Convolvulus arvensis L.
Euphorbia heterophylla L. Lantana camara L.
Mimosa pigra L.
Parthenium hysterophorus L.
Chromolaena odorata (L.) R.M. King y Robinson
Caracterización
Estrategias de manejo Referencias
R. Muniappan
Caracterización
Chromolaena odorata (sinónimo de Eupatorium odoratum L.) es un arbusto perenne abierto que crece hasta una altura de 5 m cuando cuenta con un soporte (ver Foto 3b). Crece en muchos tipos de suelos, pero prefiere los bien drenados. No tolera la sombra y prospera bien en áreas abiertas. Las plantas se secan después de florecer, en diciembre-enero, en el hemisferio norte, coincidiendo con el período seco, y se convierten en un peligro de incendio. Los tallos secos y acorchados se queman fácilmente, pero las cepas
permanecen vivas. Cuando la mayor parte de la vegetación en un área es destruída por el fuego, las cepas de C. odorata brotan inmediatamente
después de la primera lluvia y se convierten en la vegetación predominante en el área. C. odorata se desarrolla por estaciones y produce miles de semillas por planta desde enero hasta marzo en el hemisferio norte. Las semillas son dispersadas por el viento. Las ramas de las plantas se abren y a menudo plantas individuales ocupan áreas de hasta 5 m de diámetro.
Distribución/importancia. C. odorata es originaria de América Central y del Sur tropical. Fue introducida en Asia a mediados de los 1800, en Africa en 1937 y en la Micronesia en los años 1960.
Es altamente alelopática (Ambika y Jayachandra 1980) y suprime la vegetación vecina mediante la liberación de productos químicos tóxicos.
C. odorata es un problema en áreas de pastos, bosques alterados, márgenes de carreteras y ríos, áreas abandonadas, cercas, bosques de reserva,
plantaciones de café, té, caucho, cacao, palma de aceite, cocotero, y campos de arroz, algodón, caña de azúcar y tabaco.
C. odorata es hospedera de plagas tales como Aphis spiraecola Patch.,
Brachycaudus helichrysi (Kltb.) y Aphis fabae Scopoli (Joy et al. 1979). Sirve como fuente no nutritiva a la seria plaga Zonocerus sp., en Africa Occidental, mediante el suministro de alcaloides de pirrolizidina y puede estimular un eventual crecimiento de la población (Boppre 1991). Cruttwell McFadyen (1988) ha listado los insectos fitófagos encontrados sobre C. odorata.
Estrategias de manejo
El corte manual, el uso de cortadores de arbustos o aperos de labranza tirados por tractor son métodos de control comunmente usados. El corte produce una rápida regeneración, a menos que sea seguida de otros métodos para suprimir esta maleza durante un período prolongado. El desyerbe manual requiere mucha mano de obra. El uso de equipos de tracción animal está limitado a las áreas que sean accesibles.
Se ha recomendado el uso de cultivos de cobertura, tales como Centrosema pubescens Benth., Pueraria phaseoloides (Roxb.) Benth., Calopogonium mucunoides Desv., Desmodium ovalifolium Guill. & Perr. y Tephrosia purpurea
(L.) para prevenir o reducir la incidencia de C. odorata en cultivos de plantación. Se ha informado el uso de la gramínea de pasto Brachiaria
decumbens Stapf, en el sur de China, para reducir la infestación de los pastos por C. odorata.
