A pesar de que una amplia mayoría de las entrevistadas explican su satisfacción por la posición de la religión ante el deporte, “claro que me gusta la posición del islam respecto al deporte. El islam jamás ha sido una religión dura, siempre ha sido fácil y moderado.” (Salma-ND), buena parte de ellas mencionan que según el islam la práctica deportiva tiene que ser dentro de los límites, así que no se puede practicar cualquier deporte ni de cualquier manera. Mouna (DAS):
“No tengo ninguna idea de lo que dice la religión respecto el deporte, pero veo que no tiene ningún inconveniente respecto a la religión. Por ejemplo yo voy a entrenar en un gimnasio y sólo hay mujeres, no hay ningún problema al contrario la religión nos anima a hacer deporte.”
Todas las mujeres saben bien las condiciones que pone el islam sobre la forma de hacer deporte, en relación con el tipo de grupo y de vestimenta. Ellas subrayan que la religión no prohíbe la práctica femenina de deporte por una parte, pero por la otra no permite hacerlo de cualquier manera. Así que la práctica deportiva es permitida por el islam, una vez que no se contradiga con las normas religiosas. Además de tratar el tema de tipo de grupo y vestimenta, unas de las entrevistadas mencionan que la mujer debe controlar sus movimientos corporales a la hora de ejercer deporte evitando que se le marque o destape algunas partes de su cuerpo. Atika (DP) explica:
“Primero, no quita su vestimenta religiosa, mantiene su pañuelo a la hora de hacer deporte. Es decir hace deporte pero respeta su religión manteniendo vestimenta respetuosa modesta, no puede llevar cualquier tipo de ropa. Tampoco puede hacer algunos movimientos delante de la gente o en un grupo mixto, movimientos en que se muestra más tu cuerpo, esto no se puede hacer delante de un público.”
Por su parte Hala (DP) afirma que el tipo de grupo tiene que ser sólo de mujeres:
“Seguro que separados. Grupos de sólo mujeres y otros de sólo hombres.”
Mounira (ND):
“Pienso que está prohibido por la religión estar en un grupo mixto.” Una minoría de las mujeres cree que la musulmana puede hacer deporte dentro de un grupo mixto con la condición de ponerse ropa adecuada a las normas religiosas. Es decir con pañuelo y ropa discreta. Fatiha (ND) dice:
“No se prohíbe hacer deporte. Sólo tienes que ir tapada evidentemente cuando estás en un grupo mixto.”
Mientras la mayoría cree que es imposible hacer deporte en un grupo mixto aunque la mujer lleve vestimenta religiosa. Tal y como Fatma (DAS) indica:
“El islam nos habla de la separación, de no estar en un grupo mixto, entonces esto facilita la vestimenta de la mujer a la hora de estar con grupo femenino. Hay más libertad de vestimenta si estás sólo con mujeres. Lo que debe ser diferente si estás con hombres.”
Del mismo modo, muy pocas creen que el islam prohíbe que la mujer haga deporte con mujeres no musulmanas. Chaimae (DP) dice: “sólo se debe hacer deporte con musulmanas.”
Por otra parte, había las que creen que el islam pone condición de separación de sexo nada más. Para ellas, las no musulmanas son mujeres tal como las musulmanas y creen que desde el punto de vista de la religión, está permitido quedarse sin ropa religiosa en su presencia. Hala (DP) revela:
“Desde el punto de vista religioso, la musulmana no se pone ropa religiosa en presencia de otras mujeres no musulmanas. Es que hemos crecido con el versículo del Corán que dice: <tenéis vuestra religión y tenemos la nuestra.> Es un principio que tenemos los y las musulmanas.”
También Aicha (DG) explica con detalle su opinión:
“Si está sólo con mujeres y no hay hombres, desde mi punto de vista [en el islam] no hace falta ponerse pañuelo. La mujer se pone la vestimenta religiosa para que no la vea el hombre que puede casarse con ella. Un hombre extranjero no la puede ver mostrando sus encantos. Esto quiere decir si está en un grupo de sólo mujeres, la puerta cerrada y la monitora es una mujer, no hace falta ponerse la vestimenta religiosa, puede quitarla y practicar el deporte con toda su energía y tranquilidad disfrutándolo, como se dice aquí: lo hace como Dios manda. Y lo hace cómoda.”
