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5 EMPIRICAL RESEARCH METHODOLOGY

5.6 Interview data collection and analysis procedures

5.6.2 Coding

Todas las posiciones, significados o atribuciones que una mujer pueda dar al fenómeno de la maternidad no se agotan ni en las identificaciones con su propia madre, ni en el lugar que ocupe en su estructura edípica, por lo tanto, podemos decir que no se limita a todas las sobredeterminaciones inconscientes, sino también es importante considerar la enmarañada social que opera en la subjetividad de las mujeres, a lo que Fernández (1994), con el fin de crear categorías de análisis llama los mitos sociales de la maternidad. Tomaremos como punto de partida para el análisis de las significaciones de la maternidad dichos mitos sociales.

Se les considera mitos sociales ya que crean un esquema de creencias y valorizaciones colectivas que ordenan los significados de la maternidad en un momento histórico de la sociedad. En la medida en que estos mitos sociales movilicen y/o inhiban las acciones de cada madre, es que cobran, también, una dimensión individual que da parámetros de significación para cada persona. Estos parámetros se encuentran tanto en

hombres como mujeres de forma complementaria, dando la significación de la función materna-paterna y construyendo las imágenes y valoraciones que se tienen de uno y otro sexo.

Las significaciones imaginarias se instituyen en la realidad social y subjetiva, al momento que constituyen discursos de cualquier tipo (científicos, políticos, ideológicos). Son producciones que tienen sentido histórico social, y que de la misma forma que el imaginario individual produce sueños, deseos, significados; el imaginario colectivo produce los mitos que funcionan como dispositivos para regular las acciones individuales, las relaciones humanas y la organización social misma de la humanidad. Por lo tanto tenemos la existencia de mitos que a pesar de no ser reales se instituyen como si lo fueran y su pertenencia a ese orden simbólico cultural hace posible su capacidad ordenadora de relaciones objetivas, subjetivas e intersubjetivas (Fernández, 1994).

Uno de los problemas de la subsistencia de los mitos sociales es que se valen de recursos, legitimados también por la cultura, para así poder mantener el sistema operante.

El mito Mujer= Madre se instaura a partir de la eficacia de cuatro recursos: 1. La ilusión de la naturalidad.

Este recurso es el conformado tanto por el sentido común como por el discurso científico y que argumenta que es “natural” que la mujer sea madre, acercándose al fenómeno de la maternidad como un hecho de la naturaleza y no de la cultura. Las premisas de este discurso son que es natural que la mujer sea madre porque cuenta con un privilegiado aparato reproductor que la habilita para tal evento y, además, cuenta con un instinto materno que será la guía para el amor y la crianza dada a los hijos.

2. La ilusión de completud

Este recurso es el más utilizado por el discurso social, que argumenta la realización de todas las satisfacciones, en la aspiración de ser madre. Otorgando al fenómeno de la maternidad una sobrevaloración respecto a la sensación de completud y de realización personal que genera con su llegada.

3. La ilusión de la atemporalidad.

Esta categoría se instaura a partir de la concepción ahistórica de los procesos culturales propios de nuestra sociedad, los cuales adjudican un carácter estático a las posiciones de hombres y mujeres, pues usando la premisa de que se trata de un hecho natural, por lo tanto se trata de una situación que siempre ha sido así. Esta visión hace a un lado el punto de vista de que las posiciones, concepciones, prácticas y significados que la maternidad cobra el marco social son parte de las necesidades del mismo.

4. La relación: a menos hijos, más mito.

Este aspecto viene a consolidar el mito de la buena madre, que exalta todos sus valores como tal, al tener muchos menos hijos y consolidar en pocos todas sus dedicaciones. Es decir, a menos hijos más mito, más madre incondicional, más madre que cuide, más madre que sacrifique todo por ellos.

Es a través de todo este discurso que el mito Mujer=Madre se consolida y va significando la esencia de la mujer definida por la maternidad. Como lo menciona Fernández (1994:176), el decir que una característica de las mujeres es el tener la capacidad de parir no es lo mismo que definir a las mujeres por una de sus funciones como individuo social.

Es importante considerar que existen consecuencias graves cuando el imaginario social se instituye como real pues vuelve imposible muchas otras posibilidades que sí pueden constituirse como reales. Como es el caso de la ecuación Mujer= Madre que imposibilita realidades como la de mujeres como sujetos de placer erótico, como sujetos productivo-creativo, sujetos históricos, sujetos de discurso y/o sujetos de poder.

