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La primera consulta que influyó en la decisión de escoger como marco teórico para analizar el impacto de la IED en la construcción de soberanía una perspectiva constructivista fue- además de la visión particular sobre la historia- la lectura de la obra de Daniel Philpott, Revolutions in Sovereignty (2001). Obra, en la que al analizar las transformaciones vividas en términos de soberanía a lo largo de la historia (límites y capacidades de los Estados),

24 Según la RAE: (1. Acepción): Porción de territorio determinada por caracteres étnicos o circunstancias

especiales de clima, producción, topografía, administración, gobierno, etc…. www.rae.es (Consulta realizada el 22 abril de 2012).

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Philpott llega a la conclusión de que: “Las revoluciones en soberanía han sido el resultado de ideas previas sobre justicia y autoridad política. Las revoluciones de ideas conllevan crisis de pluralismo2526 (Philpott, 2001, pág. 4). En donde además, mediante un trabajo exhaustivo iconoclástico27, el autor afirma la existencia de una relación clara entre las variable señaladas, indicando que las ideas han influido determinantemente en el orden internacional que se ha ido estableciendo en diferentes épocas de la historia. Es decir, afirmando que las ideas determinan las transformaciones en aquello que se entiende por soberanía.

“Las ideas convierten a los oyentes: estos conversos lo acumulan en sus filas; luego ellos demandan un nuevo orden internacional; protestan y presionan y se rebelan para cuestionar ese orden; de esto emerge una disonancia entre la iconoclasia y el orden existente; un nuevo orden resulta”28 (Philpott, 2001, pág. 4).

Situando en su discurso al factor ideas como el determinante impulsor de los cambios en la soberanía, Philpott afirma- a través de la realización de una primera reflexión que aborda un amplio periodo29- que en Europa el concepto de soberanía ha sufrido alteraciones que, ya sean por las facultades otorgadas a las instancias centrales -política económica, ciudadana, etc… como parte del proceso de integración de la UE-, desafían el concepto clásico de soberanía en los atributos referidos al territorio, a la economía o/y la política (Philpott, 2001, págs. 46-72). Lo cual, según Philpott, se ha debido principalmente al efecto que han tenido las ideas, ya fuesen estas ideas reflejo de cuestiones de paz, de justicia o de progreso. Aunque asimismo indica que en las variaciones sufridas en términos de soberanía, tanto en la configuración de la estructura internacional como en la configuración de los Estados, el elemento que ha motivado grandes revoluciones ha sido la idea de justicia. Lo que se refleja, según Philpott, tan solo fijando la atención en dos procesos que repercutieron en el cambio de estructura mundial: 1) La firma de la Paz de Westfalia, donde

25 Pluralismo según la RAE es: “Sistema por el cual se acepta o reconoce la pluralidad de doctrinas o

posiciones”. www.rae.es (Consulta realizada el 13 de abril 2012).

26 Traducción propia a partir de: “Revolutions in sovereignty result from prior in ideas about justice and

political authority. What revolutions in ideas bring are crises of pluralism” (Philpott, 2001, pág. 4).

27 Iconoclasta según la RAE: “Se dice de quien niega y rechaza la merecida autoridad de maestros, normas y

modelos”. www.rae.es(Consulta realizada el 13 abril de 2012).

28 Traducción propia a partir de “The ideas convert hearers; these converts amass their ranks; they then

demand new international orders; they protest and lobby and rebel to bring about these orders; there emerges a social dissonance between the iconoclasm and the existing order; a new order results”(Philpott, 2001, pág. 4).

29 En este sentido, el autor señala que las alteraciones en el concepto y en aquellos atributos propios del

concepto han variado en un alto grado desde la firma de la Paz de Westfalia en 1648 hasta la constitución de la Unión Europea (UE).

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las ideas protestantes influyeron en el cambio de configuración de territorios feudales con reinados a Estados; y 2) los procesos de descolonización, en donde las ideas sobre derechos de autodeterminación, tolerancia, sobre la configuración de los territorios en Estados, la autonomía política de las gentes, etc…determinaron que se pasase de un mundo configurado en Estados con colonias a otro en el que se convertían territorios sin Estado en Estados (Philpott, 2001). Hechos que evidencian que la transformación no se ha debido únicamente a cuestiones de poder armamentístico, económico o de algún factor de un territorio particular, más bien, el factor que sostiene Philpott, es que las ideas “morales” han influido determinantemente en las transformaciones del contexto internacional.

