La investigación de Becerra (2005) mostró que aquellos estudiantes que participaron en la intervención obtuvieron, en promedio, resultados totales
significativamente mejores en la prueba escrita que los del grupo de control. Además la desviación estándar para los resultados del grupo experimental fue menor, de modo que después de la intervención parecen haber disminuido las diferencias de comprensión entre los estudiantes que la experimentaron. El análisis cualitativo que complementa el estudio, dio cuenta que los proyectos de aplicación de los alumnos del grupo experimental
contienen mejores aplicaciones a los procesos termodinámicos que las del grupo de control porque logran mayor coherencia entre los datos recolectados y los procesos para llegar a conclusiones argumentadas y demostrables.
En el estudio de Amaya (2008) los resultados permitieron establecer las siguientes conclusiones: a) La cognición situada permite el ancla de las actividades y posibilita la construcción consciente y significativa del conocimiento. b) El simulador permite
magnificar el aprendizaje conceptual, cuando el factor tiempo interviene en las relaciones causales que posibilitan su aprehensión. c) En la construcción del aprendizaje de
procedimientos, un laboratorio real puede ser reemplazado, al menos en algunos casos, por un entorno de simulación computarizada. d) Los entornos de simulación pueden reemplazar los contextos de laboratorio real, en el momento que se desee mejorar la transferencia del aprendizaje. e) El aprendizaje mediado por entornos de simulación, posibilita la retención del aprendizaje a mediano plazo en mayor proporción que el
aprendizaje mediado por entornos de laboratorio real. f) Las simulaciones computarizadas pueden generar contextos significativos de interacción y construcción consciente del conocimiento, de la misma forma que lo han posibilitado los contextos de laboratorio real.
En el estudio de Rodríguez et al. (2009), el uso del software de simulación
produjo una diferencia significativa entre el rendimiento académico de los estudiantes del grupo de control y el grupo experimental en el tema de lentes delgadas de óptica
geométrica. El grupo experimental tuvo un mejor promedio. Con estos resultados, los autores concluyeron que, en la enseñanza, el software se puede utilizar ya sea a nivel demostrativo en clases teóricas, como en clases de problemas o trabajos prácticos. El docente lo puede aplicar también para diseñar problemas de examen. Es evidente que los alumnos tienen diferentes estilos de aprender y por tanto los profesores deberían utilizar diferentes estilos de enseñar, de manera que se pudieran mejorar todos los estilos de
aprendizaje, saber que la diversidad en los estilos de enseñar es fundamental ya que no hay un estilo exclusivo de aprender.
En el trabajo de Sierra et al. (1999), el reducido tamaño de la muestra de estudio y la información aportada por la investigación no son suficientes para probar la hipótesis de mejora en el aprendizaje de la mecánica en bachillerato mediante pequeñas
investigaciones con ayuda de un simulador didáctico. Sin embargo, se pudo inferir una mejora significativa en la actitud hacia la ciencia en aquellos estudiantes con un conocimiento medio-alto de informática, después de realizar las experiencias de
investigación en el aula. Por otra parte, se constató cierta dificultad para la mayoría de los estudiantes para realizar las actividades de investigación, sobre todo en la fase de diseño de estrategias para contrastar las hipótesis, y en interpretar los resultados ofrecidos por el simulador (gráficas, representaciones vectoriales y valores numéricos). Asimismo, se observó una tendencia en algunos estudiantes a modificar todas las variables relevantes, aun no siendo necesario para ciertas actividades de investigación.
Los resultados del estudio de Bayrak (2008) sugieren que los estudiantes en el grupo experimental que recibieron la instrucción asistida por computador, tuvieron más éxito que el grupo de control. A través de simulaciones por computador, los estudiantes tuvieron la oportunidad de llevar a cabo experimentos y de observar hechos físicos que sólo pueden ser investigado en el laboratorio. La comprensión de
muchos conceptos abstractos y relaciones conceptuales mejora en los cursos de física mediados por el uso de simulaciones.
