2.4 State of the Research in Reachability Analysis
3.2.3 Complex Constraints
Los poetas que habían convivido con El Greco lloraron su muerte como no lo ha sido la de ningún otro pintor en España. Esto quizá fuera debido a que ellos fueron los que de un modo más profundo le comprendieron. Los sonetos que le dedicaron fray Hortensio Félix de Paravicino, Luis de Góngora y Cristóbal de Mesa muestran una
182
admiración casi ilimitada por su obra y, al mismo tiempo, la conciencia de su singularidad. Y esto coincidiendo con un instante en que la literatura española muestra sus más expresivas caras en el conceptismo y el culteranismo. Lo que muchos críticos tildarán de extravagancias, los poetas culteranos celebrarán sin recelo. Con su lenguaje críptico empezaron a celebrarlo en vida; pero con la muerte aumentaron los elogios. Y aunque con el paso de los años fueron perdiendo intensidad es factible seguir su estela a lo largo de dos tercios del siglo XVII.
Fray Hortensio Félix de Paravicino dedicó a El Greco cuatro sonetos2 y en cada uno de ellos hay palabras que subrayan el origen del pintor: unas veces le llama “valiente mano de creta”3, otras “Divino Griego”4, otras “griego”5 a secas, contraponiendo en ocasiones su mundo con el de Toledo. Importa señalar que el poeta trinitario, que lo celebró en vida y lo recordó después de muerto, percibió el carácter singular del pincel de El Greco: “Su extrañeza admirarán, no imitarán edades”6. Y supo sin duda fijar esas peculiaridades pensando en el origen del pintor. Así en el último
2 Fray Hortensio Félix de PARAVICINO, Obras posthumas divinas y humanas, de Don Felix de Arteaga,
Madrid, por Carlos Sánchez, 1641. Félix de Arteaga es el nombre con que se cita también al fraile trinitario. En José ÁLVAREZ LOPERA, El Greco. Estudio y Catálogo, op. cit., pp. 405-406. Los sonetos de Paravicino fueron reproducidos repetidas veces a partir de Palomino, quien reprodujo dos de ellos. Antonio PALOMINO, El Museo Pictórico y Escala Óptica. Vol. III, op. cit., pp. 134-135, que los recoge de las Obras de Don Félix de Artiaga, fol. 63. p. 1. Las referencias que figuran en Fray Hortensio Félix de PARAVICINO, Oraciones Evangélicas, Madrid, 1640, fol.155 v., fueron recogidas por Miguel HERRERO GARCÍA, Contribución de la Literatura a la Historia del Arte, Madrid, C.S.I.C., “Revista de Filología Española”, Anejo XXVII, 1943, p. 104.
3 Fray Hortensio Félix de PARAVICINO, “Al túmulo que hizo el Griego en Toledo para las honras de la
Reyna Margarita, que fue de piedra”, Obras posthumas divinas y humanas, de Don Felix de Arteaga, Madrid, por Carlos Sánchez, 1641. fol. 62vº. En José ÁLVAREZ LOPERA, El Greco. Estudio y
Catálogo, op. cit., p. 405.
4 Fray Hortensio Félix de PARAVICINO, “Al mismo Griego en un retrato que hizo del Autor”, Obras
posthumas divinas y humanas, de Don Felix de Arteaga, Madrid, por Carlos Sánchez, 1641. fol. 63. En
José ÁLVAREZ LOPERA, El Greco. Estudio y Catálogo, op. cit., p. 405.
5 Fray Hortensio Félix de PARAVICINO le llama “griego” en los cuatro sonetos conocidos.
6 Fray Hortensio Félix de PARAVICINO, “Al túmulo deste mismo Pintor, que era el Griego de Toledo”,
Obras posthumas divinas y humanas, de Don Felix de Arteaga, Madrid, por Carlos Sánchez, 1641. fol.
183
terceto del soneto dedicado “Al túmulo deste mismo Pintor, que era el Griego de Toledo”7
“Creta le dio la vida, y los pinceles Toledo, mejor patria donde empieça a lograr con la muerte, eternidades”.
Fray Hortensio murió en 1633. En 1640 se publicaron a título póstumo unas
Oraciones Evangélicas donde dice: “Si observar las maneras, al Griego, a Michael, al
Ticiano para conocer las copias, es tan dudoso, juzgárselas a Dios será imposible”8. La noticia demuestra cómo proliferaban las copias de los cuadros de El Greco después de muerto.
