4.3.1 Actividades desarrolladas en el sistema por género
Las principales actividades desarrolladas en el sistema familiar es el desarrollo agrícola, en el que toda la familia tiene participación en determinadas actividades (siembra, cosecha); sin embargo existe diferencia de responsabilidades y trabajos entre hombres y mujeres en la realización de ciertas actividades por periodos y ciclos productivos determinados como se observa en el mapa predial, donde las mujeres se hacen cargo de las labores culturales
(Deshierbes, riego, pastoreo de animales y otros) en cambio los hombres se encargan de actividades de mayor requerimiento físico (siembra, aporqué y cosecha).
Figura 1. Actividades de las mujeres en el predio
4.3.2 Rutina diaria por género
De acuerdo a la rutina diaria los hombres le dedican casi toda la jornada al trabajo en los predios, en cambio, las mujeres desempeñan tareas en distintos ámbitos: media jornada en el predio, otro tiempo considerable en la realización de tareas domésticas (preparación de alimentos, lavado de ropa) y la colaboración en las tareas escolares a los hijos. Esto nos muestra que los hombres se dedican a las actividades de un sólo ámbito, en cambio las labores de las mujeres son más diversificadas y se distribuyen en distintos ámbitos.
Estas rutinas varían tanto para hombres y mujeres durante los periodos de siembra y cosecha, donde los trabajos son compartidos, y luego van acorde a las actividades desarrolladas en la comunidad (mujeres) y en trabajos extra prediales fuera de la comunidad (hombres). Para complementar esta parte, una ilustración figurativa de la rutina diaria desempeñada por hombres en el contexto predial.
Figura 2. Reloj 24 horas hombres
4.3.3 Uso y control de recursos y beneficios económicos por género
En cuanto al control de los recursos, las tierras son de dominio de los hombres, puesto que los títulos figuran a su nombre, además que en la comunidad se reconoce este derecho a los hombres. Sin embargo el uso de la tierra es familiar. La transferencia hereditaria de tierras favorece principalmente a hombres, pese a que en varios casos se les reconoce a las mujeres el derecho de uso de las tierras en sus comunidades de origen.
En cuanto a los ganados, los entrevistados señalan que la propiedad es familiar, no obstante las mujeres son las que se encargan de su cuidado y su producción; además ellas deciden sobre el destino de los productos obtenidos en la producción pecuaria.
La posesión de los bienes materiales adquiridos es de propiedad familiar, pero en los hechos las mujeres controlan y disponen sobre su uso; esto porque los hombres están gran parte del tiempo fuera de la comunidad.
Muchas veces la toma decisiones productivas en el predio, son asumidas por las mujeres de la comunidad, orientándose por las necesidades alimentarías de la familia, además de responsabilizarse de la toma de decisiones de algunas tareas del nivel comunal. En cambio
los hombres se encargan de tomar decisiones respecto a las grandes aspiraciones familiares (compra de bienes) y educación superior de los hijos.
En cuanto a las orientaciones para la toma de decisiones, los intereses de hombres y mujeres son distintos, la mujer se orienta más por la satisfacción de la seguridad alimentaria y bienestar familiar; en cambio, los hombres buscan la protección y seguridad de los recursos, que son las condiciones que posibilitan la satisfacción de las necesidades de la familia y aspiraciones de superación de los hijos.
4.3.4 Ingresos y Gastos por género
Las fuentes de ingresos monetarios que obtienen las mujeres se basaba en años anteriores en la venta de la producción del excedentes de algunos cereales y frutales; estos ingresos se disponían para la compra de alimentos complementarios (arroz, azúcar, jabón, etc), que satisfacen las necesidades de la familia. Actualmente la producción de estos cultivos son bajos, razón por la cual las mujeres ya no disponen de fuentes de ingresos propios, reduciéndose su aporte en cuanto a la producción agrícola destinada a la satisfacción de necesidades alimentarías de la familia. En cambio los hombres casi en su mayoría desarrollaban trabajos asalariados (empleados como vigilantes, albañiles y comerciantes en las ciudades, y agricultores en las zonas rurales de otros municipios), obteniendo ingresos monetarios que son invertidos, en la educación de los hijos y la adquisición de bienes. El destino principal de los ingresos generados mediante actividades extra-prediales son los gastos escolares, el resto de los ingresos algunos invierten en la mejor producción agrícola (cercos de los predios, compra de semillas certificadas, especies frutícola, injertos y compra de animales), con la perspectiva de ampliar la oferta al mercado. Otra parte de las familias invierte en la adquisición de animales que les provee de abono orgánico, muy importante para la producción agrícola.
4.3.5 Tendencias que afectan a hombres y mujeres
Las tendencias de producción agrícola afecta directamente a las mujeres, porque ellas hacían uso de los ingresos generados por la venta de la producción frutícola (en especial). Sin embargo con los bajos rendimientos de la producción las mujeres no tienen ingresos propios para disponer, motivo para realizar trabajos con instituciones y ampliar su frontera agrícola. En cambio los hombres se responsabilizan de los trabajos que se desarrollan dentro del sistema familiar (huerto frutal) y de esta manera asegurar sus ingresos para destinar a la educación de los hijos.