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Classification fundamentals and methods

2.6 Classifier

2.6.2 Classification fundamentals and methods

A lo largo de las guerras y luchas de clase de la historia ha sido práctica habitual de los poderosos la destrucción de los medios de expresión del enemigo. Su objetivo era, y sigue siendo, imponer el dominio militar y espiritual. Este tipo de violencia física se aplica también contra los comunicadores.

Con la moderna proliferación de medios proliferan asimismo los atentados contra ellos. Limitándonos a los dos 41. Cf. Pross, Harry / Romano, Vicente: Atrapados en la red mediática. Orientación en la diver-

Era el secreto mejor guardado de la guerra: por primera vez en la historia militar, el Pentágono y los servicios informativos yanquis llevaron a cabo una “guerra de la información”, como se denomina la guerra electrónica. Estos guerreros electrónicos dañaron ya en 1991 con virus el sistema de defensa aérea de Irak. Pero fue en la guerra de los Balcanes donde la superpotencia yanqui y sus compañeros de la OTAN ensayaron sus métodos ultrasecretos de ataques informáticos. Sus expertos están convencidos de que la revolución electrónica cambiará la manera de hacer la guerra, al menos tanto como lo hizo la revolución industrial.

Con los ataques a los ordenadores se pueden cortar las redes eléctricas y telefónicas, incluso paralizar todo el tráfico y la comunicación entre ordenadores. En algunos casos ni siquiera se requieren virus: las bombas electromagnéticas de impulsos y las microondas pueden destruir las conexiones y borrar los datos almacenados. Los medios electrónicos corren el peligro de perder el control sobre sus emisiones.

Las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) pueden ampliar enormemente las posibilidades del engaño y la manipulación de imágenes, como se ha hecho con las de los “rebeldes” libios ocupando la Plaza Verde de Trípoli y proclamando el apresamiento del hijo de Gadafi cuando nada de eso era cierto.46 Una guerra psicológica llevada a cabo con estas

técnicas puede desatar el pánico de la población con noticias

como el conmovedor llamamiento del rector de la Universidad de Belgrado a las universida- des e intelectuales del mundo, incluidos en el libro NATO Agression against Yugoslavia, editado por Center for Strategic Studies, de la Universidad de Belgrado, en abril de 1999, con nume- rosas ilustraciones de la destrucción de instalaciones de comunicación. En la noche del 29 al 30 de julio de 2011 los aviones de la OTAN bombardearon las instalaciones de la TV Libia matando a tres periodistas que en ese momento cumplían con su trabajo.

46. Fueron los periodistas rusos los que demostraron la burda manipulación. la Sociedad de Naciones, los fascismos actuales, el estadounidense

y el sionista, con la colaboración de sus “compañeros de viaje”, los integrantes de la OTAN, han desnaturalizado por completo la ONU poniéndola a su servicio.44

El empleo de las TIC con fines bélicos ofrece nuevas posibilidades de destrucción masiva de las instalaciones consideradas enemigas. Se trata de lo que se ha dado en llamar guerra cibernética. Los primeros ensayos a gran escala de esta guerra del futuro se hicieron contra Yugoslavia. Contra este pacífico país europeo los EEUU y la OTAN utilizaron la guerra de las informaciones en el ciberespacio. No contentos con bombardear puentes y trenes cargados de viajeros, los aviones se usaron también para destruir las instalaciones de la radio y la televisión, con trabajadores incluidos. La novedad consistió en la introducción de virus en los ordenadores yugoslavos, en las bombas electrónicas de impulsos y las microondas. Atacaban así los programas de radio y televisión a fin de confundir a la población y crear el caos y el pánico en el país. “Es la guerra cibernética en su forma más pura”, declaró la portavoz del Naval Air Warfare Center, en Maryland. Esta guerra de la información (IW, por sus siglas en inglés) es lo que llaman una “guerra limpia”. Esto es, sin el empleo de las armas tradicionales. Lo que no impidió, ni impide, claro está, que resuciten los miles de víctimas, el número desconocido de mujeres y niños muertos.45

44. Expresión utilizada por primera vez por el magnate de la prensa alemán Willi Mün- zenberg en los años 20 del siglo XX para referirse a los simpatizantes del comunismo. En cuanto a la tolerancia cómplice de la ONU, o al menos de su Consejo de Seguridad, basta con recordar su actitud ante las agresiones constantes del sionismo en Palestina, su tole- rancia del bloqueo criminal de Gaza y los ataques a las dos “flotillas de la libertad” en el Mediterráneo. El bloqueo de Cuba, por lo demás, lleva ya más de 50 años sin que la ONU haya hecho nada para impedirlo.

45. Para el terror mediático utilizado contra Yugoslavia basta con leer el testimonio del Dr. Ramsey Clark, antiguo fiscal general de los gobiernos de J.F. Kennedy y de L.B. Johnson, así

dounidenses, la mayoría de las conclusiones de esos estudios podrían aplicarse para los demás países de lo que ha venido en llamarse “cultura occidental”.

Por lo que respecta a la presencia de la violencia en los medios, he aquí algunas cifras. En ellas no se tienen en cuenta los actos violentos presentes en los videojuegos con que se entretienen los niños ni en los programas informativos de la televisión que, como se sabe, son una sucesión ininterrumpida de actos violentos.

En España, la TV ofrece 24 actos violentos por hora. Si se tienen en cuenta todos los actos de violencia, como los de la violencia verbal, se tienen tres por minuto. En 1996, un español pudo ver semanalmente en la televisión 887 homicidios, 155 asesinatos, 30 parricidios y 1.308 violaciones.

En EEUU, la violencia forma parte integral del 60% de los programas. Se calcula que un joven estadounidense habrá visto 200.000 actos violentos en la televisión, incluyendo 16.000 asesinatos, antes de cumplir los 18 años. Al concluir la escuela primaria un niño ha visto en la televisión 8 mil asesinatos y 100 mil actos de violencia. En Venezuela, se estima que al llegar a los 18 años un joven ha presenciado más de 113.500 heridos y muertos, 65.500 escenas bélicas y 8.763 suicidios.48

Por lo que respecta a los medios audiovisuales, la violencia se presenta tanto en los programas de actualidad (boletines de noticias, temas del día, documentales) como en los de ficción (series, telefilmes y películas). Los formatos de los informativos se clasifican en abiertos o cerrados. Un formato es abierto cuando proporciona espacio en donde se puede cuestionar y contestar la perspectiva oficial y en donde se pueden presentar y examinar otras 48. Cf. Para una visión de conjunto, puede consultarse en Internet la monografía Violencia

en los medios. La televisión, ¿espejo o detonador de la violencia en la sociedad?

falsas y ataques sorpresivos a los programas de radio y televisión. Es lo que en el lenguaje del imperio se llama morphing.

Esta “guerra de la información” puede aplicarse a unos 30 países, opinan los expertos informáticos del Pentágono. El punto de mira se ha desplazado ahora a Siria y Venezuela. A Cuba se la vienen aplicando desde que este pequeño país caribeño decidió sacudirse de encima el dominio y la explotación de los EEUU el 1 de enero de 1959 y abrazar el socialismo como forma de organización social.

Y todo esto en nombre de la “libertad”. Los voceros del capitalismo y sus medios de comunicación se llenan la boca hablando de la “libertad de expresión”. Libertad para ellos, claro está. Para quedarse con el petróleo y riquezas naturales de esos países, como las de Kosovo, valoradas en 12.000 millones de dólares.

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