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Tanto permitir como animar u obligar a hacer deporte por parte de la religión islámica, está relacionado con el cuerpo, el cuidado del cuerpo y la garantía de buena salud. Según las mujeres, el islam, directa o indirectamente, incita a sus seguidores a tener buen cuerpo, a protegerlo y a mantenerlo activo y fuerte. Houda (ND):

“En cuanto a las aleyas, podemos encontrar versículos pero no hablan directamente del deporte, como por ejemplo cuando se nos incide de no tirarnos en el peligro, es un consejo para proteger nuestros cuerpos. Así también, cuando habla del tipo de alimentación o de otras cosas que tienen relación con el cuerpo. Esto significa que el islam da mucha importancia a tener un buen cuerpo y cuidárselo.”

Así que tener buena salud, para las mujeres, es una recomendación religiosa. La persona musulmana debe cuidarse, ya que “el cuerpo tiene sus

derechos” como dice el Profeta. A través de los comentarios de las mujeres,

el cuidado del cuerpo es una obligación religiosa. Ellas interpretan este dicho profético como una orden para cuidarse de sus cuerpos, que puede ser con las actividades deportivas y el tipo de alimentación. Por un lado, para ellas, el deporte es una herramienta a tener un buen cuerpo: fuerte y sano. Y por otro, consideran el deporte como un elemento clave para establecer un vínculo con Alá el día del juicio final, puesto que en ese día se juzga a la persona por lo que había hecho bien o mal en su vida creyendo que los órganos del cuerpo serán un testigo manifestante de cómo habían sido tratados. Hanae (ND) comenta:

“¿Qué posición crees que va a tener el islam? El islam siempre recomienda tener buena salud. En el islam, el cuerpo tiene derechos y uno de estos derechos es cuidarlo. El Corán no lo dice detalladamente, pero lo tenemos que entender explícitamente. El Corán menciona que el cuerpo tiene derecho y llegará un día en el cual cada parte de tu cuerpo hablará y dirá cosas: las manos hablarán, los pies hablarán, todas las partes del cuerpo hablarán [de que si las han cuidado o no]. Eso quiere decir que hay que cuidar ese cuerpo, y cómo logramos a este cuidado?: haciendo deporte y cuidando la salud. Hoy en día, cuidar la salud se hace a través de un deporte, entonces si el deporte me va ayudar a cuidar mi salud y mi cuerpo, debo practicarlo.”

No obstante, aunque el islam, para el bien del cuerpo, anima u obliga a hacer deporte, en muchas ocasiones impone algunos requisitos que tiene que cumplir el cuerpo para poder realizar esta práctica. Buena parte de las mujeres explican que no hacen deporte en un gimnasio, porque les da vergüenza que se les destapa alguna parte de su cuerpo. Sin embargo, principalmente no aceptarían hacerlo en un grupo mixto porque su religión les impide a hacerlo. Samira (DP) se expresa:

“Respecto al tipo de grupo por ejemplo, aquí no se puede entender que nosotras nos da un poco de vergüenza hacer ejercicio delante de un hombre que no conoces, porque puede que se destape parte de tu cuerpo, y eso va contra las normas religiosas.”

En general, las entrevistadas prefieren practicar deporte sólo con personas del mismo sexo, ellas explican que no se sentirían cómodas al hacer algunos movimientos corporales delante de hombres, porque se les marca el cuerpo con algunos ejercicios, asimismo, porque se les pueden ver algunas partes del cuerpo. Unas cuentan que se sentían cómodas haciendo deporte con hombres, pero después, conociendo bien a su religión, se dieron cuenta de que estaban cometiendo un pecado, por el hecho de “desnudarse” o “destaparse” delante de ellos. Se arrepintieron y dejaron de ir al gimnasio. Como es el caso de Zohra (ND):

“Era normal, me sentía normal [cómoda], sobre todo porque lo necesitaba para mi espalda, era una necesidad. Pero cada vez acercándome a la religión, sabiendo lo que es lícito y bueno y lo que no lo es, ya empiezas a concienciarte de lo que tienes que hacer y cómo. Sí que era una necesidad, pero si es mi destino que me ocurriera algo malo, pues se me va a ocurrir haciendo o no gimnasio, Si es así, ¿por qué voy a hacer un pecado, estar con hombres haciendo natación?”

Por otro lado, unas mujeres comentan que les da igual estar en un programa mixto. Algunas, porque no llevan vestimenta religiosa a fuera, mientras otras harían deporte en un grupo mixto sólo si hubiera la posibilidad de practicarlo con ropa religiosa y no cualquier tipo de actividad. Así, si hacen algunos ejercicios físicos, ya tienen el cuerpo tapado y no temen que se les destapen algunas partes de su cuerpo. Amina (DP) dice:

“Me daría igual si es un grupo mixto, si me dejasen llevar la vestimenta religiosa. Aunque en el fondo, prefiero un grupo de mujeres, para que pueda hacer cualquier movimiento o ejercicio sin problemas, también si es un grupo mixto pero no hay contacto corporal con los hombres dentro de las actividades, no tengo ningún problema. No me gusta hacer con los hombres ejercicios en grupo, no me gusta.”

