6.2 Assessing Robustness of Inference Methods
6.2.1 Comments on Proposed Scheme
La apreciación de la razón fundamental del tratamiento y sus metas es más importante que el estudio de la técnica. A partir de la comprensión surge el método. Sólo se proponen aquí pautas generales. Como en todas las formas de psicoterapia, la aplicación de los principios de tratamiento es un arte. Como se señaló, el terapeuta de un grupo de pacientes internos necesita ser activo, prestar apoyo y no ser crítico. Primero, debe utilizar las intervenciones que movilicen a los pacientes, los interesen y promuevan la interacción miembro a miembro. Segundo, debe asegurar que se introduzcan problemas pertinentes acerca del medio de modo que la discusión grupal se vuelva inmediatamente significativa para los pacientes. Estas dos estrategias se relacionan.
pacientes que describan el impacto de los eventos sobre ellos. Notar su capacidad para ser abiertos y su éxito para ayudar a otros, es una manera implícita de alabar.
Cuando se presenta un atolladero o se enfrentan dificultades estructurales, el terapeuta le puede pedir ayuda a los miembros. Esto muestra respeto. Aun así, es el terapeuta el que debe controlar el conflicto entre los miembros y disminuir el uso de chivos expiatorios. Un mecanismo útil en este caso consiste en explicar o interpretar el proceso. Las interpretaciones tienen una manera de corregir esta conducta al explicar que sus fuentes residen más allá de la intención consciente. También pueden servir como admoniciones amables. De manera invariable, una interpretación tiende a mover a la acción, al pensamiento y al afecto del reino de lo egosintónico al de lo egodistónico.
El terapeuta puede forjar de varias maneras la cohesión de grupo. Las experiencias de un paciente pueden generalizarse a otros. Se pueden señalar las similitudes entre miembros. En ocasiones el terapeuta responderá a un paciente por medio del empleo de palabras o el fraseo de otro. De la misma manera, las referencias a sesiones previas le dan a los miembros un sentido de continuidad. Por último, mostrarle a los miembros la manera en que responden a eventos particulares, es la técnica más poderosa de formación de lazos en el grupo.
La parte más fascinante de la psicoterapia grupal consiste en discernir el significado a partir de las metáforas. En el trabajo con pacientes internos la tarea de hacer interpretaciones es más complicada que con otros tipos de grupos. Primero, cuando el contenido refleja una preocupación de la membresía, el terapeuta necesita hacer más que tan sólo traducir su significado. Debe relacionar esto con el evento ante el cual reaccionan los pacientes. De hecho, con frecuencia la discusión del evento es más importante que la exploración de sus efectos. La meta consiste en mejorar la alianza terapéutica en el hospital, no la de obtener insight. Segundo, el proceso de traducir las metáforas debe ser indirecto. La interpretación estricta de los temas de grupo puede dañar de manera narcisista a los pacientes porque implica indebidamente que el contenido metafórico tiene poco valor real. Es mucho mejor decodificar el material derivando analogías hacia los eventos precipitantes o, aun, al sacar a relucir esto último como un aspecto paralelo. Por ejemplo, si el estímulo es un brote explosivo en un paciente maniaco agudo y el contenido metafórico es acerca de los padres enojados, el terapeuta puede decir que sentirse impotente y frustrado ante un padre inconstante e impulsivo debe ser análogo a lo que los pacientes experimentaron cuando el paciente bajo discusión perdió el control sobre sí mismo. De nuevo, sí no es posible la transición suave de un tema a otro, el terapeuta puede simplemente sacar a relucir el asunto del medio en el momento adecuado.
Como se indicó antes, es importante que las explicaciones acerca de las reacciones de los pacientes ante los eventos contengan varios elementos. Sus reacciones deben identificarse como comprensibles y parecidas a aquellas de otras personas en situaciones iguales. El terapeuta debe describir de manera empática las reacciones agresivas de los pacientes en términos amables; por ejemplo, decir que pueden haber estado frustrados (en lugar de enojados). El terapeuta debe
reconocer que estas reacciones también se dirigen al equipo de tratamiento, incluso hacia él mismo. Por ejemplo, en el caso del paciente maniaco que perdió el control, el terapeuta podría empalizar con la "frustración" de los pacientes acerca de que el personal no pudo controlar a ese individuo y afirmar que esperaría que los pacientes estuvieran frustrados también con él p orque es parte del equipo de tratamiento. Estas intervenciones ayudan a elaborar los pro- blemas en la alianza a través de la transferencia dentro del grupo.
