Se planificaron 3 pruebas para la validación de la fiabilidad dinámica del dispositivo de registro de movimiento ubicado en la columna lumbar:
1. Test de corsé en decúbito prono.
2. Test de corsé en decúbito prono modificado: anteversión.
3. Test de corsé en decúbito prono modificado: retroversión.
Para realizar correctamente los test, los participantes debían dominar la maniobra conocida como drawing-in. Esta maniobra está diseñada para realizar la contracción del Transversus Abdominis (TrA) y consiste en llevar el ombligo hacia dentro y hacia arriba, tal como indican varios autores (Hodges et al., 1996; Richardson et al., 2004). Una vez demostraban ser capaces de hacerlo correctamente, se colocó el cinturón Lumbatex® siguiendo el protocolo descrito. Acto seguido, cada participante debía tumbarse sobre una camilla en posición tendido prono con el dispositivo (PBU) colocado por encima de las espinas ilíacas anterio-superiores, abarcando la zona abdominal baja. Antes de que se pidiera a los individuos que contrajeran el músculo, el dispositivo se infló y se mantuvo a una presión inicial de 70 mmHg para cada uno de los test. Se ha establecido que una reducción de entre 4 y 10 mmHg correspondería a una realización correcta de este ejercicio, indicando que existe una contracción del TrA (Hodges & Richardson, 1996; Richardson, Hodges, & Hides, 2004; Richardson, Jull, Gwendolen, Hodges, & Paul, 1999; Heon-Seock, Jae-Seop, & Oh-Yun, 2006).
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Cada participante debió demostrar, previo al inicio del estudio, su capacidad para realizar correctamente la maniobra de drawing-in. En primer lugar, se solicitó a los participantes que hiciesen una contracción analítica de la musculatura profunda abdominal, mantenida durante 10 segundos, lo que debía generar una reducción del perímetro abdominal SIN movimiento de la columna lumbar. Después, se les permitió recuperar durante 5 minutos. Tras la recuperación se aplicó se aplicó la primera variante del test de corsé en decúbito prono (anteversión), requiriendo a los sujetos
una anteversión pélvica más una contracción del recto abdominal, que fue comprobada por el evaluador (subiendo la presión hasta 120 mmHg). Por último, se aplicó el test de corsé modificado: retroversión. Permitiendo a los participantes ver el monitor de presión, se les pidió seguidamente que bajasen la presión hasta 40mmHg con un movimiento de retroversión de la pelvis y, rectificación de la columna lumbar. La acción era valorada también externamente por dos evaluadores queofrecían el feedback y/o correcciones necesarias al participante. A continuación, se describen las pruebas de forma más detallada.
Test de corsé en decúbito prono:
Basados en los trabajos de Hodges (Hodges & Richardson, 1996; Paul Hodges, Richardson, & Jull, 1996) y Richardson y colaboradores (1992, 2004) así como en los de Panjabi (1992; 2003) y otros autores (Jull, Richardson, Toppenberg, Comerford, & Bui, 1993; Hides, Miokovic, Belavý, Stanton, & Richardson, 2007). Existen algunos test destinados a evaluar la capacidad para activar la musculatura profunda del abdomen y zona paravertebral, considerando que este componente muscular es el más importante para la estabilidad lumbopélvica en bipedestación, así como para la deambulación y la tracción o empuje de objetos.
Se ha comprobado que la maniobra de hundir el abdomen (draw-in maneuver) llevando el ombligo adentro y arriba sin mover el conjunto columna-pelvis incrementa la actividad del transverso del abdomen (Beith, Synnott, & Newman, 2001; Urquhart, Hodges, Allen, & Story, 2005) y facilita la cocontracción de otros músculos estabilizadores locales de la columna lumbar como los multífidos, oblicuo interno, diafragma y músculos del suelo pélvico (Critchley, 2002; O’Sullivan, Phyty, Twomey, & Allison, 1997; Sapsford et al., 2001)), a la vez que se reduce la actividad de músculos abdominales más globales, como el recto del abdomen (Norris, 1999) y se disminuye el movimiento de la pelvis (Richardson et al., 2004))
De acuerdo con estas premisas, se empleó en la validación de la fiabilidad dinámica del dispositivo el denominado test de corsé en decúbito prono y dos variantes del mismo. Con esta prueba se pretende detectar, con ayuda de un sistema de feedback de presión, la capacidad que tiene el sujeto evaluado para contraer la musculatura
profunda abdominal, y especialmente el transverso del abdomen (Jull et al., 1993) controlando que no se produzca movimiento en la columna lumbar (de ahí que sólo se permita una oscilación de entre 4 y 10 mmHg). Se procuró por tanto que durante el test que no se produjera movimiento alguno. En todo momento se supervisó este aspecto de forma externa por dos evaluadores especializados.
Para el test, la almohadilla se hincha antes de empezar a 70 mmHg, y se coloca sobre el área del TrA, por debajo de la línea de las espinas ilíacas (Cairns et al., 2000; Hodges & Richardson, 1996). Tras la colocación se comprueba que la presión continúa en 70 mmHg y se da comienzo al test. El sujeto realiza una contracción abdominal con la indicación de llevar el ombligo adentro y arriba (draw in maneuver) y mantener más de 2 segundos la contracción (Storheim, Bø, Pederstad, & Jahnsen, 2002). En ausencia de contracciones de otros grupos musculares (glúteos, recto abdominal) o movimientos de la pelvis, el test se considera adecuado si el sujeto es capaz de producir una reducción de la presión de entre 4 y 10 mmHg mantenida durante los treinta segundos que duraba la toma de datos del cinturón Lumbatex).
A partir de este test, se realizaron dos maniobras modificadas por los investigadores para medir diferentes posiciones que mostraran curvaturas lumbares claramente diferenciadas:
Test de corsé en decúbito prono modificado: anteversión
Como primera variación, se indicó a los participantes que realizasen una anteversión de la pelvis y, a la vez, contrajesen el Recto Abdominal, lo cual genera como consecuencia un abombamiento abdominal que genera un aumento de presión sobre la almohadilla. Se solicitó a los participantes que llevasen la aguja del indicador hasta los 120 mmHg para mantenerla durante los 30 segundos de la toma de datos.
Test de corsé en decúbito prono modificado: retroversión
En esta segunda variación, los participantes debían realizar una retroversión de la pelvis y llevar la parte inferior del estómago hacia dentro de forma suave y progresiva para conseguir una reducción de la presión en la almohadilla hasta llegar a los 40 mmHg, movilizando la columna lumbar y las caderas en flexión. En la prueba real, esta reducción se considera una estrategia de compensación que no refleja una actividad real de contracción de la musculatura abdominal profunda. Siguiendo estas premisas, el participante debía realizar una retroversión pélvica máxima de forma que se viera reflejada en una rectificación de la lordosis lumbar. Esta acción se supervisó durante todo el tiempo que duró su ejecución para lograr mantener esa posición en retroversión pélvica y rectificación lumbar durante todo el período de toma de datos.
Los cambios en la disposición del raquis lumbar se registraron y controlaron de forma indirecta a través del dispositivo Chattanooga Stabilizer pressure biofeedback unit (PBU) y directamente, mediante el dispositivo de sensores inerciales en las tres condiciones descritas anteriormente. Cada test se repitió tres veces para cada sujeto con un intervalo para descansar de 5 minutos.