CHAPTER 5 SIMULATIONS AND RESULTS 35
5.4 Choice of Crop 54
LLEVAMOS dos mil años de prostituciones en el pensamiento y en la vida.
Subsistimos bajo la tiranía opresora del
utilitarismo: engendro monstruoso de la razón. El progreso opresor nos arrastra al fondo del infierno del no ser, de las deserciones
remuneradas.
La apariencia se preña de una ostentación maligna a costa de la integridad del alma.
La epidemia del confort impone claudicaciones a la vida.
Vivimos en un incesante y doloroso
abortamiento, hasta expirar por ausencia de ser. Subsistimos cronometrados por deberes suicidas, trabajos esclavos y pasiones ruinas como el dinero y el poder.
Nos jubilan en vísperas del último suspiro. Después de explotamos, nos maquillan para la luna de miel con los gusanos, nos epitafian para la nada y el olvido.
La sociedad se deshace así del aborto que engendró.
En la pila del bautismo nos condenan a una Muerte afrentosa, lenta pero no por eso menos
Exodo
SOMOS extraños habitantes olvidados en un planeta perdido de la memoria, sin saber quiénes somos, sin identidad.
Desterrados del Paraíso y extranjeros en la Tierra caminamos heridos sobre el arcano de nuestra caída desollados en el infierno de la soledad.
Erramos por misterios impasibles: cada flor un signo, cada dolor una razón de ser, cada esfinge una respuesta.
Lo que el ojo ve es sombra de Realidad, luce con una luz hostil.
Navegamos en lechos secos de ríos prehistóricos como Ganges sagrados por la sed vencidos.
Nuestro Exodo se da entre flores de nostalgia edénica que aroman el desierto y estrellas de posibilidad en la noche de Dios ...
Dejamos de ser cuando dejamos de preguntamos: pero el hombre se resignó al Desierto.
Extravío
Los HOMBRES ya no saben lo que son; están ciegos al asombro, a la voz sordos, al amor dormidos;
no saben nada del ser ni del latido; están perdidos sin aliento; el delirio del hombre es un desierto, su despertador es el reloj, su sed de ser un alka-seltzer,
sus "Buenos días, sol", ¡un infarto al corazón! Santo y seña
LA QUE viene es una guerra santa interior contra los ateísmos altaneros del materialismo ...
Haremos de los estadios catacumbas, y de los rascacielos hogueras.
Las trincheras y los calvarios serán de amor, acendrado ascetismo, y fuego purificador.
Borraremos las fronteras con el aliento amoroso de los caminantes. Desaparecerán las patrias para que nazcan los edenes.
No tememos los sacrificios que demande la Redención, los pagaremos todos. No es cuestión de victoria sino de conciencia.
Evacuaremos las ciudades en busca de la soledad florida y la caricia de la naturaleza madre.
La libertad es nuestra identidad y nuestra unión; el amor el santo y seña para ingresar a la Fiesta.
Devolveremos la Tierra a su Unico Dueño: ¡Dios!
Los hombres serán apenas los honrosos peones de su Redención, que disfrutarán los frutos de su propio trabajo, sin explotar a nadie; sin carencia y sin abundancia.
Terminarán las servidumbres odiosas.
El silencio nos restituirá la palabra que oficiará el sacramento de la comunicación perfecta.
Al fin seremos astronautas de Dios, moradores del astro de la trascendencia. La naturaleza nos alimentará, madre de los frutos y los vientres fecundos. La fe derramará sobre nuestra sed el maná del cielo.
Gestaremos entre todos la Nueva Era. Daremos a luz las auroras de la conciencia.
Festejaremos la resurrección de la vida en la Tierra.
Salir de la sociedad anónima es hacer imposible la guerra atómica. Esa es la única salida...
Los generales no podrán arrojar la Bomba sobre un edén de niños que danzan de adoración a Dios.
Todo ciudadano que depende de Sistemas, es militante de guerra: por la razón o la fuerza.
