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Qualitative Analysis

6.2 ICT changed classroom

6.2.1 The changing role of the teachers

La información necesaria para la supervivencia, mantenimiento y crecimiento de las células animales está contenida en los genes, compuestos de ácido desoxirribonucleico (ADN) y localizados en el núcleo. El ADN que codifica estas instrucciones junto con proteínas necesarias para ejercer su función forman los denominados cromosomas. Cada cromosoma esta compuesto por miles de genes, (las zonas funcionales del ADN) y por otras zonas no codificantes. Cada gen es la unidad funcional más pequeña y contiene la información para la síntesis de una proteína.

Sin embargo, no sólo las células eucariotas tienen ADN, sino que existen agentes que no siendo células propiamente dichas contienen ADN y son los virus. Algunos virus han sido relacionados con ciertas neoplasias tanto benignas como malignas.

El encontrar el ADN viral en las células animales hace pensar que su participación en la carcinogénesis cumple un rol preponderante.

Si tomamos en cuenta que los virus están constituidos por ADN y que en el núcleo de las células animales el componente más importante es el ADN. Entonces, la probabilidad de que exista afinidad entre el ADN viral y el ADN celular es alta. Sin embargo, el ADN viral tiene una función distinta al ADN celular. Por tanto, cuando el ADN viral se incorpora al ADN celular, el ADN viral va a interferir con las funciones celulares, de manera especial con el proceso de transcripción. Para que esto se produzca, una enzima, la ARN polimerasa II, comienza a leer la información del ADN y a transcribirlo en una molécula de ARN. Este mecanismo, denominado transcripción, es necesario para la vida y el normal funcionamiento celular. Si la transcripción es

defectuosa, se va alterar la renovación de las células y esto va a dar lugar a enfermedades como el cáncer, las cardiopatías y varios tipos de inflamación. El cáncer es una transcripción defectuosa que produce una proteína defectuosa o “impostora”.

Si hay una transcripción alterada, entonces habrá un mensaje equivocado y un mensaje equivocado va a dar lugar a una traducción errónea. De tal manera que los ribosomas (organitos intracitoplasmáticos encargados de la traducción del ARN mensajero para la síntesis de proteínas) ya no van a sintetizar proteínas indispensables para el normal funcionamiento celular sino que van a producir proteínas diferentes. Esto es lo que sucede cuando el ADN viral se inserta en el ADN cromosómico.

Algunos virus inhiben la síntesis de proteínas de la célula huésped impidiendo la asociación del ARNm con la subunidad ribosómica 40S, lo que favorece la traducción del ARNm viral.

En el caso del virus del papiloma humano muy asociado al cáncer de cuello uterino, ésta inserción da como resultado la formación de proteínas anormales como son la E6 y E7. Proteínas producidas bajo la dirección del ADN viral. La proteína E6 se va a unir a la proteína p53 y la proteína E7 se va a unir a la proteína pRb de la célula huésped.

La proteína p53 se encarga de detener el ciclo celular para reparar el ADN dañado. Asimismo, la proteína pRb se va a encargar de regular el ciclo celular uniéndose al gen E2F para que no codifique enzimas para la división celular y luego cuando la célula esta preparada para dividirse permite la liberación del gen E2F para que codifique dichas enzimas.

Al insertarse el ADN viral al ADN celular, éste último queda mutado por lo que dicha célula es inducida a una muerte celular programada, proceso denominado apoptosis. Sin embargo, existe una proteína denomina p53 que se encarga de reparar el ADN mutado, esta proteína aumenta cuando el ADN celular sufre una mutación. Por su parte la proteína viral E6 se une a la proteína p53 y la degrada. De esta manera ya no se detiene el ciclo celular

sino que, por el contrario, el ciclo celular continua aun cuando el ADN celular esta mutado.

Por otra parte, el gen Rb codifica la proteína Rb. La proteína viral E7 se une a la proteína Rb rompiendo el complejo E2F-Rb. Esta disociación permite que E2F inicie la transcripción de genes que dan lugar a enzimas (ciclina E, polimerasa de ADN, timidina cinasa, dihidrofolato reductasa, etc.) esenciales para la replicación celular. De esta manera se forman nuevas células hijas con copias alteradas del ADN que ya no pueden detener el ciclo celular sino que las mitosis continúan indefinidamente, proceso denominado automatismo en la replicación celular, rasgo que caracteriza al cáncer.

Hoy en día contamos con un método que permite replicar el ADN a fin de identificar porciones de ADN que puedan ser homólogas al ADN viral de virus conocidos. A esta técnica se denomina Reacción en Cadena de la Polimerasa. Técnica de alta sensibilidad y especificidad usada en los países desarrollados.

Dado que el ADN es único para cada ser vivo. Entonces, aplicar esta técnica permitirá detectar el tipo de virus con el cual esta infectada determinada célula. Ésto, nos va a permitir identificar aquellos virus que tienen alta probabilidad de ocasionar la transformación maligna de las células. Y si lo hacemos de esta manera en etapas tempranas, entonces estaremos previniendo la transformación maligna y salvando miles de vidas humanas que hoy en día son victimas de un terrible mal incurable denominado cáncer y de manera especial el carcinoma de cuello uterino que si se trata oportunamente y en etapas precoces o excluyendo factores de riesgo como es la presencia del virus del papiloma humano de alto riesgo, disminuiremos la incidencia de cáncer y la mortalidad por esta causa.

La presente investigación tiene por objeto determinar una de las más frecuentes variaciones del VPH 16 y es la que consiste en el cambio de T por G en la base 350 que corresponde a la substitución del aminoácido Leucina por una Valina (L83V) en la posición 83 de la oncoproteína E6 y representa el 40%

lo que se asume que una mutación puntual en la base 350 del gen E6 significa progresión de NIC III a carcinoma invasor.

Por lo anteriormente expuesto es de interés dar respuesta a la siguiente interrogante:

¿Cuál es el rol de la variante L83V de la oncoproteína E6 del virus Papiloma Humano tipo 16, en la transformación de las lesiones premalignas en malignas del cuello uterino?