Se observa que tanto las mujeres que hacen deporte de una manera organizada como las que lo hacen de una manera no organizada, tanto las que llevan vestimenta religiosa como las que no la llevan, tanto las que hacen deporte como las que no lo hacen, saben la posición de la religión respecto la forma de práctica femenina del deporte, aunque no todas aplican la religión en su totalidad. Parece que ellas no cumplen con esta condición, aunque están conscientes de ello. Zinab (DG) explica:
“Según mi opinión una mujer musulmana con vestimenta religiosa debe hacer deporte donde sólo haya mujeres. Dentro del gimnasio podría quitarse el pañuelo si esta solamente con mujeres. […] Según la religión no está aceptado hacer deporte con una vestimenta que está muy apretada sobre el cuerpo, entonces todo se marca, hay movimientos como por ejemplo levantar el pie en un ejercicio, o algo parecido. Entonces, no sé… Yo no sé tanto, pero una mujer con pañuelo tiene que evitar grupos mixtos.”
Ellas señalan que el islam no aceptaría el modo en el cual practican deporte, porque no se ponen ropa adecuada a las normas religiosas y están en un grupo mixto. Tal y como el caso de Aicha (DG) dice:
“No creo que el islam permite lo que hago yo, practicar deporte en un grupo mixto.”
De la misma forma, unas reconocen que no saben la posición de la religión en relación la práctica femenina en deporte. Fatima (DAS) manifiesta: no sé. La verdad que no sé.
Asimismo, muy pocas mujeres incitan en separar entre religión y deporte, para ellas, ninguno de los dos condiciona al otro. Bakhta (DP) cita:
“En el deporte no vamos a meter a la religión... para mí la religión es algo interior no tiene nada que ver con el deporte.”
Entre las mujeres que practican deporte, algunas expresan que pasan o intentan pasar de su religión a la hora de hacer deporte. En este caso, se ve que la mayoría de las que citan esto, no se ponen la vestimenta religiosa y a la hora de hacer deporte intentan asimilar a las occidentales, tanto en la ropa como en algunos comportamientos. En este sentido, ellas intentan no mostrar que son musulmanas, para sentirse más cómodas, creando un espacio propio a la hora de practicar deporte y llevando una “mascara” de persona catalana u occidental. Asimismo puede ser para evitar las miradas tanto de la gente autóctona como de la compatriota, como puede ser por otro motivo. Asmae (DG) dice:
“Dentro del gimnasio, no llamo la atención, no parezco musulmana, porque yo hablo catalán mejor que el castellano.”
Del mismo modo, otras, por llevar vestimenta religiosa, no se sienten cómodas a la hora de hacer deporte. En este caso, ellas ponen de manifiesto que las condiciones, que pone el islam para la práctica deportiva, influyen negativamente y les dificulta la práctica. Houda (ND) dice:
“Aquí el problema principal es por el hecho de ser musulmana que no puedo desnudarme delante cualquier persona, si hubiera horas separadas para mujeres si pero no puedo.”
Debido a que no puede ser cómodo hacer deporte sin ropa religiosa, pero tampoco se puede con tanta ropa, tal como Aicha (DG) explica:
“Donde voy yo, pienso que la mujer que va con vestimenta religiosa, no se sentiría bien y cómoda. Es diferente aquí, es diferente, no es lo mismo una que lleva y otra que no. El deporte es un conjunto de movimientos, unos calentamientos al cuerpo, cómo vas a estrangular a una mujer con toda la ropa que lleva: dos jerséis, dos pantalones, dos pañuelos y le dices: haz deporte, practícalo?!! Aquí la estás estrangulando y no haciéndole disfrutar del deporte y de lo bueno que es. Para hacer deporte, primero tienes que sentirte cómoda en la ropa, para sentirlo está bien buscar un gimnasio sólo para mujeres.”
Por otro lado, algunas mujeres no se ponían ropa religiosa, pero, de repente, sintieron la necesidad y la obligación religiosa de ponérsela, y decidieron llevarla. Sin embargo, como consecuencia de esta decisión, percibieron rechazo a esta ropa religiosa por parte de las personas con quien compartían el espacio donde practicaban deporte. Unas de estas mujeres, que acaban de poner la vestimenta religiosa, se arrepientan por el hecho de hacer deporte sin vestimenta y en un grupo mixto, se arrepientan por respetar a sus deseos y desobedecer a su religión. Zohra (ND) concluye:
“pero yo tampoco era muy recta en mi religión y me daba igual prefería mi salud primero.”
En este caso, ellas destacan que la religión no supone ningún obstáculo, sino la sociedad es la que dificulta su práctica, prohibiéndoles entrar con la vestimenta religiosa o sin facilitarles la separación de género en las instalaciones deportivas. Kelthoum (ND) dice:
“Yo hacía deporte aunque era musulmana, era musulmana por mi corazón no por mi exterior. No había algo que demostraba que era musulmana, como el pañuelo. Cuando entraba a la piscina entraba como ellos y ellas [no musulmanes], pero ahora ir con vestimenta religiosa y entrar afectaría mucho, aquí no te dejaría [la vestimenta] hacer deporte, no es una dificultad, el problema es que estaría prohibido hacer deporte con pañuelo, la sociedad te prohíbe hacer algo que está en tu derecho. Porque tú sigues tu religión y quieres practicar un tipo de deporte y llevas un tipo de vestimenta diferente a la de ellos y ellas, allí pareces algo que viene de otro mundo.”
