EJIDO SECTOR
CHANGES IN ASSETS AND CHANGES IN BEHAVIOR
Pero, igual que en la justificación de una hipótesis, también en su refutación no basta en general con una sola contrastación. Un caso verdaderamente interesante es el de esta misma hipótesis de la «generación espontánea». Esta hipótesis la formulábamos así:
Hipótesis:
Si se dan las condiciones químicas adecuadas la vida aparece, aunque no haya gérmenes.
El razonamiento científico Una hipótesis así es difícil que muera. Es una hipótesis vaga por- que se habla de las condiciones químicas adecuadas, sin especifi- car éstas. Claro que, cada investigador que la ha intentado contras- tar tenía una ¡dea al menos aproximada de cuáles debían ser esas circunstancias químicas. De manera que la historia de esta hipóte- sis en el siglo xix es la historia de varias defensas de la misma, basadas en diferentes propuestas sobre lo que constituían «condi- ciones químicas adecuadas» y una serie de refutaciones subsi- guientes, en las que tanto destacó Pasteur. Veamos brevemente otro episodio de esa serie.
La generación espontánea (II)
Poco después de la muerte del fisiólogo francés Claüde Bernard (1813-1878) se publicaron algunos de sus trabajos- Según éstos, la fermentación podía ocurrir independientemente ele los procesos vivos. En el contexto de la época ello significaba que los organismos vivos que constituyen la levadura orgánica resultaban del proceso químico de fermentación, en lugar de ser su causa.
La publicación de estos trabajos llegaba en una época en que Pasteur y Tyndall habían conseguido, con sus trabajos, las refutaciones más finas de la hipótesis de la «generación espontánea"* de manera que ésta se consideraba por la mayoría como definitivamente abandona- da. Pasteur se puso inmediatamente a trabajar de nuevo sobre el tema. Supuso que Bernard no había llevado a cabo sus trabajos con el suficiente cuidado y que pequeñas porciones de levadura, que éste no había advertido, eran en realidad las causantes de la fermentación. Por ello, se propuso reproducir los experimentos de Bernard de una manera más cuidadosa. Vamos a narrar brevemente esta historia para que puedas analizarla.
Pasteur había concluido por sus anteriores investigaciones que la uva agraz (no madura) no lleva consigo las suficientes células de levadu- ra para producir la fermentación. Al madurar la uva van apareciendo esas levaduras que por la época de la vendimia están presentes en los tallos y en un gran número de granos de uva. Dejemos ahora la pala- bra al propio Pasteur:
«El 4 de agosto de 1878 estuvieron terminados los invernaderos y lis- tos para instalarse... Durante la instalación y después de ella investi- gué con todo cuidado si la levadura estaba realmente ausente de los racimos agraces, como hasta ahora era el caso. £\ resultado fue el que yo esperaba; determiné en un gran número de experimentos que las vides agraces alrededor de Arbois, y en especial ios viñedos cubiertos con los invernaderos, no presentaban señales de levadura al comien- zo del mes de agosto de 1878.
Por temor a que el cierre inadecuado de los invernaderos fuera a per- mitir que las levaduras llegaran hasta los racimos, decidí cubrir cierto número de ellos en cada vid con envolturas de algodón previamente calentadas a una temperatura de unos 150 °C...
Las uvas de los invernaderos maduraron hacia el 10 de octubre; podía uno distinguir las semillas a través de su piel, y eran tan dulces como
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la mayoría de las uvas que habían crecido al aire libre; la única dife- rencia era que las uvas cubiertas por el algodón, normalmente negras, estaban coloreadas ligeramente, más bien violáceas que negras, y que las uvas blancas no tenían el tinte amarillo dorado de las uvas blancas expuestas al sol. A pesar de todo, repito, la madurez de ambas no dejaba nada que desear.
El 10 de octubre hice mi primer experimento con las uvas de los raci- mos sin cubrir, y de aquellos cubiertos por algodón, en comparación con las que habían crecido al aire libre. Puedo decir que los resulta- dos han sobrepasado mis expectativas. Hoy, después de multitud de ensayos, me encuentro donde comencé, es decir, que me ha sido imposible obtener fermentación alcohólica por levadura ni una sola vez de los racimos cubiertos de algodón.
