5.4 Discussion
7.3.3 Characteristic of the ATP Sensitive Potassium Current on the Dynamic Behaviour of Re-
El punto de partida para la concepción de la obra como proyecto utópico es el ambicioso plan de renovación cultural de El nacimiento de la tragedia. La finalidad última del libro, según el mis- mo, era propiciar una transformación paulatina de la cultura alemana que hiciera posible el rena- cimiento del mito trágico. El drama musical wagneriano se erigía entonces en el instrumento que habría de llevar a cabo semejante transformación de la cultura. Para tal fin Nietzsche utiliza su propio método filológico, la “intempestividad” inherente a la concepción de su filosofía, consistente en una confrontación directa entre el mundo griego y la actualidad. La elaboración de un pensamiento de futuro pasa así siempre en Nietzsche por una revisión del pasado220. En este sentido la concepción idealizada de la filología en el primer Nietzsche, como conjunción del impulso científico con el pedagógico y el estético (1.1.Werk), cumple una función de anti-
220 Véase más adelante el comentario sobre las líneas finales de R.W.B. A este respecto H. Ottmann: Philosophie und Politik bei Nietzsche, M.T.N.F.-17, 1987, p.44, comenta que el pensamiento de
Nietzsche edifica más una utopía que mira hacia atrás que un puente hacia su propia época (“Mehr rückwärtigewandte Utopie als Brückenschlag zur eignen Zeit”).
cipación del proyecto utópico. Analicemos, pues, en primer lugar cuál es la concepción crítica de la filología del joven profesor Nietzsche.
Sabemos de las dudas que Nietzsche experimentó desde un momento muy temprano con respecto a la filología (pues durante su época de estudiante ella constituyó ante todo una vía de escape al estudio de la teología). Su encuentro con Ritschl y su rápida promoción a catedrático convirtió en cambio la filología en un medio de vida que, sin embargo, le privaba de la independencia intelectual221. Ya en la lección inaugural, Homero y la filología clásica, Nietzsche se distanciaba del mero ejercicio científico de la filología y planteaba, como confe- sión personal, la búsqueda de un lazo de unión entre ésta y la filosofía (1.1.Werk). La primera lección de Nietzsche como filólogo profesional pone así ya las bases de lo que supondrá años después su abandono de la filología. Su actividad intelectual durante estos primeros años en Basilea consiste en un intento de superar la filología desde sus mismos presupuestos. Esta con- cepción idealizada, que Nietzsche desarrolla de una manera constante entre los años 1870 a 1875, chocará con el medio académico, llevando al alejamiento progresivo de Nietzsche de la actividad docente, mucho antes incluso de su jubilación por motivos de salud. El fracaso de este ideal de filología se pone de manifiesto en el aislamiento profesional de Nietzsche tras la publi- cación de El nacimiento de la tragedia. A pesar de que Nietzsche era consciente de los elemen- tos ajenos e incluso hostiles a la filología académica presentes en el libro (la reivindicación de Wagner y Schopenhauer, los ataques a la cultura moderna, la falta de argumentación y de referencias, etc.), el libro no dejaba por ello de ir dirigido en primer lugar a los filólogos222. (Y
de hecho, quizá sea ésta la obra de Nietzsche que mejor se ajuste a la definición ideal de la filología de la lección inaugural de 1869). El rechazo de sus colegas, a excepción de su amigo Rohde, y la polémica con Wilamowitz hace que Nietzsche se vuelva consciente del abismo que separa su concepción intelectual de la filología universitaria. Como consecuencia inmediata, en la serie de las Intempestivas se abandona definitivamente no sólo cualquier referencia a la filolo- gía, sino también a los autores griegos. A partir de ese momento Nietzsche tampoco publicará ya ningún otro trabajo filológico. Su actividad docente se vuelve entonces hacia el “gimnasio”, y en la Universidad desplaza la temática filológica hacia el estudio de los filósofos presocráti- cos. A medida que se aparta de la filología académica, la mirada de Nietzsche se torna cada vez más crítica, de lo que dan testimonio las anotaciones póstumas de este período. Veamos, pues, en primer lugar la evolución de la crítica de la filología durante la estancia de Nietzsche en Basilea. Para ello tomaremos como punto de referencia dos series de anotaciones: en primer lugar, los apuntes para el curso Enciclopedia de la filología clásica (1870-71, Encyclopaedie der klassischen Philologie, K.G.W. II 3); a las que contrapondremos una serie de notas del año 1875 destinadas a la redacción de una nueva Intempestiva de título “Nosotros los filólogos”223.
