Chapter 3: Research Methodology
4.5 Community aspects that influenced knowledge transfer
Fuente: Emilio Lázaro Flores El Centro Escolar
La educación tiene lugar en el establecimiento escolar mediante la reunión de profesores y alumnos. El establecimiento escolar ha experimentado un considerable cambio desde las primeras escuelas primarias que llenaron el siglo pasado y una buena parte del presente. Se ha hecho más grande, atiende a más fines, se relaciona más con el exterior. Es, en definitiva, complejo. Esta complejidad demanda una organización apropiada; esto es, una administración en el propio centro.
Cuando los poderes públicos, fuese por la vía del Estado o por la de las Corporaciones locales, deciden asumir la tarea de socializar la enseñanza, esto es de llevar la educación a todos, la consecuente acción de crear la suficiente infraestructura de centros fue acompañada de la regulación de la organización y funcionamiento de los mismos.
Al fin y al cabo, era a dichos poderes públicos a los que la sociedad pedía cuentas sobre el estado de la educación. No es extraño, por ello, que a la vez que crecía considerablemente la Administración
40 educativa, ésta multiplicase su actividad normativa reglamentando todo lo concerniente al establecimiento escolar.
En efecto la forma física de éste, la estructura de su organización, el régimen de funcionamiento, el plan de estudios o cualquier otro aspecto que se considere, se correspondían con mayor fidelidad con el diseño trazado por el correspondiente sistema de normas.
Para cumplir con su función, el centro educativo necesita la ayuda de una serie de órganos y servicios que paulatinamente se han ido creando; pero es más importante que se organice y se oriente a la comunidad educativa para que pueda garantizar una participación propia, congruente con las necesidades y expectativas propias del centro educativo.
Una vez, esta participación da un sentido propio a la vida del establecimiento escolar, éste asume un nuevo reto de carácter social, mediante el cual las relaciones del centro educativo tienden constantemente a aumentar y a mejorar, contribuyendo así al desarrollo social.
Aparte de las dos finalidades fundamentales, el papel de la administración exterior, en relación con el centro escolar, debe consistir más bien en prestarle asistencia, que en determinar con toda minuciosidad como ocurría en el pasado, cómo debe estar organizado y cuál debe ser su actuación en cada momento.
La administración exterior serviría de enlace entre un establecimiento escolar y los demás y entre aquél y los centros dedicados a la investigación educativa, en relación con experiencias o proyectos de innovación que pudiesen estar en ejecución o en fase de estudio.
41 En conclusión, la organización y funcionamiento del centro escolar constituyen el reflejo visible de las ideas que sobre educación imperan en cada período histórico, así como del cambio y evolución que se van operando en dichas ideas por influencia de pensadores y pedagogos. Las diferentes respuestas que se dan a las preguntas de “para qué”, “que” y “como” educar marcan los hitos de la historia de la educación y, consecuentemente, de la estructura y la marcha del establecimiento escolar.
Síntesis del proceso de socialización de la escuela
Originalmente, la escuela es elitista. Se crea al servicio de la minoría que está destinada a ocupar los cargos de dirección del país. La iniciativa de establecer centros organizados de educación (escuela) se debe, en primer lugar a las órdenes religiosas, principalmente los jesuitas, a partir del Concilio de Trento.
Se considera que la revolución industrial y la explosión de los nacionalismos son las dos grandes mutaciones históricas que desencadenan el proceso de extensión o socialización de la enseñanza. Escolarizar a toda la población se convierte en una tarea prioritaria para la acción pública, consecuente con la relevancia que adquiere el derecho a la educación.
De la escuela tradicional a las nuevas formas de educación
Se puede caracterizar a la escuela tradicional con los rasgos siguientes:
Los poderes públicos -Estado o Corporaciones locales, según la organización política de cada país- asumen la parte principal del impulso y desarrollo de dicho proceso.