Desapego
ATARSE a las cosas es violencia que se hace contra sí mismo. Las cosas son para usar de paso, sin ningún apego de pertenencia.
Depender de las cosas es quedar cautivo. Amar las cosas sobre Dios, es ya no saber cuál es el camino, para qué la vida. Es la confusión sistematizada, asalariada, rebaños en jaulas, viviendo bajo el yugo de la necesidad y la ley. Locos atados a la yunta de la rutina.
Trabajar sí dignifica, pero trabajo de esclavo a nadie honra y el que vive de la deshonra ajena es un ladrón.
El salario no es recompensa, pues no alimenta la esperanza, sólo fortalece la esclavitud.
encontrar la identidad de ser hijos de Dios, y vivir con libertad y amor. Así vendrá la paz como paloma de justicia anidando en los corazones.
¡No se puede ser accionista de la Bolsa Negra y del Cielol
OCCIDENTE: Los dragones de la muerte vomitando fuego por el Pentágono; compatriotas en la desgracia y la deshonra: ¡He aquí el epílogo de la civilización que cosificó la vida y ahogó el alma en desesperación deicidal ¡Todo señor es un niño con sombrero y sin tetero, que se ensombreció antes de empezar a vivir y tornarse serio como un reloj!
El hombre no puede vivir sólo de pecado, vodka y carne de marrano, aunque sea César, sacerdote, gerente o barrendero.
En la ciudad estamos organizados, cronometrados, y sincronizados
infaliblemente para la muerte. ¡Oh!, ciudad moderna, ¡Babilonia plástica, Sodoma de oros libertinos, bastarda de ambición y sangre de violencia, desierto ciudadano de cemento, infierno a domicilio!
Sólo hay un puente natural para pasar de una orilla a otra: el amor. ¡El presidente no gobierna para la gente, sino para los agentes!
Si las relaciones entre los hombres están fundadas en el interés y el dinero, el balance final es la guerra.
La ciudad es el campo de concentración de soledades en masa. La piedra es el orgasmo de la inteligencia reprimida.
Los hombres hacen la historia para recordar; los generales hacen la guerra para enterrar los recuerdos.
El progreso es hijo bastardo del ateísmo; el hombre sin Dios inventó la máquina para llenar el vacío.
El hombre sólo es grande cuando reconoce su pequeñez. La codicia abre la caja fuerte de la inseguridad.
La lógica de la opresión conduce a la locura de la libertad; ¡VIVA LA LOCURA!
La verdad es el arma
LA VERDAD es el arma; arma que no mata pero que hiere de vida.
Espíritu que se arma se corrompe y es vencido. Porque la fuerza del espíritu es insuperable por la fuerza bruta, pero es derrotada por ésta en pie
de guerra.
El espíritu es en sí mismo un poder invencible y no necesita apoderarse de poderes físicos para prevalecer.
es mortal para el alma.
Con las armas sólo se defienden falsedades, intereses materiales y poderes opresores.
Por eso la lucha no es con armas de muerte. La vida se defiende sola ... No es tarde nunca
No ES tarde nunca;
Siempre es temprano para volver a la infancia de la vida, desarmado de razones, de blasones desnudo,
inocentemente puro;
En la vida nunca se llega ni fracasa; Hacer la vida con razones es fatal; Por eso la razón es ciega; Razonar es caer o tropezar;
Ya no pienso en vivir, sino realmente vivo sin pensar, ¡Más que de pan se vive de milagros!
Sin banderas
NINGUNA verdad puede armarse de fusiles para defenderse. Lo verdadero es desnudo, no blindado.
La mentira usa banderas de poder para defender su bando. La verdad es imbanderable.
Lo que usa banderas es milicia, militancia guerrera.
Humildad, virtud sin bandera; si la tuviera ya no sería humildad, sería soberbia inválida.