Los textos que citaremos a continuación, en su crítica al mundo académico, nos muestran la dimensión utópica que Nietzsche confiere a la filología como forma de rechazo de la actualidad.
221 Para las dudas de Nietzsche sobre su vocación de filólogo, véase, por ej., la confesión a Rohde en la
carta escrita desde Basilea entre finales de enero y el 15 de febrero de 1870: K.G.B. II 1: p.94: “(…) Die Philologenexistenz in irgend eine kritischen Bestrebung, aber 1000 Meilen abseits vom Griechenthum wird mir immer unmöglicher. Auch zweifel ich, ob ich noch je ein rechter Philologe werden könne: wenn, ich nebenbei, so zufällig erreiche, dann geht es nicht. (…)” E igualmente, en otra carta a Rohde desde Lugano, Hotel de Pau, 29 de marzo de 1871: K.G.B. II 1: p.190: “(…) Von der Philologie lebe ich in einer übermüthigen Entfremdung, die sich schlimmer gar nicht denken läßt: Lob und Tadel, ja alle höchs- ten Glorien auf dieser Seite mache mich schaudern. So lebe ich mich allmählich in mein Philosophentum hinein und glaube bereits an mich; ja wenn ich noch zum Dichter werden sollte, so bin ich selbst hinauf gefaßt. (…)”, etc.
222 Véase, por ej, la carta de Nietzsche a su maestro F.Ritschl a propósito de la intención de G.T., Basilea,
30 de enero de 1872: K.G.B. II 1: p.282: “(…) Mir liegt vor allem daran, mich der jüngeren Generation der Philologen zu bemächtigen und ich hielte es für ein schmähliches Zeichen, wenn mir dies nicht gelän- ge. (…)”, etc.
223 Nietzsche titula “Notizen zu «WIR PHILOLOGEN»” un par de cuadenos de notas de marzo de 1875, K.G.W. IV 1, pp.87-116, que comentaremos a continuación. El proyecto sigue en marcha en verano 1875
a juzgar por el siguiente apunte: IV 1: 8[4], p.205: “Pläne aller Art: / (…) 4) allmähliche Fortsetzung meiner Unzeitgemässen Betrachtungen, zunächst »Richard Wagner in Bayreuth«, »die Philologen«, »über Religion«. (…)”
Aunque la mayoría de ellos sean posteriores a la redacción de El nacimiento de la tragedia, sirven como punto de referencia para entender la composición del libro en virtud de la confron- tación entre la Grecia antigua y la actualidad. Tras la exposición de la selección de fragmentos, añadiremos un comentario general sobre la posición filológica de Nietzsche y su relación con El nacimiento de la tragedia. Nuestra intención al comentar estos apuntes es delimitar lo que denominaremos “método filológico” de Nietzsche y que es de una importancia capital para en- tender el proyecto utópico en que deviene la obra. Este “método filológico” confiere el rasgo de “intempestividad” a la filosofía nietzscheana, consistente en el rechazo de la actualidad a partir del modelo griego. De ahí la continua mirada atrás de las formulaciones utópicas de Nietzsche, insinuada ya desde un primer momento en el escrito juvenil Fatum e historia (1.1.Werk).