42 • Dogmática: Cree saber bien cual es la instrucción que debe
dar, que no es discutida.
• Autoritaria: Lo más importante es formar en la obediencia. Ello se consigue mediante la disciplina basada en un régimen de premios y castigos.
• Abstracta: Aunque los conocimientos puedan hacer referencia a cosas de la vida, constituyen como un mundo independiente a la realidad.
• Uniforme: Tanto el contenido de las enseñanzas como el método para impartirlas son los mismos en todos los centros escolares.
Este método se corresponde con las características expuestas. Está rigurosamente centrado en la explicación del profesor, que los alumnos reciben pasivamente y deben aprender de memoria.
Una serie de pensadores que discurren sobre educación y de pedagogos que aplican las ideas de aquellos o las suyas propias impulsan el cambio desde la escuela tradicional que ha quedado descrita a nuevas formas de educación y de organización escolar.
Para todos estos innovadores el punto de referencia del proceso educativo es el niño, principio básico que parecía no haberse tenido en cuenta antes. Por eso, el sistema escolar debe configurarse a partir del conocimiento de la psicología del niño, de sus intereses, como precisan Dewey y Claparede.
Se puede caracterizar a la escuela tradicional con los rasgos siguientes:
• Dogmática: • Autoritaria: • Abstracta: • Uniforme:
43 A partir de este descubrimiento –que la educación es para el niño, no el niño para la educación_ el sistema se hace más humano, más auténtico y se entronca más con la vida real.
El método se transforma, en correspondencia con las ideas expuestas, en virtud de la acción de notables pedagogos.
Así:
• María Montessori pone el acento en la observación de la naturaleza.
• Decroly sustituye la enseñanza a base de materias artificialmente separadas por los centros de interés.
• Kurt Lewin, mediante la dinámica de grupos, busca promover el quehacer colectivo y la convivencia.
• Kerschensteiner y Freinet, entre otros, ven en el trabajo, el eje del método pedagógico y la “forma natural de mantener la disciplina”.
Con arreglo a ello, la tarea básica del profesor consiste precisamente en organizar el trabajo de la clase y sólo cuando aquél es incapaz de mantener ocupados a sus alumnos se perturba el proceso pedagógico.
Algunas experiencias, como la de los internados organizados en el campo, carecían de posibilidades de generalización en un mundo crecientemente industrializado.
Ensayos de otro tipo, al estilo del protagonizado por los “maestros camaradas de Hamburgo”, que abolieron las notas, los exámenes y la obligación de asistir a clase, planteaban alternativas tan radicales a
44 la situación existente que tampoco podían pasar de acciones aislados, resultantes de un conjunto de circunstancias específicas.
Las ideas e innovaciones apuntadas no han conseguido hasta el momento reemplazar la escuela tradicional por un nuevo modelo de institución escolar acorde con las necesidades del mundo de hoy los avances de las ciencias sociales.
Sin embargo, sí es posible encontrar en el actual sistema educativo formal, considerando en conjunto, rasgos evidentes de cambio hacia un tipo de escuela más próximo al alentado y promovido por la élite de pedagogos a que se ha hecho sucinta referencia.
Algunos de los cambios pueden ser descritos en la forma siguiente:
• El alumnado, al que antes se daba la misma instrucción indiscriminadamente, es agrupado por niveles en función de la edad, los conocimientos u otros factores y pasa así a recibir una educación diferenciada. Esta agrupación del alumnado, que hoy es bastante general, se inició, como una incipiente división del trabajo, por influencia del mundo industrial, principalmente por las ideas de Taylor. Aunque existen escuelas graduadas alemanas y suizas a fines del siglo XVIII, la primera escuela graduada con este nombre, la “Grammar Quincy School”, se creó en Estados Unidos en 1860.
• Se configura como el objeto de la educación no sólo la cultura de elemental sino el desarrollo integral de las actividades del sujeto.