El control químico mediante el uso de herbicidas en estadio de plántulas o al inicio de la emergencia de los retoños ha mostrado resultados prometedores. Triclopyr ha mostrado ser el herbicida más efectivo. Sin embargo, los
problemas que conlleva el uso de herbicidas incluyen: (a) el alto costo de los productos químicos y de su aplicación, (b) problemas ecológicos e, (c)
incompatibilidad en muchas situaciones de cultivo y del ambiente. El control biológico es un método prometedor que ha sido impulsado vigorosamente por varias organizaciones en el mundo para enfrentar esta maleza. El enemigo natural de la planta (Pareuchaetes pseudoinsulata Rego Barros) (Lepidóptera: Arctiidae), introducida y establecida en Guam, Rota, Tinian, Saipan y Pohnpei, ha mostrado resultados prometedores en la
supresión de esta maleza. Este insecto es criado actualmente en Yap, Beleau, Kosrae, Indonesia, Sudáfrica, Ghana y Costa de Marfil para su establecimiento en los campos. Otros enemigos naturales que actualmente están siendo
investigados son Mescinia parvula (Zeller) (Lepidoptera: Pyralidae),
Pareuchaetes aurata y P. insulata (Walker) (Lepidoptera: Arctiidae), Actinote anteas Doubleday (Lepidoptera: Acraeidae),Rhodobaenus cariniventris
Champ. (Coleoptera: Curculionidae) y los patógenos fungosos Septoria ekmaniana Petrack & Cif. (Deuteromycotina: Coelomycetes) y Cionothrix
praelonga Wint. (Arthur) (Basidiomycotina: Uredinales) (Kluge y Caldwell 1991; Ooi et al. 1991).
Referencias
Ambika S.R. y Jayachandra 1980. Suppression of plantation crops by
Eupatorium weed. Current Science49: 874-875.
Boppre M. 1991. A non-nutritional relationship of Zonocerus (Orthoptera) to
Chromolaena (Asteraceae) and general implications for weed management. En: R. Muniappan and P. Ferrar (eds). Ecology and Management of
Chromolaena odorata, Bogor, Indonesia pp 143-147.
Cruttwell McFadyan R.E. 1988. Phytophagous insects recorded from C.
odorata.Chromolaena odorata Newsletter 2: 5-23.
Joy P.J., K.R. Lyla y C.C. Abraham 1979. Preliminary studies on the aphid pests of Eupatorium odoratum Linn. an important weed in plantations of Kerala.
Proceedings of the Second Annual Symposium on Plantation Crops.18: 272- 274.
Kluge R.L. y P.M. Caldwell 1991. Chromolaena odorata in South Africa.
Chromolaena odorata Newsletter4: 7.
Ooi P.A.C., A.N.G. Holden y P.S. Baker 1991. Arthropods and pathogens for biological control of Chromolaena odorata. En: R. Muniappan and P. Ferrar (eds), Ecology and Management of Chromolaena odorata, Bogor, Indonesia, pp 118-123.
Convolvulus arvensis L.
Caracterización Estrategias de manejo Referencias P. G. AmericanosCaracterización
Convolvulus arvensis, es una maleza perenne persistente, que se propaga radialmente, produciendo hasta 25 o más tallos en una temporada, muchos de los cuales pueden alcanzar hasta 3 m de longitud, formando un manto denso sobre el suelo. El sistema radical es profundo (ver Foto 3c), extenso y puede profundizar hasta 3 m o más, mientras que las raíces laterales rastreras pueden alcanzar longitudes de hasta 2 m. La planta también forma rizomas subterráneos, que varían en longitud desde pocos centímetros hasta más de un metro.
Las raíces de C. arvensis tienen una alta capacidad regenerativa, sobre todo aquellas dispuestas más profundas, debido a las reservas alimenticias
almacenadas en ellas. Es por ésto que aún después de una labranza profunda reaparecen plantas de la maleza sobre la superficie del suelo.
La planta también produce semillas viables, que son una fuente importante de infestación, pero no la única. Las semillas se convierten en viables de 10 a 15 días después de la polinización y pueden permanecer como tal en el suelo durante veinte años o más (Timmons 1949). Ellas pueden germinar en un rango amplio de temperaturas, desde casi la congelación hasta 40 °C. Las plántulas emergen en aproximadamente 10 días y, bajo condiciones
favorables, pueden crecer muy rápido, trepandose alrededor de plantas u otro soporte, de manera contraria a las manecillas del reloj. Las raíces de las
plántulas segadas tienen buen poder regenerativo. Así, las plántulas segadas 18 días después de la emergencia (DDE) mostraron un 50% de regeneración, mientras que las segadas 34 DDE regeneraron el 100% (Swan 1989).
