RESPECTO AL CATÁLOGO DEL IGN Sin cambios
HORA: ‐‐:‐‐h
DATOS SOBRE EL SEÍSMO EN EL CATÁLOGO SÍSMICO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA (2002)
EPICENTRO ATRIBUIDO COORDENADAS GEOGRÁFICAS
LONG. / LAT. UTM
Portugal ‐‐‐ ‐‐‐
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS
El catálogo del IGN hace referencia a Galbis (1932: 9):
“Ocurrió en Portugal un gran terremoto” Su fuente es directamente Mendonça (1758: 37‐38):
“Em Portugal em 29 de Junho succedeu hum Eclipse do Sol, e depois hum grande Terremoto.”
Su fuente documental es el Livro da Noa, a través de la transcripción de Sousa (1739: 379): “Era M.LXXI. tertio Kalendas Julii obscuratus est Sol, & contremuit terra.”
Flórez (1767 XXIII: 338) anota la noticia de la siguiente manera:
“1033. Era MLXXI. IIII. Kalendas Julii obscuratus est Sol, & contremuit terra.”
En ambos casos coincide la interpretación de la fecha, es decir, que el tercer día antes de las calendas de julio (1 de julio) se oscurece el sol y tiembla la tierra.
FECHA: ‐‐/‐‐/111716 CLASIFICACIÓN DEL SEÍSMO
RESPECTO AL CATÁLOGO DEL IGN Modificación fecha
HORA: ‐‐:‐‐h
DATOS SOBRE EL SEÍSMO EN EL CATÁLOGO SÍSMICO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA (2002)
EPICENTRO ATRIBUIDO COORDENADAS GEOGRÁFICAS
LONG. / LAT. UTM
Lisboa (Portugal) ‐‐‐ ‐‐‐
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS
La cadena de referencias bibliográficas comienza en Galbis (1932: 10), quien la toma de Perrey (1847: 463). Ambos datan el terremoto en el día 3 de enero del año 1117.
Perrey había tomado el dato de Hoff (1840: 213‐214):
“In Lissabon war diez Erdbeben sehr heftig. Tavares führt an, daß einige von den Erschütterungen, welche Lissabon in den Jahren 1009, 1117, 1146 und 1290 betrafen, die Stadt in einen Trümmerhaufen verwandelten. Vermuthlich gehört das hier in rede seyende Erdbeben zu diese Kategorie”
La fuente de Hoff es Balbi (1822 I: 102‐103) (véase texto en el seísmo del año 377 a.C.). Ninguno de estos dos autores llega a precisar el día del acontecimiento.
La referencia se pierde en la obra del médico Tavares.
16
Dado que el día y mes del acontecimiento no aparecen en las fuentes más antiguas sino que comienzan a
FECHA: ‐‐/‐‐/1146 CLASIFICACIÓN DEL SEÍSMO
RESPECTO AL CATÁLOGO DEL IGN Sin cambios
HORA: ‐‐:‐‐h
DATOS SOBRE EL SEÍSMO EN EL CATÁLOGO SÍSMICO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA (2002)
EPICENTRO ATRIBUIDO COORDENADAS GEOGRÁFICAS
LONG. / LAT. UTM
Lisboa (Portugal) ‐‐‐ ‐‐‐
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS
La cadena de referencias bibliográficas comienza en Galbis (1932: 10), quien la toma de Perrey (1847: 463) y éste de Hoff (1840):
“In Lissabon war diez Erdbeben sehr heftig. Tavares führt an, daß einige von den Erschütterungen, welche Lissabon in den Jahren 1009, 1117, 1146 und 1290 betrafen, die Stadt in einen Trümmerhaufen verwandelten. Vermuthlich gehört das hier in rede seyende Erdbeben zu diese Kategorie” (Hoff, 1840: 213‐214)
“Auch in der Schweiz und in einigen anderen Gegenden von Europa wurde dieses Erdbeben
empfunden; besonders in Portugal, wo es namentlich in Lissabon heftig wüthete“ (Hoff,
1840: 216)
La fuente de Hoff es Balbi (1822 I: 102‐103) (véase texto en el seísmo del año 377 a.C.). La referencia se pierde en la obra del médico Tavares.