De las anotaciones para la Enccilopedia de la filología clásica nos interesa analizar respecto a este tema los apartados 6 “Génesis y formación del filólogo clásico”, 7 “La prepa- ración filosófica para la filología” y 8 “La preparación para la hermenéutica y la crítica”224, en los que Nietzsche retoma proyecto ideal de filología esbozado en Homero y la filología clásica. La crítica de estos textos apunta más (lo que anuncia ya aquí el análisis tipológico característico de Nietzsche) a la figura concreta del filólogo que a una concepción general de la filología. Así al inicio del apartado 6 Nietzsche plantea la pregunta de “cómo se llega a ser un filólogo”, dentro de la situación escindida de la filología (historia, ciencia, estética) denunciada en la lección inaugural de 1869. La respuesta enuncia las tres condiciones fundamentales que han de reunirse en la figura del filólogo como “educador”: “1 la inclinación pedagógica; 2 la afición a la Antigüedad; y 3 el deseo puro del saber”225. Como enseñante y difusor de materias de cultura,
el filólogo se sitúa, a juicio de Nietzsche, como intermediario entre “los grandes genios y los genios nuevos en devenir, entre el gran pasado y el futuro”. El genio filológico es por tanto re- productor (recreador) frente al auténtico genio productor (creador) del artista226. Su tarea con-
siste, no en una mera acumulación de datos, sino en una apropiación, a nivel de experiencia, de lo que realmente era la Antigüedad. En este proceso de apropiación el filólogo se ve impulsado hacia el terreno filosófico en la reivindicación del clasicismo frente al mundo moderno227. Dicha
224 Se pueden encontrar estos textos, seleccionados y traducidos por Diego Sánchez Meca con el título
general de “Como se llega a ser filólogo”, como apéndice de El culto griego a los dioses, Ed. Alderabán, Madrid, 1999, pp.263-296.
225 K.G.W. II 3: Encyclopaedie der kl. Philologie, § 6 Genesis u.Vorbildung des klass. Philologen, p.366:
“Wie wird der Philolog? / Auszugehen vom Bilde der großen Philologen. / Jedem Berufe muß ein Bedürfniß, jedem Bedürfniß ein Trieb entsprechen? Bei Philologen möglich I. pädagog. Neigung 2. Freude am Alterthum 3. reine Wissensgier. Alles dies, muß im Wesen des «höheren Lehrers» verschmol- zen sein. Der nur einen Trieb hat zB. den pädagog., wird die Tendenz des «klass. Alterthums» nicht verstehen. Er wird Universalphilolog oder (jetzt) Sprachphilolog werden. Er benützt <es> als Mittel. Der andere muß eine sehr tiefe Empfindung von der Barbarei des Nichthell haben, die selten zeitig hervortritt. Der dritte ist der häufigste. Er sucht seinen Drang zu erkennen irgendwo zu entladen: hier fehlt also die Lehrertendenz u. die Erkenntniß des klass. Alterthums. Er ist der Historiker oder Sprachforscher. / Wie werden nun die 3 Triebe auf den Gymnasien gefördert? Die pädagog. (…)” (Cf. este pasaje con la crítica del desgarro interno de las diversas “tendencias” (Triebe) de la filología en Homer und die klassische Phi-
lologie, II 1, pp.259-250, comentado en 1.1.Werk: nota 34).
226 En consecuencia, una de la obligaciones del filólogo, en virtud del impulso pedagógico, es la de “ser
un buen profesor de gimnasio”. Nietzsche se aplicó a sí mismo esta máxima, pues durante el ejercicio de su carrera docente se vio obligado a simultanear la enseñanza en la Universidad con cursos en el gimnasio, dedicándole mayor dedicación a la actividad del instituto que a la universitaria. K.G.W. II 3,
p.368: “(…) Er muß der ideale Lehrer sein, für die fähigsten Alterstufen: Lehrer u. Träger der Bildungs- stoffe, der Mittler zwischen den großen Genien u. den neuen werdenden Genien, zwischen der großen Vergangenheit u. der Zukunft. Enorme Reproduktivität, ein genialer Virtuos, gegenüber dem produciren- den Genie. – Dies ist seine Tendenz für das ganze Leben. Zunächst ist seine Aufgabe, ein guter Gymna- siallehrer zu werden.”
227 II 3, § 7. (Methode der Hermeneutik) Die philosoph. Vorbereitung zur Philologie, p.372: “(…) / Bei
der Vergleichung mit dem Alterthum kommt es darauf an, vor allem die nächstliegenden allbekannten
Thatsachen als erklärenswerth zu erkennen: das ist das wahre Characteristikum des Philosophen. Deshalb
würden wir mit der philosophischen Betrachtung des Alterthums den Anfang machen. Wenn der Philolog erst seinen Instinkt der Klassicität durch Gründe gerechtfertigt hat, dann darf er sich näher in das Einzelne einlassen, ohne befürchten zu müssen, den Faden zu verlieren. Gerade hinein ist diese Wissenschaft so
concepción filosófica de la filología lleva a buscar una síntesis (interpretación global) que dé un sentido superior al análisis concreto228. Esta capacidad para la comparación permitirá al filólogo
no dejarse arrastrar por el presente 229. En definitiva, el modelo ideal del filólogo descrito aquí
por Nietzsche exige, pues, una síntesis del filósofo y del artista:
K.G.W. II 3, p.376: “(…) – Wer nichts weiter als Kenntnisse u. gesunden Menschen-
verstand mit sich bringt, der ist zu ausgezeichneten Kärrnerdiensten noch zu brauchen, aber zu nichts mehr. Es ist kein prädestinirter Philolog, weil er kein Philosoph u. unkünstlerisch ist – Wer aber keine Kenntnisse hat oder keinen gesunden Menschenverstand, der ist mit allen Mitteln fortzujagen.”