El experimento comparativo es sugerente por sí mismo. Los inverna- deros se colocaron en un período durante el cual los gérmenes están ausentes de los tallos y de los racimos, mientras que los experimen- tos que acabo de describir, del 10 al 31 de octubre, tuvieron lugar en un período en que los gérmenes están presentes en las plantas. Se podía esperar que si se exponían los racimos a los que se hubiera qui- tado la cubierta de algodón y retirado de los invernaderos al exterior, estos racimos fermentarían luego bajo la influencia de las levaduras que no dejarían de recibir en su nueva posición. Este fue precisamen- te el resultado que obtuve.»
(PASTEUR, citado por R. Dubós, Pasteur. Biblioteca Salvat de Grandes Biografías. Barcelona, 1984.)
Ejercicios
Analiza el episodio narrado como un caso de refutación de hipótesis —una vez más la hipótesis de la generación espontánea—, para lo cual puedes guiarte del episodio que analizamos en el apartado 5.1.
1) Ya sabes cuál es la hipótesis. La predicción hecha sobre la base de esta hipótesis era que la uva fermentaría (se supone que las condiciones químicas eran las adecua- das); enuncíala lo más precisamente que puedas. ¿Cómo resultó ser la predicción, verdadera o falsa? Localiza la parte del texto en donde se extraiga esa información. 2) Formula la Condición 1; para ello, identifica las condicio-
nes iniciales de la contrastacion (Cl), y el mayor número posible de supuestos auxiliares específicos (SA).
3) Explícita el razonamiento que lleva a la refutación de la hipótesis. Para ello, ayúdate del esquema del argumento para la refutación de una hipótesis.
El razonamiento científico El caso de la hipótesis de la «generación espontánea» es un caso especialmente bueno de supervivencia de una hipótesis a la refuta- ción. Un partidario de la hipótesis, frente a una buena refutación, puede poner en cuestión uno de los supuestos auxiliares, concreta- mente el supuesto auxiliar de que las condiciones químicas tales y cuales, las condiciones de que se trata en la contrastacion, son las adecuadas para la aparición de la vida. Esta salvación de la hipóte- sis cae en la falacia de la salvación «ad hoc», que veremos en el próximo capítulo, mientras no se tenga alguna idea defendible sobre esas circunstancias.
En realidad, la mayoría de los miembros de la comunidad cientí- fica cree en la actualidad que la vida surgió espontáneamente, en algún lugar y en algún momento de tiempo, como producto de un medio químico adecuado. Esto lo creen no porque exista ninguna contrastacion que pueda servir de base para justificar directamente la hipótesis, sino por los indicios generales que suministra la inves- tigación sobre la naturaleza química de la vida. De todas maneras, los científicos no están satisfechos con esto y siguen buscando la manera de plantear una contrastación que pueda apoyar directa- mente la hipótesis.
En torno a este tema, hay que tener en cuenta que las ideas que hoy se tienen sobre el medio químico adecuado para el surgimien- to espontáneo de la vida difieren enormemente de las que tenían en el siglo xix los partidarios de la hipótesis de la «generación espontá- nea». Tanta es la diferencia que a veces no se considera a los cien- tíficos actuales como defensores de la misma hipótesis «vaga y grande» que sus antecesores decimonónicos. Así, se suele decir en libros y enciclopedias que Pasteur refutó la hipótesis de la «genera- ción espontánea». Esto, sin más, no es cierto. Depende de cómo se formule la hipótesis. Tal como la hemos formulado nosotros, lo que hizo Pasteur es refutar la hipótesis junto con una serie de supuestos auxiliares sobre la composición química adecuada para la aparición espontánea de la vida.
Ejercicios
1) Completa el esquema general del método hipotético-deduc- tivo que comenzaste en el ejercicio para el apartado 4.4. 2) Siguiendo el esquema del apartado 5.3.6, analiza el epi-
sodio de la ciencia 2 del apartado 4.6.
3) Busca tres artículos periodísticos sobre la ciencia para el ejercicio del apartado 4.2. Comprueba si alguno de los artículos reúne la información adecuada para aplicar el esquema de contrastación de hipótesis. De poderse ana- lizar, haz un nuevo caso de contrastación de hipótesis.
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