CHAPTER V CASE STUDIES
CHRYSALINIOTISSA AREA PROJECT
Desde una perspectiva sintáctica, la oración independiente es una forma de estructura predicativa. Comparte, por tanto, estructura con otras unida- des que no son enunciados, como las oraciones subordinadas, por ejemplo. El análisis de las estructuras predicativas será válido, de todos modos, para todas las unidades lingüísticas de tipo oracional, sean éstas independientes o no. De ahora en delante denominaremos esta estructura como “estructura oracional”.
La estructura oracional se configura como una estructura jerarquizada formada por diferentes niveles sintáctico-semánticos (García Velasco 2003: 135-176; Bolkestein 1993). La forma mínima que ha de adoptar la estructura oracional requiere la combinación de un predicado y sus elementos obliga- torios, además de las marcas mínimas de función comunicativa (entonación, reflejada en la escritura por los signos diacríticos). Esta estructura puede ex- pandirse con la adición de elementos no necesarios de diverso tipo. En (4) se ofrece un ejemplo en español que ilustra estas posibilidades, desde la mínima (4a) hasta la máxima expansión estructural (4d):
(4a) Juan ayudó a Pedro a sacar el agua (4b) Juan ayudó ayer a Pedro a sacar el agua
(4c) Sorprendentemente, Juan ayudó ayer a Pedro a sacar el agua
(4d) Por si lo quieres saber, sorprendentemente, Juan ayudó ayer a Pedro a sacar el
agua
En una oración como la que ilustra (4d) se encuentra información de dos tipos: por un lado, la que aparece representada en la oración principal, que hace referencia a una situación en la que un hombre, Juan, ayudó a otro en una tarea (4a). El núcleo de esta información está constituido por el predicado “ayudó” y los argumentos o complementos necesarios que son en este caso el Sujeto “Juan”, el receptor de la ayuda “Pedro” y la actividad a la que se aplica, “a sacar agua”. Por otro lado, la oración de (4d) contiene información relativa al sentimiento u opinión del emisor de la frase sobre lo que está contando —se muestra sorprendido por el evento “sorprendentemente” (4c)— y a la razón por la que el emisor produce ese enunciado, con la información de su sorpre- sa, “por si lo quieres saber” (4d) Los constituyentes añadidos en (4c) y (4d), que no informan sobre el evento que se describe, sino sobre aspectos de los participantes, se denominan disjuntos.
Un esquema simplificado de la estructura oracional es el que se ofrece en el gráfico (5), tomado de Pinkster (1995: 5):
(5) Oración
Disjuntos (nivel interactivo)
Adjuntos (nivel representativo no necesario) Predicado Argumentos (nivel representativo necesario)
El nivel que incluye el tipo de información relativo a la representación lingüística que hace el enunciado de una situación del mundo real, la de (4a) y (4b), que corresponde en el esquema a las ramas de Predicado-Argumentos y Adjuntos, se llama “nivel representativo de la oración”; el que incorpora los disjuntos que informan sobre los interlocutores del enunciado, (4c) y (4d), es el “nivel interactivo”.
II. La oración: concepto
Aparte de los argumentos, adjuntos y disjuntos ilustrados en (4) y repre- sentados en (5), puede encontrarse en las oraciones otro tipo de elementos que informan sobre la forma de presentar un enunciado. Se ilustran en (6):
(6) Por si lo quieres saber, sorprendentemente, Juan primero ayudó ayer a Pedro a sacar el agua; después, a limpiar los filtros; por último, a guardar las herramientas; en suma, está desconocido.
Este tipo de elementos corresponden tanto a la oración como al discurso. Dentro de la oración funcionan de forma similar a los coordinantes complejos (como non solum ... sed etiam “no sólo ... sino también”); en el discurso, se comportan como las partículas o conectores (cf. XII.6).
Analizamos a continuación los componentes de cada uno de los niveles de la oración.
