La mundialización requiere la libre movilidad de la fuerza de trabajo a escala mundial. Este es uno de los aspectos en los cuales el proceso está más atrasado.
Por un lado se privilegian los despidos y la llamada flexibilización del mercado laboral.
Para evitar la movilidad de la fuerza de trabajo se acude a medidas legislativas impeditivas de este flujo.
Esto genera desigualdad salarial a nivel internacional e igualdad en la tasa de ganancia, que origina que la competencia sea mundial y no nacional.
La tecnología propicia la menor ocupación de mano de obra, se produce más, se consume en teoría más, pero se emplea a menos gente.
Esta contradicción origina a los países periféricos graves problemas de presión social.
Se dan dos grandes problemas: emigración hacia el centro y emisión de leyes restrictivas de dicha emigración.
Por tanto, la contradicción que se da entre la libre movilidad de capitales y la inmovilidad de fuerza de trabajo a nivel mundial retrasa el proceso de mundialización.
H) OCTAVA TESIS
.El proceso de mundialización aumenta la polarización entre ricos y pobres y profundiza el desarrollo desigual.
La asimetría entre ricos y pobres ha sido una característica del capitalismo, después de la segunda guerra mundial se vendió la idea de que esta distancia entre unos y otros se reduciría, sin embargo los países periféricos de entonces, continúan en general estando en la periferia.
El informe de 1990 concluyó: los ricos son más ricos y los pobres son más pobres. Incluso en países periféricos se está presentando con la mundialización, actividad económica, acumulación de capital, tecnología, obtención de beneficios, producción de riqueza, pero el país no se desarrolla, continúa polarizado.
Cuando desaparece el estado de bienestar se origina incluso en países centrales, un incremento en la pobreza. La mundialización prescinde de los países
y tiende a la formación de una estructura de centro–periferia. Estructura que será la base de formación del conjunto del mundo y no país a país.
Por ejemplo, hoy se da que los sueldos de los ejecutivos se estandarizan en todo el mundo. Esto dentro del proceso hacia la creación de un centro mundial, que actuará en territorios que abarquen a países centrales y de la periferia.
En los países del centro surge a su vez miseria, cuyos habitantes que la sufren van componiendo la nueva periferia del centro. En contraposición, en los países periféricos surgen nuevos ricos que se convierten en nuevos centros de la periferia.
El capitalismo, así, seguirá su desarrollo mundial, desigualmente, que es su forma histórica de manifestarse, solo que este desarrollo ya no será entre países, sino entre clases sociales a nivel mundial.
El modelo de industrialización sobre el que se asienta la mundialización económica tiene efectos perversos: la destrucción del medio ambiente y el agotamiento de los recursos no renovables.
I) NOVENA TESIS.
El principal obstáculo que se opone a la mundialización económica en nuestros días es la pervivencia de los estados nacionales que permiten la subsistencia de condiciones internas diferentes en cada país y que, por tanto, dificultan la homogeneización mundial.
Los Estados nacionales al momento de que actúan generan obstáculos, entre los más importantes tenemos:
Legislaciones nacionales.
Condiciones económicas nacionales. Intereses de Estado.
Debatirse entre dos juegos de intereses.
Las legislaciones nacionales son diferentes en cada Estado-Nación por lo que dificultan que en un plano de igualdad se generen oportunidades y competencia a nivel mundial. Se trata de contrarrestar este obstáculo mediante
tratados de libre comercio y políticas de los organismos financieros internacionales.
En los Estados-Nación se dice que se dan condiciones económicas nacionales que se van presentando también diferentes en cada uno de ellos y que particularmente afectan a su moneda, a su tipo de interés, a sus niveles salariales, a su aspecto fiscal, a su legislación laboral en general, estos elementos obstaculizan la liberalización e inciden como impeditivos de la mundialización.
En los Estados-Nación pervive la figura de los “intereses de Estado” que pretenden con ese argumento proteger a su pueblo o parte de él y defender intereses nacionales o incluso multinacionales que tienen su origen en el país protector.
También mediante este argumento se pretende proteger el lado prestigio nacional, la riqueza nacional, defenderse de la intervención extranjera, desde luego todos estos elementos obstaculizan la mundialización económica.
Se afirma que los Estados-Nación se encuentran inmiscuidos en dos juegos de intereses:
Por un lado los intereses hegemónicos que pertenecen a su capital nacional y que tienen intereses mundiales.
Por otro lado los intereses no hegemónicos pero sí mayoritarios, que generan de cualquier forma votos, también pertenecen a su capital nacional pero no tienen intereses en el exterior.
En este sentido el Estado-Nación pretende garantizar o proteger los intereses del capital originado en el mismo Estado, pero involucrado a nivel mundial y esto genera que cuando se presenta la competencia interempresarial, las empresas van acompañadas por la actuación de sus Estados de origen y esto choca con su capital nacional que no tiene intereses mundiales.
Si en la actualidad la mundialización presenta la necesidad del actuar de los capitales a nivel mundial y los Estados nacionales en alguna medida la frenan, se convierten en este momento en obstáculos para la acumulación del capital, característica indispensable del sistema capitalista, por lo tanto:
Los Estados-Nación “están pasando de ser los instrumentos de la expansión del capital a ser obstáculos de la misma“.
Los Estados-Nación al percatarse en este sentido que ya son obsoletos, darán “coletazos nacionalistas de Estado”, antes de desaparecer definitivamente, surgirán nuevas formas de dominación de clase a escala mundial.
Eclosión de los nacionalismos de Nación.
La desintegración de la URSS, de Yugoslavia, los fenómenos nacionalistas en Bélgica, España, Reino Unido, Italia ponen de manifiesto que existe un proceso caracterizado por la crisis de los Estados nacionales.
En Alemania sin embargo, se genera la reunificación por lo que podemos afirmar que en la Europa actual se dan tres tendencias:
PRIMERA.- Constitución de un Estado supranacional, unidad política por medio de la Unión Europea.
SEGUNDA.- Crisis de los Estados nacionales, sus funciones las va asumiendo la Europa Unida.
TERCERA.- Auge de los nacionalismos de Nación, tomando en cuenta el surgimiento de la Unión Europea como Estado supranacional que asume las funciones de los Estados integrantes los hacen entrar en crisis y estos procesos originan que se desarrolle lógica y pacíficamente el cuerpo institucional de las naciones que formen parte de los Estados plurinacionales. Posibilita gobiernos directos en estas naciones sin órganos intermedios, que en este supuesto estaría el actual Estado central. Facilita un nacionalismo pacífico, democrático y con futuro halagador.
Sin embargo a nivel mundial el fenómeno se da en forma violenta con enfrentamientos y guerras internas en los países, solo que se da en los países periféricos. Vidal Villa afirma que son fenómenos al parecer inconexos que se generan no obstante que la mundialización económica se va imponiendo, este fenómeno no debe despreciarse si no que se le debe concebir como una
manifestación de que los Estados centrales se niegan a reconocer el avance de la mundialización en virtud de que se resisten a desaparecer y se aferran al poder.
Cuando los Estados-Nación, incluso los de tipo central se obstinan en pervivir se presenta un fenómeno peligroso que ya originó varias guerras mundiales y que se llama Nacionalismo de Estado, “además de ir contra la corriente de la historia, sería la antesala para, una vez más, reeditar los enfrentamientos entre Estados que caracterizaron buena parte de la historia del siglo XIX y el siglo XX”.