4 FP7 I MPLEMENTATION IN 2012 – S PECIAL F OCUS
4.5 Joint Technology Initiatives
4.5.1 Clean Sky Joint Undertaking
Las numerosas justificaciones al binomio música-educación son un claro exponente de la continua defensa y apoyo que siempre ha necesitado la presencia de las artes en la escena educativa. Al mismo tiempo, subrayan el desinterés de las políticas educativas por la alfabetización artística de la población.
Lamentablemente, quienes realizan esas defensas y apoyos es un grupo muy reducido del conjunto de la sociedad. Sus reclamaciones sólo existen en el ámbito cerrado del contexto profesional correspondiente. Todas ellas tienen la finalidad última de fortalecer la débil valoración que se concede a la educación musical generalizada a todos los niños.
Si bien los sistemas educativos incorporan la educación artística a los currículos, ésta, salvo contadas excepciones, tiene una posición marginal. De ahí que podamos afirmar que todas las justificaciones expuestas en el apartado precedente parecen sólo servir para derramar tinta. La educación artística sigue y seguirá envuelta en una escasa valoración social, al menos, hasta que la ideología que preside nuestra época persista.
En opinión de Small (1980) la actual visión científica del mundo que se instaló en nuestra cultura con la filosofía positivista, coloca al intelecto en una posición elevada, alaba la lógica y devalúa los aspectos vivenciales. A las artes no se les atribuye ninguna finalidad esencial, salvo la de ser actividades de ocio, para los ratos libres. Así es como la educación artística queda relegada a una actividad formativa de segundo orden.
Esta escasa valoración subyace a las declaraciones de apoyo y defensa a la educación artístico-musical que se han producido. Algunas de ellas, las de referencia obligada en los contextos internacional y nacional, las presentamos sucintamente en este apartado que complementa el anterior de presentación de justificaciones. La finalidad es
reunir supuestos que se convierten en líneas de actuación para avanzar en la valoración de la educación musical dentro de los sistemas educativos.
1.3.1.D
ECLARACIONESI
NTERNACIONALESLas declaraciones de apoyo a la educación musical más relevantes internacionalmente las constituyen los resúmenes o resultados finales de los congresos, las líneas de actuación que se marcan los expertos en seminarios o reuniones de trabajo y las declaraciones institucionales.
De los numerosos congresos sobre educación musical, consideramos tres de referencia obligada: el Congreso Internacional sobre el Papel y el Lugar de la Música
en la Educación de Jóvenes y Adultos, propiciado por la UNESCO y celebrado en
Bruselas, el año 1953 y los congresos americanos patrocinados por la Asociación Nacional para la Educación Musical de los Estados Unidos (MENC): el Simposio
Tanglewood, celebrado en Massachussets, el año 1967 y el Simposio Vision 2020, que
tuvo lugar en Florida, el año 2000.
DECLARACIÓN DE LA UNESCO
El primer apoyo a la educación musical de interés internacional se deriva del
International Conference on the Role and Place of Music in the Education of Youth and Adults, celebrado en Bruselas, el año 1953, bajo los auspicios de la UNESCO.
Las autoridades presentes en dicho congreso declararon que la música era una de las manifestaciones esenciales de la cultura y que todos los niños del mundo tienen el derecho a la enseñanza de la música y a participar en ella como parte de su educación. (UNESCO, 1956: 321 y 324). Se propuso que la educación musical estuviese presente en todas las etapas educativas, desde las guarderías a la enseñanza superior. Se expuso que debía prestarse una atención particular al entrenamiento rítmico, del oído y del conocimiento musical desde el comienzo de la formación. Desarrollar el gusto por la buena música, educar la sensibilidad, respetar las manifestaciones musicales
espontáneas de los niños y de los pueblos, así como promover la formación de coros y orquestas, fueron algunas de las cuestiones que se valoraron como primordiales.
Asimismo se sugirió que las universidades deberían dar a la música la misma importancia que al resto de disciplinas universitarias y que cada país debía organizar, al menos, una universidad con un currículo completo en Musicología. Asimismo se aconsejó que el estudio de la disciplina Historia de la Música fuese obligatorio para los estudiantes de las facultades de Filosofía, Teología y Letras (UNESCO, 1956).
Otras sugerencias de gran trascendencia tenían que ver con la formación de los docentes de música. Entre ellas resultan muy interesantes, como medio de defensa y apoyo a la educación musical, que se hablase de potenciar la colaboración de los compositores con los educadores musicales, de incrementar la comprensión internacional de las prácticas educativas favoreciendo los intercambios de docentes y de planificar congresos en otras partes del mundo.
Como consecuencia de este Congreso se creo la International Society for Music
Education, organización que desde su creación en 1953 no ha cesado de promover
acciones centradas en la defensa, apoyo y promoción de la educación musical.