2.1. Nivel representativo de la estructura oracional
La información del nivel representativo de la oración está formada, en pri- mer lugar, por la estructura sintáctica mínima, constituida por el predicado y sus elementos obligatorios o argumentos. A esta unidad sintáctica se la lla- ma predicación nuclear. Los ejemplos de (7)-(9) contienen oraciones de este tipo:
(7) bellum multiplex fuit (8) cui dono nouum libellum? (9) pluit
Las estructuras mínimas de (7)-(9) se pueden expandir con distintos tipos de elementos no obligatorios, que aportan informaciones adicionales sobre otros participantes o sobre las circunstancias en las que se desenvuelve la si- tuación. El nombre que asignaremos a esta estructura es el de predicación expandida; los elementos que se integran en este nivel corresponden a lo que Pinkster (1995) denomina adjuntos y la gramática tradicional “complementos circunstanciales”. En (7’)-(9’) se ofrecen algunos ejemplos:
(7’) bellum multiplex fuit eodem tempore ad Veios et ad Capenam et ad Falerios et in Volscis (“la guerra fue múltiple al mismo tiempo en Veyos, en Capena en Falerios y en la zona de los Volscos”, Liv. 5,10,2)
(8’) cui dono... nouum libellum, arida pumice expolitum? (“¿a quién... le regalo mi nuevo librito, pulido con áspera pómez?”, Catull. 1,1-2)
(9’) pluit in terris (“llueve en las tierras”, Verg. Aen. 10,807)
En (7’) la estructura mínima obligatoria con la estructura copulativa del verbo esse, que contiene un Sujeto (bellum) y un predicado o atributo (multi- plex), se expande mediante una información opcional de contenido temporal (eodem tempore) y una espacial locativa (ad Veios, ad Capenam etc.). En (8’), la estructura mínima con el verbo donare requiere tres elementos, un Sujeto, un Objeto y un Receptor o Beneficiario, y aparece expandida mediante un adjunto, que es un complemento predicativo ligado por concordancia a uno de sus miembros, el Objeto (expolitum). En (9’) la estructura mínima requeri- da por el verbo no contiene ningún otro elemento y la expandida incluye un adjunto de carácter Locativo (in terris).
2.2. Nivel interactivo
Además de la información sobre el asunto del que se habla, tan comple- ta como el hablante decida, dentro de las posibilidades que el predicado le ofrece, la estructura oracional puede contener otros elementos que no infor- man sobre el asunto representado en la oración, sino sobre otros aspectos de la comunicación. Estos elementos, que son también opcionales, son los que Pinkster (1995) denomina disjuntos. La gramática tradicional no los clasifica de forma específica. Los elementos de este nivel de la oración hacen referencia a aspectos variados de la comunicación; algunos justifican el propio acto de habla, como se aprecia en (4d), otros avalan la verdad de la predicación (por ejemplo, profecto, “de hecho”, quidem “ciertamente”, etc.), otros muestran la actitud u opinión del hablante sobre el evento que transmite (sorprenden- temente, (4c)). Estos tipos de información pueden darse simultáneamente, como se ve en (4d). En los ejemplos (10)-(13) se muestran algunos tipos de disjuntos:
(10a) Quinctia formosa est multis (“Quincia es hermosa para muchos”, Catull. 86,1)
(10b) sita Anticyra est in Locride laeua parte sinum Corinthiacum intranti (“An-
ticira está situada en la Lócride, en la parte izquierda para el que entra en el golfo de Corinto”, Liv. 26,26,2)
(11) ut uero iam ad illa summa ueniamus, quae uis alia potuit... homines congrega-
re? (“para llegar ya a lo importante, ¿qué otra fuerza pudo... congregar a los hombres?, Cic. de orat. 1,33)
(12) ut uerum tibi dicam, pater, ea res me male habet (“para decirte la verdad, padre,
II. La oración: concepto
(13) male reprehenderunt (“hicieron mal en desaprobarlo”, Cic. Tusc. 3,34)
Los Dativos de (10), multis y sinum intranti (llamados de “punto de vista” o iudicantis en Ernout-Thomas 1953: 72), aportan una información necesaria para conocer el valor de verdad sobre la belleza de Quincia, en (10a), y la po- sición de Antícira, en (10b); el punto de vista que expresan avala la verdad de la proposición; por tanto, no se sitúan en el nivel representativo de la oración (cf. VII.4), a diferencia de los Dativos objeto indirecto o Receptor, que sí lo hacen. El caso de (11) contiene una subordinada final que no informa de la finalidad de la oración principal, sino sobre la organización de la información representativa que la sigue. En (12) la final establece un punto de contacto entre el hablante y el destinatario y justifica el propio hecho de hablar (“para decirte la verdad, (te diré que)”). Por último en (13) el adverbio expresa la opi- nión del hablante sobre el contenido de la predicación siguiente, no el modo en que tiene lugar reprehenderunt (cf. XII.5.3).