Manifiesto a la tribu
ESTAMOS aquí para realizar la justicia de la vida en la Tierra por medio del amor, del poder portentoso del amor.
Nada de blanduras ni capitulaciones. La inercia es cobarde. Se avecinan tiempos terribles, de expiaciones.
El alma está abrumada de crímenes, apesadillada por pecados de deserción: materialismos y molicies funestas.
La vida se ahoga bajo la tiranía del confort, la negrura de la miseria y las penurias del espíritu.
La desesperanza nos asfixia, el horizonte se cierra, el sol se eclipsa. Se cerraron todas las salidas y todos los poros del ser a la evolución. La soledad en sociedad: manicomio cuerdo pero invivible.
La confusión organizada y el crimen legalizado por códigos de cuartel y leyes de talión.
El miedo de vivir nos ha hecho encerrar en un conformismo burdelesco, prostituyendo el alma para subsistir.
La santa alianza del Estado: dinero legislando con el hisopo y el fusil: ¡trinidad diabólica!
El malvado invencible por las armas; la Tierra un infierno de terror. ¡Gh iniquidad, aherrojados por la razón como topos!
El desarrollo externo sin el interior es estéril.
La vida no puede vivir de dividendos ni de valores de bolsa negra.
Las acciones bursátiles conducen a la violencia y después a la muerte lenta. La lógica es lápida y el utilitarismo ruina.
El espíritu está enfermo de idolatrías crapulosas y pordioseras. El ser se duele de no ser, se queja de degeneración.
El alma aúlla prisionera de ausencias, pesadumbre de posesiones y codicias adúlteras.
Naufragamos en mares de ignorancia y de ignominias que generan ríos de sangre y lágrimas.
Cruzamos el desierto de una civilización dominada por la pasión guerrera del dinero y del dogma totalitario.
Reinan los esclavos, gobiernan los astutos que ::aben sumar con egoísmo. I,a contabilidad es biblia del sistema siniestro, y la \'spada asesina de inocentes su balanza de
justicia.
Prisionera de un cuerpo a la vez oprimido, el ;lIma ha perdido la visión y el rumbo.
1':1 Ser encadenado por todas partes: por pasiones de consumo, alienaciones síquicas, barrotes lísicos y barrotes metafísicos.
Iglesias como prisiones de oro; Divinidades opresoras o vencidas; Aleaciones de fe con cruz gamada.
I ,a vida sin esperanza se tiene que desesperar, :,acudirse violentamente la tiranía insoportable que la desangra.
Ilermanos: padecemos hegemonías vampiresas, í despertad!
I ';stamos al punto de un estallido catastrófico: se agotan las reservas de la paciencia de la Raza, y la dignidad del espíritu se subleva de indignación sagrada.
I,a erupción de un volcán oprimido: el alma que rdoma su respiración terrible para que la vida exprese su opulenta belleza con libertad, y se derrame como un orgasmo de esplendor sobre la tierra y el cie~.-
La imaginación floreciendo la carne como en una nueva primavera del Ser. La justicia exhala su aliento devastador y desata la tempestad.
El hombre sólo puede nacer del parto con dolor de la muerte del ego. Infelicidad doctorada
¿DE QUE furias pirómanas están poseídos los estudiantes de la Universidad para que, adoloridos por la muerte d~ un compañero, reaccionen ferozmente como dementes metiéndole fuego a su propia Alma Mater, como si ella fuera la asesina?
¿Será que piensan que la Universidad es el símbolo oprobioso que encarna las opresiones del sistema que atacan, desatando en ellos un autodestructivo complejo de Edipo vengador contra esa madre que adultera con el sistema y deshonra a sus hijos?
Hay que admitir que los estudiantes pirómano s se portaron vengadoramente contra su universidaddmadre, como si ella fuera una tirana-madrastra; como si al derribar rabiosamente los fundamentos y los pilares físicos de la Universidad estén
impugnando su educación en un desesperado suicidio sansonesco. Porque nadie le mete fuego a su morada intelectual si en ella encuentra amor, libertad, comunicación, y sobre todo: razón de ser.
