CRITICAL ACTION
Chapter 3 – Limitations of current data-driven approaches
3.4 Commonplace – a field study
Ejercicio de cadena cinética cerrada, ejecutado con acción secuencial, que constituye la primera parte de la cargada en dos tiempos (ver figura 37), que es uno de los ejercicios de competición en los levantamientos olímpicos (Newton, 2002). El objetivo de este ejercicio es elevar la barra desde el suelo hasta los hombros, en un movimiento continuo y veloz, realizando un recorrido lo más vertical posible (Earle & Baechle, 2000; Souza, Shimada, & Kootz, 2002).
Figura 37. Cargada en 1 tiempo.
Descripción técnica
En los entrenamientos, y en las evaluaciones, se indicó la realización de la cargada en un tiempo siguiendo las indicaciones descritas por Earle y Baechle, (2000) (ver figura 38a – 38f).
Adoptar la posición inicial, inclinando el tronco al frente, manteniendo la espalda recta, realizando el
agarre de la barra con empuñadura prona, y manteniendo una separación entre las manos ligeramente superior al ancho de hombros, con los codos totalmente extendidos y dirigidos hacia fuera (figura 38a).
Mantener el tronco tenso, recto y controlado, con el peso del cuerpo balanceado entre las partes medias y delanteras de los pies, pero manteniendo los talones en el suelo.
La línea de los hombros debe caer ligeramente por delante de la barra.
El movimiento ascendente de la barra se inicia con la fase de 1º tirón, que comprende la extensión de rodillas y caderas, que luego se proyectan al frente al mismo tiempo que se elevan los hombros y la barra la cual debe describir un recorrido lo más vertical y cercano a cuerpo posible (figura 38b).
Una vez que la barra supera la altura de las rodillas, se produce un 2º empuje o tirón, causado por la extensión coordinada de la cadera, rodillas y tobillos, realizando un gesto similar a un salto, pero sin despegar los pies completamente del suelo, que impulsa la barra hacia arriba, al mismo tiempo se elevan los hombros y flexionan los codos continuando con un movimiento de flexión de rodillas que permite descender ligeramente el centro de gravedad y prepararse para la fase de recepción (figuras 38c y 38d).
Una vez que el cuerpo esta completamente extendido y la barra alcanza su máxima altura, se debe trasladar el centro de gravedad del cuerpo debajo de la barra rotando los codos, e hiperextendiendo las muñecas de modo de mover los antebrazos, brazos y manos debajo de la misma. La recepción de la barra se debe realizar con los codos hacia el frente colocando los brazos paralelos entre sí, flexionando las rodillas y caderas para amortiguar el peso, (figura 38e). Luego de recepcionar la barra, se extienden las rodillas y caderas para retomar la posición final, de pie (figura 38f).
El 1º tirón, es la fase donde se aplica la mayor cantidad de fuerza posible, y se realiza el mayor trabajo para despegar la barra del suelo y elevarla hacia las rodillas, donde el sujeto, se alinea para comenzar el 2º tirón, que es más explosivo. En este momento, la cadera, la espalda y tren inferior se elevan a una gran velocidad alcanzando fuerzas muy altas en poco tiempo y por lo tanto
generando altos valores de potencia mecánica (Kyle, 1999; Souza et al., 2002).
En la cargada en un tiempo, al igual que en el ejercicio anterior se permitió la utilización de un
cinturón de cuero para ayudar a estabilizar el tronco, especialmente al movilizar peso altos a máximos, pero en este caso se dejó utilizar dispositivos de protección para las muñecas (D. Baker & S Nance, 1999; Naclerio, 1998, 1999)
Figura 38. Fases de la cargada en 1 tiempo tomado de Kyle, (1999).
Protocolo de evaluación, con pesos crecientes, para determinar la fuerza aplicada y la potencia producida en los ejercicios contra resistencias, (test progresivo)
Se realizó el protocolo de valoración propuesto por Naclerio y Figueroa, (2004) y Naclerio y col (2005b).