DECLARACIÓN DE TANGLEWOOD
The Tanglewood Simposium tuvo lugar en la famosa sede de conciertos
Tanglewood, en Massachussets, el año 1967. El objetivo fue discutir y definir el papel de la educación musical en la sociedad americana en un momento de rápido cambio cultural, económico y social de finales de la década de los sesenta (Mark, 1996).
Los estudiosos reunidos en Tanglewood declararon estar de acuerdo en que la música, y las otras artes, de naturaleza no discursiva, tenían sus raíces psicológicas y fisiológicas en la búsqueda de identidad y autorrealización y que la educación debía tener como meta principal el arte de vivir, de construcción de la identidad personal y de educar la creatividad. Por ello, reclamaron que la música tuviese una posición central en el currículo escolar y que los programas, desde preescolar hasta la educación adulta,
debían planificar el tiempo adecuado para la música. Consideraron que, en especial, la enseñanza de las artes debía ser una parte importante en la educación de los jóvenes.
También se posicionaron los educadores musicales en Tanglewood sobre los aspectos metodológico y curricular. Respecto al aspecto metodológico, declararon que debían aplicarse al estudio de la música y a la investigación los desarrollos tecnológicos del momento. Respecto al aspecto curricular, declararon que la música de todos los periodos, estilos, formas y culturas debía formar parte del currículo. Asimismo consideraron que también debía formar parte del mismo tanto la música moderna como la de vanguardia, folk y de otras culturas.
También es interesante mencionar que en la Declaración de Tanglewood hay una alusión directa a la necesidad de ampliar y mejorar la formación inicial de los profesores de música, y a considerarlos como mediadores en la solución de problemas sociales de las áreas conflictivas, atribuyéndoles así mayor responsabilidad profesional.
DECLARACIÓN DE HOUSEWRIGHT
Esta declaración constituye el resumen de lo debatido en The Simposium Vision
2020, que tuvo lugar el año 2000 en Florida y cuyo objetivo fue establecer las líneas que
la educación musical debería seguir durante las dos primeras décadas del actual siglo. Los educadores musicales manifestaron que la música es una forma básica de conocer y de hacer, enraizada en la propia naturaleza humana, incluyendo el pensamiento, el cuerpo y el sentimiento y que estudiar música supone un modo básico pensamiento y de acción, siendo una de las formas primeras de crear y compartir significados (Mark, 2002). Por ello afirmaron que todas las personas al margen de su edad, herencia cultural, capacidad, o condición social, merecen participar en las mejores experiencias musicales que sean posibles. Asimismo también expusieron que debe protegerse la integridad del estudio de la música y que la educación formal debe permitir el tiempo adecuado para su estudio en todos los niveles de la enseñanza.
Como en la declaración anterior, los educadores musicales se posicionaron sobre los aspectos metodológicos y curriculares. Respecto a la metodología manifestaron que
los avances tecnológicos tendrán una profunda influencia en las formas de enseñar y experimentar la música. Respecto al curriculum volvieron a declarar que en el aula han de estar presentes todo tipo de músicas, no sólo la occidental.
A diferencia de la declaración anterior, concedieron una enorme importancia a la formación y actuación profesional de los docentes de música, siendo aludidos directamente en ocho de las doce declaraciones del documento. Las que suponen un cambio de perfil profesional de cara al siglo XXI, se refieren a la preparación que han de tener en las nuevas tecnologías y a nuevas responsabilidades asignadas como saber coordinar actividades musicales más allá del entorno escolar y saber implicar a las instituciones para mejorar la calidad y cantidad de la enseñanza musical.
DECLARACIONES ISME
La International Society for Music Education es una organización internacional creada en 1953, bajo los auspicios de la UNESCO, para promover la educación musical como parte de la educación general. Está afiliada al Consejo Internacional de la Música. ISME, desde su nacimiento, ha promovido múltiples encuentros internacionales, como congresos, conferencias, seminarios, etc. Su punto de partida es la defensa del derecho universal a la educación musical y sus metas avanzar en el reconocimiento del valor de la educación musical a través del mundo así como apoyar su establecimiento en todas las naciones. Declaraciones de principios y de líneas de actuación son comunes a través de su propio órgano de difusión, el International Journal of Music Education.