¿No será que la Universidad irrealiza al hombre, aunque lo haga doctor? ¡Infelicidad doctorada!
Conversión
¡LA DEMENCIA de dinero, la miseria atroz!
El tetriquismo tecnológico y las necesidades condicionantes que la sociedad de consumo ha desencadenado, van a terminar accidentando el mundo en cementerios atómicos imperiales y campos concentracionarios de locura, pavura y pública desesperación. Nunca como ahora la ciudad en vez de liberar, acorrala. En vez de fecundar, marchita.
Frente a los terrores de la razón: la vida ha iniciado ya la defensa de la chispa divina amenazada de extinción por los confortables conformismos físicos y morales, patrocinados por los imperios de poder que ejercen el dominio del mundo, no su dirección de orientación hacia la luz, el amor, la felicidad de realizar el ser.
La alternativa de la próxima revolución de la evolución es para la vida, no para los sistem<;ls de violencia ni intereses de ego, personal o de estado.
En la inminencia de los cataclismos pánicos que gesta la vida para defender el ser, instaurando una era de terrores sacros y furias apocalípticas, seremos
explosionar internamente esta soberbia civilización pecadora, para que la luz encendida en la mente extienda su acción purificadora a los suburbios facinerosos y de los facciosos sistemas que confeccionan la realidad a la medida de su pesadilla privada y sus ambiciones desmesuradas de predominio imperial... o en caso de obstinación lógica en la demencia, la chispa sagrada devendrá furia arrasadora.
Despertaremos el sueño de la eterna inocencia del ser, transitoriamente eclipsado por la nube negra del progreso: abundancia de bienes para el mal. Paz guerrera
La paz no es una bota militar oprimiendo el espíritu desarmado, aplastando corno una lápida funeraria la vida y la libertad de los hombres. Esa no es paz sino muerte resignada.
La verdadera paz es guerrera, creativa y armoniosa, exaltadora de vida. Paz consciente que florece a la mente.
La llegada del Mesías
Los TELEVIDENTES de todo el mundo están esperando que les avisen cada noche la llegada del Mesías;
o al menos un signo de esperanza; Pero el animador,
con una irresistible cara triste,
les avisa que compren mientras llega: Un seguro de vida,
la marca del nuevo televisor,
o una tumba confortable en los modernos JARDINES DEL RECUERDO. Así, la vida se va en propaganda de muerte, en programas de aburrimiento y
evasión: vanas ilusiones enlatadas para el consumo de la teleficción. A todos los que esperan salvación
comunico ya la venida del Redentor al mundo: Apaga ese ficticio televisor de vidrio;
¡EL MESIAS, MI HERMANO, ERES TU MISMO!
¡El hombre cree que tiene ojos para buscar las gafas y no para ver! MORAL:
El mal es del otro; el bien es propio. MATRIMONIO: unión pegada con
estampillas y dependencias de papel sellado. Es concubinato bendecido por intereses ajenos al amor.
por conceptos de concreto armado! ¡Las bestias montan a caballo!
César no puede promulgar una ley que determine lo que yo puedo hacer dentro de ml cuerpo.
Poderosos y ricos: el guardaespalda es la sombra de tu mala conciencia. ¡Con el último pedacito de niño muere el hombre!
Estudiar es decadencia;
todo título universitario es reaccionario; te sentencia a muerte. ¡Para la vida vale más una oveja libre que cien en el rebaño! Cobarde es el que se impone por la violencia sobre otro.
Héroe es el que es capaz de romper una cadena en sí mismo, y luchar por desencadenar a los demás.
Todo maquillaje es ocultamiento, mentira, miedo, complejo de no ser. A más espejo, más vanidad.
El templo de Dios es el alma del Hombre, y cada uno es su propio sacerdote. No esperes milagros: ¡hazlos!
