icenciada en Filología Alemana, Belén Torregrosa decidió convertir su pasión por contar historias en su profesión. Se especializó en Coolhunting por el Future Concept Lab de Milán y trabaja como freelancer para proyectos storytelling empresarial. Desde 2010 compagina esta actividad de consultora con la docencia en centros como la Universidad de Navarra, la Universidad Miguel Hernández o Aquora Business Education.
1. ¿Cómo define la innovación en el periodismo? Es decir, qué características debe tener un medio, iniciativa o servicio para que sea verdaderamente innovador.
Quizás hay tres elementos que pueden ayudar a la hora de vertebrar este nuevo periodismo que estamos tratando de articular. El primero sería la emoción. En el fondo, a la hora de contar historias, la emoción es importante porque estamos hablando de personas que quieren comunicar con otras personas y la emoción forma parte de nuestro ser. Hay que recuperarla, tanto por parte de aquel que está encargado de contar estas historias como por parte de quienes la reciben. Que puedan sentir la emoción que late detrás de una historia.
El segundo elemento sería el conflicto. Una buena historia siempre trata de abordar un conflicto, que no necesariamente debe tener una connotación negativa, pero sí estar vinculado a la idea de resolver un nudo. En el colegio nos enseñan esta estructura: inicio, nudo y desenlace. Pues, en el fondo, una historia también se vuelve relevante e interesante cuando es capaz de abordar aquellos temas que resultan conflictivos y tiene la posibilidad de generar un mayor interés.
Por último, destacaría la cuestión de la libertad en torno a los medios. El concepto de transmedia nos habla de historias, de noticias e incluso de medios que utilizan múltiples canales para llegar a su audiencia y además permiten que esa audiencia forme parte de la historia y se convierta en un elemento co-creador.
Estos tres elementos son de Antonio Núñez, un gran referente en storytelling en España. Me los contó en una entrevista y desde entonces los tengo en mente. A mí me han ayudado mucho a la hora de desarrollar proyectos profesionales.
2. ¿Puede destacar algún medio a nivel nacional o internacional como especialmente innovador? ¿Por qué?
Soy una gran seguidora de Cowbird.com, la primera plataforma de storytelling que nació con el deseo crear la mayor enciclopedia de emociones de la humanidad a través de contar historias. Su fundador, Jonathan Harris, se planteó esta idea: “Si hemos creado la Wikipedia, ¿por qué no crear una enciclopedia también de las emociones?”. Este proyecto me fascinó desde el principio.
He seguido de cerca el desarrollo de El Español. Me parece que como estrategia han logrado -o están intentando- demostrar que hay otra forma de hacer las cosas y han apostado por el talento joven, con ganas de devolver al periodismo a ese lugar al que pertenece.
Al margen de eso, me interesa mucho todo lo que tiene que ver con la investigación en torno a las humanidades. Más que intentar seguir muchos medios, intento seguir a humanistas o a aquellos ámbitos del conocimiento, como la mitología o los trabajos de Joseph Campbell, que de alguna forma me ayudan a mejorar y comprender la esencia del ser humano. Me interesa mucho más el contenido que el continente, aunque entiendo que van de la mano y que en un momento determinado no se puede pensar en uno sin el otro.
3. ¿Cuáles son las principales dificultades que tienen los periodistas y/o empresarios a la hora de emprender, desarrollar un medio y consolidarlo?
Cada historia es diferente y que cada persona es un mundo. Por tanto, hay muchas circunstancias que te pueden ayudar o no a la hora de emprender. No creo que todo dependa de uno mismo y sus ganas de emprender. Pero, en todo caso, es verdad que hay una cierta falta de formación en el ámbito empresarial. Muchas veces, incluso yo misma, te encuentras con mucha formación en el ámbito creativo o en el ámbito de la comunicación pero para emprender necesitas conocer la viabilidad de tu proyecto, necesitas saber con qué producto, cómo lo vas a hacer rentable y asegurarte la sostenibilidad del proyecto a nivel financiero. Tienes que hacer un híbrido entre la parte creativa y la parte de gestión y financiera. Si no recibes formación en los dos ámbitos, es difícil que solo con mucho afán creativo puedas llegar a poner en marcha un proyecto.
4. ¿Cree que en España hay una cultura para emprender poco explotada o que ofrecen menos facilidades si se compara con otros países?
En primer lugar, destacaría que el movimiento de emprendedores en España es mucho más reciente que en otros países. Por eso, no sería muy cruel con nosotros mismos. Llevamos poco tiempo experimentando y explorando el mundo del emprendimiento y ahora es cuando estamos poniendo las bases. Si uno compara esta realidad con la de Estados Unidos, por ejemplo, solo por el tiempo que ellos han dedicado a este ámbito, es normal que el estado del emprendimiento en Estados Unidos sea mucho más maduro.
Al margen de eso, hay una cualidad que destacaría de otras culturas que es la idea de “learn by doing” o “aprender haciendo”. Nosotros no hemos interiorizado mucho esta cualidad en nuestra cultura española. Creo que tenemos un poco de miedo o que pensamos siempre que necesitamos permiso para crear. Pero, en realidad, uno descubre en otras culturas la idea de “hago y aprendo; hago y mejoro; hago y continúo”. Entonces, destacaría sobre todo esta necesidad de aprender haciendo y de teorizar menos y hacer más, o teorizar tanto como hacer.
5. ¿En qué aspectos se están focalizando las mayores innovaciones de los medios de comunicación?
Si algo hemos visto en los últimos años es el empoderamiento de la audiencia. La posibilidad de interactuar de la gente y de hacerlo de una
forma directa ha cambiado las reglas del juego. Ha hecho que los medios se replanteen cómo interactúan con su audiencia y cuánto la escuchan, cuánto la hacen partícipe del proceso y cómo logran que la propia audiencia sea la protagonista y no solamente la persona que está al otro lado de la noticia.
En este sentido, se está haciendo un gran trabajo en redes sociales y en Big Data. Cuantifican, analizan y trabajan no solo de la mano de la información y de la creatividad, sino también con los datos para que ese análisis sea más productivo. Incluso, a la hora de emprender determinadas estrategias de comunicación.