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Classification systems and transformation of objects

2 FRAME OF REFERENCE

2.6 Organising product recovery using classification systems

2.6.3 Classification systems and transformation of objects

Los textiles en contextos arqueológicos representan una situación contrastante al compararlos con el arte rupestre y la cerámica examinada en el capítulo 2.1.1, ya que los textiles prehispánicos han sido encontrados esporádicamente en las excavaciones arqueológicas y en la mayoría de los casos

en un estado de deterioro. Importantes hallazgos se han realizado en el sitio Doncellas (mencionado anteriormente), departamento de Cochinoca, provincia de Jujuy. Se han encontrado especímenes cesteros en el yacimiento n°26 de dicho sitio (datación: 4811+/-39 AP). La cestería está considerada una técnica textil, ya que demuestra la función entre la trama y la urdimbre, la cual está hecha por vegetales flexibles no hilados y a su vez se puede observar el conocimiento que los tejedores ya en esa época poseían (Pérez de Micou 2009, 75-76). Las piezas de cestería y tejido de la Colección Doncellas, formaban parte de ajuares mortuorios, los cuales fueron encontrados en estructuras funerarias de tipo chullpa (López Campeni 2006, 285-286). A su vez, se recuperaron un conjunto de cordeles y cuerdas que estaban enrolladas y unidas de a tres en la parte central por un hilo de costura. En ambos casos la torsión que se uso es en ZSZ (véase capítulo 4.2 para hilado y torsión) y algunos cordeles estaban teñidos por la técnica de ikat (López Campeni 2006, 284, 286).

En las cuevas III y V del sitio Huachichocana en el Departamento de Purmamarca se han hallado una importante densidad y variabilidad de elementos orgánicos en excelentes condiciones de conservación. Se trata de conjuntos de hilados, mallas, sogas, fragmentos de tela y cestería, los cuales han sido usados tanto para entierros, como para objetivos domésticos (López Campeni 2006, 284, 286). Asimismo, en Casabindo y Sorcuyo, ambos lugares en la provincia de Jujuy, se han rescatado manojos de hilos sujetos por otro hilo enrollado. Este sistema de atar hilos se utiliza para realizar la técnica de teñido ikat (López Campeni 2006, 284).

Los sitios arqueológicos en la Quebrada de Humahuaca, donde se han encontrado elementos textiles, como cestería y cordelería son demasiados. La mayoría de ellos corresponden a prácticas funerarias, como es en el caso del sitio Los Amarillos. Los cordeles eran usados para atar el cuerpo del difunto, como lo hacían las comunidades costeras del norte de Chile conocidas por el nombre de Chinchorro. Se piensa que al atar el cuello, las manos y los pies, se impedía que el espíritu escapara del cuerpo. A su vez, el difunto era acompañado de un perro o una llama, los que se sacrificaban ahorcándolos con una soga. De esta manera acompañaban al difunto en su último gran viaje (López Campeni et al. 2009, 493, 496).

A su vez, se han visitado museos en San Salvador de Jujuy y Tilcara, en busca de material arqueológico con respecto a los tejidos, pero la mayoría de sus vitrinas exhibían arte rupestre y cerámica. En el Museo Arqueológico Provincial de San Salvador de Jujuy se expusieron algunos restos de textiles, pero la información que se encontraba con ellos mismos era mínima, por lo que

no se sabía de qué región de Jujuy provenían las piezas o los elementos para hilar (pushca) y coser (véase Figura 4-4, Figura 4-5y Figura 4-6).

Figura 4-4: : Pushcas y agujas para coser, procedencia desconocida (Museo Arqueológico Provincial, Jujuy. Tomada por la autora 2010).

Figura 4-5: Bolsa tejida de fibra animal (Museo Arqueológico Provincial, Jujuy.

Tomada por la autora 2010).

Figura 4-6: Bolsa tejida en telar con motivos decorativos (Museo Arqueológico Provincial, Jujuy. Tomada por la

autora 2010).

En lo que respecta entonces a hallazgos de tejidos prehispánicos en sitios arqueológicos es muy escaso. El panorama es distinto cuando se trata de tejidos etnográficos. En el Museo de Antropología de la Provincia de Salta, la Directora del Museo, Lic. Mirta Santoni, me otorgó el catálogo de tejidos de la colección Staude (véase apéndice C), donde la mayoría de los tejidos

tienen más de cien años. La colección pertenece a Jorge Staude, quien comenzó en 1955 en la recuperación de tejidos tradicionales, los cuales pertenecen a diferentes culturas de América del Sur, tales como Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y el noroeste de Argentina, en especial de las provincias de Salta y Jujuy (véase Figura 4-7, Figura 4-8 y Figura 4-9). Es un catálogo de 157 páginas con descripciones breves (origen, fecha, tamaño, tipo de lana, descripción del objeto, pero no de la técnica) y fotografías de aproximadamente 500 piezas que están disponibles en el museo, donde se pueden encontrar fajas, chuspas, tirillas, tulmas (piezas tejidas por mujeres utilizadas para asegurar las trenzas de sus cabellos, pero que hoy en día se utilizan para decorar cortinas en las casas), ponchos, costales, hondas, peleros, tapices, alforjas y objetos de chaguar.

El objetivo de la colección es revalorizar la producción textil y recuperar las técnicas y diseños de otras épocas. Todas las piezas son muy ricas en diseño representando hermosos símbolos, donde algunos de ellos, en el caso de los tejidos de Jujuy, se pueden observar actualmente en los tejidos que los artesanos realizan en las plazas. Lo asombroso es que ciertos símbolos en los tejidos de Bolivia, muestran mucha similitud con los tejidos de la provincia de Jujuy (véase Figura 4-10). Esto podría demostrar o contar sobre la extensión del pensamiento andino y cómo este se compartía entre las diferentes culturas andinas.

Estos tejidos representan solo cuatro ejemplos de los tantos que se encuentran en el catálogo de la colección de Jorge Staude. El diseño de la flor se lo halla en los diseños de Bolivia y también de Suripugio, La Quiaca, Santa Catalina, Yavi, El Moreno y Humahuaca, provincia de Jujuy. A dicho diseño se le da muchas veces el significado de comunidad, como lo es en la isla de Taquile, Bolivia. No he podido determinar si en Jujuy se le otorga el mismo significado, pero en general se le llama el “diseño de la flor”. Los ejemplos de las imágenes recién mostradas están realizados con la técnica doble faz. Se debería tener en cuenta que una de las posibilidades de que el mismo diseño se encuentre tanto en Bolivia como en Jujuy podría deberse a las migraciones que han llegado desde Bolivia a la Argentina en los últimos años.

Figura 4-7: Faja – 1973. Lana de oveja. El diseño de la flor es el mismo que está en el tejido de Bolivia

(Suripugio, Jujuy; Colección Staude).

Figura 4-8: Faja – 1994. Lana de oveja. El diseño de la flor es el mismo que está en el tejido de Jujuy. (Isla

Taquile, Bolivia; Colección Staude).

Figura 4-9: Faja – 1980. Lana de oveja. Diseño doble faz. (La Quiaca, Jujuy; Colección Staude).

Figura 4-10: Faja donde se encuentra el mismo símbolo que en las otras fajas (El Moreno, Jujuy.

Tomada por la autora 2010).