Si duda el río de que corre se detiene; si dudo de mí mismo, de quien soy, me incomunico; me pierdo en el camino ...
Ser grande es hacer grandes a otros; porque hacerlos sentir pequeños para aparecer grande es pequeñez.
El fin del mundo es el fin del amor en el corazón del hombre. Reconocimiento
Siempre me aplaudían + Me abominaban Me pedían autógrafo + Me lapidaban de injurias, Algo faltó a la comunicación; Se querían llevar la huella y el despojo, no el camino; El eco, y no la voz.
La soledad era un suplicio que me llenaba de vacío.
Hoy que doy todo en el mensaje
me miran con el silencio del ojo y siguen su ruta reconocidos.
Manifiesto a todos por igual
EN LA VIOLENCIA no hay esperanza, y es mejor enterrada para siempre en honor a la supervivencia de la Raza.
La violencia es una epidemia síquica que rompe la salud del cuerpo y las armonías del alma.
Ese triunfo es ilusión efímera, pues me han vencido en apariencia, pero mi alma jamás puede ser subyugada por la filosofía de las armas físicas.
En mis batallas mis armas hieren de vida, no de muerte.
Si dos están en conflicto por alguna razón, ¿qué solución real puede aportar el hecho de que él te derribe de una patada, o tú lo aniquiles de un balazo?
Ningún código es justiciero si legaliza la violencia de' la explotación de otros, condenándolos al
dolor de la esclavitud y la miseria.
La esclavitud no podrá ser nunca condición humana, como la miseria nunca será maldición o castigo.
Ningún cañón es justiciero si impone principios y razones de dominación a hombres y naciones .
La solución no puede venir de la destrucción del otro; de su avasallamiento. La guerra es ceguera de razón, insensatez consentida, irritación irracional de egos en disputa por la subsistencia y el predominio, la soberbia del poder, ese excremento pútrido de la lógica satánica de la razón oprimida.
Es un imposible físico, moral y metafísico, que la paz y la justicia y la libertad sean frutos propicios de la violencia;
... como el frío no calienta, ni el sol moja, ni de la nada aflora el ser.
La violencia anida y desata resentimientos, odios, venganzas en la siquis del sectarismo colectivo. Con la violencia, el verdugo y la víctima se han frustrado mutuamente, se han herido el corazón
y la majestad de la carne, y así la cólera desencadenada llena de tinieblas y desolaciones el alma.
La víctima y el verdugo son gemelos en desgracia. Sólo el amor y la humildad unidos son redención.
¡QH HUMANIDAD! Participación o dictadura
LA POLÍTtCA tiene que ser garantía de la paz social, que sólo se alcanza con libertad y justicia económica.
Ley Histórica: donde hay explotados y oprimidos habrá siempre violencia, porque la vida no se deja subyugar por los engendro s adúltero s del ego y la razón que hacen de la explotación un orden, del orden un negocio y del negocio de la explotación un crimen.
Si la democracia anhela subsistir como democracia real en el mundo, tiene que hacer progresivos sacrificios en los privilegios de sus minorías, para hacer
coacciones al espíritu ni represiones policiales.
He aquí la alternativa: participación o ruina; participación o dictadura.
Es mejor practicar la justicia que predicada; la palabra sin la acción es estéril. Verdad es vivir conforme se piensa. Y la justicia es voluntad divina.
Vamos a ver si los medios de comunicación masiva motivan la acción popular y movilizan opiniones libres para poner los medios de producción en beneficio de una comunidad cuyo orden no dependía del despotismo de Estado, sino del concierto armonioso y amoroso de la
voluntad de servicio.
Vamos a ver cómo responden a este desafío de liberación popular las clases dirigentes y propietarias.
Vamos a ver si a la hora de la verdad su patriotismo les alcanza para restituir los frutos del trabajo ajeno a sus verdaderos dueños.
O, en caso contrario, serán inferiores al desafío, y perecerán bajo las energías