2. DEVELOPMENTS IN EU ON PRIVACY AND DATA
2.5. Community activities
Claudia Marín Inclán
Resumen
El presente trabajo parte de conocer el proyecto Skype Duet en el foro del edificio Kunsthaus Tacheless en Berlín, Alemania en otoño del 2011; obra en la que noté un innovador uso de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Intrigada por la metamorfosis teatral y con el fin de entender el fenómeno en retrospectiva decidí plantear mi proyecto de investigación de maestría alrededor de los nuevos paradigmas escénicos, los cuales, trastocan el orden establecido de la creación y generan escenas capaces de conmocionar a los espectadores desde nue- vas perspectivas.
Teatro, performance, danza, circo están reformulando la escena mediante la inserción de las TIC en niveles de inmersión más que decorativos. Las interrogantes para descubrir las motiva- ciones de redes sociales y proyecciones multimedia dentro de las artes escénicas decantó en la investigación que inicié hace ya un año y medio. Las TIC llevaron consigo a escena nuevos juegos, simulaciones y cambios inherentes de una cotidianidad alterada. El público (o los usuarios) están ante productos que modifican su cotidianidad, ser/estar o las dinámicas convencio- nales con la escena. ¿Son pues los usos de Facebook, Skype, Twitter y proyecciones multimedia, artífices para la modifica- ción de la percepción y la construcción de la realidad?
Palabras Clave:
Teatro, TIC, artes escénicas, medios digita- lesIntroducción
Las TIC han producido ciertas rupturas y alteraciones “en la temporalidad tradicional que dan cuenta de una cultura simultá- nea de lo eterno y de lo efímero, de la instalación de un tiempo diferente que no se encuentra sometido necesariamente a los imperativos del reloj, un tiempo no lineal ni medible ni tan pre- decible” (Lion 2006, 39). Cambios que permean la construcción de la realidad a través de dos atributos, el primero centrado en la idea de espacio o lo presencial que determinan la conciencia de una sociedad concebida a partir del mundo físico; y poste- riormente de lo temporal, pensando en que en dicha sociedad se concibe el presente de manera lineal: Aquí y ahora. Es por eso que la inserción de elementos que generen una posibilidad de reconfiguración de la cultura y que a su vez logren una modifi- cación decisiva de la noción de lo real, resulta por demás intere- sante.
El tiempo, el espacio y las interacciones son ejes sobre los cua- les las transformaciones se pueden percibir de forma radical y contundente. Al respecto, Zygmunt Bauman exalta la liquidez
de la modernidad, reflejada en la construcción del tiempo y el espacio –del aquí y ahora–; generando una suerte de atempora- lidad (Bauman 2002, 8). Dinámicas de viajes, mudanzas, tiem- po que no tiene tiempo, una continuidad cuestionable pero flui- da, impaciencia, son elementos que permiten entender la liqui- dez de la contemporaneidad.
Desde la perspectiva de Edgar Morin (2005, 33), el tiempo es
politemporal, es decir, el tiempo contiene otros tiempos con diferentes cualidades sin finitud, con momentos de decadencia, pausados, fragmentados, reiterativos, irreversibles, reversibles, renovados. Dichas ecuaciones del tiempo no impiden el curso original del mismo. Hay eventos que se enlazan caóticamente con el fin de ordenar y volver a desordenar cada ciclo, por lo que los sucesos no pertenecen a un orden lineal, sino a un trans- curso vivo.
Para Edmund Husserl el tiempo es objetivo. El tiempo corre naturalmente, es empírico en contraposición con el concepto de
tiempo inmanente establecido a partir de la percepción indivi- dual (Husserl 1959, 51). Los eventos suceden en un orden uni- versal y de manera personal. Es el individuo –o grupo social– el que modifica su entendimiento de tiempo/espacio, para com- prenderse a si mismo.
En el teatro, la asimilación de tiempos que corren con diferentes cualidades, ya está dada; por ello, Guillermo Heras (2011, 19) hace una distinción equivalente a la realizada por Husserl den- tro de la escena, cuando habla de tiempo objetivo y subjetivo. El hecho de que cohabiten tiempos dentro de la escena, desde luego, corresponde al uso dramático de los elementos como: trama, acotaciones, cambios de escena, etcétera. Es decir, reglas hechas dentro de una virtualidad teatral. Lo que sucede con las TIC es que pueden abrirse concepciones de tiempos simultá- neos y disímiles debido a que con la simple acción de insertar un video en la escena teatral el pasado se coloca dentro de nuestro presente colectivo.
Hasta ahora, he mencionado teóricos que desarrollaron la no- ción de tiempo independiente de su relación con el espacio. Sin embargo, el tiempo y el espacio son dos acontecimientos que no pueden separarse, la existencia de uno obliga al otro de forma inherente a pertenecer y modificar al primero intrínsecamente. Se trata de un tiempo material y objetivo que descarta la visión de Kant sobre la percepción del tiempo individual. El concepto de cronotopo (del griego: crono-tiempo, topo-espacio lugar) aparece como una puerta teórica de la integración de tiempo y espacio. Término exportado por Mijaíl Bajtin de la física a la literatura para su categorización, el cual, permite vislumbrar la creación como una construcción de cronotopos disímiles, es decir, atmósferas situacionales de una propia lógica temporal y espacial. Asimismo el cronotopo cibernético aparece como una extensión del espacio/tiempo abriendo nuevas posibilidades de relación con la realidad. Y esa posibilidad genera, entonces,
nuevas problemáticas. La relación “persona frente a persona”, ahora es una relación con variantes –por ejemplo por medio de objetos– pudiendo ser inclusive una relación “persona-pantalla a pantalla-persona” trayendo consigo un posible desdobla- miento del ser mismo, o la posibilidad de “abrir ventanas” en las que su corporalidad se transforma.