Volviendo a los sonetos recordemos que el de Cristóbal de Mesa9 pudo escribirse cuando el poeta concurrió al certamen del Sagrario de Toledo, para el que escribió octavas y tercetos, en torno a 1616. Dice así:
AL GRIEGO. Soneto Al soberano universal Monarca, Que teniendo del mundo el gran gouierno
De la vida mortal buelue el quaderno, Y con supremo imperio el Orbe abarca, se quexa más del Griego la cruel Parca, que de antiguo pintor, pintor moderno que con el arte haze al hombre eterno, contra el decreto de la Stigia barca Dize el que manda al hado y a la suerte:
-Para que tenga fin lo que desseas,
7
Fray Hortensio Félix de PARAVICINO, “Al túmulo deste mismo Pintor, que era el Griego de Toledo”,
Obras posthumas divinas y humanas, de Don Felix de Arteaga, Madrid, por Carlos Sánchez, 1641. fol.
74. En José ÁLVAREZ LOPERA, El Greco. Estudio y Catálogo, op. cit., p. 406.
8 Fray Hortensio Félix de PARAVICINO, Oraciones Evangélicas y Panegíricos Funerales que a diuersos
intentos disso el Reverendissimo Padre Maestro Fray Hortensio Félix Parauicino sacadas a luz por el Padre Frai Christóual Nuñez…, Madrid, por María de Quiñones, a costa de Pedro Coello, 1641, fol.
155vº. Reproducido por Miguel HERRERO GARCÍA, Contribución de la Literatura a la Historia del
Arte, Madrid, C.S.I.C., “Revista de Filología Española”, Anejo XXVII, 1943, p. 104.
9 Cristóbal de MESA, Las Églogas y Geórgicas de Virgilio y Rimas y el Pompeyo. Tragedia, Madrid, por
184
Y se aumente tu próspera fortuna Trasládalo del Reyno de la muerte
(de la pintura Idea) con las Ideas Que reynan en el cielo de la Luna10.
Góngora, en “sus Sonetos fúnebres”, dedicó uno al sepulcro de El Greco. Empieza así11:
“Esta en forma elegante, o peregrino, De porfido luziente dura llave El pinzel niega al mundo más suaue,
Que dio espíritu a leño, vida a lino. Su nombre, aun de mayor aliento dino,
Que en los clarines de la fama cabe El campo ilustra de esse mármol graue:
Veneralo, y prosigue tu camino”.
Todavía en la primera mitad del siglo XVII se encuentran curiosas referencias a El Greco; Faria y Sousa en 1646 nos muestra un juicio contradictorio en el que subyace el recuerdo del poeta cordobés: “El mismo ejemplo nos hace el gran pintor Dominico Greco, que fue el Estacio y el Góngora de los poetas, para los ojos; pero vale más una llaneza del Tiziano que todas sus extravagancias juntas...”12. Llamamos la atención en el sentido que empezamos a encontrar en los textos un término, “extravagancia”, que obsesivamente se repetirá al hablar de El Greco. El toledano Francisco de Rojas Zorrilla en su obra Comedia famosa de Abre el ojo se refiere a un personaje que “parece que se ha soltado de alguna copia del Greco”13. Dice así:
10 Reprod. por Francisco Javier SÁNCHEZ CANTÓN, Fuentes literarias para la Historia del Arte
Español, Tomo V, siglos XII al XVIII, Madrid, Instituto “Diego Velázquez” del C.S.I.C., 1941, pp. 438-
439.
11 El soneto fue escrito hacia 1614. Luis de GÓNGORA Y ARGOTE, Obras en Verso del Homero
español que recogió Juan López de Vicuña…, En Madrid, Por la viuda de Luis Sanchez. Impressora del
Reyno, 1627. En José ÁLVAREZ LOPERA, El Greco. Estudio y Catálogo, op. cit., p. 404.
12
Manuel de FARIA I SOUSA, Fuente de Aganipe a Rimas Varias, Parte Primera [vol. I], prólogo nº 37, Madrid, por Carlos Sanchez Bravo, 1646. En Miguel HERRERO GARCÍA, Contribución de la
Literatura a la Historia del Arte, op. cit., p. 41.
13 Francisco de ROJAS ZORRILLA, Comedia famosa de Abre el ojo. Vid. Miguel HERRERO GARCÍA,
185
“Adiós el de Beatriz que si a buena luz la veo parece que se ha soltado de alguna copia del Greco.”
Vemos como podría aludirse no a una obra original, sino a una copia del pintor.