Los fragmentos de raíces y rizomas también son medios importantes de propagación de la maleza, por lo que las labores de cultivo o labranza que fraccionan y distribuyen estas partes subterráneas, pueden en realidad ayudar a elevar las infestaciones.
Distribución/importancia.C. arvensis se presenta en todos los continentes, por lo que tiene una distribución mundial. Según Holm et al. (1979) ésta es una maleza importante y problemática en muchos países desde partes
septentrionales como Inglaterra hasta meridionales como Nueva Zelendia., incluyendo países con climas templados y tropicales. La planta aparece en suelos húmedos y fértiles, pero puede sobrevivir veranos calurosos y secos sobre terrenos en barbecho. También tolera las heladas, pero no la sombra densa. C.arvensis se puede encontrar en campos de diversos cultivos, que incluye las hortalizas, los cereales, viñedos, plantaciones de olivos, los cítricos y puede infestar prácticamente cualquier cultivo.
Su capacidad de crecer rápidamente y su tolerancia a la mayoría de los
herbicidas pre-emergentes le permite competir con efectividad con los cultivos, a pesar de su hábito de crecimiento postrado. Aún cultivos con un follaje
denso, como la papa, no pueden inhibir con eficacia al C. arvensis, ya que cuando el cultivo ha formado su follaje, la maleza lo ha ya enrollado.
La presencia de C. arvensis causa considerables pérdidas a los cultivos. Una infestacion fuerte puede reducir a la mitad los rendimientos en viñedos (Juliard 1971). Los cultivos de campo y las hortalizas sufren la presencia de esta
maleza, que está entre las más peligrosas competidoras del trigo de invierno, la cebada de primavera, la remolacha azucarera y la colza de invierno (Malicki y Berbeciowa 1986). C.arvensis reduce los rendimientos hasta un 50% del tomate para propósito de conserva (Lanini and Miyao 1987).
Además de sus efectos directos de competencia sobre los cultivos, C.arvensis
es una especie potencialmente peligrosa en áreas donde se presenta Cuscuta campestris Yunker, ya que es una hospedera favorita de la maleza parasíta indicada. Un aspecto útil de C.arvensis es que resulta ser el alimento preferido de conejos de cria doméstica.
C. arvensis es muy difícil de controlar, debido a las reservas considerables de su extenso sistema radical y el poder de regeneración a partir de fragmentos de raíces y rizomas. Es más probable que tenga éxito un programa integrado de manejo de la maleza, que un programa basado en un solo método.
El control cultural comienza por el desarrollo de un cultivo vigoroso y bien manejado. Especies de cultivo competitivos, p.ej. alfalfa, también pueden contribuir a reducir las infestaciones de C. arvensis, la cual debe reducir la luz disponible a un 6% o menos de la radiación solar total durante 3 años para ser efectiva. El acolchado que opaque la luz de la superficie del suelo puede
controlar C. arvensis, siempre que la maleza no pueda crecer a traves del material de acolchado.
La solarización del suelo consiste en cubrir el suelo mojado con láminas de plástico transparente durante el verano por períodos de seis a ocho semanas. Este método sólo puede ser útil en áreas con veranos calurosos y en campos en barbecho. La solarización del suelo no es muy efectiva contra las plantas de
C.arvensis establecidas, pero ha demostrado ser útil para eliminar semillas de la maleza (Elmore y Heefketh 1983).