Respecto a la ropa, la religión no permite poner indumentaria que transparenta o marca la silueta, sobre todo en la presencia de los hombres. Sin embargo, las entrevistadas comentan que hay que llevar una ropa religiosa que garantice el cubrimiento del cuerpo cuando se trata de hacer algunos movimientos que pueden llegar a poner en riesgo este cubrimiento. Zohra (ND) subraya:

“[Foto aerobic] Es aerobic. Está bien! Hay también hombres. Aquí es donde pienso que debe haber sólo mujeres porque aquí se marca mucho el físico de la mujer. Con hombres yo no haría esto. Porque nosotros hablamos partiendo de una base que es el islam entonces si hablamos del deporte en sí, me parece muy bien pero nosotras como musulmanas que llevamos pañuelo no podemos estar al lado de hombres enseñando nuestros cuerpos de esta manera.”

También existen mujeres que creen que son una fuente de seducción “awra”, que llaman la atención del hombre fácilmente. Es una creencia de muchas mujeres, porque se les han educado desde pequeñas que son una “awra”, y es un gran tabú y una vergüenza que la mujer enseñe algunas partes de su cuerpo “sus encantos”. Para algunas, esto tiene sus fuentes en el islam. Layla (DG) dice:

“La religión considera la mujer como una “awra” [fuente de seducción], toda la mujer es una fuente de seducción: el hombre puede leer el Corán con voz alta, en cuanto a la mujer no puede porque su voz también es “awra”. Si su voz es una “awra”, imagínate su cuerpo qué puede ser?!”

Wafae (ND) señala:

“Si estoy en la piscina y entrara un hombre, estaré dentro de las aguas! No voy a salir hasta que se vaya, sobre todo si estoy casi desnuda [bañador]. Es que yo desde pequeña, en Marruecos cuando iba a la playa, me ponía bragas y luego cuando me empezó a crecer el pecho, me ponía unos shorts y un jersey, nunca me vieron con sujetadores o bañador. Es que no me gusta que alguien vea aquellas cosas mías, son una “awra”.”

Por ello, ven que el islam pone condiciones para la participación de la mujer en la sociedad, y que pueden ser aplicadas también en el sector deportivo. Ejemplificando, algunas mujeres prefieren cubrirse todo el cuerpo y salir con chilaba y bambas a la hora de hacer deporte, para no llamar la atención, sobre todo del hombre. Hakima (DP) explica:

“Por ejemplo si estás corriendo y hay cosas [ropa] que hacen que te parezcas a un hombre no me gustaría. La mujer debe ponerse una vestimenta tapada y ya está. Por ejemplo te dicen tienes que ponerte un chándal, unas bambas, mostrarte tu cuerpo, esto no me gusta hacerlo, ni me gusta que lo hiciera otra mujer musulmana.”

Asimismo, muchas magrebíes hacen deporte de una manera particular, en casa o fuera, intentando no llamar la atención, por ejemplo, no van vestidas de ropa deportiva, ni hacen actividades que se pueden reconocer como deporte (correr o estiramientos), sino van tapadas con vestimenta religiosa y hacen caminadas (como se señala en el capítulo 8). Todo esto esta relacionado con el cuerpo, por tener modestia a la hora de vestirse, también por no perder el pudor que ellas consideran como religioso. Amina (DP) dice:

“Cuando me siento que he subido en peso, tengo un short, un pantalón de nylon para sudar y algo arriba [como una chilaba que la cubre y que es ancha] …”

En cambio, algunas se visten con ropa deportiva adecuada a la religión, para ellas, las condiciones del islam y la práctica deportiva se pueden adaptar llevando ropa de tela adecuada para el deporte y de estilo apropiado a la religión, como un chándal con blusa larga que llega hasta las rodillas (como se señala en el capítulo 8). De esta manera, no muestran los encantos de sus cuerpos y se benefician de la actividad al mismo tiempo. Estas mujeres intentan no hacer ver la contradicción que puede surgir entre

la recomendación de la religión de hacer deporte y las condiciones de la misma de ir tapada o/y en grupo separado. Naima (DP) dice:

“Cuando bajo a andar en el rio, me visto algo cómodo pero bastante largo. Como un chándal y una blusa que sea larga que llega hasta la rodilla. Me noto normal con la ropa y cómoda.”

También, algunas mujeres sienten que incumplieran las normas religiosas, una vez se acudirían a un gimnasio, porque para ellas, ir a un gimnasio supone destaparse, Fahima (ND) dice:

“No puedo desnudarme [llevar cualquier ropa] en una gimnasio.” En general, las entrevistadas que piensan de esta manera, no suelen estar en contra de la práctica deportiva, sino de la forma y del lugar en donde se efectúe.

5.2. El tipo de grupo y la vestimenta:

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