FECHA: ‐‐/‐‐/1217 CLASIFICACIÓN DEL SEÍSMO
RESPECTO AL CATÁLOGO DEL IGN Nuevo
HORA: ‐‐:‐‐h
SEÍSMO SENTIDO EN
LOCALIDADES COORDENADAS GEOGRÁFICAS
(según división geográfica administrativa actual) LONG. LAT. UTM Río Ézaro, en Dumbría (A Coruña) 9º 7' 5" W / 42º 54' 45" N 490.371 / 4.751.105
Seísmo no incluido en el Catálogo sísmico de la Península Ibérica del IGN
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS
Este terremoto, que es mencionado por Fontana Tarrats (1977:88), aparece documentado por primera vez por Barros (1885: 58‐59):
“Habiendo caído en nuestro poder un antiquísimo documento que perteneció, a lo que de él se deduce, al corregimiento de Noya, hoy partido judicial del mismo nombre en la provincia de Coruña, sobre derechos que reclamaba a la villa de Cee, del de Corcubión, se desprende del documento citado que había muchísimos años se produjera un terremoto en aquellas inmediaciones, y del cual quedaban indelebles señales. El documento marca el mes de (comido el pergamino), año de 1217. Esto, sin embargo, no amilanó mi ánimo, y tuve el placer de realizar un minucioso estudio sobre aquellos ásperos crespones que cierran la boca del puerto de Corcubión, aunque a distancia de más de dos leguas, y frente al cabo de Finisterre.
Las huellas del fenómeno encuéntranse allí perfectamente marcadas, pudiendo diseñarse con tanta exactitud como si lo hiciese un testigo ocular de la catástrofe.
Sin temor de equivocarse, puede el geólogo decir que el completo trastorno que se observa en las grandes rocas cuarteadas y desdeñosamente hacinadas en toda la vertiente occidental del tan celebrado Monte Pinto, no obedece más que a la pérdida de nivel de la montaña, que al hundirse de un lado en los vacíos subterráneos, perdió la elevada montaña el equilibrio,
desplomándose sobre el estrecho valle, rodando los escombros hasta las orillas del mar. Allí, en aquellas desiertas soledades, pudimos estudiar el primitivo albeo del río Ezaro, y el nuevo curso que sigue hoy, obligado por el acontecimiento, despeñándose verticalmente por uno de los acantilados de la costa, formando tres escalones, de tres, cinco y once metros de altura, marcando el último en las grandes avenidas o en los deshielos majestuosa parábola, cuya aljofarada bruma, herida por los rayos del sol naciente, aparenta una cascada de rubíes, esmeraldas y topacios cercada por una doble cinta del pintado iris.”
De manera resumida y sin mencionar la referencia anterior Murguía (1888: 50‐52) difunde la
misma información:
“Las cascada del Ézaro es la más considerable de Galicia y también uno de los más bellos espectáculos que pueden presenciarse en nuestro país. Dícese que consta de antiguos documentos que en el año de 1217 un gran terremoto cambió en aquellos lugares, no sólo la faz del terreno sino también el alveo (sic) del río, el cual se desploma hoy verticalmente por uno de los acantilados de la costa, desde la altura de más de doscientos metros. Cae el agua formando tres escalones de tres, cinco y once metros de alto, marcando el último la majestuosa parábola que tanto admiran los que la contemplan cuando herida por los primeros rayos del sol ofrece á la vista todos los cambiantes del iris. La luz que ilumina la larga cinta de espuma que al pie de la cascada forma una como blanca barrera en que el torrente parece sumergirse, hace que aparezcan teñidos con los más vivos colores aguas, espumas y sobre todo el velo de brumas transparentes que la envuelve. Detiénese allí el río y salta y rebota y hierve con bronco ruido, para seguir después su curso tranquila y sosegadamente hasta el mar cercano. La mejor época para visitarla es la de las grandes lluvias cuando el río va más crecido. La vista que publicamos se ha tomado en verano por no ser posible otra cosa. No faltan curiosos que la visiten, especialmente ingleses”
Posteriormente se vuelve a relacionar este terremoto con el río Xallas en otras dos publicaciones: Artaza y Málvarez (1908) y Gallego Armesto (1920).
FUENTES ARCHIVÍSTICAS
Respecto al documento original consultado por Barros se desconocen más datos para su localización, en el caso de que se hubiese conservado hasta el presente. Tampoco Murguía cita la fuente original de la que tomó el dato y la expresión “dícese que consta de antiguos documentos…” sugiere que no llegó a consultarlo directamente.
NOTAS
Sólo los estudios geológicos podrían discernir si esta información es creíble.