El control mecánico de C. arvensis puede tener éxito si se mantiene durante un número de años y si las labores son oportunas. Las labranzas habituales incluídas en la preparación del terreno antes de la siembra o plantación de un cultivo, o algunas labores de cultivo para la destrucción de malezas en viñedos y huertos de frutales, son inefectivas para controlar esta especie de maleza y, en realidad, pueden contribuir a su propagación. El control requiere de
labranza o labores de cultivo frecuentes, que no deben ser demasiado
profundas. Swan (1989) demostró que el mejor momento para cultivar era 12 días después de la emergencia, repetido a intervalos de alrededor de 18 días. En esta opercvaión se debe tener cuidado de no dañar la planta cultivable. La profundidad óptima de la labranza es de 10 cm. Cortes más profundos alargan el intervalo entre labores, pero requieren de mayor potencia. La escarda
manual frecuente y poco profunda puede ser tan efectiva como las labores de cultivo o las labranzas.
Los herbicidas pueden jugar un papel significativo en un plan de manejo. Aunque muchos herbicidas pueden controlar C. arvensis existen pocas alternativas de uso selectivo en los cultivos, especialmente en hortalizas. La eficacia está afectada por el estado del tiempo, la humedad del suelo, así como el estadio de desarrollo de la maleza al momento de la aplicación. En la
agricultura de bajos insumos, donde se debe lograr el máximo de beneficio del insumo invertido, estos factores adquieren mayor importancia.
En cultivos de cereales, incluyendo el arroz, se pueden aplicar herbicidas poco costosos, tales como 2, 4-D y MCPA, así como dicamba, algo más costoso que los anteriores y repetir su uso inmediatamente después de la cosecha. Estos herbicidas se deben usar con precaución para evitar daños por arrastres o deriva en cultivos susceptibles adyacentes. Donde se use dicamba durante el período de barbecho de verano, no se debe aplicar muy próximo a la siembra de un cereal para evitar el riesgo de daño por acción residual. 2, 4-D y MCPA se pueden aplicar con seguridad en huertos de cítricos, siempre que se
garantice que la aspersión no moje el follaje de los árboles. En cultivos bajo irrigación, p.ej. papa, en los que la susceptibilidad a los herbicidas hormonales excluye su uso durante el ciclo de desarrollo del cultivo, se pueden hacer aplicaciones pocas semanas después de la cosecha, cuando el rebrote de C. arvensis esté avanzado, pero antes que el agotamiento de la humedad del suelo cree condiciones de stress que afecten negativamente la acción del herbicida. En tales situaciones varios otros herbicidas se pueden usar que, aunque más costosos, pueden producir un mejor efecto y más persistente sobre la maleza y no son tan dañinos sobre los cultivos adyacentes. Entre ellos el más usado es glifosato, a dosis de hasta 3.6 kg i.a./ha. Una adecuada
humedad del suelo y condiciones de temperaturas frescas permiten usar dosis inferiores (Rashed-Mohassel 1982). En climas cálidos la adición de un
coadyuvante adecuado, tal como el novedoso fosfolípido de la soya, a 0.5% v/ v, permitió una reducción del 25% de la dosis de glifosato, sin pérdida de eficacia (Americanos y Vouzounis 1991). Este herbicida se puede usar en todos los cultivos arbóreos sin ramas bajas, así como en viñedos. Como no es selectivo, se debe aplicar con cuidado para evitar asperjar accidentalmente el follaje, especialmente en viñedos, que se pueden dañar severamente con este herbicida (Barralis et al. 1973, Americanos 1978). En huertos de frutales
irrigados C. arvensis ha sido controlada con glifosato en dosis tan bajas como 1.6-2.0 kg e.a./ha (Americanos 1982). Al aplicar glifosato el volumen de
aplicación o solución final no debe ser muy alto, de lo contrario se puede reducir la eficacia; 200-3001/ha suele ser lo más adecuado.
Otro herbicida no selectivo que controla C. arvensis, a dosis de 5-10 kg i.a./ha, es aminotriazole, cuya acción es afectada por condiciones adversas de igual forma que es afectado glifosato. El uso de aminotriazole en viñedos y otros cultivos alimenticios ha sido prohibido en algunos países.
