3.4. Results and Discussion
3.4.2. Major and trace elements
5.12. Porcentaje estimado de percepción de corrupción muy generalizada según si el encuestado fue víctima de la corrupción, 2016
Además, es importante resaltar que la percepción de corrupción de la ciudadanía está atada a qué tanta información tiene sobre el con- texto político, la percepción sobre los políticos y la evaluación que hace sobre la gestión del ejecutivo, más que por sus experiencias frente al fenómeno evaluado. Esto se debe a que la percepción de alta corrupción es menor entre quienes más aprueban la gestión presidencial, quienes consideran que los gobernantes se interesan por lo que piensa la gente, quienes se ubican en la derecha del espectro ideológico.
Así, es probable que los ciudadanos de derecha, que más aprueban la gestión presidencial y que creen que los políticos representan a la gente, también perciban una menor corrupción porque ven poco plausible que el régimen en el que confían esté plagado de corruptos, aun si abundan las denuncias y condenas por corrupción en el país. Estas denuncias y condenas tampoco tendrían mayor efecto sobre la percepción de este fenómeno entre la población más desinfor- mada en torno a la situación política del país, lo cual hace que se perciba menos corrupción de funcionarios y políticos.
Finalmente, la menor satisfacción ciudadana en torno a la calidad de los servicios públicos incrementa la percepción de corrupción muy generalizada en el país. Es posible que esta relación se deba a que los ciudadanos más insatisfechos con los servicios públicos sean quienes efectivamente están sufriendo los efectos reales de la corrupción, ya que las acciones relacionadas con este fenómeno llevan generalmente al incumplimiento de las entidades estatales en la prestación adecuada de tales servicios.
82.1% 72.4% 0 20 40 60 80 100
% que cree es muy generalizada
Sí No
Víctima de la corrupción
Fuente: © Barómetro de las Américas LApop 95% Intervalo de confianza (Efecto de diseño incorporado)
5.6. Conclusiones
En esta sección del informe se presentó y analizó las percepciones, actitudes y experiencias de colombianos frente a la corrupción en el país, mostrando la estrecha relación entre determinadas condi- ciones socioeconómicas de los ciudadanos, la victimización por corrupción y la justificación de las acciones corruptas. Además, se exploraron algunos factores que pueden determinar la percepción ciudadana en torno al tamaño de la corrupción en el ámbito público, resaltando las grandes diferencias de dicha percepción entre dife- rentes sectores de la población nacional. Más allá de esto, no cabe duda que a nivel nacional, la percepción de que la corrupción está muy generalizada y la victimización ciudadana por este fenómeno se han elevado en los últimos años, llegando a sus máximos históri- cos desde el primer estudio del Barómetro de las Américas (2004). Esto evidencia que la creciente denuncia y sanción de los casos de corrupción se ven reflejados en las actitudes y experiencias de los colombianos en torno a este fenómeno.
Volviendo a las particularidades mostradas en este capítulo, se presentó evidencia empírica que refuerza la idea de la existencia de un círculo vicioso de la corrupción, que involucra a los actores que emplean acciones corruptas y a la ciudadanía que es víctima de ellas, la cual tiende a justificar en mayor grado tales acciones. Concretamente, se demostró que los colombianos que tuvieron que pagar sobornos durante 2016 también tienden a justificar más la corrupción. Además, la victimización por corrupción se ha acen- tuado entre la población menos satisfecha con la calidad de los servicios públicos, o que tiene que relacionarse con más frecuencia con funcionarios estatales, en entornos como la recepción de alguna ayuda económica del gobierno. Asimismo, es probable que personas con determinadas características (hombres con hijos y con mayores ingresos) se hayan convertido en el “blanco” de quienes exigen el pago de sobornos, al percibirlos como más dispuestos a hacerlo por razones económicas o culturales.
Por otro lado, se mostró que son muchos más los colombianos que perciben que la corrupción está muy generalizada, en comparación con quienes han sido víctimas directas de ella, lo cual lleva a formular la pregunta de hasta qué punto la victimización por corrupción incide en la percepción de los ciudadanos en torno a este tema. Por esta
razón, se analizaron algunos factores socioeconómicos y políticos que pueden influir en la percepción de que la corrupción está muy generalizada, mostrando que efectivamente dicha percepción es más alta entre las víctimas de este fenómeno. No obstante, también se demostró que esta percepción es menor entre los colombianos más cercanos al actual régimen político y que evalúan positivamente el desempeño de la economía nacional.
Así, el hecho de que la percepción de estos ciudadanos no corres- ponda con el tamaño real de la corrupción en Colombia es algo que no compete al presente informe, ya que no se buscó establecer si efectivamente la mayoría o todos los funcionarios y políticos están involucrados en acciones corruptas. En cambio, este estudio identi- ficó que la percepción ciudadana de la corrupción está determinada por factores que van más allá de los indicadores objetivos de este fenómeno y la victimización que genera.
En ese sentido, como se detalló en la sección anterior, el (des) conocimiento personal de la situación política del país, la evaluación subjetiva del desempeño de la economía y del actual gobierno, así como la satisfacción con la calidad de los servicios públicos, son algunas de las variables que modifican la percepción ciudadana en torno a la corrupción, aun cuando estas no están relacionadas directamente con el origen y expansión de dicho fenómeno. Y como se mostró en el primer capítulo de este informe, comprender y eva- luar el origen y cambios de dichas percepciones es indispensable, puesto que estas han generado impactos negativos en las actitudes democráticas y la confianza institucional de los colombianos.