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NOTE 25. COMMITMENTS AND CONTINGENCIES

Creencias precolombinas de los indígenas norteamericanos. El estudio de estas creencias tiene relación directa con el →ANIMISMO y el →TOTEMISMO.

Los pueblos cazadores de Norteamérica creían en seres espirituales organizados con carácter jerárquico. Por lo general, al ser supremo se le llama «Gran Espíritu». Su nombre se identifica con el concepto de poder sagrado o fuerza presente en los objetos. Ese poder es llamado manitú entre los algonquinos, orenda entre los iroqueses y wakan entre los sioux. Se explica la creación del mundo y de los humanos en relación con el ser supremo o con un héroe civilizador (un demiurgo subordinado). En el sur y sudoeste norteamericano la religión estaba centrada en la vida vegetal, mientras que en regiones de cazadores se asocia con los animales. Algunas tribus observaban en forma individual el → TOTEMISMO y cada persona tenía su espíritu guardián, generalmente un

animal. Lo más próximo a la experiencia espiritual de otras religiones era el intento de obtener una «visión».

En las Grandes Llanuras esa búsqueda se repetía a menudo durante la existencia de la persona. Las relaciones de producción y el medio determinaban en gran parte el estilo de las ceremonias religiosas, que en algunos casos incluían ofrendas consistentes en humo de tabaco y en bailes rituales. Los cazadores propiciaban con frecuencia a los espíritus del mundo animal. Una serie de ceremonias de purificación se requerían a los que daban muerte a otras personas o les cortaban la cabellera a los enemigos, lo cual era frecuente. En los ritos se trataba de imitar los sonidos de los animales. Con ciertos rituales se intentaba renovar la fertilidad de la tierra. En dichos ritos podían producirse autotorturas y ayunos.

Los indios norteamericanos creían que la muerte era indicio de haber perdido el alma libre. Las almas, después de la muerte, regresaban a otros cuerpos o se convertían en fantasmas. Algunas marchaban en dirección al país de los muertos. Costumbres funerarias de las tribus incluían la exposición, la inhumación y la cremación; el cadáver llevaba un ajuar especial para los funerales. Los que aspiraban a la condición de chamanes o de líderes religiosos debían pasar por torturas que culminaban con una danza del sol, acto principal entre algunos grupos.

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NFRALAPSARIOS

(También se les conoce como «infralapsistas». Del latín infra que significa debajo, y lapsus que significa caída.)

Posición teológica. En el calvinismo, los que sostienen que Dios eligió a los humanos para salvación o condenación antes de crear el mundo son llamados «infralapsistas» o «infralapsarios» en contraste con los «supralapsistas» o «supralapsarios» o calvinistas más moderados.

Entre los católicos, para algunos teólogos y pensadores el infralapsismo indicaba que Dios creó el universo para su gloria, permitió la caída de los primeros padres y eligió a muchos para salvación o castigo. La doctrina católica insiste sin embargo en el libre albedrío y, por lo tanto, rechaza esas interpretaciones.

I

SLAMISMO

(Del árabe, islam, que significa obediencia, sumisión, resignación.)

Religión universal. La prédica de Mahoma en el siglo VII dio lugar a este movimiento, una de las más grandes e influyentes religiones en la historia de la humanidad. Los «muslimes» (la palabra

muslim quiere decir sumiso a Dios) o creyentes, es decir, los musulmanes, la han extendido en

numerosos países mediante actividades de proselitismo o por inmigración.

Mahoma estuvo bajo la influencia de las antiguas religiones de Arabia, del →CRISTIANISMO (en

la versión de iglesias orientales) y el →JUDAÍSMO. Su actividad en Medina y La Meca le convirtió

en un personaje polémico y por algún tiempo tuvo que abandonar La Meca y radicarse en Medina (huida conocida como La Hégira).

Para los musulmanes su religión ha sido la misma siempre. Dios la había recordado a los hombres mediante profetas como Adán, Noé, Abraham, Moisés y Jesús y sobre todo mediante Mahoma, el último de los profetas, «el Apóstol de Dios». Una declaración constante es la de «No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta». El Corán, o escrituras sagradas de los musulmanes, afirma que Jesús anunció la venida de Mahoma, pero las escrituras cristianas fueron falsificadas para ocultarlo.

Los musulmanes son monoteístas. También creen en ángeles y arcángeles y en una vida futura. Los monoteístas que vivan de acuerdo a sus convicciones: musulmanes, judíos, cristianos, sabeos, etc., serán admitidos al paraíso. Los muslimes son circuncidados, deben abstenerse de bebidas alcohólicas y de carne de cerdo, hacer varias oraciones al día y peregrinar al menos una vez en la vida a La Meca, a cuyo peregrinaje llaman hadj.

El derecho islámico se basa en El Corán y en la tradición y se conoce como shari’a. Los más estrictos exigen que la legislación de los países de mayoría musulmana se base en el derecho islámico.

Algunas sectas musulmanas han apelado a una especie de guerra santa para derrotar a sus enemigos o extender la influencia del Islam. Un caso conspicuo es el del Irán de los ayatolas en el siglo veinte y el de un famoso «mahdi» o supuesto mesías en Sudán en el siglo pasado.

El Islam se ha extendido por numerosas naciones de Occidente, pero su mayor crecimiento se ha producido en el África negra. Los bastiones tradicionales del Islam son los países árabes, el norte de India, Pakistán, África del Norte, Egipto, Irán, Irak, Turquía, Indonesia, etc. Hasta el siglo XV varios reinos de la península Ibérica estuvieron bajo control musulmán.

Entre las sectas musulmanas están los kharijitas (ortodoxos fanáticos), los mutazalitas (más liberales), y sobre todo las grandes divisiones entre → CHIITAS y → SUNNITAS. Los mahometanos

están divididos desde el siglo VII en estas dos sectas principales: los «sunnitas» que niegan los derechos al califato de Alí, cuarto sucesor de Mahoma, y los «chiitas» que lo apoyan y consideran que solo Mahoma es superior a él.

Otros importantes grupos son los →ISMAILITAS y los sufíes (→SUFISMO).

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SMAILITAS

(También se les conoce como «ismaelitas».)

Secta islámica. Los ismailitas no aceptan que la revelación concluye con Mahoma. La secta surge en el siglo IX. Esperaban la llegada de un mesías o «mahdi» que establecería su reino sobre la tierra y vengaría a la raza de Alí, cuarto de los califas o sucesores de Mahoma. Su doctrina tiene un matiz gnóstico. Para ellos el alma del mundo continúa manifestando la verdad eterna por medio de los profetas. Su líder es el Aga Khan.

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