¿Qué tipo de noticias nos puede brindar esta literatura en lo tocante a Jesús?
Son de dos clases: unas indirectas, en cuanto iluminan usos, costumbres, giros lingüísticos, géneros literarios( parábolas , por ej.), aforismos. Sobre todo han contribuido a esclarecer mucho de la lengua misma de Jesús, quien se expresó en arameo, como es posible apreciar en el trasfondo existente detrás del griego de nuestros evangelios158.
citado confirma que el Talmud "no se preocupa de la verosimilitud, ni tiene noción de las distancias ni de los números. . . Séforis, ciudad vecina de Nazaret,tuvo ciento ochenta mil plazas públicas. . . Las trompetas del templo se escuchaban en Jericó;y el incienso quemado en el altar de los perfumes, en el interior del santuario, hacía estornudar a las cabras que pacían en las montañas de Moab. . . La letanía sería monótona" (ibid. , 5 y 6). Prat acerca también el severo juicio de uno de los israelitas más eruditos (J. Juster, Les juifs dans l`empire romain - 1934 - I, 23): "Estas abundantes discusiones jurídicas y teológicas, entremezcladas con toda suerte de digresiones, no dejan escapar sino unas cuantas enseñanzas históricas;algunas, desde luego, sobre los judíos de la Diáspora, pero en cuanto a Palestina, \'a1qué ignorancia, qué fantasía en los relatos!. . . en ningún caso son exactos sus cálculos " (ibid. , 6).
156 F. Prat, ibid., 7.
157 Kurt Hruby, Les Chrétiens et le Christianisme dans les Documents et la Littérature Rabbinique ancienne , Rome
(1970: ad usum privatum auditorum Pontificii Instituti Biblici), 7.
158La gran masa del pueblo de Israel, una vez vuelta del exilio babilónico, perdió el uso de su idioma hebreo. Se valía
de la "lengua franca" de aquellas épocas: el arameo, muy afin con el mismo hebreo en sus raíces y gramática, si bien ostenta peculiaridades propias. Podríamos decir que el parentesco de ambas lenguas es parecido al vigente entre el portugués y el español.
Es posible encontrar un rastro de esta situación en Neh 8, 3 ss. Esdras lee la Ley, pero era necesario que, simultáneamente un grupo de levitas "la explicara" al pueblo, que ya no entendía el hebreo. De esas fechas proviene la función de un personaje, que debía ir traduciendo lo que se leía de las Escrituras en la lengua sagrada, hebrea, durante el oficio de lecturas. La redacción de estas "versiones" (que muchas veces estaban lejos de ser literales, añadiendo con frecuencia narraciones y amplificaciones considerables, con el fin pedagógico de actualizar lo proclamado) se llamó
Así, respecto a los aportes de carácter ambiental, pongamos por caso, en Jn 7, 37 se da noticia de la participación de Jesús en la fiesta de las tiendas o tabernáculos. A un momento dado se notifica:"El último día, el día grande de la fiesta, se detuvo Jesús y gritó: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba..."
El texto mismo es inteligible de por sí. Pero, conociendo el desarrollo litúrgico de aquella solemnidad, cobra mucho mayor relieve, ya que la exclamación de Jesús, en lo que se refiere al agua abundante, toma pie de las ceremonias mismas que se desarrollaban en el templo.
Lev 23, 39 ya nos da información sobre los varios días que duraba la fiesta, pero el desarrollo de sus ceremonias no está detallado en ninguna parte, fuera del tratado Sukkah (tabernáculo) de la Mishna. Cada una de las siete mañanas una procesión bajaba a la fuente de Gihon, hacia la parte sudeste de la colina del templo. Allí el sacerdote llenaba de agua un cántaro de oro, mientras el coro repetía Is 12, 3: "Sacaréis agua con gozo de las fuentes de la salvación".Entonces el cortejo subía al templo a través de la puerta del agua. Cuando llegaban al altar de los holocaustos, lo rodeaban esparciendo el sacerdote agua sobre él. El séptimo día se daban siete vueltas en torno al altar, cumpliendo los mismos ritos159. La oportunidad de la referencia al agua, copiosamente derramada, sólo es
perceptible teniendo como telón de fondo el ceremonial, conocido -como adelantamos- sólo por las fuentes rabínicas.