((…) Del que no aporta otra cosa que conocimientos y sentido común se puede tener necesidad para un servicio de carretero, pero nada más. No está predestinado a ser filólogo porque no es filósofo y porque tampoco es artista. Sin embargo, quien no tiene ni conoci- mientos ni sentido común debe ser eliminado por cualquier medio.) – trad. Diego Sánchez Meca
Los apuntes de 1875 para Nosotros los filólogos mantienen el tono idealizado de las anotaciones de 1871 que acabamos de comentar. La exhortación a una transformación de la filología se convierte sin embargo ahora en una crítica violenta. La concepción de la filología dentro del ámbito académico es, a juicio de Nietzsche, incapaz de una auténtica apropiación de la Antigüedad. En contraposición al “extrañamiento” que Nietzsche preconiza para la lectura de los escritores griegos, la filología busca la adaptación del pasado a un criterio actual. Estas anotaciones preparan así el camino para una crítica histórica de la especialidad. Nietzsche fija su atención en autores clásicos de la filología, como Bentley o Wolf 230, y compara sus logros con
los conseguidos por autores ajenos al ámbito académico. Cabe destacar en este sentido la men- ción de Leopardi como ideal moderno del filólogo231. El filólogo de profesión, en cambio, suele
poseer un espíritu mediocre232. Ello no constituye un impedimento para la acumulación de
conocimientos, pero sí para el ejercicio de la tarea de educador (Erzieher)233. Esta crítica se sitúa
así en la misma línea de argumentación de De la utilidad y el perjuicio de la historia para la vida. El desarrollo de la filología en el siglo XIX, arguye Nietzsche, ha producido un aumento de nuestros conocimientos sobre la Antigüedad, pero ello no se traduce necesariamente en una asimilación de la cultura griega, pues ésta sólo puede tener lugar en el nivel de la vivencia
gefährlich: Man kann so leicht im Einzelnen hängen bleiben: während für den umfassenden philosophis- chen Geist nachher auch das Einzelnste nach allen Seiten hin ihm Licht giebt.”
228 II 3, p.375: “(…). Es wird bald möglich sein, die Dinge zu componiren, die Periode der Synthesis nach
der Analysis. Jedenfalls hat Jeder noch die Pflicht, sich hier gar nichts durchgehen zu lassen. Er muß sich erst dem Zeitalter der Analysis würdig erweisen, ehe er an das Zeitalter der Synthesis denken darf.”
229 II 3, p.370: “(…) Der klass. Philolog muß aber fortwährend sich an der Philosophie festhalten, damit
sein Anspruch auf Klassicität des Alterthums gegenüber der modernen Welt nicht wie eine lächerliche Anmaßung klingt. (…)”
230 Para los comentarios de Nietzsche sobre Wolf, pueden verse K.G.W. IV 1: 3[7], p.92; 3[10], p.93;
3[46]; pp.102-103; etc. Para Bentley: 3[31] y 3[32], p.99; 3[57], p.105; etc. El juicio de Nietzsche sobre estos autores no es meramente negativo; sino que trata de reconstruir el origen de la “filología moderna”, véase, por ej.: IV 1, 3[10]: “F.A. Wolf erinnert einmal daran, wie furchtsam und schwächlich die ersten Schritte waren, die unsere Ahnherrn zur Gestaltung der Wissenschaft thaten, (…)”.
231 Para la valoración de Leopardi como filólogo, véase IV 1, 3[23], p.98: “Leopardi ist das moderne
Ideal eines Philologen, die deutschen Philologen können nichts machen. (Voss ist zu studiren dazu!)”