Casadei et al. (2008) aplicaron análisis estadístico descriptivo para el estudio de los datos recabados en la guía de observación, determinándose el porcentaje de la frecuencia de aparición de conductas observables. La guía de observación se aplicó en tres oportunidades. Finalmente se concluyó que la aplicación de estrategias
instruccionales apoyadas en simulaciones asistidas por el computador mejora la comprensión de los conceptos cinemáticos en los estudiantes.
En Debel et al. (2009) los resultados de la asignación escrita reflejaron mayor aplicación por parte del GE de los conocimientos y habilidades aprendidas, así como calificaciones más concentradas alrededor de la media. Finalmente, las calificaciones obtenidas en los pre-laboratorios, post-laboratorios e informes escritos se sumaron para calcular la calificación obtenida en cada práctica. Dicha calificación se llevó a escala de veinte puntos. Los resultados muestran que el GE logró mejor rendimiento académico.
En la investigación de Sierra (2005) la muestra de alumnos estudiada durante la cuarta etapa de la investigación permitió detectar una diferencia significativa entre el conocimiento conceptual adquirido por los estudiantes que realizan trabajos de investigación con un simulador de fenómenos físicos y los estudiantes que siguen una metodología transmisiva. Los primeros consiguen un conocimiento de los conceptos de mecánica newtoniana más próximo al conocimiento científico que los segundos.
La muestra de alumnos estudiada durante la primera etapa de la investigación no permitió detectar diferencias significativas entre los conocimientos conceptuales
adquiridos por los estudiantes cuando realizan las actividades de investigación con ayuda del simulador y cuando realizan las actividades de investigación con ayuda del libro de
texto. El conocimiento conceptual adquirido por estudiantes que completan un test previo a la realización de las actividades de investigación con simulador no difiere
significativamente del conocimiento conceptual adquirido por los alumnos que sólo realizan las actividades de investigación.
Cuando los estudiantes se inician en la realización de trabajos de investigación y experimentan con el simulador tienden en ocasiones a modificar variables del fenómeno que no son relevantes para contrastar sus hipótesis. Por tanto, los entornos informáticos de simulación más eficaces desde el punto de vista didáctico son aquéllos que incorporan una diversidad suficiente de modelos físico-matemáticos, con distinto nivel de
complejidad. Cada modelo incorporado en el programa se corresponde con una determinada pantalla informativa para el estudiante, de manera que la secuencia de trabajos propuestos de investigación requiere que el alumno experimente con distintos modelos de dificultad progresiva.
Algunos alumnos reconocen ser incapaces de explicar ciertas observaciones efectuadas en la pantalla del computador que refutan sus hipótesis iniciales acerca del fenómeno investigado. En estas situaciones, los simuladores didácticos más eficaces son aquellos que ofrecen al alumno distintos niveles de ayuda específica para cada trabajo de investigación que se aborde. El conocimiento conceptual de mecánica newtoniana mejora significativamente tras la realización de los trabajos de investigación con ayuda de los simuladores. Asimismo, se detecta una mejora significativa en la respuesta de los estudiantes al 40% de los ítems del cuestionario sobre conceptos de Mecánica.
Los resultados del estudio de Tüizüz (2010) indican que las simulaciones con fines didácticos aportan una contribución positiva en la educación y mejoran la motivación de los estudiantes hacia los temas tratados. El estudio demostró que el material desarrollado fue atractivo e hicieron que los temas tratados se entendieran más fácilmente. Las opiniones positivas que dieron los estudiantes sobre el material usado, pudieron originarse por los colores usados, las animaciones y la interfaz amigable con el usuario. Los resultados de este estudio refuerzan los resultados obtenidos en otros estudios en los cuales se demuestra que los laboratorios virtuales enriquecidos con simulaciones tienen muchas ventajas en el incremento del rendimiento de los estudiantes.