A pesar de que en la carta orden se indicaba expresamente que el informe de respuesta debía ser
remitido “en derechura” directamente al Supremo Consejo de Castilla y sin mediar nuevos gastos
de escribanos públicos, testificaciones y demás, la mayoría de las autoridades locales siguen el
procedimiento y burocracia habitual. Para la redacción de la mayoría de los informes se acude a los escribanos públicos del ayuntamiento disponibles y las respuestas son remitidas, en la amplia mayoría de los casos, a las autoridades intermedias, en este caso a los corregidores de las capitales de provincia y al Intendente General del Reino. Es posible que el retraso que se fue
acumulando al seguir este procedimiento fuese determinante para que la mayoría de ellas no
llegasen a formar parte del conjunto conservado en el Archivo Histórico Nacional y nos
encontremos con que sólo 26 de los 976 documentos archivados en el AHN correspondan a
localidades gallegas. Pero también el procedimiento seguido por las autoridades estatales, una
vez recibidos los informes en el Supremo Consejo de Castilla, pudo contribuir a traspapelar parte de los documentos.
Fig. I.4.6. Localización de las fuentes documentales sobre los efectos del terremoto en Galicia
(Elaboración propia)
En un primer momento las cartas recibidas por el Supremo Consejo de Castilla se remitían a la
Secretaría del rey, a cuyo cargo estaba Ricardo Wall, pero el 27 de noviembre el monarca da orden para que los informes sean remitidos a la Real Academia de Historia (RAH), que elaborará posteriormente un informe (corpus sintetizado) sobre el terremoto (Rodríguez de la Torre, 2005: 111). A partir de esa fecha todas las cartas originales recibidas en el Supremo Consejo de Castilla eran remitidas a la Secretaría del rey y una copia de éstas a la Academia, y desde la secretaría se
remitieron también el 8 de diciembre aquellos documentos que se habían recibido con
anterioridad para que la RAH los copie y los devuelva al secretario real (Rodríguez de la Torre,
2005: 112). Es muy probable que en este trasiego de documentos muchos se perdiesen y por ello ni el AHN ni la RAH tienen la totalidad de la información en sus sedes, sino que es preciso
consultar unos y otros documentos para conocer los efectos del terremoto.12
La Real Academia de Historia, bajo la dirección en aquel momento de don Agustín de Montiano y
Luyando,13 a quien se atribuye la autoría del texto, redactó el informe encargado por el rey en
175614 pero ninguno de los informes procedentes de Galicia llegó a formar parte de ese
manuscrito. 12 Según explica Rodríguez de la Torre (2005: 114) hay localidades que están en el informe de la RAH pero cuyas encuestas no se conservan (61 localidades) y, al mismo tiempo, se han encontrado documentos en el AHN que no fueron extractados en su momento por la RAH, puesto que en el primero se hace referencia a 1.228 localidades, mientras que en la monografía de Montiano sólo se mencionan 934. 13 En muchos textos sobre el informe de la RAH se le llama Agustín de Montiano y Liupando, un error fruto de una incorrecta transcripción del manuscrito. 14
MONTIANO Y LUYANDO, Agustín. Noticias de los Estragos que causó el Terremoto de 1º de Noviembre de
Los efectos de seísmo de Lisboa de 1755 sobre el patrimonio monumental de Galicia
76 Volumen I: Los efectos del seísmo de Lisboa de 1755 sobre el patrimonio monumental de Galicia
Estos manuscritos permanecieron inéditos hasta que, con motivo de la celebración del segundo
centenario del maremoto de Cádiz, Julio Guillén Tato publicó un primer artículo en el Boletín de
la Real Academia de la Historia, en el que, al estudiar los efectos del maremoto en esa ciudad,
sacaba a la luz el informe de la Real Academia de Historia. De manera similar, en el caso de Galicia, fue Manuel Fernández‐Valdés Costas quien en 1955 publicó un artículo sobre los efectos
del terremoto en la antigua provincia de Tui, partiendo en este caso de los documentos
conservados en el archivo municipal tudense. Se debe esperar algo más de veinte años para que
de nuevo se realice alguna publicación sobre el tema. Son Martínez Solares, López Arroyo y
Mezcua Rodríguez (1979) quienes publican entonces un mapa isosísmico sobre los efectos del
terremoto en España, basándose para ello en la información del manuscrito de la Real Academia de Historia. A este trabajo le suceden diversos artículos publicados en las décadas de 1980 y 1990 por Rodríguez de la Torre, en los que se detallan los efectos del terremoto en diversas zonas de
España (provincias de Albacete y Girona y región de Murcia). En los años inmediatamente
anteriores y posteriores al 250 aniversario del seísmo se incrementa de nuevo el interés por conocer sus efectos en la península y son varias las publicaciones que abordan su estudio. Surge así el primer artículo que toma como base los documentos conservados en el AHPOU (Fernández
Rodríguez, 2004), se vuelven a analizar desde una perspectiva geológica las encuestas de la
antigua provincia de Tui (Amaré Tafalla et al., 2005) y González Lopo aborda los efectos sobre el conjunto de Galicia en otros tres trabajos (2007, 2008a y 2008b).
Mientras se estaba desarrollando esta investigación se produjeron dos nuevas publicaciones que tenían en cuenta los efectos del seísmo sobre el territorio gallego: Muñiz Gómez (2011) y Fra Paleo (2011). En ambos casos se tomaron como referencia los estudios anteriores realizados por Martínez Solares (2001) y los investigadores locales antes mencionados. Y finalmente, en febrero
de 2012, con motivo de la celebración del XVII Ciclo Xóvenes Investigadores en el Liceo de
Ourense, coordinado por don Miguel Ángel González García, presenté los resultados preliminares de la investigación realizada hasta entonces respecto a la provincia de Ourense, lo que dio lugar a
la publicación de un artículo en el número 7 de la revista Diversarum Rerum de ese mismo año:
Ces Fernández (2012). Para este artículo se emplearon los informes conservados en el AHPOU y la antedicha bibliografía.
que la Real Academia escribiese una Relación que redactó Don Agustín de Montiano y Luyando. Biblioteca de la RAH, MS. Sign. 1‐11‐5‐8039‐1º (Referencia tomada de Rodríguez de la Torre, 2005: 113).
PUBLICACIONES SOBRE LOS EFECTOS DEL TERREMOTO DEL 1‐XI‐1755