Esta metodología, comprende la ejecución de varias series con pesos crecientes de 2 a 3 repeticiones cada una, aplicando la máxima aceleración posible, alternadas con pausas de recuperación de 2 a 5 min según la duración de los esfuerzos de modo, de evitar los perjuicios de la fatiga acumulada (Dl`Slep & Gollin, 2002; Sleivert & Taingahue, 2004). Para analizar los niveles de fuerza, velocidad y potencia se seleccionaba la repetición en la cual, habiendo realizado una técnica correcta se alcanzaba el mayor valor de potencia media (D. Baker & S Nance, 1999; D. Baker et al., 2001; Izquierdo et al., 2002). Este protocolo permite comprobar el valor de la 1 MR y al mismo tiempo obtener los niveles de fuerza aplicada, velocidad y potencia en un amplio espectro de pesos desde los muy ligeros (30% al 40%), moderados (41% al 60%), altos (61% al 80%), casi máximos (81% al 90%) y máximos (más del 90%), que permiten determinar
el perfil de rendimiento a través de todas las zonas de entrenamiento de la fuerza descritas en el apartado “Zonas de entrenamiento de la fuerza
con relación al peso, la velocidad y la potencia producida” (González-Badillo & Gorostiaga,
1995; González-Badillo & Gorostiaga, 2000; Naclerio & Jiménez, 2005).
Repetitibidad de los resultados obtenidos en el test progresivo
La repetitibidad de los valores de fuerza aplicada y potencia mecánica obtenidas utilizan el protocolo de test propuesto en este estudio, ha sido comprobada en diferentes ocasiones en las que se evaluaron diversas poblaciones y ejercicios de fuerza. Naclerio y Figueroa (2004), evaluaron a un grupo de 9 levantadores que realizaron tres veces el test progresivo en el ejercicio de press de banca plano con barra libre con intervalos de 24 a 48 horas entre cada valoración efectuando 3 repeticiones en cada uno de los pesos utilizados, a excepción de los pesos más altos (superiores al 90% del valor de la 1 MR), en los que se realizaron sólo una o dos repeticiones, manifestando coeficientes de correlación de Pearson significativos (p < 0.01) y muy altos, comprendidos entre r = 0.98 y 0.95 para la potencia mecánica media y pico. Más tarde
Naclerio y col (2005b), en otro estudio efectuado sobre la misma población comprobaron la repetitibidad de los resultados, al realizar tres valoraciones del protocolo mencionado, con intervalos de 24 a 48 horas entre cada test, efectuado 3 repeticiones con cada peso, a excepción de los pesos más altos (superiores al 90% del valor de la 1 MR) en los que se realizaron sólo dos o una repetición, en el ejercicio de sentadilla completa con barra libre. En este trabajo se encontraron coeficientes de correlación de Pearson significativos (p < 0.01) y muy altos, comprendidos entre r = 0.98 a 0.95 para la potencia mecánica media y pico.
En otro trabajo realizado por Naclerio y col (2004) donde se evaluaron a 9 jugadoras de sóftbol que realizaron 3 veces un test progresivo con 3 repeticiones en cada uno de los pesos utilizados, a excepción del peso máximo movilizado (con el que sólo se efectuaron una o dos repeticiones) en sentadilla paralela y press de banca, ejecutados en forma balística en multipower, se determinaron coeficientes de correlación de Pearson comprendidos entre 0.90 y 0.95 en ambos ejercicios, para la potencia media y pico respectivamente.
En un estudio piloto realizado en el laboratorio polivalente del departamento de Fundamentos de la Motricidad y Entrenamiento Deportivo de la Universidad Europea de Madrid, durante el ciclo lectivo 2004-2005, se comprobó la repetitibidad de los valores de la potencia mecánica media y pico, obtenidos en un grupo de 7 estudiantes de 22.1+ 0.6 años que cursaban el 3º año de la licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Estos sujetos, realizaron 4 test progresivos con 48 horas de pausa entre cada sesión, en press de banca plano con barra libre y sentadilla paralela con barra libre, mostrando coeficientes de correlación de Pearson significativos (p < 0.01) positivos y altos o muy altos comprendidos entre r = 0.80 a r = 0.95 para la potencia media y pico respectivamente. En este caso también se aplicó la prueba t para muestras relacionadas, con el objetivo de determinar la existencia diferencias significativas entre los valores medios del test 1 respecto a los test 2, 3 y 4, del test 2 respecto a los tests 3 y 4, y del test 3 respecto al 4, para poder determinar si algún error sistemático pudo haber condicionado los resultados. En este caso no se observaron diferencias significativas para un valor p < 0.05 entre los valores de potencia media y pico determinados en los 4 test realizados en cada ejercicio (datos todavía sin publicar pertenecientes
a los trabajos del prácticum de investigación de los alumnos de 4º año de la Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y Deportes año 2004 2005 en la Universidad Europea de Madrid).
