• No results found

espacio familiar, generan comportamientos violentos en los individuos, pero como respuesta a la falta de control sobre dichas situaciones. Este cuadro de estrés familiar suele proceder de circunstancias endógenas o exógenes a la dinámica familiar, aunque es frecuente que ambas interactúen reforzándose mutuamente.

Los estresores exógenos que mayor influencia tienen en la dinámica familiar pueden proceder de circunstancias laborales como el paro o la precariedad de los salarios. Por su parte,

103 La Mediación en la Desviación Social

causas endógenas pueden derivar circunstancias como el cuidado de los enfermos crónicos o de disminuidos físicos, psíquicos o sensoriales. El estrés se traduce en comportamientos violentos dentro del espacio familiar, aunque el recurso a la violencia es sólo un tipo de respuesta posible a dichos factores estresantes. Esta teoría, en consonancia con las teorías de la transmisión cultural (desviación), contempla que la violencia como respuesta a una situación estresante que puede verse justificada por la existencia de subculturas sociales que bien toleran o incluso promueven como legítimas este tipo de respuestas.

Esta teoría puede complementarse con la denominada teoría de aprendizaje social, según la cual la violencia como respuesta ante situaciones de estrés es aprendida, y la familia, es uno de primordiales espacios sociales en los que este aprendizaje tiene lugar.

3) Teoría ecológica: Según este grupo de teorías, la explicación a la violencia doméstica parte del análisis de los contextos sociales en los que están insertas las familias. Se realiza una distinción de cuatro niveles diferentes, en la definición del contexto social en el que se desenvuelven dichas familias:

a) Nivel Ontogenétivo: hace referencia a las biografías personales de los adultos que forman la familia o de los modelos de rol conyugal y parental que traen consigo.

b) Microsistema: se refiere a las características interaccionales del contexto familiar concreto en el que tienen lugar la violencia doméstica.

c) Exosistema: hace referencia a las relaciones de la familia con el entorno social más inmediato. En este nivel se ubican las relaciones con el mercado de trabajo y sistema laboral, la red de parentesco y las redes de relaciones sociales en las que están insertos los individuos.

d) Macrosistema: contempla los valores culturales y sistemas de creencias que legitiman o exculpan el recurso a la violencia.

4) Teoría del intercambio social: Parte del supuesto de que la interacción humana está guiada por la búsqueda de recompensas y la evitación de castigos o costes.

Las tesis básicas de este modelo giran en torno a tres premisas básicas

a) el recurso de la violencia en el espacio doméstico es más probable que surja cuando se considera que los costes son menores que las ventajas.

b) la ausencia de mecanismos efectivos de control social, como la intervención policial, legal y/o judicial, reduce los costes derivados del recurso a la violencia. c) además, hay determinadas estructuras familiares y sociales que sirven para la

reducción del control social sobre las relaciones familiares, y por tanto reducen los costes de ser violento. Tres son los factores que en este contexto pueden

104 La Mediación en la Desviación Social

señalarse: la desigualdad dentro de la familia, la privacidad y la imagen estereotipada sobre “el verdadero hombre”.

2.2.2.-Los efectos.

Una vez que la sociedad es consciente del problema social y humano que la violencia doméstica contra las mujeres implica, sus efectos se dejan sentir en cada uno de los rincones de la estructura social: desde la opinión pública hasta los organismos gubernamentales, desde el ámbito legislativo hasta los medios de comunicación, se recogen y reflejan las consecuencias acarreadas por los malos tratos a mujeres. Estos efectos de la violencia doméstica, son tan extensos que merecen un espacio aparte, por lo que serán analizados en el siguiente capítulo. En este epígrafe, nos centraremos en las secuelas que los malos tratos imprimen en el ámbito psicológico de la persona.

1) la violencia doméstica como sistema de control y castigo: La violencia doméstica funciona como un mecanismo de control y castigo, como un instrumento para reducir a la mujer, sujetarla y domesticarla, para obligarla a comportarse como debe, para que acepte ese perfil de criatura dominada que se le quiere imponer. Se instrumentaliza así la violencia doméstica como una herramienta cuyo objetivo es conseguir la sumisión de la mujer a los designios del hombre, que es quien en última instancia, decide cómo tiene que comportarse su mujer. Esta concepción patriarcalista, responsable de que el varón se erija en juez de los comportamientos de su pareja, es la que origina la búsqueda del sometimiento de la mujer, en un intento de moldearla a la imagen ideal prefijada por el agresor. Esta forma de interpretar los hechos, crea en el propio agresor la idea de que es precisamente la mujer, la responsable de la violencia, puesto que para él, el ejercicio de la misma es la única forma de que ella se comporte como “tiene que ser”; si ella no acata sus normas, él tendrá que castigarla hasta que aprenda.

Para Alberdi y Matas106, el mecanismo psicológico de explicación que emplean los

agresores, se asemeja en mayor medida a los sistemas de educación y doma de animales, que a otras formas de violencia interpersonal. Es por ello que el agresor se comporta de forma impermeable e inflexible al sufrimiento de su víctima, simplemente, está tratando de que ésta rectifique y se “vuelva como tiene que ser”. Según Perrone107, al no reconocer la identidad de

su pareja, el agresor la convierte en un objeto a modificar hasta donde él considere necesario, por lo que su sentimiento de culpa es mínimo, a la vez que la conciencia del ejercicio de la violencia queda difusa.

2) el sentimiento de culpa: mientras que en el agresor se manifiesta una clara