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4. COMMON PROBLEMS AND POSSIBLE SOLUTIONS

4.2 Common Solutions

Este capítulo comienza con un párrafo donde Freud enuncia algo que ya expusimos en una clase pasada, las relaciones entre síntoma y angustia. Lo principal en esta afirmación es que no podemos encontrar una relación unívoca entre estos dos fenómenos, Freud es muy extremo acá porque llega a decir:

". . . hay muchas neurosis en las que no surge angustia alguna . ..", es decir la afirmación es extrema, está intentando aquí enunciar con toda claridad que las relaciones entre angustia y neurosis son multívocas, sigue:

". . . por lo tanto no debemos considerar como demasiado íntimas las relaciones entre la angustia y la formación de síntomas ..".

A continuación viene un párrafo que no tiene que ver directa - mente con nuestro tema pero quiero destacarlo porque es uno de los párrafos donde ustedes van a encontrar con toda claridad la ubica- ción que Freud hace de las fobias en la nosología. Porque laJdobias constituyen la_ forma neurótica en____ que IR Angustia se encuentra en priffer plano y de tnanera.mApifiesa,según qué terminología usemos, porqué- en realidad la característica de las fobias, si usamos estas

distinciones que Freud había introducido en Más allá del principio del

placer, las diferencias entre angustia, miedo y susto, susto o

sobresalto, donde en el miedo el objeto aparece c claridad que en la angustia, entonces podríamos describir a) fobia lomo un mo- do de transformar a la an stia en miedo, ep dedu e Q.11_____ a esa a , un o eto fre te al cual surge, se deser-iffidene el afecto de _la angustia.P91"cille ,la apratistmun seto, más

todavía, es el prototipo de los afectos.

En este párrafo Freud dice que excepto por el desarrollo de angustia, son las fobiás tan afines a las histerias de conversión (y son las histerias de conversión las que Freud usa como ejemplo más extremo donde la angustia puede no estar presente de manera manifiesta) ... dice entonces:

"excepto en el desarrollo de angustia, son las fobias tan afines a las histerias de conversión que nos hemos creído autorizados a agregarlas a ellas bajo el nombre especial de 'histerias de angustia' . . .".

Es decir que aquí encuentran la ubicación final que les da Freud en su nosología, las. .considera una forma de histeria y de este modo la histeria queda constituida..con dos formªs,Tas. fobias por .w2a.par-te o histerias de angustia y lo .que_ psiaríamos_derit_Lsks hiatprins pro-

Warriehte dichas que, en esta

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de córiversion.• ~ Y

En cambio, es en la neurosis obsesiva donde la articulación entre angustia y síntoma aparece con mayor claridad, ya hemos hecho re- ferencia a esto en las clases anteriores, que en esta compulsión del síntoma neurótico que el sujeto no puede evitar, la angustia o más específicamente esta otra noción freudiana, el desarrollo de arifluslia es lo • ue amenaza con nuamente

ac . s •ecir que mientras el sujeto se ajus- ta ceremon se evita el desarrollo de angustia, en cuanto lo supri- me o no se atiene a él estrictamente entonces surge el desarrollo de angustia.

DOS TENDENCIAS EN LOS SINTOMAS. LA DISOCIACION DE LAS PULSIONES Y LA REGRESION A LA ORGANIZACION ANAL,

En este texto podemos decir que Freud realiza un enorme trabajo de síntesis de sus desarrollos anteriores acerca de la neurosis obsesi- va. Y además de esta síntesis tenemos que subrayar algunos agregados propios de esta época de la obra de Freud.

Este enorme trabajo de síntesis le permite en este momento clasificar esta diversidad de síntomas obsesivos en dos categorías opuestas; dice:

"• . , los síntomas de la neurosis obsesiva son en general de dos géneros

de tendencia opuesta . .".

Los llama a unos, negativos, y a los otros, positivos. En los negati

-

vos incluye las prohibiciones, las medidas preventivas, 1 s e 't cías, éstos

son RFIRTUF-Sina síntomas de nalui-Wza niegativa. por el con-

trario, los de naturaleza ' jyy, satisfacciones sustitu tivas.slabólica-

mente disfraza as, es ecir satisfacciones IlrinTihájo de la de- formación que coincide en sus mecanismos con los trabajos, con los medios que utiliza el sueño para deformar el contenido o el pensa - miento del sueño y construir de esa manera el sueño manifiesto.

