(Bossey-Ariccia 1966), en Enchiridion Oecumenicum, o. c., 121- 130. E l texto en p. 121-122.
61 Algunos textos del grupo mixto de trabajo se hallan en el
Enchiridion Oecumenicum: Liturgia com ún en las reuniones ecu ménicas. Roma, 1965 (p. 130-134); Primera relación. Bossey-Aric- cia, 1966 (p. 121-130); Segunda relación. Heraklion, 1967 (p. 134- 145); Sobre el diálogo ecuménico (p. 145-151); Testimonio común y proselitismo, 1970 (p. 163-172); Tercera relación. Addis Abeba, 1971 (p. 152-163); Catolicidad y apostolicidad, 1970 (p. 172-199);
Cuarta relación. Nairobi, 1975 (p. 199-213); Hacia una confesión de fe com ún, 1980 (p. 214-224); Testimonio com ún, 1981 (p. 224- 244). L a Quinta relación, 1983, se encuentra en Service ¿ ’Infor mation, n. 53 (1983/IV) 117-133. L a Sexta Relación, 1990, en la que se incluyen los estudios «Iglesia local e Iglesia universal» y «L a jerarquía de verdades», está publicada, en forma de folleto, en castellano, por el Consejo Ecum énico de las Iglesias, Ginebra 1991.
Testim onio co m ú n (1981, Docum ento de estu dio).
N o es fácil evocar el inm enso trabajo común lle vado a cabo p o r este grupo mixto. Los ámbitos de colaboración han sido m uy amplios. Y a en la Rela ció n oficia l de Bossey-Ariccia (1966) se mencionan algunos: posibilidad de incorporar teólogos católi cos en «F e y Constitución», necesidad de la plegaria común en las reuniones ecuménicas, papel del laj eado y en especial de la m ujer en la Iglesia, activi dades sociales comunes a escala internacional, co laboración en traducciones ecum énicas de la B i blia, búsqueda de una fecha común a todos los cris tianos para la celebración de la pascua, etc.
En la Relación oficia l de N a irobi (1975) se hace una evaluación m uy positiva:
«Desde que se formó el grupo mixto de trabajo en 1965, la cooperación y colaboración entre la Iglesia católica y el CEI se han ido desarrollando progresiva mente. Ha habido los estudios, patrocinados de for ma conjunta, sobre Testimonio común y proselitismo y sobre Catolicidad y apostolicidad. Se ha conseguido que los católicos romanos sean miembros de la comi sión 'Fe y Constitución', y la Iglesia católica ha insti tuido relaciones consultivas con la comisión sobre Misión Mundial y Evangelización y con la comisión Médica Cristiana. Se realiza conjuntamente la prepa ración del material que se usa en la oración anual por la unidad cristiana. La preocupación por el desarrollo y la paz fue asumida en común por medio de la for mación del Comité mixto para la Sociedad, el Desa rrollo y la Paz (SODEPAX).
Este desarrollo de la colaboración creó la atmós fera en la que el grupo mixto de trabajo llegó a consi derar la posibilidad de que la Iglesia católica formase parte como miembro del Consejo Ecuménico de las Iglesias. Durante su reunión en Gwatt, Suiza, en 1969, el grupo mixto de trabajo decidió que debería estudiarse la 'ventaja de... una más íntima y perma nente asociación de la Iglesia católica romana con el CEI'. De esta forma se puso en marcha un estudio y la consideración dedicada a esta cuestión ocupó por ambas partes gran cantidad de tiempo y de energías. Los resultados de este estudio fueron publicados en 1972, pero a esa hora ya había quedado claro que la Iglesia católica romana no presentaría en el futuro in
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PARA COMPRENDER EL ECUMENISMOmediato la solicitud de formar parte como miembro del Consejo Ecuménico» 82.
Desde el punto de vista doctrinal, aunque había quedado perfectamente claro que
«el diálogo no tiene por qué adoptar un tema teológi co como objetivo, sino que se puede tratar en él de la vida de oración, la liturgia, los problemas pastorales, la sociología de los grupos religiosos, cuestiones de actualidad... » s\
hay varios documentos de notable valor. En espe cial hay que m encionar Catolicidad y apostolicidad (1970) y Hacia una confesión de fe com ú n (1980).
Un documento de singular im portancia ecum é nica es el titulado Bautismo, eucaristía y m inisterio (Lim a, 1982), resultado de un largo proceso llevado a cabo p o r la com isión «F e y Constitución». E l he cho de haber participado teólogos católicos en su redacción, al ser m iem bros de la citada com isión doctrinal del CEI, nos invita a considerarlo aquí, aunque no sea propiam ente un texto de la com isión m ixta de trabajo que ahora analizam os 84.
El tema del bautismo, la eucaristía y los m iniste rios es un viejo tema ecum énico. Esta tríada d og mático-sacramental venía estudiándose, por separa do, desde las primeras Conferencias de «F e y Cons titu ción » en Lausana (1927) y Edim burgo (1937). Vuelve a aparecer en docum entos de la m ism a co m isión años después, sobre todo en los de Lovaina (1971), Accra (1974) y Loccu m (Alem ania, 1977). Estos trabajos están en la base del llam ado D o c u m ento de Lim a (1982), que supone ahora m ism o el texto ecuménico más estudiado por todas las Ig le sias cristianas del mundo.