CONCLUSIONES
Este capítulo está lejos de ser inclusivo. No es posible hacer aquí mayores descripciones de la técnica. (Para una excelente revisión de técnicas, véase Rice y Rutan, 1987). De la misma manera, la contratransferencia es un tema exhaustivo que está más allá de la esfera de este capítulo. Los pacientes internos virtualmente se nutren de inducir reacciones nocivas en otros, a fin de convencerse de que el problema está "afuera" y no dentro de ellos mismos. (Para discusiones acerca de este tema, véase Brabender, 1987 y Hannah, 1984).
En la misma línea, los terapeutas que se inician requieren supervisión y los terapeutas con más experiencia necesitan de la sup ervisión de sus compañeros o consulta periódica externa. Esta recomendación subraya un importante aspecto del trabajo con pacientes internos; es arduo , pero es en extremo recompénsate.
REFERENCIAS
American Psychiatric Association: Diagnostic and Statistical Manual of Mental
Disorders, 3rd Edition, Revised. Washington, DC, American Psychiatric Association, 1987
Battegay R: Psychotherapy of schizophrenics in small groups. Int J Group
Psychother 15:316-320, 1965
Betcher RW, Rice CA, Weir DM: The regressed inpatient group in a graded group
treatment program. Am J Psychother 36:229-239, 1982
Beutler LE, Frank M, Schieber SC, et al: Comparative effects of group psycho-
therapies in a short—term inpatient setting: an experience with deterioating effects. Psychiatry 47:66-76, 1984
Bion WR: Learning from Experience. New York, Basic Books, 1962
Brabender VM: Time—limited inpatient group therapy: a developmental model. Int
J Group Psychother 35:373-390, 1985
Brabender VM: Vicissitudes of conuntertransference in inpatient group psycho-
Cory TL, Page D. Group techniques for effecting change in the more disturbed patient. Group 2:149-155, 1978
Cutler MO: Symbolism and imagery in a group of chronic schizophrenics. Int J Group Psychother 28:73-80, 1978
Druck AB: The role of didactic group psychotherapy in short-term psychiatric setting. Group 2:98-109, 1978
Farrell D: The use of active experiential group techniques with hospitalized patients, in Group Therapy 1976. Edited by Wolberg LR, Aronson ML. New York, Stratton Intercontinental Medical Book Corp. 1976, pp 44-51 Foulkes SH: Therapeutic Group Analysis. New York, International Universities
Press, 1965
Frank JD: Group therapy in the mental hospital, in Group Psychotherapy and Group Function. Edited by Rosenhaum M, Berger M. New York, Basic Books, 1963, pp 453-468
Griffin-Shelley E, Trachtenberg J: Group psychotherapy with short-term in- patients. Small Group Behavior 13:97-104, 1985
Hannah S: Countertransference in inpatient group psychotherapy: implications for technique. Int J Group Psychother 34:257-272, 1984
Kanas N: Inpatient and outpa tient group therapy for schizophrenic patients. Am J Psychother 39:431-439, 1985
Kanas N, Barr MA. Homogeneous group therapy for acutely psychotic schizo- phrenic inpatients. Hosp Community Psychiatry, 34:257-259, 1983 Kernberg OF: The structural diagnosis of borderline personality organization,
in Borderline Personality Disorders. Edited by Hartocollis P. New York, International Universities Press, 1977, pp 87-121
Kibel HD. A conceptual model for short-term inpatient group psychotherapy. Am J Psychiatry 138:74-80, 1981
Kibel HD: Contributions of the group psychotherapist to education on the psychiatric unit: teaching through group dynamics. Int Group Psychother 37:3-29, 1987a
Kibel HD: Inpatient group psychotherapy: where treatment philosophies con- verge, in The Yearbook of Psychoanalysis and Psychotherapy. Edited by Langs R. New York, Gardner Press, 1987b pp 94-116
Kibel HD: A historical memoir on group psychotherapy, in Group Psychody- namics: New Paradigms and New Perspectives. Edited by Halperin DA. Chicago, IL, Year Book Medical, 1989, pp 3-28