Muchos otros ejemplos se podrían aducir, pero no es éste el cometido de estas notas.
"Targum" (según los léxicos: del akádico: targumânu - intérprete - derivado, a su vez,de la raiz: ragama: llamar. Chaim Rabin ha demostrado hace tres décadas - ahora seis - que el término es de origen hitita: tarkumman, tarkummiya: explicar, traducir, anunciar ("Hittite words in Hebrew", en: Orientalia, XXXII - 1963 - 134. Datos suministrados por R. Le Déaut, Introduction à la littérature targumique, 19).
El encargado de este oficio era llamado targeman o torgeman, metorgeman o meturgeman. De ahí deriva en castellano la palabra trajamán (o: dragomán). Véase: M Cervantes de Saavedra, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, II, XXV (al final), donde un joven, que irá explicando la escenas del Retablo de Maese Pedro, es así llamado. Al castellano habría llegado a través de otro idioma semita emparentado, el árabe: turdjumán (con igual sentido), así como lo ha hecho al francés: "trucheman, truchement".
Hay considerables aportes para la intelección del trasfondo aramaico de los Evangelios, que provienen del examen comparativo con el Talmud, Targum y Midrash. J. Jeremias se ha destacado como uno de los más competentes en esta área de los estudios bíblicos (Ver: "Die aramäische Grundlage der Jesuslogien der Synoptiker" en su obra:
Neutestamentliche Theologie - Erster Teil: Die Verkündigung Jesu, Gütersloh - 1971 - 14 - 38). Son clásicos asimismo los imponentes volúmenes de H. L. Strack y P. Billerbeck, Kommentar zum Neuen Testament aus Talmud und Midrasch, München (1974: 1\'aa ed. 1926). Se trata de seis tomos. Igual servicio ha brindado la tesis de M. Mac Namara, The New Testament and the Palestinian Targum to the Pentateuch, Rome (1966).
159Ver: R. Brown, The Gospel according tu John - I - XII, London, Dublin, Melbourne (1971) 326 - 327.
Este tipo de iluminaciones indirectas, respecto al ambiente en que tuvo necesariamente que moverse Jesús, por ej. , el culto del templo o sinagogal, ha sido analizado con general aceptación por el estudioso judío R. Aron en su obra: Así rezaba Jesús niño, Bilbao (1980).
El orden de las lecturas de la Torah y los profetas, que debía ser seguido en la liturgia de las sinagogas, ayuda también considerablemente, para captar algunas alusiones evangélicas. Por ejemplo, muchas realizadas por Jesús en un tiempo pascual (dentro del cual se tuvo la multiplicación de los panes: Jn 6, 4). Pero, no podemos extendernos en estos detalles (Ver: R. Brown, ibid. , 255: las lecturas prescritas por la Haggadah de Pascua ayudan poderosamente a comprender el significado de la escena que presenta a Jesús caminando sobre las aguas - después de la multiplicación de los panes - El discurso que sigue, pronunciado en la sinagoga de Cafarnaún (Jn 6, 59), es también muy bien ilustrado por las referencias a las costumbres indicadas por el leccionario sinagogal - Ver: R. Brown, ibid. : "The Jewish Background behind the Technique and Themes of the Discourse", 277 - 28O - ).
Las usanzas de noviazgo y esponsales judíos, conocidas igualmente sólo por las tradiciones rabínicas, colaboran asimismo para comprender los sucesos, dudas de José, etc. , en torno a la concepción misteriosa de Jesús en su prometida María (Mt 1, 18 - 25. Ver: P. Gaechter, María en el Evangelio, Bilbao - 1959 - : "Legislación matrimonial judía", 125 - 137. J. Mc Hugh, La Madre de Jesús en el Nuevo Testamento, Bilbao - 1978 - 218 - 225).
Más bien nos ceñiremos al otro género de informaciones que es factible extraer de los testimonios rabínicos, a saber: aquellas que directamente, en cuanto es posible acertarlo críticamente, se refieren expresamente a Jesús.