La tomografía computerizada es un método basado en la medida de la densidad de volúmenes que constituyen una sección corporal. La técnica se basa en la emisión de un haz colimado de radiaciones X que después de ser atenuadas por una sección anatómica, inciden sobre un detector (o grupo de detectores) y se envían a una esta- ción de trabajo donde se procesa a través de unos algoritmos específicos, transfor- mado la información en imágenes visualizables en un monitor.
La más avanzada expresión de esta tecnología es el TAC de Multidetectores54-58
(“Multidetector-row Helical Computer Tomography” o “CT Multislice”) caracterizado por la presencia de detectores de pequeñas dimensiones dispuestos en estratos conti- guos, para que así, se pueda obtener más barrido por cada rotación del tubo de rayos X. El movimiento simultáneo longitudinal de la camilla del paciente confiere al haz de radiación, una trayectoria espiral y permite la adquisición continuada de datos relati- vos a un volumen corpóreo más o menos ancho. A partir del volumen obtenido, el ordenador puede reconstruir imágenes multiplanares (coronal, axial, sagital, oblicua) y efectuar reconstrucciones de tipo tridimensional.
Desde 1993, año en el cual se introdujo el TAC de dos coronas, las filas de detecto- res han aumentado progresivamente año a año. Actualmente, los más difundidos son los de 16-32 filas de detectores y los de última generación son de 64-128 coronas. El sistema de detectores funciona de tal manera que el operador puede elegir los lími- tes anatómicos del estudio, el grosor de los cortes y el número de estratos por cada rotación (Fig. 25).
Las ventajas del TC multidetectores son muchas. Permite obtener cortes muy finos de volúmenes extensos con una elevada resolución espacial en un corto espacio de tiempo. A través de la aplicación de un software específico y la optimización de los parámetros técnicos, se puede obtener una resolución espacial de hasta 0,2 - 0,3 mm. La técnica, es altamente específica y sensible y no es objeto de interpretación subje- tiva por parte del operador (no operador dependiente). Permite manejar imágenes anatómicas que son fácilmente interpretables tanto por parte del radiólogo como del cirujano plástico sin necesidad de una curva de aprendizaje extensa. Los datos se pueden registrar en un soporte digital con un programa auto-ejecutable de manejo de las imágenes que permite su uso y visualización en cualquier ordenador personal en el momento en que se precisa (antes de la intervención o a nivel intraoperatorio). El tiempo de escaneo es extremadamente breve (10-12 seg. por una dimensión cor- poral de un abdomen usando un TAC de 16 coronas). Esto permite analizar un gran volumen corporal en el curso de una sola apnea logrando una reducción muy impor- tante del artefactación del movimiento. En los aparatos de última generación (64 estratos) el tiempo de escaneo es tan rápido que órganos con movimiento como el corazón pueden ser estudiados con exactitud. Se sincroniza la adquisición de imáge- nes en el mismo momento del ciclo cardíaco o se adquiere varias veces el corazón y se reconstruye todo en la misma fase del ciclo. Se suelen administrar fármacos bradi- cardizantes puesto que cuanto mas lento sea el ritmo cardiaco mejor será la capaci- dad de reconstrucción tridimensional.
Figura 25: TAC de
multidetectores de 16 coronas.
El estudio completo generalmente no precisa más de unos diez minutos, por lo tanto minimiza la incomodidad para los pacientes y permite realizar un gran número de estudios durante una jornada de trabajo. También es especialmente útil en pacientes que no pueden colaborar y necesitan estudios de una máxima brevedad como niños, ancianos o politraumatizados.
El estudio vascular requiere en la mayoría de casos suministrar al paciente un medio de contraste yodado endovenoso mediante inyectores específicos capaces de sincro- nizarse, y por tanto, optimizar las fases del estudio. Por este motivo se habla también de angiografía CT o angio-CT. Los efectos colaterales que se pueden derivar del medio de contraste son bien conocidos y no despreciables: insuficiencia renal, rash cutáneos, extravasación venosa, anafilaxia etc. En los casos donde esta contraindica- do su uso (alergias, intolerancia o pacientes de riesgo como embarazadas o con neo- plasias hematológicas) si realizamos el TAC para estudio vascular la información obte- nida será muy pobre, no distinguiremos los vasos de pequeño calibre en ciertas den- sidades como el músculo.
El principal inconveniente de esta tecnología es la irradiación. Son pruebas diagnós- ticas que deben indicarse correctamente ya que no son inocuas para el paciente. Es cierto que para un estudio vascular de un área anatómica concreta podemos optimi- zar la exposición al máximo para reducirla al mínimo.
En el año 2003, tuvimos la oportunidad de empezar a trabajar con uno de los prime- ros TAC de multidetectores de 16 coronas que se instaló en el Estado Español. Tras conocer algunas de las aplicaciones de esta tecnología en el estudio de las corona- rias59 decidimos iniciar un estudio para comprobar las posibilidades del TAC de multi-
detectores en la valoración preoperatoria de las perforantes. El objetivo final del tra- bajo era buscar un nuevo método fiable para el mapeo y la planificación de la cirugía de los colgajos de perforantes.
El trabajo realizado durante estos años ha dado como resultado esta tesis doctoral que ha generado diversas publicaciones y numerosas comunicaciones científicas. No solo hemos conseguido realizar un interesante trabajo de investigación clínico-radio- lógica sino que hemos aportado a la comunidad científica un nuevo método de mapeo de perforantes que actualmente se esta utilizando en numerosas Unidades de Cirugía Plástica del mundo por el importante ahorro de tiempo operatorio y reducción de las complicaciones en la cirugía de perforantes.