Organización del protocolo
1º Estimación del peso final (peso máximo o 1 MR):
Antes de comenzar los test, se estimaba el peso máximo o 1 MR que cada sujeto podría alcanzar en la última serie del test progresivo. Esta estimación era efectuada considerando el rendimiento demostrado en los entrenamientos de la fase de adaptación (1º cuatro semanas), las apreciaciones subjetivas de cada sujeto o los datos de evaluaciones anteriores (2º y 3º test). Esta metodología permitió estimar con bastante precisión el valor de la 1 MR que cada sujeto podía alcanzar durante cada test, ofreciendo una referencia importante para organizar adecuadamente la secuencia de los pesos a utilizar durante el test progresivo (Naclerio & Figueroa, 2004; F. J. Naclerio et al., 2005).
2º Determinación del peso inicial:
Para poder evaluar el mayor rango de pesos posibles, la primera serie se realizó con un peso muy ligero siempre que permitiese expresar predominantemente la capacidad de aplicar fuerza explosiva. Este peso ha sido vinculado a resistencias próximas al 30% del valor de la 1 MR estimado en el peso anterior (Naclerio, 2005; Verkhoshansky, 2002).
3º Estimación de las series totales a realizar:
Se estableció un número ideal de series totales de 8 + 2, ya que éstas permiten obtener un espectro lo suficientemente amplio para analizar los parámetros de fuerza y potencia producidos con distintos porcentajes de pesos, relacionados con las diversas manifestaciones de fuerza muscular (ver figura 20, apartado “Zonas de entrenamiento
de la fuerza con relación al peso, la velocidad y la potencia producida”), además de identificar el
peso máximo o 1 MR, y establecer la zona en donde se localizan los valores más altos de potencia (Naclerio et al., 2004; Naclerio & Figueroa, 2004; Thomas, Fiatarone, & Fielding, 1996).
La realización de este protocolo ha mostrado no causar un grado de fatiga que afecte negativamente la realización de esfuerzos
máximos en cada una de las series que comprenden el test (Naclerio et al., 2004; Naclerio & Figueroa, 2004; F. J. Naclerio et al., 2005). Para poder valorar adecuadamente la relación entre la fuerza y la potencia producida con diferentes porcentajes de peso, vinculados a las distintos tipos de fuerza, de las 8 series determinadas en este protocolo, la 1ª y 2ª deberían realizarse con pesos ligeros del 30% al 45% (zona de fuerza explosiva), la 3ª y 4ª con pesos medios entre el 50% al 65% (zona de transición entre fuerza explosiva y fuerza potencia), la 5ª y 6ª con pesos medios-altos, entre el 70% y el 80% (zona de fuerza potencia), y la 7ª y 8ª serie con pesos casi máximos y máximos, entre el 85% y el 95% o 100% del peso máximo estimado (1 MR) (zona de fuerza máxima) (Naclerio, 2005; Naclerio et al., 2004; Naclerio & Figueroa, 2004).
4º Determinación de los pesos a incrementar entre series:
Para poder realizar cada serie con los porcentajes indicados anteriormente fue necesario determinar los incrementos de pesos entre series, utilizando la ecuación propuesta por Naclerio y Figueroa (2004).
kies (kg a aumentar entre series) = (1 MR estimado (kg) – peso inicial (kg)/(8-1)
Por ejemplo, un sujeto en el que se estime un peso máximo de 100 kg, el peso inicial y los kg a incrementar entre series serán:
100 x 0.30 = 30 kg kies = (100-30)/(8-1) = 10 kg
En este caso, el test iniciaría con 30 kg, y se incrementarían 10 kg por serie5.
