7.1 General discussion
7.1.2 Common bacteria associated with OLK
En la actualidad el enfoque del crecimiento económico como base del desarrollo encuentra -en mi opinión- en el biocentrismo, su contendor de mayor peso. El cambio climático se muestra como una evidencia abrumadora de los límites de este planteamiento. La humanidad enfrenta desafíos ineludibles en corto plazo: las consecuencias del cambio climático desplazará poblaciones de manera masiva, la demanda por alimentos básicos y baratos crecerá; al igual que la demanda por fuentes de trabajo; los países deberán realizar fuertes inversiones de todo tipo para contrarrestar los efectos del cambio climático; situaciones que significan un incremento de presión sobre los recursos naturales, agudizando el problema. Si unimos a esta crisis ambiental la crisis financiera y la crisis del mercado laboral, podemos dimensionar la importancia creciente que enfrenta la humanidad de crear propuestas alternativas a un modelo que en sí mismo es la causa fundamental de las diversas crisis.
La presente tesis se inscribe en el esfuerzo de encontrar alternativas y propone a la economía solidaria como un proyecto posible, en construcción y que contiene elementos con potencial, que de canalizar apoyos podría abrir rutas diversas al modelo vigente. El propósito del presente capítulo se orientó a buscar las especificidades del sector y mostrar algunos elementos que a esta economía le dotan de potencial alternativo.
Respecto de las especificidades se mantiene que la economía solidaria se desenvuelve en una esfera de acción diversa al sector público y a la empresa privada. En relación a lo público desde la economía solidaria se promueve y ejercita una ampliación y profundización de la democracia; demandando la participación ciudadana en la toma de
41 decisiones y gestión pública; y requiriendo tanto del sector público como del privado la movilización de recursos materiales y simbólicos a su favor.
En cuanto al sector privado, las diferencias con el modelo económico se aglutinan alrededor de las respuestas que se van elaborando respecto de una pregunta básica: ¿Cómo se produce, distribuye, consume, acumula, procesa residuos, solidariamente? A decir de Coraggio (2009:156), en el fondo de lo que se trata es de “disputar la concepción hegemónica de qué es “lo económico”, y qué es “lo solidario”. A la vez que es necesario reconocer que las respuestas que se aportan a la pregunta, surgen con mayor fuerza desde la práctica y reflexión, en y desde la vida cotidiana, más que desde la reflexión académica; y en este sentido se torna necesario hacer emerger lo
“invisibilizado”, los “todavía no”, en un esfuerzo por no desperdiciar el presente
contraído (De Sousa, Santos, 2006).
La economía solidaria está mucho más cercana al concepto sustantivo de la economía (Polanyi) que del concepto formal. Se trata de una economía que busca la satisfacción de necesidades delimitadas a través de una construcción social y en una gestión que propende la protección del oikos, con responsabilidad intergeneracional. A la vez que se encuentra mucho más cercana a una solidaridad de reciprocidad de lazos simétricos y per se; que de una solidaridad que solo busca limitar los efectos negativos del mercado autoregulado y solucionar los vacíos de la ausencia del Estado; o de una solidaridad de filantropía o de reciprocidad interesada (Mauss).
Esta cercanía a la economía sustantiva y de una reciprocidad per se y de lazos simétricos se evidencia en que la economía solidaria supedita la maximización del beneficio económico a otros propósitos, entre los que podemos destacar:
a) Sostener los procesos asociativos, tejer una red social de apoyo es más importante que obtener mayores ganancias, pues ella provee de beneficios no solo económicos, dota de seguridad psicosocial al garantiza mecanismos de sociabilidad que proveen de información, moviliza procesos pedagógicos y provee de un escenario afectivo.
b) Mantener el proceso productivo para garantizar una fuente de empleo dignifica la vida individual y familiar, significa proveer al círculo inmediato de convivencia de una herramienta que le permita garantizar la satisfacción de sus necesidades.
c) Usar los recursos naturales buscando la sostenibilidad de los mismos significa responsabilidad intergeneracional y con la trama de la vida misma.
42 Mientras que el aspecto autogestionario aporta principios que redefinen los sentidos del proceso y las relaciones entre los trabajadores y sus entornos. Mantener el control del proceso, democracia interna (cogestión), reparto equitativo de excedentes, derechos construidos por la participación, propiedad de los trabajadores del medio de producción; son principios que toman notablemente distancia del control de la empresa por equipos divididos de forma jerárquica que trabajan al servicio de la maximización de la ganancia y cuyos excedentes son repartidos en función de los derechos que otorgan la inversión. Reconocer que el intercambio mercantil autoregulado es la institución de lo económico en la actualidad, gracias a que recibió y continúa canalizando un gigantesco apoyo ideológico e institucional; contribuye a desmitificar su poder y liberar la capacidad de imaginar otros proyectos posibles.
Recuperando el pensamiento de Polanyi, Coraggio nos recuerda que a partir de cualquier economía empírica siempre son posibles otras economías; y que la perspectiva institucional de Polanyi y sus principios, nos dota de una estrategia concreta de oposición a la omnipotencia del mercado autoregulado; apostando por la utilización del principio de redistribución y planificación para fortalecer a la economía solidaria. Los mercados alternativos son expresión de construcciones sociales de mercados, en donde el mercado pierde su omnipotencia; y se convierte en un espacio al servicio de las necesidades de personas y comunidades. Mostrándose estos “otros” mercados como un elemento con muy alto potencial para fortalecer un proyecto alternativo pues es el vínculo entre productores y consumidores; de allí que constituya un escenario con alta resonancia para proveer de otros sentidos al acto económico.
El biocentrismo desmitifica a la economía autónoma al reubicar a la economía dentro de la ecología, pues altera varias concepciones: a) deja de mirar a la naturaleza como un stock ilimitado de recursos y a la sustentabilidad como el mantenimiento estable del stock sin disminuir el bienestar de las personas; b) deslegitima el deseo egocéntrico de satisfacción al infinito, advierte que la satisfacción de necesidades no vitales, es responsable de la disminución de vida en el futuro; c) alerta respecto de la capacidad limitada de la biósfera como sumidero; y, por tanto, promueve un consumo responsable; y d) fundamentalmente, abre un escenario en donde “otros paradigmas” son necesarios y posibles.
43 Si el enfoque biocéntrico lograra convertirse en el telón de fondo sobre el que la economía solidaria se construya, reflexione y debata, esta propuesta alternativa lograría un estatus de disputa política e ideológica, en mejores condiciones. Entonces, contaría con una especificidad de mayor peso desde la cual construir demandas concretas que coloquen al servicio de su proyecto los principios de redistribución, planificación, intercambio y reciprocidad. De allí que el gran reto que debe enfrentar el sector se encuentra en su interior: construir identidad colectiva26, para impedir la coptación o la disolución de la propuesta alternativa.
26 Entiendo por identidad colectiva a un proceso de construcción, en donde el actor colectivo adquiere la capacidad de definirse a sí mismo, mediante la elaboración de expectativas, evaluación de posibilidades y límites de su acción. La identidad colectiva es una definición interactiva y compartida, que concierne a las orientaciones de acción y al ámbito de oportunidades y restricciones en el que tiene lugar la acción. Por interactiva y compartida entiende un proceso que se construye y negocia a través de la activación repetida de las relaciones que unen a los individuos. Concepto constructivista desarrollado por Alberto Melucci, “Asumir un compromiso: identidad y movilización en los movimientos sociales” en Zona Abierta, Nº69, p.153-180, p.172
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