Es el siglo XIX el creador de la Madre y no es casual que sea en este siglo cuando se instaura la histeria como entidad psiquiátrica, y la supuesta frigidez femenina se vuelve cada vez más frecuente. Por lo tanto es a partir de dicho siglo al presente, que se alimenta a dos fenómenos actuales: Por un lado la exaltación de la Madre a través de discursos de orden público como privado y por otro lado, las patologías del “nerviosismo femenino”.

Es justo en los momentos en que los avances tecnológicos desligan a la mujer de la procreación natural, cuando surgen con mayor fuerza los discursos que elevan la índole natural de esta función social de la mujer.

El mito Mujer=Madre tiene una amplia variedad de implicaciones internas para la vivencia subjetiva de las mujeres, ya que al remarcar los aspectos que se esperan de las mujeres madres también se están negando otros muchos fenómenos que finalmente existen en la vida psíquica. Por lo tanto cuando se define al amor materno como incondicional, lleno de ternura y dedicación se están negando posturas de agresión o de erotismo de la madre con los hijos; exaltando su protección y cuidado guiado por un saber instintivo, se están negando las posibilidades de patologías de sobreprotección; al extender a la propia madre, se pierde o se minimiza la presencia del padre, al mismo tiempo que de la mujer misma.

En la actualidad podemos identificar algunos cambios respecto a la posición Mujer=Madre, comprobándolo con el creciente número de mujeres que trabajan, estudian o ejercen alguna actividad diversa a la maternidad. Al respecto se puede hablar de un indudable progreso de las mujeres respecto a nuevos logros sociales en cuanto a inserción en el mundo productivo, redistribución de roles y consiguientemente un replanteamiento de la maternidad. Sin embargo, el conflicto a nivel individual trasciende a estos logros pues como consecuencia de ellos, muchas de las veces, deviene dolor, culpa, miedo, sobreexigencias, incomprensión y posiblemente soledad, es decir, un alto costo con que las mujeres afrontan tal movimiento progresivo.

METODOLOGÍA

OBJETIVO GENERAL

 Analizar los diferentes significados que atribuyen a la maternidad algunas mujeres estudiantes de posgrado, como un elemento organizador de la subjetividad.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

 Conocer los significados que mujeres estudiantes de un nivel de posgrado atribuyen al concepto de maternidad.

 Conocer los diferentes imaginarios sociales que tienen estas mujeres en relación con la maternidad.

 Analizar las ideas que se tienen respecto el fenómeno mujer=madre.

PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN

¿Cuáles son los mitos sociales alrededor del fenómeno de la maternidad? ¿Se considera a la maternidad un hecho natural en las mujeres?

¿Es la maternidad el eje central de la identidad de las mujeres?

¿Qué significados otorgan a la maternidad las mujeres estudiantes de posgrado?  ¿Es determinante el rol social de la maternidad en la construcción de la identidad

de las mujeres?

HIPÓTESIS

En la construcción de la subjetividad femenina, la maternidad juega un papel muy importante debido a la ecuación mujer=madre, promovida a través del discurso social y

POBLACIÓN

Mujeres jóvenes, de nivel socioeconómico medio-alto que se encuentran estudiando algún nivel de posgrado que no son madres.

MUESTRA

Fueron contactadas cuatro mujeres, todas estudiantes de un nivel de posgrado (una de ellas especialidad y el resto con estudios de maestría) de diferentes disciplinas. Las edades de las mujeres fluctúan entre 24 y 25 años. Se trata de dos estudiantes de una institución pública y dos de una privada. Sólo una de ellas reside en la ciudad de Veracruz, mientras que las otras tres radicanen la ciudad de Xalapa.

INSTRUMENTO DE RECOLECCIÓN DE DATOS

El instrumento por el que se tuvo acceso a la información fue la entrevista a profundidad, realizada con cada una de las mujeres contactadas.

Según la definición que hace Ander-Egg (1995) la entrevista consiste en una conversación entre dos personas por lo menos, en la cual uno es el entrevistador y el otro u otros son los entrevistados; estas personas dialogan con arreglo a ciertos esquemas o pautas acerca de un problema o cuestión determinada, teniendo un propósito profesional. Presupone la existencia de personas y la posibilidad de interacción verbal dentro de un proceso de acción recíproca.

Las modalidades de la entrevista varían en función de su forma, es decir, el procedimiento para obtener la información deseada. Así podemos encontrar entrevistas que van desde la interrogación más estandarizada hasta la conversación libre.