Entonces Freud clasifica aquí los síntomas según estas dos tendencias,

representan tanto estas satisiacciones deformadas o satisfaccio nes

sustitutivas, como todas aoluemedidas o actos destinados a

combate

--

r, a uchar_, a primir, éliUtTsídiuliTlir_estas satisfaccio-

nes. Debemos considerar que lo eslij"-;1 fico de la neurosis obsesiVii es que estos síntomas pueden aparecer divididos en estos dos tipos, porque en realidad —característica que encontramos de una manera clara en la histeria— la característica del síntoma es poder reunir, amalga-

mat,. superponer "élla7r -

diTg

le - n Fi E ia s - firral isja V la

_represión de esta gdisfacci0Li. Recuerden el famoso ejemplo de Freud del

síntoma histérico, este ejemplo del embarazo psicológico, engordar, náuseas, etc., donde Freud ya allí en La interpretación de los sueños mostraba con toda claridad estas dos tendencias opuestas: una realización sintomática de la fantasía del deseo de quedar embarazada pero simultáneamente afearse, ponerse en una situación tal de no ser atractiva para ningún hombre, es decir alejarse e impedir la posibilidad de quedar embarazada.

La tendencia del síntoma es la de reunir, amalgamar, satisfacción y represión, que se expresa entonces en esta satisfacción deformada. La

característica específica de la neurosis obsesiva es que no siempre es - tas dos tendencias aparecen reunidas en los síntomas sino que hay

síntomas en los que predomina una, hay síntomas en los que predo- mina la otra y hay síntomas que nos mostrarían de una manera muy particular esta característica de la neurosis obsesiva que son éstos que Freud llama síntomas de dos tiempos, donde a un síntoma que tiene

un sentido positivo o un acto que tiene un sentido positivo sigue otro que intenta anular o deshacer el anterior. Es decir que, no habiendo

conseguido el síntoma expresar en el mismo acto las dos tendencias opuestas, la formación de síntomas se resuelve por la formación de dos síntomas sucesivos, uno primero que acentúa la satisfacción, y uno segundo que acentúa la prohibición o la anulación,

44. . . en estos casos el síntoma es de dos tiempos, o sea que al acto que ejecuta cierto mandamiento sigue inmediatamente otro que

suprime o deshace lo hecho, si bien no llega a realizar lo contra - rio . .".

dice Freud acá; esto es para articular con otro párrafo que vamos a comentar más adelante.

Luego nos encontramos con otro párrafo que apoya uno que co- mentamos en la lección 17, donde Freud dice que la neurosis obsesi va es quizás el objeto más interesante y agradecido de la investigación analítica pero que el problema que planied no ha sido todavía

resuelto. Acá, hacia el final de su obra, adviertan cómo Freud es cada

vez menos optimista en cuanto a haber podido resolver esto que allá al comienzo había llamado tan explícitamente la esencia de la neurosis obsesiva, Acá ya no piensa que haya podido llegar a determinar cuál es esa esencia y entonces dice así directamente:

44. . . el problema que plantea no ha sido aún resuelto . ..".

y vuelve a esta afirmación que hicimos al comienzo de esta serie de

clases,

14. . la situación inicial de la neurosis obsesiva no es quizá sino-la

misma de la histeria, o sea la defensa contra bu exigencias libidi- nosas del com.lejo Edipn,_en toda neurosis obsesiva parece

existir un último estrato compuesto por síntomas histéricos muy tempranamente formados ...".

Además de esta afirmación a partir de la cual no podemos constituir la diferenciación dentro de las psiconeurosis entre histeria y neurosis obsesiva como dos clases excluyentes sino en todo caso como dos clases que hacen intersección, nos encontramos con otra hipótesis que ya habíamos encontrado en textos anteriores en relación a las nociones sobre el desarrollo libidinal, su hipótesis de que la neurosis obsesiva comienza como una histeria por lo que queda referida, ubicada en el momento de la organización fálica y genital de la libido. Y luego su noción de regresión a esta organización previa centrada alrededor de los impulsos anales y sádicos. Con estas dos nociones Freud da cuenta de la estructura y funcionamiento de la neurosis obsesiva agregando otra explicación metapsicológica más general

todavía que ésta de la organización sádico-anal y de la regresión: una característica que predominaría en esta neurosis es la de la disocia ción de las ulsiones a veces lo van a encontrar traducido también

como la e n pu sional. Etcheverry traduce "desmezcla de pulsio- nes". ¿Qué quiere decir esto, entonces, disociación?, que a diferencia de la tendencia a la integración pulsional que existía en esta fase fálico- genital, en la fase anterior predomina la desconexión, la disocia-

