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Combining Trust and Collaborative-Based Recommenda-

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6.2 Trust-Enhanced Recommendations

6.2.3 Combining Trust and Collaborative-Based Recommenda-

los países desarrollados persistieron

los impactos negativos de la crisis

fi nanciera internacional.

Tras varios trimestres consecutivos de caída, impulsa- das por políticas fi scales y monetarias expansivas, las economías de los países desarrollados comenzaron a mostrar tasas de crecimiento desestacionalizadas positivas a partir del tercer trimestre de 2009. Por su parte, los mercados bursátiles aunque aún continúan

frágiles, continuaron recuperándose, al tiempo que los precios de las commodities y en particular los de los productos de exportación de Uruguay siguieron creciendo, alcanzando en algunos casos los niveles de 2007 (Ver Capítulo II).

Por otra parte, las economías de la región, que también sufrieron una fuerte desaceleración de su economía, fueron mejorando a lo largo de 2009. En particular, la economía brasileña, salvo por una caída de su actividad económica en el primer trimestre de ese año, mantuvo tasas de crecimiento desestacionalizadas positivas en los trimestres subsiguientes, aunque, como

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46 Instituto de Economía . Facultad de Ciencias Económicas y de Administración

era esperado, terminó el año con una pequeña caída (-0,2%). En tanto, la actividad de la economía argentina se vio afectada por la crisis de manera más prolongada, no tanto por una disminución de su actividad sino por el estancamiento de la misma (de acuerdo a datos ofi - ciales) que recién comenzó a recuperarse en el último trimestre de 2009. Así, el crecimiento ofi cial del PIB argentino en 2009 fue de 0,9% (Ver Capítulo III).

Ante la mejora del contexto externo, la economía uruguaya logró superar la crisis fi nanciera internacional con sólo un trimestre de caída a comienzos de 2009. A partir de entonces, la economía presentó tasas de cre- cimiento desestacionalizadas positivas, cerrando 2009 con un crecimiento de 2,9% de su producto interno bruto (PIB) (Gráfi co IV.1),1 que superó las expectativas

de los analistas económicos2 y en particular las estima-

ciones realizadas por el Área, ya que se proyectaba un crecimiento de 2% para 2009. A su vez, en la compara- ción interanual el PIB presentó variaciones positivas en todos los trimestres, registrándose el mayor crecimiento en los últimos tres meses del año.

Los precios implícitos del PIB aumentaron 5,9% en relación al año anterior, en tanto medidos en dólares cayeron 1,8%. La moderación de las presiones infl acio- narias provenientes del exterior, así como la apreciación de la moneda doméstica a partir de la segunda mitad del año, permitieron que la infl ación minorista se ubicara dentro del rango meta fi jado por el Banco Central del Uruguay (BCU) y cerrara el año en 5,9%, por lo que la infl ación promedio de 2009 se situó en 7,1%. Sin embar- go, al cabo del año el peso fi nalizó con una depreciación

1. A partir del cuarto trimestre de 2008 el Banco Central del Uruguay cambió el Sistema de Cuentas Nacionales (SCN), adoptando el SCN 93 y revisando las series hacia atrás desde 1997, con año base 1997 para el período 1997-2005 y 2005 a partir de ese momento. Las nuevas cuentas nacionales presentan cambios respecto a las series publicadas anteriormente con el SCN 68 y con año base 1983. En el aspecto metodológico se modifi ca el criterio de valoración de la producción, la cual pasa a estimarse según los precios básicos recibidos por los productores y por tanto no incluye impuestos netos de subvenciones ni márgenes de transporte o comercialización. A su vez, la contribución de los impuestos netos de subsidios al PIB se agrupa e identifi ca separadamente. Las modifi caciones metodológi- cas realizadas en las cuentas nacionales incidieron en los resultados obtenidos y por ende cambiaron algunos de los datos presentados en informes anteriores con base en la otra metodología. 2. En marzo, antes de que se conocieran los datos del PIB del último

trimestre, la mediana de las expectativas de crecimiento del PIB en 2009 de la Encuesta de Expectativas Económicas realizada por el Banco Central del Uruguay era de 2%, y la máxima de 2,2%.

promedio de 7,8%, ya que la apreciación ocurrida en el segundo semestre resultó insufi ciente para contrarrestar la tendencia alcista de los primeros meses del año.

La caída de los precios implícitos del PIB medidos en dólares determinó que el PIB medido en esa divisa

alcanzara un valor de 31.781 millones de dólares3. Entre

tanto, el PIB per cápita ascendió a 9.500 dólares, 1,4% más que el año precedente, manteniendo niveles ampliamente superiores a los alcanzados en 1998, previo a la crisis.

Los ingresos de los residentes uruguayos medidos a través del ingreso nacional bruto real, se incremen- taron a un ritmo superior al del PIB (5%), debido a que por un lado se redujo 2,5% el saldo negativo de la remuneración neta de factores productivos y por otro, a diferencia de 2008, en que había existido una pérdida por términos de intercambio, en 2009 se verifi có una ganancia, lo que contribuyó positivamente a la expan- sión del ingreso nacional (Cuadro 25). En efecto, aunque los precios de los principales productos de exportación uruguayos disminuyeron como consecuencia de la caída de los precios internacionales, ello se vio más que compensado por el notorio deterioro de los precios del petróleo (-38%), que constituye uno de los principales productos de importación.

3. Para el cálculo del PIB en dólares se utiliza el PIB en pesos co- rrientes de cada trimestre dividido el tipo de cambio promedio de dicho trimestre, en lugar de utilizar el PIB anual divido por el dólar promedio del año.

GRÁFICO IV.1

PRODUCTO INTERNO BRUTO (var. desest., en %) FUENTE: BCU 6 4 2 0 -2 I-03 IV-03

III-04 II-05 I-06 IV-06

III-07 II-08 I-09 IV-09

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47 Por otra parte, las transferencias netas corrientes, si

bien fueron positivas, disminuyeron 7,6% respecto a 2008, por lo que el ingreso nacional bruto disponible real –que mide el poder de compra del ingreso de los residentes uru- guayos para consumir o ahorrar– creció 4,9%, levemente por debajo del ingreso nacional bruto real.

Como era de esperar ante un contexto incierto como el que se vislumbraba a comienzos de año, el consumo aumentó solo levemente en términos reales (2%), en tanto la formación bruta de capital (FBK) se redujo 10,7%, cayendo así de los niveles récord alcan- zados en 2008. En contrapartida, el ahorro bruto creció signifi cativamente (19,4%) (Cuadro 26), aumentando en términos constantes casi tres puntos porcentuales (pp) su representación en el PIB en relación con 2008. Si bien el mayor ahorro no resultó sufi ciente para fi nanciar com- pletamente la inversión –pese a la signifi cativa disminu- ción de esta última–, sí contribuyó a que medido en pesos constantes el endeudamiento con el resto del mundo aumentara sensiblemente menos que en 2008.4

2. Crecimiento de la demanda externa y el

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