A buena parte de las mujeres les cuesta mucho cambiar el tipo de vestimenta que llevan. Por ejemplo, adecuar la vestimenta religiosa al deporte no es algo que acepta fácilmente cualquier mujer. Algunas se han
acostumbrado de ponerse un determinado tipo de vestimenta y les han educado que es el tipo más adecuado, y tienen claro que son diferentes de las occidentales y que su tipo de ropa representa su cultura o su religión, asimismo, sienten la necesidad o la obligación de demostrarlo. Chaimae (DP) señala:
“Yo conozco a muchas mujeres que hacen deporte, una mujer [magrebí] me preguntó si quería hacer deporte con ella pero me puso como condición quitarme mi chilaba, y le dije que no. Yo desde el principio iba con mi vestimenta religiosa a practicar deporte. A mí, me gusta ir tapada. Yo prefiero vestir una chilaba, a mi marido le gusta que vaya vestida moderna con falda y no sé qué, pero yo me siento a gusto con la chilaba.”
Unas mujeres comentan que la mujer musulmana, a veces, se ve obligada a escoger un deporte en vez de otro aunque le guste, para no incurrir en un pecado, como tocarse con un hombre o destaparse a la hora de hacer deporte, sin darse cuenta. Por eso, algunas explican que mejor evitar unos tipos de deporte, como los deportes grupales en un grupos mixtos o que requieren mucha fuerza. Zohra (ND) dice:
“[voleibol] como deporte está bien, pero estando dentro del grupo, que es mixto no. Imagínate que estás con ellos, juegas y de repente te toca un hombre, te empuja, le empujas… como te he dicho partiendo de la base de que somos musulmanas estaría prohibido.”
Fahima (ND) añade:
“A mí, por ejemplo no me gusta el boxeo, no puedo dejar a mi hijo ir a hacer, porque puede hacerse daño. Para mí, el deporte que es makruh [desaconsejable por la religión] por la religión, no me gusta. Yo considero el boxeo como peligroso y que no lo tiene que hacer la persona, es para mí como el juego de toro, que es un tipo de deporte, pero es peligrosa y no me gusta. Creo que el islam prohíbe estos tipos de deporte.”
Desde allí, la mayoría de las entrevistadas animan a las mujeres que hacen deporte con su vestimenta religiosa o en grupos femeninos, tal y como Aya (DP):
“[Foto programa deportivo] me parece muy bien. Mira hay una musulmana.”
5.2.2. La predisposición
La predisposición de las mujeres respecto a la práctica deportiva se diferencia de unas a otras, pero siempre con la combinación de tres conceptos: el tipo de grupo, el tipo de vestimenta y el espacio.
Ex ige n gr u po fe m e nin o Ace pt a r ía n gr u po m ix t o Ex ige n m usu lm a n a s Pr e f ie r e n m u su lm a n a s Pr e f ie r e n gr upo fe m e n ino
- Con r opa de por t iv a - Con r opa de por t iv a
a de cu a d a a la s n or m a s r e ligiosa s
- Rop a d e p or t iv a
- Ropa de por t iv a , p e r o e s n e ce sa r io p on e r e l pa ñ u e lo y m od e r a r e l r e st o d e la r opa O la m ism a r opa q u e p on dr ía n e n u n g r u p o m ix t o.
Rop a de p or t iv a
Figura 11. Predisposición de las MMM respecto el tipo de práctica deportiva
a) Grupo femenino
Respecto al tipo de grupo, buena parte de las mujeres prefieren estar en un grupo femenino (Figura 11), para moverse tranquilamente y poner una ropa que no les molestaría con los ejercicios físicos. Incluso, las que van al gimnasio mixto, expresan su preferencia de hacer deporte en uno femenino. Asmae (DG) insinúa:
“Seguro que me gustaría estar en un grupo mixto. Pero también depende del coste [risa]. Porque todo influye. A ver, si me dicen que hay un gimnasio sólo para mujeres y tienes que pagar 60 o 70 euros al mes!! Claro que no me apuntaría, seguiré con mi grupo.” Por su parte Rabiaa (DAS) explica:
“A mí, me encantaría hacer natación […] La verdad que esperemos que lo tengan en cuenta en la sociedad de acogida, […] lo importante es que haya sólo mujeres y no haya cristales donde la gente se pueda asomar o algo, como en Marruecos hay piscinas mixta y hay otras sólo para mujeres y te puedes poner lo que te dé la gana.”
Mientras otras explican que una vez ponen vestimenta religiosa, dejarían de ir al gimnasio mixto pero no pararían de hacer deporte. Así que buscan