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End of Lesson 1 of Module

Lesson 2: How do Computers Work?

nadie es niño. El interior no tiene edad, sólo cambia la forma exterior.

Si m is vestidos fueran viej os, ¿acaso dirías que y o soy viej o porque m is vestidos estén viej os? Y si m is vestidos son nuevos, recién salidos de la sastrería, ¿acaso dirías que y o soy j oven porque m is vestidos sean nuevos?

El cuerpo no es m ás que un vestido. ¿Se puede decir que alguien sea viej o, j oven o niño basándose en el cuerpo? ¿Por la form a, que está cam biando constantem ente? Los que han llegado a saber dicen que la realidad es inm utable, que no cam bia. Lo que va cam biando son los vestidos. Justo antes de la m uerte de Ram akrishna, cuando el m édico dij o: « Ya no puede seguir viviendo» , su esposa, Sharda, em pezó a llorar. Y estas son las últim as palabras de Ram akrishna: « No llores, porque y o no voy a m orir. Lo que el m édico dice sólo tiene que ver con las ropas» .

Ram akrishna, que m urió de cáncer, dij o: « En lo que a m í concierne no tengo ningún cáncer. El cáncer es algo que concierne a las ropas. Así que acuérdate, cuando el m édico diga que y o he m uerto no le creas, créem e a m í; estaré vivo» .

Y Sharda fue la única viuda en la India, en toda la historia de la India, que nunca enviudó; porque las viudas hindúes, cuando sus m aridos m ueren, tienen que cam biar su estilo de vida. No pueden usar ropas de color, porque el color se ha ido de sus vidas. No pueden usar ornam entos, porque ¿para quién?

Pero Sharda continuó igual que cuando Ram akrishna vivía. Y la gente pensó que se había vuelto loca, venían y le decían: « Sharda dej a y a tus ornam entos, en especial las pulseras. ¡Róm pelas! Eres una viuda» .

Y ella se reía y decía: « ¿A quién voy a creer, a vosotros o a Ram akrishna? Porque él m e dij o: "Sólo las ropas m orirán, no y o". Y y o estaba casada con él no con sus ropas. Así que, ¿a quién debería escuchar, a vosotros o a Ram akrishna?» .

Ella le hizo caso a Ram akrishna y siguió com o una m uj er casada hasta el final. Y vivió en éxtasis, porque al escucharle se transform ó. Se dio cuenta de un hecho: que el cuerpo no es lo real. Ella continuó viviendo de la m ism a m anera que había vivido hasta entonces. Parecerá una locura porque, en este m undo de locos donde se cree que las ropas son lo real, a alguien que se com porta de una form a que contradiga esto se le tom a por loco.

Ella hacía la cam a cada día, y por la noche iba a la habitación de Ram akrishna y decía: « Param hansdev, venga, es la hora de acostarse» ; aunque allí no había nadie. Y preparaba la com ida, cantando, tan feliz com o siem pre. Llam aba entonces a Ram akrishna: « Ven, Param hansdev, la com ida está lista» .

Ella debe de haberse dado cuenta de algo. Y esto no ocurrió sólo un día, sino que duró durante años. Este sim ple m ensaj e de Ram akrishna (« sólo las ropas m orirán, no y o» ) la transform ó en una m uj er santa. Ella se convirtió, por sí m ism a, en una persona ilum inada.

A los cambios que parecen ocurrir en el mundo vacío

los llamamos reales solamente debido a nuestra ignorancia.

No busques la verdad;

tan sólo deja de mantener opiniones.

Este es un mantra beeja; un mensaje profundísimo:

No busques la verdad;

tan sólo deja de mantener opiniones.

¿CÓMO PUEDES TÚ BUSCAR LA VERDAD? ¡Tú eres irreal! ¿Cómo

vas a buscar lo Divino? ¿Cómo vas a buscar la verdad? ¿Cómo vas a buscar?

¿Qué vas a hacer?

Com o m ucho, tu m ente proy ectará una ilusión. Com o m ucho, proy ectarás una verdad. Te im aginarás una verdad, soñarás una verdad. Por eso los hindúes ven a, Krishna cuando alcanzan lo Divino y los cristianos ven a Jesús cuando llegan a la verdad.

Pero la verdad no es ni hindú ni cristiana, la verdad no es ni Krishna ni Cristo. ¡Esas son form as, ropaj es! Y si lo que te llega todavía siguen siendo vestidos, eso m uestra que estás lleno de opiniones (cristianas, hindúes) y las proy ectas.

Sosan dice: No busques la verdad... No puedes buscarla. ¿Cóm o vas a buscarla? Toda búsqueda es de la m ente, todas las Búsquedas surgen de la m ente. La consciencia nunca busca, nunca persigue nada; la consciencia sim plem ente es. Es ser, no es un deseo.

fracasado. Ahora buscas a Dios y la verdad, pero tú eres el m ism o. Nada ha cam biado, sólo las palabras. Antes era « poder» , ahora es « Dios» ; pero eres el m ism o buscador.

La verdad no se puede buscar. Por el contrario cuando toda búsqueda cesa, es cuando la verdad llam a a tu puerta; cuando el buscar y a no existe, la verdad te llega. Cuando dej as todos los deseos, cuando y a no tienes ningún m otivo para ir a ninguna parte, de repente descubres que estás ilum inado.

De pronto encuentras que tú m ism o eres el tem plo que buscabas. De repente llegas a darte cuenta de que tú eres Krishna, de que tú eres Jesús. No te llega ninguna visión; eres el origen de todo, eres la propia realidad.

No busques la verdad;