5º Finalización del test:
De acuerdo al valor del peso máximo estimado para cada sujeto antes de comenzar el test, al análisis en tiempo real de los parámetros de fuerza, velocidad y potencia, así como la
5 como los discos disponibles en los sitios de evaluación eran
de 1.25 kg, 2.5 kg, 5 k, 10 kg, 15 kg, y 20 kg, no siempre se podía respetar el resultado de la fórmula de determinación del incremento de peso (kies), debiendo optar por realizar los incrementos con una cantidad de peso lo más aproximada posible a la determinada por la ecuación 1.
percepción subjetiva que expresaba cada sujeto al final de cada serie. Se estimó la evolución de los pesos a lo largo del test, de esta manera, cuando el sujeto se aproximaba al peso máximo, las pausas se alargaban llegando a ser de 5 minutos justo antes de la última serie.
El test podía acortarse o alargarse un máximo de 2 series, determinando un número mínimo de 6 series y máximo de 8 series. Esto era decidido arbitrariamente por el evaluador si observaba que el rendimiento del sujeto era inferior al estimado y se llegaba antes al peso máximo, o si por el contrario era subestimado y se alcanzaba el peso máximo con pesos más altos de los estimados. De todas maneras, siempre era el evaluador el que de decidía con anterioridad cuando se debía realizar la última serie, que en todos los casos era realizada hasta el agotamiento o fallo muscular momentáneo (Naclerio et al., 2004; F. J. Naclerio et al., 2005).
6º Determinación del nivel de la 1 MR según el rendimiento en la última serie:
Como se ha mencionado en el párrafo anterior, el evaluador decidía e informaba al sujeto que debía realizar la última serie efectuando la mayor cantidad de repeticiones posibles. Si realizaba una sola repetición, el peso movilizado se correspondía con el valor de la 1 MR, pero si realizaban más de 1 repetición y no más de 7, se procedía a calcular el valor de la 1 MR aplicando una de las fórmulas de predicción del peso máximo, descritas en la tabla 1, apartado ”Evaluación de la fuerza, velocidad y potencia
mecánica en los ejercicios contra resistencias”.
(Knutzen et al., 1999; Lesuer et al., 1997). En el press de banca plano o el press de hombros, se aplico la fórmula de Mayhew y col (1992) que ha sido validada con series hasta el fallo o agotamiento muscular momentáneo (Lesuer et al., 1997).
En los ejercicios de sentadilla paralela y la cargada en un tiempo se aplicó la fórmula de Eppley, que ha sido validada en diversos ejercicios del tren inferior y de levantamiento olímpico (Lesuer et al., 1997).
Si los sujetos realizaban más de 7 repeticiones se suspendía el test, y se les citaba para el día siguiente en donde se plateaba el mismo test pero estimando una 1 MR entre un 10% a un 20% superior respecto a la determinada anteriormente (Cronin & Crewther, 2004).
Determinación del peso total y el peso inicial en sentadilla paralela con barra libre
El peso total movilizado en la sentadilla con barra libre, fue considerado sumando el peso corporal de cada sujeto al peso externo movilizado (barra y discos) (Dugan et al., 2004). Por lo tanto, al determinar el peso inicial a partir del nivel de la 1 MR o peso final, como se mencionó anteriormente, al incluir al peso corporal como parte de la resistencia a vencer, en este ejercicio, el 30% del peso final en la mayoría de los casos resultaba ser un valor inferior al peso corporal de los sujetos. De esta manera, se decidió comenzar los test, con un peso externo de 10 kg, que era sumado arbitrariamente al peso corporal de cada sujeto. Luego se continuaba el test, realizando los incrementos, según la metodología explicada anteriormente (F. J. Naclerio et al., 2005).
Por ejemplo: Si en un sujeto que pesaba 80 kg, se estimaba un peso máximo (1 MR) de 210 kg, el 30% es 63 kg, que es inferior a su peso corporal, el cual representa un 34% de nivel de la 1 MR estimada. En este caso, el test se iniciaba con un peso externo de 10 kg que sumado al peso corporal nos daría un peso inicial de 80 kg (10 kg externos + 80 del peso corporal) y los incrementos de peso entre serie serían:
KIES = (210-80)/(8-1) = 18.6 Kg (∼20k)
El test se inicia con 80 kg, y se incrementan 20 kg por serie.