Klein RH: Inpatient group psychotherapy: practical considerations and special problems. Int Group Psychother 27:201-214, 1977
Klein RH, Kugel B. Inpatient group psychotherapy: reflections through a glass darkly. Int Group Psychother 31:311-328, 1981
Lazell EW: The group treatment of dementia praecox. Psychoanal Rev 8: 168- 179,1921
Leopold HS: Selective group approaches with psychotic patients in hospital settings. Am J Psychother 30:95-102, 1976
Levine HB: Milieu biopsy: the place of the therapy group on the inpatient ward. Inti Group Psychother 30:77-93, 1980
Malawista KL, Malawista PL: Modified group-a-whole psychotherapy with chronic psychotic patients. Bull Menninger Clin 52:114-125, 1988 Mann J,
Semrad EV. The use of group therapy in psychoses. Journal of Social
Casework 29:176-181, 1948
Marcovitz RJ, Smith JE: An approach to time-limited dynamic inpatient group therapy. Small Group Behavior 14:369-376, 1983
Marcovitz RJ, Smith JE. Short-term group therapy: a review of the literature. International Journal of Short-Term Psychotherapy 1:49-57, 1986 Marsh LC: Group treatment by the psychological equivalent of the revival. Ment
Hyg 15:328-349, 1931
Marsh LC: Group therapy in the psychiatric clinic. J Nerv Ment Dis 82:381- 392, 1935
Maxmen JS: An educative model for inpatient group therapy. Int J Group Psychother 28:321-338, 1978
Maxmen JS: Helping patients survive theories: the practice of an educative model. Inti Group Psychother 34:355-368, 1984
Oldham JM. The use of silent observers as an adjunct to short-term group psychotherapy. Int J Group Psychother 32:469-480, 1982
Pattison EM, Brissenden E, Wohl T: Assessing special effects of inpatient group psychotherapy. Int J Group Psychother 17:283-297, 1967
Powdermaker FB, Frank JD. Group Psychotherapy: Studies in Methodology of Research and Therapy. Cambridge, MA, Harvard Universities Press, 1953 Rice CA, Rutan JS. Boundary maintenance in inpatient therapy groups. Int J
Group Psychother 31:297-309,1981
Rice CA, Rutan JS: Inpatient Group Psychotherapy. A Psychodynamic Perspective. New York, Macmillan, 1987
Rutchick IE. Group Psychotherapy, in Inpatient Psychiatry, 2nd Edition. Edited
by Sederer LI. Baltimore, MD, Williams & Wilkins, 1986, pp 263-279 Standish CT, Semrad EV. Group psychotherapy with psychotics. Journal of
Psychiatric Social Work 20:143-150, 1951
Stone EM. American Psychiatric Glossary, 6th Edition. Washington, DC,
American Psychiatric Press, 1988
Wender L: The dynamics of group psychotherapy and its application. J Nerv
Ment Dis 84:54-60, 1936
Yalom ID. Inpatient Group Psychotherapy. New York, Basic Books, 1983 Youcha IZ: Short-term in-patient group: formation and beginnings. Group
La reunión comunitaria llamada en ocasiones reunión de pabellón, es el tratamiento más fundamental en el hospital psiquiátrico. (Excepto cuando la claridad demande otra forma, se utilizará el término "hospital" para referirse a un hospital psiquiátrico o una unidad psiquiátrica que forma parte de un hospital general). Es la reunión en la que la cultura, valores y prácticas del hospital se pasan de un generación de pacientes a la siguiente. Es la reunión en la que convergen los otros tratamientos y las muchas otras reuniones, tanto informales como profesionales. Es también la reunión donde los mundos intrapsíquicos de numerosos individuos, pacientes y personal por igual, se unen y se representan en un red de interacciones que le dan voz a los mundos internos primitivos, inconscientes e irracionales de los participantes al igual que a los mundos maduros, conscientes y racionales. En ocasiones, estas interacciones resultan en reuniones melodramáticas y en otros momentos acentuadas por silencios vacíos, desagradables o aparentemente sin significado. La mayor parte de las reuniones fluctúan entre estos dos extremos.
A pesar de las muchas dificultades en la conducción y participación en una