En la presente investigación se hizo uso de entrevistas no estructuradas por considerar que dejan mayor libertad a la iniciativa de la persona interrogada y al encuestador. Asimismo, se adoptó la modalidad de entrevista no dirigida, que definida por Ander-Egg es aquella donde el informante tiene completa libertad para expresar sus sentimientos y opiniones, mientras que el encuestador tiene que ser quien anime a hablar de un determinado tema. Su función es la de servir de catalizador de una expresión exhaustiva de los sentimientos y opiniones del sujeto y del ambiente de referencia dentro del cual tienen personal significación sus sentimientos y opiniones.

Dado el carácter del problema de investigación, que pone el acento en la exploración de las significaciones e imaginarios sociales que intervienen en la constitución de la subjetividad de las mujeres, la aproximación epistemológica y metodológica consecuente con dicho estudio se arraiga en la tradición cualitativa de corte interpretativo.

Particularmente, en la presente investigación se realizaron entrevistas a profundidad, que siguiendo a Ruíz e Ispizúa en Tarrés (2004) es un tipo de entrevista que involucra “un esfuerzo de inmersión” del entrevistado frente a, o en colaboración con el entrevistador que asiste activamente en este ejercicio de reposición casi teatral. Estos autores consideran que este tipo de entrevistas pueden ser bastante heterogéneas, diferenciadas entre sí por tres características principales: la unidad de análisis de su aplicación (individual o grupal), su carácter holístico o en un solo acto y el grado de dirección-no dirección con que se desarrolla la entrevista.

Otro enfoque es el señalado por Taylor y Bogdan (1984) quienes definen la entrevista a profundidad como una técnica de investigación cualitativa consistente en

encuentros repetidos, cara a cara, entre un investigador y sus informantes, los cuales se orientan a entender las perspectivas del entrevistado sobre su vida, experiencia o situaciones personales tal y como son expresadas por sus propias palabras. En este caso la entrevista no tiene un protocolo estructurado, por lo cual el investigador puede decidir cuándo y cómo aplicar algunas frases que orienten al entrevistado hacia los objetivos propuestos, creando al mismo tiempo una atmósfera confortable para que el informante hable libremente.

PROCEDIMIENTO

Fase 1. Búsqueda bibliográfica pertinente para conformar el marco teórico.

Fase 2. Establecimiento de contacto con las mujeres que serían entrevistadas.

Fase 3. Ejecución de las entrevistas.

Fase 4. Trascripción de las entrevistas.

Fase 5 Análisis de resultados, conclusión y discusión de los mismos en base al

ANÁLISIS DE LAS ENTREVISTAS

En las entrevistas a profundidad el diálogo no se refiere a la inclusión de una conversación de tipo informal entre el investigador y su informante, tampoco es una plática de iguales entre amigos. Sino que se intenta que el entrevistador mantenga un diálogo interior, en el cual el informante sea internalizado como un interlocutor activo, Rivas, M. (2002). Por lo tanto el investigador debe disponerse psicológica, cognitiva y afectivamente a escuchar la voz y palabras del informante como lugar prioritario de referencia en la construcción de los datos y del significado de los mismos.

De acuerdo con la concepción de la entrevista a profundidad, ésta no compete únicamente a uno u otro interlocutor. No es propiedad del entrevistador que determina una dirección, ni del entrevistado, quien es el testigo de la situación personal. La entrevista pertenece a ambos, quienes de una u otra manera convergen en el encuentro participando de una relación dialógica.

Es importante reconocer a la entrevista como dispositivo de intervención, es decir, como una herramienta que al mismo tiempo que complementa y constituye parte de la estrategia metodológica general, también crea efectos en el campo investigativo susceptibles y necesarios de ser analizados. Ya que como lo menciona Rivas, M. (2002) aludiendo a la escuela institucionalista francesa, el término dispositivo define a la entrevista como un lugar creador de efectos específicos que responden al problema de estudio y a la implicación del investigador, por lo tanto, más allá de la información que ofrecen los sujetos en el estudio, se debe analizar y tomar en cuenta el impacto entre sujeto-objeto que se da en la interacción.

LAS ENTREVISTAS

En un primer momento se plateó la realización de entrevistas a profundidad no dirigidas, con la definición única de la consigna. Sin embargo, después del análisis de las primeras tres entrevistas realizadas y después de comprobar que efectivamente se trataba de un tema que aunque cotidiano, resultaba muy complejo y amenazante para las mujeres entrevistadas se hizo un cambio, para que en la cuarta y última entrevista se pudiera establecer un diálogo que de alguna forma permitiera una mejor comunicación y, a fin de que esa ansiedad experimentada en las entrevistas anteriores disminuyera, fueron planteados preliminarmente los ejes de análisis para en base a eso realizar una entrevista semi-dirigida que tocara algunas temáticas concernientes al análisis de la investigación.

