2.2.2.1Definición
Machado (2004) define las habilidades investigativas como las acciones dominadas para la planificación, ejecución, valoración y comunicación de los resultados producto del proceso de solución de problemas científicos. (p. 13). Por otro lado, Barrera (2003):
Considera a las habilidades científicas investigativas no solo como aquellas acciones y operaciones que permiten la interpretación de la realidad en su contexto y su
transformación sobre bases científicas, sino que las mismas a la vez permitan apropiarse de los conocimientos de la asignatura objeto de estudio utilizando la metodología científica. (p. 85)
También refiere que el desarrollo de habilidades como objetivo de los procesos educativos demanda entonces no solo claridad en la conceptualización de las habilidades que se pretende desarrollar, sino también precisión en los desempeños que se considerarán como manifestación de cierto nivel de desarrollo, y sobre todo, la plena conciencia de que no es lo mismo proponer el dominio de contenidos que generar experiencias facilitadoras del desarrollo de habilidades investigativas.
Resulta importante destacar que una habilidad investigativa precede a otra y que la primera de ella debe ser observar, considerando que la de mayor grado de integración es la de solucionar problemas (profesionales) vista como el dominio de la acción tendiente a la solución de contradicciones del entorno técnico-profesional con el recurso de la
metodología de la ciencia.
2.2.2.2Competencias Investigativas en Educación.
El concepto competencia se refiere, en esencia a la aplicación de conocimiento
práctico a través de habilidades físicas o estándares de desempeño esperados según normas y calificaciones. La competencia siempre se relaciona con una capacidad movilizada para responder a situaciones que demandan cambios (Irigoin, 2003).
Referirse a las competencias investigativas implica que se haga una búsqueda de teóricos que han trabajado el tema, al tiempo que se detalle un concepto desde cuando se comienza a hablar de este término
Como consecuencia de los trabajos de Benjamín Bloom (Vossio, 2002), surgió, en la misma década, un movimiento llamado “Enseñanza basada en competencias” que se funda en cinco principios:
Todo aprendizaje es individual.
El individuo, al igual que cualquier sistema, se orienta por las metas a lograr.
El proceso de aprendizaje es más fácil cuando el individuo sabe qué es exactamente lo que se espera de él.
El conocimiento preciso de los resultados también facilita el aprendizaje.
Es más probable que un alumno/a haga lo que se espera de él y lo que él mismo desea, si tiene la responsabilidad de las tareas de aprendizaje.
La opinión de quien escribe es que el concepto competencias es una construcción que necesita franquear un proceso de aprendizaje que está asociado a las condiciones humanas y socioculturales del ser, saber, hacer y convivir del individuo, con intención de desarrollar una capacidad, una actitud, una idoneidad, en una palabra una competitividad definida en desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes, en una perspectiva axiológica del accionar formativo.
Esta complejidad conceptual conjuga un horizonte de posibilidades, que se podrían alcanzar asociadas a características de la personalidad y de esencia sociocultural del ser humano, transitando por un sumario de aprendizaje intencionado de desarrollo de conocimientos, actitudes y capacidades con énfasis en educar en valores.
Por otra parte, transcurre una etapa de formación en el curso de la construcción cognitiva para conseguir competencias, que va a operar en un sumario de dimensiones programadas en un estudio determinado.
2.2.2.3Dimensiones de las habilidades investigativas 2.2.2.3.1 Habilidades básicas de investigación
Según López (2001):
Las habilidades básicas de investigación hacen alusión a las relaciones multidisciplinarias que se establecen en el currículo. Y están representadas por habilidades lógicas del pensamiento (análisis- síntesis, comparar, abstraer y generalizar) (observar, describir, comparar, definir, caracterizar, ejemplificar, explicar, argumentar, demostrar, valorar, clasificar, ordenar, modelar y comprender) y las habilidades docentes generales (realizar búsqueda de información y las comunicativas). (p. 33)
2.2.2.3.2 Habilidades propias de la metodología Para López (2001):
Las habilidades propias de la metodología de la investigación pedagógica poseen una mirada mucho más transdisciplinar: son aquellas habilidades de carácter general que se corresponden con el conocimiento de los paradigmas y enfoques de la
investigación, la epistemología de la investigación y el estudio, descripción y justificación de los métodos de investigación, las cuales constituyen las habilidades esenciales a desarrollar en el proceso de formación del profesorado. (p. 34)
2.2.2.3.3 Habilidades para la publicación de resultados Según López (2001):
El investigador busca, en primer término, describir sus datos y posteriormente efectuar análisis estadísticos para relacionar sus variables. Es decir, realiza análisis de
estadística descriptiva para cada una de las variables de la matriz (ítems) y luego para cada una de las variables del estudio, finalmente aplica cálculos estadísticos para probar sus hipótesis. Los tipos o métodos de análisis cuantitativo o estadístico son variados y se comentarán a continuación; pero cabe señalar que el análisis no es indiscriminado, cada método tiene su razón de ser y un propósito específico; por ello, no deben hacerse más análisis de los necesarios. La estadística no es un fin en sí misma, sino una herramienta para evaluar los datos. (p.35)
2.2.2.4Competencias investigativas
Según Muñoz, Quintero y Munevar (2001), las competencias investigativas son aquellas necesarias para que los educadores logren interpretar, argumentar, proponer alternativas, preguntar y escribir a partir de la experiencia pedagógica de acuerdo a la
problemática que caracteriza el aula y la escuela. Este señalamiento coincide con lo expresado por Borjas (2000), en cuanto a la capacidad crítica que debe poseer el docente, para lograr un desempeño académico, eficiente, convirtiendo el quehacer educativo en objeto de estudio y acciones creativas, haciendo de la escuela un espacio de intercambio y confrontación de ideas.