L a redacción definitiva fue aceptada unánim e m ente en la Conferencia de «F e y Constitución» ce lebrada en Lim a (enero, 1982) y enviada a las Ig le sias -incluida la católica- para su estudio y revi
82 Cuarta relación o fic ia l (N a irob i, 1975), en E n c h irid io n O ecu m e n icu m , o. c., 204-205.
83 Sobre el diálogo ecu m én ico, en E n c h irid io n O e cu m e n icu m , o. c., 148-149.
84 El texto B autism o, eucaristía, m in is te rio (L im a 1 982), en
E n c h irid io n O ecu m enicu m , o. c., 889-930. Tam bién en Diálogo Ecuménico, n. 60 (1983) 169-207.
sión. Las respuestas llegadas hasta el m om ento han superado todas las expectativas, y form an seis volú m enes cuyos contenidos están siendo tenidos en cuenta para la revisión definitiva y que podrá ser una base doctrinal m uy seria en el cam ino hacia la «plena com u nión » de las Iglesias cristianas 85.
El D ocu m ento de Lim a consta de tres partes que corresponden a cada uno de los tres signos sacra m entales. Las convergencias y d ivergen cias son m uy desiguales, según se trate del bautismo, de la eucaristía o del ministerio. Ciertamente, la proble m ática im plicada en el tema del m inisterio ordena do es, con mucho, la más compleja y difícil.
En una visión global cabría resaltar las siguien tes discrepancias:
• Respecto del bautismo
- Incapacidad de algunas Iglesias para recono cer plenam ente diversas prácticas bautismales de otras y repetición del rito cuando alguien se adhiere a ellas.
85 E l Consejo Ecum énico de las Iglesias ha publicado las res puestas oficiales de 143 Iglesias al Docum ento de Lima, en seis volúmenes, con el título general Churches respond to B.E.M. Offi cia l responses to the 'Baptism, Eucharist and M inistry' text (M , Thurian, ed.), Ginebra 1986-1988.
Vol. I, Faith and Order Paper 129 (129 p.). Vol. II, Faith and O rder Paper 132 (348 p.). Vol. Ill, Faith and O rder Paper 135 (302 p.). Vol. IV, Faith and O rder Paper 137 (257 p.). Vol. V, Faith and O rder Paper 143 (190 p.). Vol. VI, Faith and O rder Paper 144 (141 p.).
Un balance de todas las respuestas, en Baptism, Eucharist and Ministry (1982-1990) (Report on the Process and Respon ses), Faith and O rder Paper 149, W C C Publications, G in ebra 1990. Merecen atención los siguientes comentarios al documen to de Lim a: D. B orobio, Bautismo e iniciación cristiana en pers pectiva ecuménica: Diálogo Ecuménico, n. 60 (1983) 47-78; D. Salado, La doctrina eucarística en el Docum ento de Lim a: Diálogo Ecuménico, n. 60 (1983) 79-122; M. Garijo, E l ministerio ordena do en el Docum ento de Lim a: Diálogo Ecuménico, n. 60 (1983) 123-147. E l Episcopado español ha dado su respuesta en D icta-
men de las Comisiones Episcopales de Relaciones Interconfesiona- les y para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Españo la sobre el 'Documento de Lim a': Pastoral Ecuménica, n. 9 (1986) 377-383.
La respuesta oficial del catolicismo se titula Bautismo, euca ristía y ministerio. Una respuesta católica, 1987: Diálogo E cum é nico, n. 82-82 (1990) 519-558.
- Exigencia de algunas Iglesias de nuevo rito de profesión de fe para administrar la eucaristía.
- Dificultades sectoriales para adm itir el bautis m o de los niños.
- Sustitución del agua por un rito de oración e im posición de manos, practicado por algunas Ig le sias africanas.
- Diversidad en la explicación del signo bautis m al que expresa el don del Espíritu (agua, crisma- ción, im posición de manos).
• Respecto de la eucaristía
- Concepción de la eucaristía com o «sacrificio propiciatorio».
- Función de la «epíclesis» en la consagración eucarística.
- Discrepancias en el sentido de la «presencia real».
- Adm isión a la eucaristía de niños bautizados todavía infantes.
- Sentido de la reserva y adoración de las espe cies sacramentales.
- Eventual poder de la Iglesia para sustituir el pan y el vino por otros elementos más significativos o asequibles en determinadas regiones.
• Respecto del m inisterio
- Evolución histórica del triple m inisterio (epis copado, presbiterado y diaconado), aceptado por unas Iglesias y rechazado por otras.
- Problem a de la «sucesión apostólica» episco pal, no aceptada p o r muchas Iglesias, pero para otras absolutamente necesario fomentarse para que pueda llegarse a la unión.
- Precisión sobre el sentido de la ordenación, diversas prácticas de la ordenación y sus elementos esenciales, en orden al mutuo reconocim iento m i nisterial.
- Diversa acentuación que dan las Iglesias al m inisterio ordenado, a sus tareas -y a sea en el ser vicio de la palabra, del culto, o de la comunidad-, o
a su constitución: personal cuando se acentúa la unidad y su convocatoria (com o en el catolicism o rom ano), colegial cuando se subraya el carácter re presentativo del pueblo (com o en la ortodoxia y en sectores protestantes), com unitario cuando se insis
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PARA COMPRENDER EL ECUMENISMOte en la participación real de todos (com o en las co munidades de tipo congregacionalista).
- Posibilid ad del m inisterio ordenado para la m u je r86.
86 M. Alcalá, E l e cu m en ism o p o s tc o n c ilia r: R azón y Fe, n. 1038 (1985) 257-273, especialmente en p. 268-270.