la proliferación descontrolada de la munición. En los últimos años, se había constatado que los controles en materia de pro- ducción, transferencia y almacenamiento sobre las armas ligeras sean muy laxos.21En este sentido, el cen- tro de investigación suizo antes citado publicó un estu- dio alertando del peligro y la amenaza que para la sociedad suponen los arsenales sobrantes de munición de armamento convencional. Si bien este estudio admi- te que los excedentes de munición no son una causa directa de inestabilidad, se denuncia la facilidad con que se puede obtener este tipo de armamento debido a los deficientes sistemas de almacenamiento.22 Finalmente, por lo que respecta a las minas antiper- sona, la Campaña Internacional para su Erradicación realizó una nueva valoración del Tratado de Ottawa, a través de la publicación de un nuevo anua-
rio.23Esta valoración, en términos genera- les, fue moderadamente negativa en ciertos aspectos, ya que se constató que dos países
(Myanmary Rusia) siguieron usando minas
antipersona, así como los grupos armados de oposición de otros nueve: Afganistán, Colombia, Ecuador, India, Iraq, Myanmar,
Pakistán, Perúy Sri Lanka. Además, tres
Estados miembros del Tratado (Bielorrusia,
Grecia y Turquía) no pudieron cumplir los
plazos establecidos para la destrucción de sus arsenales. El impacto medido a través del número de muertes tuvo una mayor
repercusión respecto el año anterior, ya que a pesar de haberse registrado un descenso de 5.400 muertes, éstas se han dado en un mayor número de países. En
materia de apoyo económico, los donantes proveyeron alrededor de 430 millones de dólares, un 10% menos respecto el año anterior. Durante la celebración del Día Internacional contra las minas antipersona, el 4 de abril, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, subrayó la necesidad de que todos los países ratifiquen este tratado, entre los que siguen sin encontrarse los principales productores de minas: China, EEUU, India,
Irán, Israel, Pakistány Rusia.
6.3. Programas de Desarme,
Desmovilización y Reintegración
(DDR)
Este apartado se subdivide en dos: por una parte, las principales iniciativas internacionales que se han pro- ducido en los programas de Desarme, Desmovilización y Reintegración (DDR) de ex combatientes y, por otra, la evolución de los principales programas durante 2008 (indicador nº. 13).24