Justificación de la inclusión del peso corporal en el peso total a movilizar en el ejercicio de sentadilla
Dugan y col, (2004) destacan que los pesos en donde se localiza la máxima potencia mecánica, respecto a la 1 MR, al realizar el ejercicio de sentadilla, pueden variar entre el 20% al 70%, si el peso corporal se incluye o no en los cálculos. La exclusión del peso corporal causa una modificación significativa del peso externo en donde se alcanza la máxima potencia mecánica, trasladando los valores más altos de potencia, hacia los pesos mayores, respecto a cuando se incluye el peso corporal (Dugan et al., 2004; M H. Stone et al., 2003). Estas diferencias, se deben fundamentalmente, a que cuando no se considera el peso corporal como parte de la resistencia a vencer, se ignora un porcentaje muy elevado del peso desplazado, determinando una reducción significativa en la fuerza aplicada, porque la
cantidad de masa considerada cae significativamente, y por consiguiente la potencia producida resultará ser mucho más baja respecto a cuando se considera el peso del sujeto como parte de la resistencia desplazada (Nigg, 2000).
Cuando el peso externo es bajo, el peso corporal representa un porcentaje más alto de la resistencia total, que al no ser contemplado, el error en la estimación de la fuerza aplicada y la potencia producida crece respecto, a los pesos más altos o máximos, en los que el peso corporal representa un porcentaje inferior respecto, al peso total movilizado (Dugan et al., 2004).
Otro aspecto a considerar, para determinar el peso total movilizado en la sentadilla, es si se debe considerar el peso corporal total o se debe excluir el peso de las piernas y los pies, que representan cerca del 12% del peso total, ya que estos segmentos, no serían desplazados vertidamente como parte de la resistencia a vencer en este ejercicio (Dugan et al., 2004; Escamilla et al., 2000). Según Dugan y col, (2004) las diferencias causadas por la inclusión o exclusión del peso de las piernas y los pies no es, en principio, de gran importancia como para afectar los cálculos de la fuerza aplicada y la potencia producida. Por lo tanto en este estudio hemos considerado el peso corporal total, como parte de la resistencia a vencer, sumándolo al peso externo movilizado para calcular el nivel de fuerza aplicada y la potencia producida al realizar el ejercicio de sentadilla paralela con barra libre.
Metodología de realización de los test de fuerza
Al llegar al gimnasio en donde se realizaban las evaluaciones, los sujetos realizaban un calentamiento integrado por ejercicios de flexibilidad pasiva y activa durante 10 minutos, a los cuales seguía una entrada en calor específica, que consistía en realizar 2 series de 5 a 6 repeticiones con velocidad creciente utilizando un el peso designado para iniciar el test progresivo. Entre cada serie se dejaban dos minutos de pausas durante los que se realizaban ejercicios de movilidad articular (Kawamori et al., 2005; F. J. Naclerio et al., 2005).
Dispositivo de medición
Se utilizó un transductor de posición, que consiste en un encoder digital, rotatorio (ver figura 39a), que funciona según los principios descriptos en el apartado “Metodologías utilizadas en las
Figura 39a. Odernador, interfase y encoger digital, rotatorio.
El funcionamiento de este dispositivo permite al cable desplazarse verticalmente, respetando una dirección ascendente durante la fase concéntrica y descendente durante la fase excéntrica de los movimientos (ver figura 39b).
Figura 39b. Control del desplazamiento de la barra con un
encoder rotatorio, durante el ejercicio de sentadilla.
Este aparato, ha sido utilizado en otras oportunidades, para valorar el rendimiento en ejercicios similares a los desarrollados en este estudio (Naclerio et al., 2004; Naclerio & Figueroa, 2004; F. J. Naclerio et al., 2005). En el anexo 1 se presenta el certificado de calibración (N. 02/8889/23) del dispositivo utilizado en nuestro estudio.
Características del dispositivo utilizado en este trabajo
• Encoder óptico rotatorio con salida de datos digital.
• Marca Globus Italia. • Modelo Real Power.
• Resolución de 500 pasos por giro.
• Resolución de la medida de desplazamiento 0.4909mm + 5%, que equivale a 2037 impulsos por metro y se relaciona a la capacidad de detectar movimientos muy pequeños.
• Cable acero con diámetro de 1mm. • Capacidad máxima del cable 2.20 metros.
• Precisión para medir el tiempo por un temporizador incorporado, 0.2 Microsegundos.
• Frecuencia máxima mensurable 1000 Hz, que equivale a una velocidad máxima de 5 metros por segundo + 5% (18 km/hora).
• Frecuencia mínima mensurable 0 Hz, que