En consecuencia, el docente debe desarrollar habilidades para aplicar los conceptos básicos, los métodos y las técnicas de investigación educativa en las situaciones cotidianas de la vida escolar, tomando en cuenta las características del contexto, y la cultura escolar.
El propósito de desarrollar competencias investigativas, según Muñoz et al. (2001), es el siguiente:
Comprender el significado, la importancia y las implicaciones de la investigación educativa en la práctica pedagógica del educador.
Observar, preguntar, registrar, interpretar, analizar, describir contextos y escribir textos acerca de situaciones problemáticas propias de los ambientes escolares. Proponer soluciones a los problemas detectados, utilizando los conceptos y los métodos de investigación, sean éstos explicativos, interpretativos o críticos.
Argumentar sobre las relaciones que se establecen dentro de la cultura escolar y las alternativas que se dan a los problemas investigativos detectados.
Perfeccionar las prácticas escriturales, redactando notas de campo sintetizando datos, textos y sistematizando informes de investigación acerca de un problema identificado en el aula o en la escuela.
Estos autores manifiestan que el docente juega un papel protagónico en los complejos procesos de transmisión y renovación cultural y lo hará, dependiendo de las
sociedad, el papel de la escuela, el acercamiento a la realidad y el para qué de su acción.
Tomando como referencia la clasificación de las competencias en generales, básicas y específicas, se enumeran a continuación algunas competencias investigativas del docente de educación básica (p. 15-16)
2.2.2.5Competencias investigativas genéricas
Las competencias investigativas genéricas son aquéllas que, de acuerdo a Muñoz, et al. (2001), desarrollan los egresados de educación superior, permitiéndoles adquirir capacidades para aplicar conceptos básicos, métodos y técnicas de investigación, y en el caso de los docentes, adecuarlos a las situaciones cotidianas de la vida escolar;
generalmente se refieren a:
Realizar investigación para la generación o validación de conocimientos que permitan impactar los problemas prevalentes en educación; estas competencias, según Hurtado (2000) se caracterizan por la capacidad para analizar y comprender, con actitud crítica, los permanentes cambios en el entorno y contribuir al desarrollo de un potencial científico propio, que genere conocimiento social útil.
Diseñar, ejecutar y evaluar políticas, planes, programas y proyectos de investigación conducentes a la generación, adaptación o transferencia de tecnología que permitan aumentar la cobertura, la atención y el suministro de soluciones para el adecuado control y cumplimiento de la función educativa.
Diseñar modelos investigativos basados en el método científico y aplicar la metodología tendiente a la captura y análisis de información.
Comprender la utilidad de la investigación para la resolución de problemas y para la mejora de la práctica educativa.
Respetar las convenciones éticas y científicas que se han establecido por la comunidad en la generación del conocimiento.
La capacidad de trabajar en equipo y cooperación para alcanzar el objetivo o meta educativa y profesional, lo cual hace referencia al establecimiento de relaciones con el grupo de la institución y otras personas que serán necesarias para actuar con firmeza, flexibilidad y compromiso social, que delegue aprendizaje y estrategias de acuerdo a la dimensión de los problemas.
Capacidad para manejar las tecnologías de información y comunicación: los recientes avances tecnológicos, han penetrado en la sociedad causando impacto en todo tipo de sectores y actividades.