, ción entre las distintas pullto- nus parciales, con ertigréPd"5-"drcTréTicá ya hay cierta referencia también a una

separación de los componen. tea eróticos y los componentes destructivos a partir de la nueva teoría de las pulsiones, la segunda teoría de las pulsiones que Freud había construido después de Más allá del principio del placer. En este texto Inhibicidn, síntoma y angustia entonces estamos ubicados en esta última parte de la obra de Freud, pulsiones de vida, pulsiones de muerte. Esta noción de disociación de las pulsiones o defusión pulsio-nal aparece dentro del marco de esta segunda teoría de las pulsiones, noción que ha sido habitualmente interpretada por los psicoanalistas posfreudianos como que en la neurosis obsesiva están disociadas lo erótico de lo agresivo y de allí el acento que se ha puesto en esta etapa de la historia del psicoanálisis en la cuestión de la agresividad del obsesivo y el intento de hacer girar todo el análisis, la cura de los ob- sesivos en torno a un pretendido análisis de la agresividad. Esta noción freudiana es simplificada y degradada para confirmar con una monotonía temática una desviación de la práctica analítica.

A continuación nos encontramos con lo que es la novedad, lo es- pecífico de este texto si lo ubicamos en la secuencia de la elaboración freudiana, este texto que es posterior a la elaboración del Edipo fe- menino y por lo tanto al lugar central que pasa a ocupar en la teoría de Freud la angustia de castración y el complejo de castración y es nuevamente aquí donde la neurosis obsesiva resulta paradigmática para Freud:

". .. con mayor claridad aún que en los casos normales y en los casos de histeria es posible ver en la neurosis obsesiva que el motor de la defensa es el complejo de castración . . .".

Este complejo de castración que es el que inicia, que se convierte en el motor de la represión y de las defensas contra las tendencias principales del complejo de Edipo tal como Freud lo ha definido al combinarse con esta característica de la regresión, es decir estamos ubicados en este texto no sólo en la segunda teoría de las pulsiones sino en la segunda teoría del aparato psíquico, entonces Freud puede referir la estructura y el mecanismo de la neurosis obsesiva ahora también en los términos de estas instancias: la regresión trae como

consecuencia que en la neurosis obsesiva eleryn ahte carufkrís- ticás_específical oor s cua s se ace extraordinariamente duro y

severo. Más adelante incluso llega a utilizar el términogFreud

dice:

"podemos limitarnos a reconocer simplemente que en la neurosis obsesiva . , .".

es decir que él considera que estas nociones de su segunda tópica con las que está postulando una modalidad específica del superyó en el obsesivo, son una manera de sintetizar y resumir los desarrollos que ha realizado en sus textos anteriores sobre la neurosis obsesiva, creo que es así como tienen que entender este "limitarnos" y este "simplemente",

41. . . podemos limitarnos a reconocer simplemente que en la neu-

rosis obsesiva se constituye un superyó de extraordinaria severidad y podemos pensar que el rasgo fundamental de esta afección es la regresión de la libido e intentar relaciohar con ella este indica do carácter del superyó. En realidad el superyó, que procede del ello, no puede sustraerse a la regresión y a la disociación de las pul- siones en el ello. No es pues de admirar que en la neurosis obsesiva llegue el superyó a ser más duro, severo y cruel que en un desarro - llo normal".

Es decir que nos encontramos acá con la última explicación, la última manera en que Freud da cuenta de la estructura y funciona - miento de la neurosis obsesiva y de la formación y el sentido de sus síntomas.

Agrega que lunibertact suele constituir un estadio decisivo para comienzo de esta neurosis, son todas afirmaciones de Freud que es importante recoger y subrayar.

El superyó a pesar de que cstos impulsos prohibidos han sido re- primidos se conduce cle_todas_malieías_como si no fuera ast, ya hemos comentado esto en clases anteriores,

". . . el superyó se conduce respecto al yo como si no hubiese tenido

efecto represión alguna y trata al yo con arreglo a esta hipó- , tesis, el yo por un lado que se sabe inocente experimenta por otro „I un sentimiento de culpabilidad .. .".

es decir que también la cuestión de la culpabilidad es insertada por Freud en este último momento dentro de sus nociones de la segunda tópica.

LA DIVERSIDAD CLINICA Y LA TENDENCIA DE LOS SINTOMAS