Cabe señalar que la postura de respeto y libertad frente al discurso de la entrevistada se mantuvo, sin dejar de lado el interés propio de la investigación. De esta forma, los silencios como cualquier comentario de la entrevistada eran tomados en cuenta sin ser interrumpidos, además de que se hizo uso de su propio discurso para intervenir con algunas preguntas, ya sea pidiendo que aclarara el tema o que se extendiera más al respecto.

En las entrevistas, como ya se dijo, se usó una consigna inicial que servía para abrir el discurso libre de las entrevistadas. La consigna era: “Me gustaría que me dijeras todo lo que se te ocurra sin importar si piensas que es absurdo o irrelevante, todo en lo que piensas cuando yo digo maternidad”.

En total fueron realizadas cuatro entrevistas. La primera de ellas a una mujer de 25 años que será identificada con la letra “P”, dicha entrevista fue realizada en la ciudad de Veracruz, ya que se trata del lugar de residencia de la entrevistada, quien fue

contactada por relaciones personales de la entrevistadora en la misma ciudad. Esta entrevista fue realizada en un café. En este caso fue grabada pero no fue registrada por la grabadora, sin embargo se encuentran las anotaciones que la entrevistadora realizó al finalizar el encuentro.

La segunda entrevista fue hecha a una mujer de 24 años a quien se identificará con la letra “S”, esta entrevista se realizó en la ciudad de Xalapa con una duración aproximada de 30 minutos, fue realizada en las instalaciones de la Facultad de Psicología. El contacto fue realizado por una relación personal de la entrevistadora. En el caso de esta entrevista sí fue grabada y reproducida textualmente con la autorización previa de la entrevistada.

En cuanto a la tercera entrevista, fue realizada a una mujer de 25 años, que se identifica con la letra “M”. Esta entrevista tuvo una duración de 20 minutos aproximadamente y se llevó a cabo en las oficinas de trabajo de la entrevistada. Dicha entrevista también fue grabada con su autorización y se encuentra reproducida textualmente.

Respecto a la última entrevista, fue hecha en las instalaciones de la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información (USBI). Fue realizada a una mujer de 25 años que identificaremos con la letra “N”, quien fue contactada por una institución académica de la ciudad de Xalapa. La entrevista duró aproximadamente 40 minutos y fue grabada completa con la autorización de la entrevistada.

Las cuatro entrevistadas compartían características respecto a la condición socioeconómica, ya que todas ellas pertenecen a una clase media-alta, siendo dos de ellas

estudiantes de posgrado en escuelas privadas y las otras dos en escuelas públicas. Además de que todas son solteras y sin hijos.

A continuación se presenta una descripción de las dinámicas entre entrevistadora- entrevistada bajo las que se dieron cada una de las entrevistas y la manera de acercarse a la temática de cada una de las informantes.

Entrevista 1. “P”

En esta primera entrevista cabe señalar que se trataba de un contacto realizado por un buen amigo en común. Debido a que se llevó a cabo en la ciudad de Veracruz donde la entrevistadora no podía hacer uso de ninguna instalación neutral, por lo que ambas decidieron realizarla en un café.

La llegada de P al café fue en compañía de su mamá quien amablemente se acercó a saludar a la entrevistadora junto con P, se presentaron entrevistada y entrevistadora y la mamá de P dejó el café despidiéndose de ambas.

Antes de comenzar la entrevista la entrevistadora le explicó en términos generales el tema a explorar y la dinámica, lo cual propició un clima relajado entre ambas y dio paso a que se iniciara la entrevista, por lo cual la entrevistadora pidió autorización para encender la grabadora y la entrevistada estuvo de acuerdo. Sin embargo al finalizar, la entrevistadora se percató de que la entrevista no había sido grabada en ningún momento, sin conocer las razones técnicas al respecto.

Durante la entrevista, P se mostró muy accesible, sus respuestas eran muy amplias y honestas sin tratar de ocultar el conflicto que le representaba el abordar temas como ese

en ese momento de su vida en el que se encontraba próxima a casarse (primero) y a graduarse de su maestría (después) con una diferencia de semanas entre cada evento. Como P lo menciona:

“……Y bueno todo esto es algo que me parece muy difícil de pensar y que en estos meses ha estado mucho en mi cabeza pues en tres semanas me caso y pues además de que mis días son una locura con los preparativos los nervios y mi trabajo estoy por terminar mi maestría la próxima semana… así que ya te imaginarás como ando con todo y pues todo esto es un tema que me da vueltas en la cabeza constantemente…”

De igual forma, P muestra una actitud de mucha preocupación respecto al tema de tener hijos pues, aunque dice no sentirse presionada ni por su familia, amigos o su pareja,