45 • El alumno debe intervenir constante y personalmente en la obra de su propia educación. (Método activo que sustituye a la antigua actitud puramente receptiva).
• La actividad manual desempeña un papel de rango análogo al de la actividad intelectual, por lo que no debe quedar circunscrita al trabajo en los talleres.
• Los programas y los manuales o libros de texto se destinan más a los profesores que a los alumnos.
4. El centro escolar actual
Características generales:
Se pueden establecer como características generales del centro escolar objeto del presente estudio, cualesquiera que sean su organización y funcionamiento específicos, las siguientes:
• La complejidad
• La tendencia a la autonomía
• La creciente participación en la organización y desarrollo de sus actividades.
• El aumento de relaciones
La actual complejidad del centro escolar de hoy deriva principalmente de:
• el aumento de su dimensión motivado por causas sociológicas (concentración de la población), pedagógicas (permite graduar la enseñanza) y económicas (al concentrarse los recursos se obtiene un aprovechamiento mejor de los mismos).
Con estas ideas, que inspiran crecientemente la educación de hoy, se organiza el establecimiento escolar actual.
46 • la diversificación de sus instalaciones (a los antiguos salones de clase se han añadido laboratorios, talleres, zonas de medios audiovisuales, espacios para reuniones, etc.).
• la variedad de las actividades que se desarrollan en el mismo (específicamente escolares, extraescolares, de educación no formal, etc.).
• la eventual utilización por la comunidad de determinadas instalaciones.
• Los fenómenos de la participación y del aumento de relaciones que se describen más adelante.
Objetivos del centro escolar
Entre los objetivos generales del sistema educativo del país, el centro escolar puede establecer sus propios objetivos que configuran el proyecto educativo del centro y que deben ser definidos con la suficiente precisión para que pueda determinase claramente si se han cumplido o no.
Es importante la máxima participación en la definición de objetivos para que los directamente implicados en el proceso educativo sientan tales objetivos como propios y actúen motivados para su consecución. La motivación de profesores y alumnos es básica para el desarrollo del proceso educativo.
Cuando los padres no participan en la definición de los objetivos, deben al menos conocer los mismos. También deben tener conocimiento de los programas concretos y los métodos que se siguen.
47 Asimismo, los alumnos egresados deberán saber igualmente cuáles con las metas que el centro se ha propuesto en su actuación y cómo espera alcanzarlas.
Debe recordarse que la dirección por objetivos, junto con la atención al organigrama y al rendimiento, se ha convertido en una técnica de dirección aplicable a cualquier tipo de de organización que, como es el caso del establecimiento escolar, pueda adoptar la forma de empresa.
Los medios. Tipos de actividades. Las actividades extraescolares. Los objetivos se alcanzan mediante el desarrollo de las actividades que se realizan en el centro. A la vez, este desarrollo de actividades requiere de medios personales y materiales.
El concepto de actividad informa hoy todo el desenvolvimiento de la vida escolar. El proceso de enseñanza-aprendizaje se desarrolla mediante la realización de actividades. La educación nueva descansa sobre todo en la enseñanza activa, requiere una organización del centro mucho más compleja y sutil que la que existía antes. Los alumnos actúan más espontáneamente, pero, como es obvio, esta espontaneidad ha de ser debidamente orientada y coordinada.
Las “actividades extraescolares”, aunque sean denominadas así, constituyen en realidad, muy frecuentemente, un complemento y una prolongación del plan de estudios. Es corriente, en efecto, que en el curso de estas actividades extraescolares, los alumnos tomen notas o realicen un “ejercicio de redacción” que tenga como objeto el viaje o la visita realizada.
Una excursión, o la visita a una ciudad o a un lugar histórico monumental pueden servir, al mismo tiempo que de recreo, de clase práctica en relación con una materia
48 Estas actividades pueden programarse al comienzo del curso, igual que se hace con las estrictamente escolares, sin perjuicio de que el plan inicialmente previsto sea eventualmente ampliado o modificado.