En una de las numerosas declaraciones de ISME, la publicada a principios de los noventa, como en todas las que realiza, ratifica la firma creencia de que la educación musical no es para unos pocos sino para toda la población. Además, por primera vez, se pone de manifiesto que debe ser un proceso a lo largo de la vida. En esta misma declaración se promulga la igualdad de oportunidades y el derecho a una educación musical de calidad. ISME sugiere que todos los estudiantes deben conocer la música de su propia cultura y la de otras culturas y que deben tener la oportunidad de desarrollar sus capacidades musicales al igual que desarrollan otras capacidades. Asimismo, se hace eco del esfuerzo que se debe realizar para atender las necesidades musicales de los
estudiantes que requieren apoyo educativo, ya sea por discapacidad o por poseer talento. (ISME, 1993)
En la declaración más reciente, aprobada en el 2006, vuelve a subrayar las ideas en torno al derecho de acceso a las oportunidades de aprendizaje musical de todas las personas. Igualmente insiste en el derecho de todas las personas a participar en la música según las necesidades, intereses y capacidades. En esta declaración también se resalta la importancia de la formación de los educadores de música. No obstante, lo más novedoso es la firmeza con la que trata la cuestión de la interculturalidad musical: la
riqueza y diversidad de las músicas del mundo proporciona oportunidades para el aprendizaje intercultural y la comprensión internacional, la cooperación y la paz y que en cualquier lugar, la educación musical debe enfatizar el respeto a todos los tipos de música (ISME, 2006).
DECLARACIÓN DEL GRUPO MAYDAY
The MayDay Group, aglutina a estudiosos de diversas disciplinas y funciona como un grupo internacional de expertos en cuestiones relacionadas con la educación musical. La denominación del grupo deriva del día que se reunió por primera vez, el 1 de mayo de 1993. Se constituyó como observador crítico de la práctica de la educación musical en el mundo, con las siguientes dos metas concretas:
Aplicar la teoría crítica y el pensamiento crítico a los propósitos y la práctica de la educación musical y
Afirmar la importancia central de la participación musical en la vida y, por consiguiente, el valor de la música en la educación general de todas las personas.
(MayDay Group, 1993a)
Las líneas de trabajo o ideales que guían sus reflexiones e investigaciones son las siguientes:
- La acción musical que tiene en cuenta los resultados musicales es la condición necesaria para hacer música y, por lo tanto, de una educación musical efectiva.
- Los contextos sociales y culturales son parte integrante del significado musical y no se pueden ignorar o minimizar en la educación musical. - Puesto que las acciones musicales crean, sostienen y conforman las
culturas musicales, los educadores de música pueden y deben formalmente canalizar este proceso cultural, influyendo en las direcciones en las que se desarrollan y sirven a los valores individuales y colectivos.
- Las contribuciones de las escuelas, institutos e instituciones musicales son importantes para la cultura musical, y necesitan ser evaluadas sistemáticamente en cuanto a la dirección y el alcance de su influencia. - Para ser efectivos, los educadores musicales deben establecer y mantener
contacto con las ideas y los profesionales de otras disciplinas.
- Se deben clarificar y ampliar tanto la investigación como las bases teóricas de la educación musical en lo referente a sus intereses teóricos y relevancia práctica.
- Se necesita una reflexión amplia y profunda del currículo de educación musical como base para la unidad profesional y debe basarse en un sólido proceso filosófico.
(MayDay Group, 1993b)
Su vehículo de comunicación es la publicación electrónica de acceso libre Action,
Criticism, and Theory for Music Education [http://act.maydaygroup.org/] en el que se
puede seguir la trayectoria que este grupo ha seguido en los quince años de su existencia.
Junto a los anteriores afirmaciones también son interesantes las que provienen de la escena política, como son las declaraciones americanas de la Comisión Nacional para la Educación Musical y del Senado de los Estados Unidos. Estas declaraciones americanas son interesantes por dos razones: observar la implicación de la política educativa en temas relacionados con la educación de las artes y reflexionar sobre los apoyos que aún precisa la educación musical en un país que hace más de un siglo incorporó la música al currículo escolar.
DECLARACIÓN DE LA COMISIÓN NACIONAL PARA LA EDUCACIÓN MUSICAL
The National Commission on Music Education de Estados Unidos, formada por
elaboró, en 1991, el informe “Growing Up Complete: The Imperative for Music Education”.
En dicho informe se denunciaba que la sociedad daba una voz de alarma cuando las puntuaciones en matemáticas y ciencias disminuían pero que se producía silencio cuando se trataba de evaluar la participación de los jóvenes en música y en las otras artes. Se afirmaba que la música y las otras artes habían sido reconocidas parte fundamental de la civilización y medios de autoexpresión. Asimismo se exponía que la educación musical preparaba en última instancia para los requerimientos de la vida, que promovía la creatividad y que era una herramienta básica para evaluar críticamente el mundo que nos rodea e instalar valores de autodisciplina y compromiso.
También se argumentaba que el estudiar música suponía desarrollar la capacidad de comprender y usar símbolos en nuevos contextos, encontrar y encauzar la creatividad personal, ejercitarse en diversas habilidades de solución de problemas y experimentar la alegría de la autoexpresión.