232 Nietzsche señala a este respecto que la filología es la ciencia más falta de talentos: IV 1: 7[5], pp.198-
199: “Beim Durchmustern der Geschichte der Philologie fällt auf, wie wenig wirklich begabte Menschen betheiligt gewesen sind. (…) Es ist eine traurige Geschichte, ich glaube keine Wissenschaft ist so arm an Talenten. (…)”, etc.
233 Por ej.: IV 1, 3[3], p.90: “Gegen die Wissenschaft der Philologie wäre nichts zu sagen: aber die Philo-
logen sind auch die Erzieher. Da liegt das Problem, wodurch auch diese Wissenschaft unter ein höheres Gericht kommt. – Und würde wohl die Philologie noch existiren, wenn die Philologen nicht ein Lehrer- stand wären?”
(Erlebnis)234. En este sentido, al igual que en la crítica del historicismo de la segunda
Intempestiva, la acumulación de datos impide una auténtica apropiación del pasado (esta última supondría en cambio, en la medida en que la historia se pusiera al servicio de la vida, un fortale- cimiento como preparación para el futuro). Otro de los argumentos de la crítica de Nietzsche en aquel libro apuntaba a las filosofías de la historia que veían en su desarrollo una justificación de la época presente (crítica que iba especialmente dirigida a la noción del “proceso del mundo”, “Weltprozeß”, de Hartmann – 1.1.Werk). Precisamente esta intención de justificar el presente se halla también, según la crítica de los apuntes de Nosotros los filólogos en la base de la concep- ción actual de la filología. Ésta crea una falsa concepción del estudio de “las humanidades” como adaptación del pasado a los criterios de la época actual. La crítica de Nietzsche de la filología contrapone entonces el concepto de “das Menschliche”, como expresión de la diferen- cia de la modernidad con Grecia (la esencia del hombre en su ingenuidad, tal y como aparece en la cultura griega) a la noción clásica de “humanitas” (“das Humane” como creación de un con- cepto de hombre a partir de criterios actuales, lo que equivale en el fondo a una adaptacion de la Antigüedad a la mentalidad moderna)235. El método que propone Nietzsche consiste en cambio
en esa “mirada atrás” desde el rechazo del presente, que puede llegar incluso en algún caso a la náusea (Ekel)236. A lo largo de la obra el término“Ekel” va a caracterizar así las diferentes
formas que adopta la posición de rechazo de la actualidad. Ejemplos de ella son la náusea del
234 La propuesta de Nietzsche de comprender la cultura griega como una unidad a partir de la vivencia
está, salvando las obvias distancias entre ambos filósofos, en la línea de la exigencia de Dilthey de partici- pación vital para la constitución de las ciencias del espíritu (Geistwissenschaften) en contraposición a las ciencias de la naturaleza (Naturwissenschaften). Estas últimas, según Dilthey, plantean un estudio ab- stracto, exterior, al ser humano; las primeras, una participación en la vivencia (Erlebnis) como método de comprensión histórico, como forma de entender las expresiones vitales de otras épocas, otorgándoles en la participación de la vivencia un sentido de unidad. Cf., por ej., Der Aufbau der geschichtlichen Welt in
Wissenschaften (en Gesammelte Schriften, Bd.7, Stuttgart, 1979, p.83): “(…) / Aber derselbe Mensch
wendet sich dann von ihr rückwärts zum Leben, zu sich selbst. Dieser Rückgang des Menschen in das Erlebnis, durch welches für ihn erst die Natur da ist, in das Leben, in dem allein Bedeutung, Wert und Zweck auftritt, ist die anderer große Tendenz, welche die wissenschaftliche Arbeit bestimmt. Ein zweites Zentrum entsteht. Alles, was der Menschheit begegnet, was sie erschafft und was sie handelt, die Zweck- systeme, in denen sie sich auslebt, die äußeren Organisationen der Gesellschaft, zu denen die Einzelmen- schen in ihr sich zusammenfassen – all das erhält nun hier eine Einheit. (…)” etc.
235 Un procedimiento habitual en Nietzsche que contrapone un término de origen grecolatino con un
sentido negativo a otro de origen germánico al que se le adjudica una connotación positiva, véase el ej. de “Ekstase” y “Verzückung” o de “Historie” y “Geschichte”, etc. El fragmento al que hacemos referencia es