Aunque cada profesor o cada departamento puedan proponer actividades extraescolares, relacionadas o no con la respectiva materia, cabe que se encargue de la organización conjunta de las mismas un determinado profesor o un grupo de éstos.
Del mismo modo, es frecuente que en cada curso o clase los alumnos elijan un representante para que intervenga en la programación de actividades extraescolares.
La Asociación de Padres de Alumnos tiene aquí un campo de actuación apropiado. También las relaciones que el centro mantenga con otras entidades e instituciones pueden servir para un enriquecimiento del programa de actividades extraescolares.
Los tutores o asesores
En relación con esta actividad de orientación, se encuentra la existencia de tutores. Como se ha recordado antes, el educador, cuando era el único profesor de cada alumno, se sentía responsable no sólo del proceso de instrucción de éste sino de su formación general.
Con la organización de la enseñanza, a partir de cierta edad del alumno, basada en profesores especialistas que desarrollan su tarea en relación con una materia o área de conocimientos delimitada, la labor formativa y de orientación del centro escolar tiende a diluirse.
La función del tutor consiste precisamente en restablecer la antigua relación, no sólo instructiva sino de carácter más general y personal, entre la institución escolar y el alumno.
49 Basándose en la información que reúne de los diferentes profesores y de la que él mismo obtiene de forma directa, el tutor hace el seguimiento de la marcha general del alumno en el centro y da a éste y a los padres las orientaciones precisas. Cumple esta misión con independencia de que existan o no en el centro orientadores especializados, adscritos al correspondiente departamento de orientación.
Cuando se elaboran los horarios, debe preverse y reservarse el tiempo preciso para que los profesores encargados de la tutoría puedan desarrollar su labor. Es necesario también adscribir a ésta el correspondiente local.
La evaluación
Un sistema de evaluación eficaz consiste no sólo en la obtención y registro de la información suficiente sobre el rendimiento escolar sino en el análisis de las causas por las cuales dicho rendimiento puede no ser satisfactorio con referencia a un determinado alumno, a un grupo de éstos, a una clase, a un curso o al centro escolar en su conjunto. Dicho análisis servirá de base para la adopción de las medidas de corrección que procedan.
El proceso de evaluación parte, por tanto, de una información que debe abarcar muchos extremos, entre los que pueden señalarse los siguientes: datos sobre la personalidad del alumno y su grupo familiar, rendimiento y aptitud de aquél en la clase, características de los métodos empleados y del proceso de instrucción en su conjunto.
Existe una evaluación que se hace por el propio centro escolar y otra que realiza desde fuera de éste, generalmente por el servicio de
La evaluación supone pues la capacidad de autocorrección y renovación. A través de la evaluación del rendimiento escolar del alumnado, se evalúa, en realidad, el funcionamiento del sistema.
50 inspección, tomando como base la observación personal directa y el estudio de la documentación correspondiente. Se puede constituir un equipo de profesores específicamente dedicado a la tarea de evaluación del centro.
El sistema de evaluación continua pretende sustituir al de celebración de exámenes o pruebas periódicas, tradicionalmente utilizado como medio de conocimiento del rendimiento del alumno. Está basado en que el contacto continuo que tiene el profesor con el alumno le permite saber en todo momento, sin recurrir a verificaciones formales, cuál es el grado de aprendizaje alcanzado.
La “evaluación continua” requiere una adecuada relación profesor/alumno. En numerosos países esta relación es aún muy insatisfactoria: de cuarenta o más alumnos para cada profesor; en otros, oscila entre treinta y cuarenta y en los más adelantados no llega a la cifra de veinticinco alumnos.
El conocimiento permanente del rendimiento del alumno y el registrado en documentos escritos de los datos correspondientes, permiten proporcionar una información a los padres, con carácter periódico, sobre dicho rendimiento.