El control de C. arvensis con herbicidas pre-emergentes, a dosis toleradas por los cultivos, en pocos casos ha tenido éxito. En viñedos, aplicaciones anuales consecutivas de una mezcla de terbutylazina + terbumeton, cada uno a 3.75 - 5 kg i.a./ha, ha controlado completamente la maleza (Barralis 1973, Americanos 1978, Agulhon et al. 1979). Sin embargo, por razones de seguridad para el cultivo, este tratamiento se debe aplicar fraccionado en dos aplicaciones, dos
tercios de la dosis se aplican inicialmente y el restante cuatro a cinco meses después. La misma mezcla, así como terbumeton solo, a 7.5-10 kg i.a./ha han controlado C. arvensis igualmente en cítricos (Americanos 1975).
Existen varios ejemplos de control satisfactorio de C.arvensis con el uso de herbicidas residuales que poseen actividad foliar, los que se aplican en post- emergencia en cultivos establecidos o en terrenos en barbecho. Estos se muestran en la Tabla 1.
Insectos depredadores y parasíticos se han ensayados en pequeña escala con algún éxito, pero el método aún no ha encontrado aplicación práctica.
Tabla 1. Herbicidas para el control o inhibición de C. arvensis
Herbicida Momento Cultivos
Acifluorfen-Na Post cacahuete, soya
Aminotriazole Post cultivos arbóreos, barbecho Dicamba Post cereales, incluyendo arroz Glifosato Post arbóreos, viñedos, barbecho MCPA Post cereales, incluyendo arroz
Methazole Post cebolla, huertos deciduos, viñedos, cítricos, olivo
Oxadiazon Post acelga trasplantada, cebolla, arroz, huertos deciduos, viñedos, cítricos, olivo
Oxyfluorfen Post huertos de árboles deciduos, viñedos, cítricos, olivo
Terbumeton Pre cítricos
Terbutylazina + terbumeton Pre cítricos, viñedos
2, 4-D Post cereales incluyendo arroz
Referencias
Agulhon R., P. Dumartin, Y. Heinzle, E. Meyer y J.P. Rozier 1979. Destruction de plantes vivaces. 10e Conference du Comite Francais de Lutte contre les MauvaisesHerbes (COLUMA) pp 980-988.
Americanos P.G. 1975. New Herbicides for Citrus Orchards. Technical Paper 9,
Americanos P.G. 1978. Chemical Weed Control in Vineyards. Technical Bulletin 25, Agricultural Research Institute, Chipre, 19 pp.
Americanos P.G. 1982. Chemical Control of Weeds in Deciduous Fruit Trees.
Technical Bulletin 44, Agricultural Research Institute, Chipre, 9 pp.
Americanos P.G. y N.A. Vouzounis 1991. The effect of the addition of an organic adjuvant on the effíciency of four systemic herbicides. Míscellaneous Reports 44, Agricultural Research Institute, Chipre, 6 pp.
Barralis G., R. Chadoeuf, G. Riffiod, R. Gagnepain, J. Hamelin, R. Quiclet, R. Boidron, J.P. Couillalt, J.C. Michaut, R. Cuisset y P. Mondovits 1973. Essais de lutte contre le liseron dans les vignes de Bourgogne et Franche-Comte. 7e Conference du Comite Francais de Lutte contre les Mauvaises Herbes
(COLUMA) pp 777-786.
Elmore C. y K.A. Heefketh 1983. Soil solarization: an integrated approach to weed control. Proceedings, 35th Annual California Weed Conference pp 143. Holm L., J.V. Pancho, J.P. Herberger y D.L. Plucknett 1979. A Geographical Atlas ofWorld Weeds. John Wiley & Sons, Nueva York, 391 pp.
Julliard B. 1971. Reflexions apres 15 ans de desherbase chimique et de non culture de la vigne. 6e Conference du Comite Francais de Lutte contre les Mauvaises Herbes. (COLUMA) pp 746-754.
Lanini W.T. y E.M. Miyao 1987. Response of processing tomatoes to different durations of field bindweed competition. Proceedings of the Western Society of Weed Science 40: 148.