“Las ideas morales de protestantes, nacionalistas y demócratas liberales, acerca de venerar derechos, auto-determinación, igualdad racial y derechos humanos no son sólo una evaluación de lo que ahora nosotros llamamos “filosofía política”, sino son los efectos en la creación de nueva autoridad”30 (Philpott, 2001, pág. 6).

El papel que ejercen las ideas en el desarrollo de la historia es una cuestión que ha promovido y promueve un gran debate dentro la escuela de las RRII: ¿Qué papel han jugado?; ¿han sido determinantes o por lo contrario simplemente han sido disfraces usados por actores por obtener beneficios particulares?; ¿van las ideas e intereses de la mano en el discurso político? etc… son cuestiones fundamentales del debate entre las escuelas que se sitúan o del lado utilitarista31 de la historia, en concordancia con los contractualitas hobbesianos o los idealistas representados por la ética de Kant32.

En este sentido, es evidente que pocos autores entran a cuestionar el papel determinante de las ideas cuando hacen referencia a las políticas domésticas de un Estado, y no dudan en afirmar que las ideas determinan aspectos como: la configuración interna del Estado, los derechos de los ciudadanos, la relación Estado-ciudadano, etc…. E incluso se encuentra algún ejemplo como el Estado de “EEUU” en donde las ideas son el factor determinante sobre el que se asientan diferentes cuestiones de legalidad interna, ya que varía “enormemente” su significado en espacios internos como resultado de diferencias en torno

30 Traducción propia a partir de: “The moral ideas of Protestants, nationalists, and liberal democrats, about

rights to worship, self-determination, racial equality, and human rights are not just assessments that we now call “political philosophy,” but are effectual in creating new authority” (Philpott, 2001, pág. 6).

31 Este sentido se encuentra en los postulados de Jhon Stuart Mill, el cual afirmaba que el placer o felicidad

general se mide a partir del mayor bien para el mayor número (época en la que el racionalismo se asentaba en la sociedad). Consultar Mill (1970).

32 La ética de Kant distingue entre dos tipos: a) éticas materiales: aquellas éticas en las que la bondad tendrá

relación con aquello que se considere bien común; b) las éticas formales: aquellas que deben estar vacías del componente material y no dice el qué hacer, sino el cómo (Kant, 2003).

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a la idea de justicia33. Es en este aspecto en el que se detecta que, ante la incógnita de por qué si las ideas son determinantes en cuestiones domésticas, si se desplaza esta visión de la comunidad estatal a una Comunidad Internacional (CI) surge la pregunta: ¿cómo no van a influir las ideas en la configuración de las RRII?, y más cuando se analiza la creación de una nueva comunidad.

Indagando al respecto, se observa que si se dirige la atención hacia la escuela de las RRII se detecta que las teorías que se han adueñado primordialmente del campo de las RRII (el realismo y el liberalismo), han asumido ciertas verdades como objetivas, sobre las que se ha apoyado el ejercicio de teorización posterior. Esta asunción se ha significado al divulgar el conocimiento, ya que en este ejercicio las premisas difundidas por estas escuelas no han contado con un análisis crítico sobre sus afirmaciones ontológicamente, instaurando en el contexto internacional su idea particular sobre cómo operan las RRII y difundiendo dichas premisas como verdades “objetivas” e incuestionables. Por lo que la afirmación de que las RRII eran determinadas, básicamente, por las condiciones materiales de los Estados, que actuaban acordes a una racionalidad conductista basada en medios y fines a la hora de establecer relaciones con otros Estados34, se instauró como pilar teórico del que partían las teorizaciones epistemológicas posteriores (Checkel, 1998; Wendt, 2005; Kubálková, Onuf, & Kowert, 1998; Ruggie, 1998).

Los constructivistas cuestionan la idea supuestamente “objetiva” de realistas y liberales- en sus posturas clásicas y neo35-, en donde se afirma que las RRII se producen a partir de una “realidad” dentro de un contexto determinado por varios factores: a) una estructura internacional “fija”; b) en la que las alteraciones son puras excepciones; c) en donde la identidad y los intereses se mantienen constantes; d) y los Estados operan de acuerdo a una racionalidad en base a lo material que determina su rol internacional, sus alianzas y posibilidades. Ante la cual, la tesis principal de la escuela constructivista36 señala que el

33 Este hecho se revela de forma manifiesta, y quizás con este ejemplo burdo, al observar la aplicación de una

medida penal como es la pena de muerte. Pena que es ejecutada en unos Estados y otros no de acuerdo a su formación y competencias atribuidas a cada Estado.

34 Por conductista se entiende: Estímulo de elección (causa)-búsqueda de justificación (efecto). RAE

http://lema.rae.es (Consulta realizada el 13/04/2013).

