1.3. Methods using in the study
1.3.2. Chemical analysis
3.1. Introducción
Si hay algo en común entre la ciudadanía y los políticos en Colombia es la polarización en torno a temas particulares de la coyuntura nacional. Así, más allá de la fuerte desconexión entre los colombia- nos y sus representantes ya presentada en los capítulos anteriores, ambos actores se caracterizan por estar divididos en ámbitos políti- cos como el Acuerdo de paz entre el Gobierno y las fArc y el papel que debería tener el Estado en la economía, pero también en ámbitos sociales tales como la adopción por parte de parejas del mismo sexo. Así, aunque esta polarización generalizada no se refleje en una mejor relación entre ciudadanos y políticos, sí genera la formación de perfiles sociales y políticos entre la ciudadanía, los cuales son factores claves en el voto y por ende deben ser tenidos en cuenta por parte de cualquier candidato a elecciones en el país, en especial por parte de aquellos que entren en la contienda electoral de 2018. Los datos del Barómetro de las Américas ilustran las anteriores afirmaciones. En 2016, el 46.4% de los colombianos no apoyó el Acuerdo de paz firmado entre el Gobierno y las fArc, pero este porcentaje tuvo un contrapeso de 40.8% de colombianos que sí afirmaron apoyar el Acuerdo. Igualmente, al preguntarles acerca de si el Estado debería ser el dueño de las principales industrias del país, el 41.5% de ciudadanos se mostró a favor de esta idea, a la cual se le oponen un porcentaje casi idéntico de personas (41.7%). Y en la misma línea, el 53.7% de los colombianos desaprueba la homo- sexualidad (en un ámbito general), mientras un 29.5% la aprueba y un 16.8% no tiene aún una opinión clara.
En ese sentido, el presente capítulo busca comprender cómo estas posiciones disímiles entre la población colombiana generan la for- mación de posturas político-ideológicas más definidas y, en menor grado, contribuyen a incrementar la simpatía hacia determinados partidos políticos. Para esto, se explorará inicialmente las actitudes ciudadanas hacia determinados aspectos sociales y morales, tales como la homosexualidad, la eutanasia, el sexo antes del matrimo- nio, entre otros. Con la medición de dichas actitudes se construirá un índice único de ideología en sentido progresista/conservador, donde quienes más aprueben tales aspectos sociales y morales serán comprendidos como más progresistas, y quienes menos los aprueben serán comprendidos como más conservadores.
A continuación, se repetirá el mismo procedimiento, pero con las actitudes hacia el intervencionismo estatal de la economía. En este caso, serán considerados como más liberales los ciudadanos que más estén en desacuerdo con que el Estado sea el dueño de las industrias más importantes del país, mientras que serán conside- rados como más intervencionistas quienes más estén de acuerdo con esta idea. Ambos indicadores ideológicos (social y económico) se compararán con el autoposicionamiento en el espectro político de izquierda/derecha, con el fin de determinar hasta qué punto tal autoposicionamiento es coherente con las posiciones sociales y económicas expresadas por los ciudadanos.
Por último, una vez establecidos los tres perfiles ideológicos ya mencionados, se mostrará el grado de afinidad de los ciudadanos con los principales partidos políticos, así como el perfil ideológico de los simpatizantes de cada uno de dichos partidos y el de los ciudadanos que no tienen afinidad hacia ninguna bancada. Esto permitirá entrever que, ante la crítica situación de desprestigio y escasa simpatía de los partidos políticos, estos deben tomar ciertas posturas en el marco de los debates sobre el papel del Estado en la economía y la defensa de valores sociales tradicionales, con el fin de no acrecentar su desconexión con la ciudadanía y mejorar sus posibilidades de obtener más seguidores y potenciales votantes en las próximas elecciones de 2018.
3.2. Actitudes sobre el papel del
Estado en asuntos económicos
El papel que el Estado colombiano debe tomar dentro de la econo- mía ha sido históricamente debatido entre expertos, políticos y la misma ciudadanía. El cambio de modelo económico en la década de 1990, caracterizado por la apertura comercial y la privatización de diversas entidades estatales, no tuvo pocos detractores, quienes lamentaron que el Estado abandonara su participación activa en el mercado financiero y en la prestación de servicios públicos. Así, la privatización permaneció como política estatal durante los siguien- tes gobiernos en el país hasta la actualidad, en contraposición a los modelos económicos establecidos en países vecinos como Venezuela y Ecuador; y sin tener un apoyo unánime por parte de la ciudadanía, quien ha levantado su voz de protesta ante la venta de empresas estatales emblemáticas como, Isagén o la etb. En ese sentido, el debate entre privatización e intervencionismo estatal sigue estando vigente entre los colombianos y, como se indicó en la introducción, genera una polarización importante entre la opinión pública. Para comprender la evolución de este fenómeno, el Barómetro de las Américas ha preguntado a los encuestados desde 2008 hasta qué punto está de acuerdo o en desacuerdo con la siguiente frase:
El Estado colombiano, en lugar del sector privado, debería ser el dueño de las empresas e industrias más importantes del país. Ver Tarjeta C (Anexo B) La respuesta a esta pregunta (originalmente en una escala de 1 a 7) fue recodificada en una escala de 0 a 100; con estos registros se calculó un promedio, el cual mide el apoyo/rechazo al intervencio- nismo estatal en la economía. Esta variable se recodificó para que valores menores indiquen que la ciudadanía apoya la participación estatal, mientras que valores mayores representan mayor apoyo a la privatización y la liberalización económica. La Gráfica 3.1 muestra el posicionamiento ideológico nacional en sentido económico desde 2008 hasta 2016, incluyendo el posicionamiento promedio en el periodo de tiempo estudiado (línea azul punteada). Así, se puede observar que los colombianos se movieron hacia la liberalización
económica entre 2008 y 2010, permaneciendo en valores cercanos a los 50 puntos en el resto del periodo de tiempo.
3.1. Posicionamiento ideológico económico (Intervencionismo – liberalización), 2008- 2016
El Estado colombiano, en lugar del sector privado, debería ser el dueño de las empresas e industrias más importantes del país. ¿Hasta qué punto está de acuerdo o en desacuerdo con esta frase? Ver Tarjeta C Anexo B
El escenario descrito indica que, aunque ha habido una tendencia hacia la liberalización, en general la ciudadanía no se inclina hacia ninguna de las dos alternativas de política económica (intervencio- nismo o liberalización). Al explorar la distribución de esta pregunta en las principales regiones del país, se observa en la Gráfica 3.2 que los habitantes de Bogotá son los más cercanos hacia el inter- vencionismo económico, mientras que los ciudadanos de la región Central son los más favorables hacia la liberalización económica, incluso por encima del promedio nacional.
35.6 42.0 50.0 51.8 51.9 47.7 54.4 50.4 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2016 0 20 40 60 80 100
Intervencionismo − Liberalización (escala 0 a 100)