Malicki L. y C. Berbeciowa 1986. Uptake of more important mineral
components by common field weeds on loess soils. Acta Agrobotanica 39: 129- 141.
Rashed-Mohassel M.H. 1982. Chemical control, physiology, anatomy and
glyphosate absorption-translocation in field bindweed under stress. Dissertation Abstracts International, B 42: 3041.
Schweitzer K., B. Mullin, D.Wichman y J. Nelson 1988. Survey of weeds in conservation and conventionally tilled grain fields in Montana. Proceedings of the Western Society of Weed Science 41: 133-143.
Swan G.D. 1989. Field bindweed (Convolvulos arvensis L.). Extension Bulletin
1540, Washington State University, 8 pp.
Timmons F.L. 1949. Duration of viability of bindweed seed under field conditions and experimental results in the control of bindweed seedlings.
Agronomy Journal 43: 130- 133.
Euphorbia heterophylla L.
Caracterización Estrategias de manejo Referencias J. D. DollCaracterización
Euphorbia heterophylla, "lecherito, leche-leche, hierba lechosa", es una planta anual con un latex lechoso en todas sus partes. Crece de 30 a 100 cm de altura y presenta tallos huecos, sencillos o ramificados, con nervaduras
angulares. Las hojas tienen formas variables (como lo sugiere el nombre de la especie), tanto dentro como entre las poblaciones (ver Foto 3d). Las hojas inferiores son alternas y las superiores son opuestas y a menudo presentan una base blanquecina o rojo-brillante. Los frutos tiene tres lóbulos y cuando están maduros explotan, dispersando las semillas a 1 m o más desde la planta progenitora.
En áreas tropicales las semillas recién cosechadas no presentan latencia, pero en regiones templadas cálidas sí (Wilson 1981). Esto es una aparente
adaptación a esos ambientes, ya que las plantas que empiezan a crecer al final del año en las áreas subtropicales serían destruidas por las temperaturas
invernales. Las semillas germinan durante un período prolongado en el campo y las plantas crecen muy rápido y, por lo tanto, son muy competitivas con los cultivos. Pueden cubrir completamente un cultivo de soya o soja dentro de 2 a 3 semanas de la emergencia.
Las plantas pueden florecer ya a 30 días de la emergencia. La polinización se realiza mediante insectos que son atraídos a las flores por las grandes
cantidades de nectar producido por glándulas que se encuentran en las mísmas (Heywood 1978). Después de 20 a 25 días se forman semillas
maduras. Las plantas individuales pueden tener 100 semillas en un momento dado (Rodriguez y Cepero 1984) y pueden producir más de 4500 semillas durante el ciclo de vida (Celis 1984). Las semillas germinan fácilmente bajo temperaturas alternantes de 25 a 35°C. La emergencia es mayor cuando las semillas están de O a 8 cm de profundidad (40 a 47%) disminuye a 22% a 10 cm, 12% a 12 cm y cero a 14 cm (Cerdeira y Voll 1980). Esta capacidad de emerger desde tales profundidades aumenta la habilidad competitiva y hace más difícil el control de E. heterophylla.
Distribución/importancia. E. heterophylla es originaria de America tropical, pero actualmente se encuentra distribuída en todas las áreas tropicales y subtropicales del mundo. Se pueden encontrar plantas desde el nivel del mar hasta cerca de 1400 m de altitud, pero sólo es una maleza problemática en climas cálidos. Se encuentra en diversos cultivos, en hortalizas, pastos y en terrenos no cultivados, y es particulamnete problemática en soya, caupí, maíz y caña de azúcar. Está considerada una maleza principal o problemática en 10 países y como una maleza común en 37 (Holm et al. 1979). Wilson (1981) comunica que se presenta como una maleza de caupí en Nigeria; de yuca (mandioca) en Ghana; de cítricos, aguacate y mangos en la Florida (EE.UU.); de soya en Nigeria, Brasil y EE.UU.; de cacao, té y arroz de secano en