Esta Comisión declaraba que la educación tenía que incorporar los resultados de las investigaciones sobre el funcionamiento del cerebro y hacía un llamamiento a todos los que tienen relación profesional con la música, desde minoristas a técnicos, pasando por profesores, compositores o intérpretes, a apoyar la causa de la educación musical escolar (Marck, 2002).
DECLARACIÓN DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS
En una Resolución sobre Educación Musical del año 2000, el Congreso de los Estados Unidos se hizo eco del aumento de investigaciones científicas sobre los beneficios colaterales de la educación musical. Entre ellos, el de mejorar la solución de tests de razonamiento espacial y proporcionalidad matemática, el de mejorar la participación escolar de los niños con discapacidades o aumentar la motivación de permanecer más tiempo en el instituto de alumnos problemáticos. Asimismo se posicionó sobre la mejora a través de la educación musical de las habilidades cognitivas y comunicativas, autodisciplina y creatividad.
Partiendo de las anteriores consideraciones, la resolución terminaba con las siguientes declaraciones (referidas, evidentemente, al contexto americano, pero extrapolables, como apoyo y defensa a la educación musical, a cualquier otro contexto):
- La educación musical mejora el desarrollo intelectual y enriquece el entorno académico para los niños de todas las edades y
- Los educadores musicales contribuyen enormemente al desarrollo artístico, intelectual y social (...) y juegan un rol clave al ayudar a los niños a tener éxito en la escuela.
(Mark, 2002:299) LLAMAMIENTO DEL DIRECTOR GENERAL DE CULTURA DE LA UNESCO
Desde la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura se realizan declaraciones anuales en torno a temas de interés prefijados. En el
año 1999, en la trigésima reunión de la Conferencia General celebrada en París, el Director General de la Comisión de Cultura y Desarrollo hizo un llamamiento a favor de la promoción de la enseñanza artística y la creatividad en la escuela.
Esta autoridad expuso la necesidad de una formación más equilibrada que igualara las disciplinas científicas, técnica, y deportivas con las ciencias humanas y las enseñanzas artísticas en todas las etapas de la escolaridad. También consideró que urgía dar un lugar privilegiado en las escuelas a la enseñanza de los valores y a las materias artísticas que favorecen la creatividad, capacidad que identifica a los seres humanos.
Este llamamiento supone un apoyo incondicional y desesperado a la presencia de las artes en la educación. Es interesante la atribución de responsabilidad de la educación artística no sólo a los docentes sino al conjunto de la sociedad. La formación no reglada tiene en este llamamiento una responsabilidad grande, como se desprende de los párrafos seleccionados del citado informe:
Hago un llamamiento solemne a los Estados miembros de la UNESCO a que tomen las medidas administrativas, financieras y jurídicas apropiadas para que sea obligatoria la enseñanza de las artes, que abarca disciplinas tales como la poesía, las artes plásticas, la música, el teatro, la danza o el cine, durante todo el ciclo escolar, o sea desde le jardín de infantes y hasta el último año de secundaria. Para ello invito a...
- Los profesores de todas las disciplinas a unir sus esfuerzos para romper las barreras entre los distintos campos de enseñanza: científico, técnico, general, literario y artístico. Esta perspectiva de interdisciplinariedad es fundamental para permitirles a los jóvenes a comprender el mundo en su globalidad.
- La prensa escrita y audiovisual a programar emisiones artísticas, musicales, dramáticas y poéticas para un público de niños y adolescentes y a dedicar espacios en los medios para dar a conocer prácticas excelentes desarrolladas en el medio escolar.
- Los festivales de arte, música, teatro, cine, poesía, a las bienales de arte contemporáneo y a las ferias del libro a crear una sección para los niños y los adolescentes.
(Mayor Zaragoza, 1999)
1.3.2.D
ECLARACIONESN
ACIONALESEn España no existe tradición de declaraciones de similar naturaleza a las anteriores. Ello se debe a que la historia de la educación musical obligatoria en nuestro país es relativamente corta en comparación con la de otros países. No obstante, frente a la inexistencia de informes de expertos o resoluciones políticas, son numerosas las reivindicaciones que se producen en su defensa. Entre éstas cabe destacar las Reivindicaciones de la Confederación de Asociaciones de Educación Musical (COAEM) y el Manifiesto de la Educación Musical ante la Convergencia Europea. Asimismo, la preocupación por la calidad de la formación de los futuros docentes de música de Primaria ante el actual proceso de elaboración de nuevos planes de estudio, hace que se hayan producido en nuestro país dos importantes escritos: el Manifiesto del I Congreso de Educación e Investigación Musical y la solicitud de la Asociación de Profesores de Música de Escuelas Universitarias y Facultades de Educación.