35 Para explorar la diferentes teorías y postulados revisar la siguiente lista: Liberalismo en Kegley & Wittkopf

(2004, págs. 29-58); Realismo en Carr E. H. (1989), Guzzini, (1998) y Morgentahu (1986); Neo-realismo en Waltz (1979, págs. 88-97); y Neo- liberales en Keohane & Nye ( 1988).

36 Es preciso indicar la existencia de dos escuelas principales que abordan el estudio del constructivismo: la

escuela americana y la escuela europea. Éstas, teniendo en común la idea principal de que lo social es lo que contiene mayor importancia en la composición de la política mundial, divergen en que: 1) mientras la escuela americana centra su estudio en la relación existente y el efecto retro-alimentador que ocurre entre los mecanismos y las relaciones entre agentes, normas, intereses e identidad(Alexander Wendt, Nicholas Onuf,

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sistema internacional no está dado, sino que está construido socialmente y es un reflejo de los modos de interacción que realizan los seres humanos. Señalando que, en ese sentido, no es válido asumir la “realidad” dada por los teóricos de las escuelas clásicas, sino que el que el hecho de que un sistema haya operado del modo que reflejan los realistas y liberales no significa que siempre se opere de ese modo (Wendt, 2005; Ruggie, 1998; Pouliot, 2004). En todo caso hay que señalar que el constructivismo no trata de rivalizar ni con liberales ni con realistas frontalmente, sino que se eleva sobre sus teorías rebatiendo la objetividad de aquellos pilares sobre los que estas teorías son constituidas. Es decir, el debate se centra en el carácter ontológico de las perspectivas (Wendt, 1999, p. 35; Checkel, 1998; Ruggie, 1998; Kubálková, Onuf, & Kowert, 1998).

La fricción principal con las teorías clásicas se encuentra en las premisas e ideas asumidas como “verdad absoluta”. Es decir, cuestionan la concepción que afirma “cómo es” la realidad, más que un aspecto epistemológico de analizar la realidad (saber si se puede o no conocer). Principal cuestión por la cual “…los constructivistas no niegan una

explicación científica o causal y la disputa con la corriente principal [mainstream

racionalista] es ontológica, no epistemológica” 37 [Negrita propia]. Afirmando que “…la

epistemología no ha sido el tema…” y que “…la ontología es la cuestión”38. Por lo que el

constructivismo no es una teoría en su sentido clásico. Más bien se debe señalar a ésta como una meta-teoría (Reus-Smit, 2012; Checkel, 1998).

En todo caso, a lo largo de la historia de las RRII, tanto las teorías realistas como las liberales y sus herederas, han construido sus postulados negando el desarrollo de la historia social como elemento articulador de los procesos. Ya que ante un suceso que transformase el orden internacional, éste no pasaba a ser analizado como un hecho de transformación histórico social continuo de carácter endógeno, sino que era entendido como una anomalía

Jhon Gerard Ruggie, Peter Katzenstein o Marta Finnemore); b) la escuela europea se centra en el rol desempeñado por el lenguaje, las construcciones lingüísticas y discursos sociales en la construcción de la realidad social (Friedich Kratochwil, Ted Hopf; Reus-Schmitt; Fierke; François Debrix). Una vez dicho esto, señalar que otra de las particularidades que diferencian a las escuelas es la finalidad de sus trabajos. Mientras la europea podría ser tildada de post-positivista, ya que centra sus estudios en la explicación de los cambios en la identidad a partir de los tipos que han sido creados en la primera fase, es decir, mediante el uso de una metodología inductiva; la americana se caracteriza por alinearse generalmente dentro del positivismo, puesto que los autores están adscritos a la discusión mediante el uso del método hipotético-deductivo analizando mecanismos y relaciones causa-efecto entre los agentes, normas, intereses e identidad (Checkel, 2008, pág. 72).

37 Traducción propia a partir de: “…constructivists do not reject science or causal explanation; their

quarrel with mainstream theories is ontological, not epistemological” (Checkel, 1998, pág. 327)

38 Traducción propia a partir de: “…epistemology (how do we know what we know?) Was not an issue”

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en la estructura (Agnew, 2005; Ruggie, 1998). Es decir, estas teorías han tratado los cambios estructurales como excepciones dentro de un sistema estable. Ante lo que los constructivistas se postulan contrariamente, afirmando que la sociedad si es el elemento articulador de las transformaciones estructurales a lo largo del tiempo39 (Onuf, 1998; Pouliot, 2004; Searle, 1995).

2.2 La meta-teoría frente a la “realidad objetiva” en las Relaciones